Villarejo de Salvanés no se rinde ni se ha quedado de brazos cruzados después de que su alcalde, Jesús Díaz Raboso, del partido local Contigo, decidiera suspender las fiestas de verano , previstas para la semana que viene como todos los años. Las peñas han tomado la iniciativa y llevarán a cabo una colecta entre los vecinos para tener, al menos, una charanga que amenice las calles del pueblo y les haga sentir que no todo se ha perdido en unas fiestas esperadas durante todo el año. Los bares, además, intentarán contribuir para dar un ambiente festivo. La indignación es generalizada, mientras el alcalde rechaza de plano dimitir y cree que todo es una operación de acoso y derribo contra él de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, en la oposición municipal, y de la Comunidad de Madrid. Los vecinos de este municipio de algo más de 8.000 habitantes del sureste de la Comunidad de Madrid podrán tener así una banda de música callejera pagada de sus bolsillos y celebrar las fiestas en los bares, pero se quedarán, por ejemplo, sin su tradicional paella gigante para 4.000 personas, todo un acontecimiento con enorme arraigo en este pueblo, y también sin las habituales orquestas y sin los festejos taurinos, entre otros eventos marcados en el calendario desde hace meses. El alcalde, eso sí, ha garantizado que se celebrará el Día de los Mayores, que estará financiado por una empresa local, y facilitará el uso de dominio público por parte de los locales de hostelería. Ahora, muchos temen en el pueblo que las fiestas patronales del 7 de octubre, en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto, corran la misma suerte que estas populares de verano y se suspendan también. El alcalde está convencido de que hace lo correcto y de que está sufriendo una campaña de la oposición para desprestigiarle personal y políticamente. En una conversación con ABC, argumenta que sin interventor y sin tesorero en el ayuntamiento no puede formalizar los contratos de las fiestas porque estaría cometiendo una ilegalidad. Y apunta directamente a la Comunidad de Madrid como responsable directo por las ausencias de los habilitados nacionales en el ayuntamiento. «La provisión de plazas depende de la Comunidad», insiste una y otra vez, pese a que desde el Gobierno regional se niega la mayor y se apunta al regidor por su «mala gestión».El regidor ha conseguido unir al PSOE y al Partido Popular en Villarejo de Salvanés. Los dos partidos coinciden en criticar su «falta de previsión» como causa de esta situación que se vive en el pueblo. «Hay otros municipios sin interventores ni tesoreros y todos celebran sus fiestas. ¿Por qué aquí no? Porque ha habido falta de previsión y porque el alcalde no ha actuado a tiempo», sostiene el portavoz socialista, Juan Carlos González. El PSOE y el PP exploraron una posible moción de censura en noviembre del año pasado, pero esa opción decayó por la oposición frontal de las direcciones regionales de los partidos. Jesús Díaz Raboso, alcalde desde 2019, primero con Ciudadanos y después con el partido local Contigo, se revuelve ante esas críticas y recuerda que en el pleno del 30 de julio todos votaron por unanimidad una moción para pedir que se restituyeran los habilitados nacionales (el interventor y el tesorero), con la advertencia de que su ausencia podría afectar a la celebración de las fiestas. «No puedo anticipar cuándo serán»«Queremos cumplir la legalidad y no teníamos otra alternativa que aplazar las fiestas, porque no hay tiempo para poner en marcha todos los procedimientos conforme a la ley», argumenta el regidor. Según apunta, podrían hacer falta dos meses, lo que afectaría también a las fiestas patronales. El alcalde insiste en que las fiestas «no se suspenden, sino que se aplazan», un matiz que no cambia el resultado y que tampoco va acompañado por una previsión real de nuevas fechas. «No puedo anticipar nada concreto», admite. Jesús Díaz Raboso envía un mensaje al Ejecutivo de Ayuso: «Si el Gobierno de España no saca la oposición para cubrir las vacantes de habilitados nacionales, la Comunidad de Madrid tiene que ayudar a los ayuntamientos. No dejen de atender nuestra demanda porque la Comunidad tiene que auxiliarnos». La Comunidad de Madrid rechaza las acusaciones del alcalde y apunta a la «mala previsión y la mala gestión del ayuntamiento» Desde la Comunidad de Madrid se responde que de los 452 puestos existentes para estos funcionarios en la región, que cubren tareas de Secretaría, Intervención y Tesorería en las entidades locales, se encuentran vacantes en la actualidad 147: son casi el 32,52 por ciento de las plazas de habilitados nacionales, cuya provisión, subrayan en el Gobierno regional, corresponden al Estado. Así, señalan que la suspensión de las fiestas en Villarejo de Salvanés se debe a una «mala previsión y mala gestión del ayuntamiento y a la mala gestión de la Administración General del Estado». «Nosotros hemos hecho lo que debíamos, que era cubrir esas plazas una vez que estaban vacantes y nos lo solicita el ayuntamiento». «Si hay que reprocharle algo sería al ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, y al ayuntamiento», sentencian en la Comunidad.Mientras tanto, los vecinos de Villarejo de Salvanés están promoviendo una manifestación el martes, 25 de agosto, contra el alcalde, quien cree que se trata de una protesta «torticera y manipulada por la oposición». «¿El PP y el PSOE habrían contratado las fiestas de manera irregular? Que respondan», les insta el regidor, quien denuncia un «acoso político en toda regla» por parte de estos dos partidos. «Soy una cabeza de turco para ellos», se lamenta. Tanto el PSOE como el PP, que apoyan la protesta vecinal, han exigido su dimisión, pero Jesús Díaz Raboso no solo lo descarta por completo, sino que avisa de que tiene más ganas que nunca para seguir y volverá a presentarse a las elecciones del año que viene, para buscar su tercer mandato como alcalde: «Por mi pueblo, sigo». Villarejo de Salvanés no se rinde ni se ha quedado de brazos cruzados después de que su alcalde, Jesús Díaz Raboso, del partido local Contigo, decidiera suspender las fiestas de verano , previstas para la semana que viene como todos los años. Las peñas han tomado la iniciativa y llevarán a cabo una colecta entre los vecinos para tener, al menos, una charanga que amenice las calles del pueblo y les haga sentir que no todo se ha perdido en unas fiestas esperadas durante todo el año. Los bares, además, intentarán contribuir para dar un ambiente festivo. La indignación es generalizada, mientras el alcalde rechaza de plano dimitir y cree que todo es una operación de acoso y derribo contra él de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, en la oposición municipal, y de la Comunidad de Madrid. Los vecinos de este municipio de algo más de 8.000 habitantes del sureste de la Comunidad de Madrid podrán tener así una banda de música callejera pagada de sus bolsillos y celebrar las fiestas en los bares, pero se quedarán, por ejemplo, sin su tradicional paella gigante para 4.000 personas, todo un acontecimiento con enorme arraigo en este pueblo, y también sin las habituales orquestas y sin los festejos taurinos, entre otros eventos marcados en el calendario desde hace meses. El alcalde, eso sí, ha garantizado que se celebrará el Día de los Mayores, que estará financiado por una empresa local, y facilitará el uso de dominio público por parte de los locales de hostelería. Ahora, muchos temen en el pueblo que las fiestas patronales del 7 de octubre, en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto, corran la misma suerte que estas populares de verano y se suspendan también. El alcalde está convencido de que hace lo correcto y de que está sufriendo una campaña de la oposición para desprestigiarle personal y políticamente. En una conversación con ABC, argumenta que sin interventor y sin tesorero en el ayuntamiento no puede formalizar los contratos de las fiestas porque estaría cometiendo una ilegalidad. Y apunta directamente a la Comunidad de Madrid como responsable directo por las ausencias de los habilitados nacionales en el ayuntamiento. «La provisión de plazas depende de la Comunidad», insiste una y otra vez, pese a que desde el Gobierno regional se niega la mayor y se apunta al regidor por su «mala gestión».El regidor ha conseguido unir al PSOE y al Partido Popular en Villarejo de Salvanés. Los dos partidos coinciden en criticar su «falta de previsión» como causa de esta situación que se vive en el pueblo. «Hay otros municipios sin interventores ni tesoreros y todos celebran sus fiestas. ¿Por qué aquí no? Porque ha habido falta de previsión y porque el alcalde no ha actuado a tiempo», sostiene el portavoz socialista, Juan Carlos González. El PSOE y el PP exploraron una posible moción de censura en noviembre del año pasado, pero esa opción decayó por la oposición frontal de las direcciones regionales de los partidos. Jesús Díaz Raboso, alcalde desde 2019, primero con Ciudadanos y después con el partido local Contigo, se revuelve ante esas críticas y recuerda que en el pleno del 30 de julio todos votaron por unanimidad una moción para pedir que se restituyeran los habilitados nacionales (el interventor y el tesorero), con la advertencia de que su ausencia podría afectar a la celebración de las fiestas. «No puedo anticipar cuándo serán»«Queremos cumplir la legalidad y no teníamos otra alternativa que aplazar las fiestas, porque no hay tiempo para poner en marcha todos los procedimientos conforme a la ley», argumenta el regidor. Según apunta, podrían hacer falta dos meses, lo que afectaría también a las fiestas patronales. El alcalde insiste en que las fiestas «no se suspenden, sino que se aplazan», un matiz que no cambia el resultado y que tampoco va acompañado por una previsión real de nuevas fechas. «No puedo anticipar nada concreto», admite. Jesús Díaz Raboso envía un mensaje al Ejecutivo de Ayuso: «Si el Gobierno de España no saca la oposición para cubrir las vacantes de habilitados nacionales, la Comunidad de Madrid tiene que ayudar a los ayuntamientos. No dejen de atender nuestra demanda porque la Comunidad tiene que auxiliarnos». La Comunidad de Madrid rechaza las acusaciones del alcalde y apunta a la «mala previsión y la mala gestión del ayuntamiento» Desde la Comunidad de Madrid se responde que de los 452 puestos existentes para estos funcionarios en la región, que cubren tareas de Secretaría, Intervención y Tesorería en las entidades locales, se encuentran vacantes en la actualidad 147: son casi el 32,52 por ciento de las plazas de habilitados nacionales, cuya provisión, subrayan en el Gobierno regional, corresponden al Estado. Así, señalan que la suspensión de las fiestas en Villarejo de Salvanés se debe a una «mala previsión y mala gestión del ayuntamiento y a la mala gestión de la Administración General del Estado». «Nosotros hemos hecho lo que debíamos, que era cubrir esas plazas una vez que estaban vacantes y nos lo solicita el ayuntamiento». «Si hay que reprocharle algo sería al ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, y al ayuntamiento», sentencian en la Comunidad.Mientras tanto, los vecinos de Villarejo de Salvanés están promoviendo una manifestación el martes, 25 de agosto, contra el alcalde, quien cree que se trata de una protesta «torticera y manipulada por la oposición». «¿El PP y el PSOE habrían contratado las fiestas de manera irregular? Que respondan», les insta el regidor, quien denuncia un «acoso político en toda regla» por parte de estos dos partidos. «Soy una cabeza de turco para ellos», se lamenta. Tanto el PSOE como el PP, que apoyan la protesta vecinal, han exigido su dimisión, pero Jesús Díaz Raboso no solo lo descarta por completo, sino que avisa de que tiene más ganas que nunca para seguir y volverá a presentarse a las elecciones del año que viene, para buscar su tercer mandato como alcalde: «Por mi pueblo, sigo». Villarejo de Salvanés no se rinde ni se ha quedado de brazos cruzados después de que su alcalde, Jesús Díaz Raboso, del partido local Contigo, decidiera suspender las fiestas de verano , previstas para la semana que viene como todos los años. Las peñas han tomado la iniciativa y llevarán a cabo una colecta entre los vecinos para tener, al menos, una charanga que amenice las calles del pueblo y les haga sentir que no todo se ha perdido en unas fiestas esperadas durante todo el año. Los bares, además, intentarán contribuir para dar un ambiente festivo. La indignación es generalizada, mientras el alcalde rechaza de plano dimitir y cree que todo es una operación de acoso y derribo contra él de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, en la oposición municipal, y de la Comunidad de Madrid. Los vecinos de este municipio de algo más de 8.000 habitantes del sureste de la Comunidad de Madrid podrán tener así una banda de música callejera pagada de sus bolsillos y celebrar las fiestas en los bares, pero se quedarán, por ejemplo, sin su tradicional paella gigante para 4.000 personas, todo un acontecimiento con enorme arraigo en este pueblo, y también sin las habituales orquestas y sin los festejos taurinos, entre otros eventos marcados en el calendario desde hace meses. El alcalde, eso sí, ha garantizado que se celebrará el Día de los Mayores, que estará financiado por una empresa local, y facilitará el uso de dominio público por parte de los locales de hostelería. Ahora, muchos temen en el pueblo que las fiestas patronales del 7 de octubre, en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto, corran la misma suerte que estas populares de verano y se suspendan también. El alcalde está convencido de que hace lo correcto y de que está sufriendo una campaña de la oposición para desprestigiarle personal y políticamente. En una conversación con ABC, argumenta que sin interventor y sin tesorero en el ayuntamiento no puede formalizar los contratos de las fiestas porque estaría cometiendo una ilegalidad. Y apunta directamente a la Comunidad de Madrid como responsable directo por las ausencias de los habilitados nacionales en el ayuntamiento. «La provisión de plazas depende de la Comunidad», insiste una y otra vez, pese a que desde el Gobierno regional se niega la mayor y se apunta al regidor por su «mala gestión».El regidor ha conseguido unir al PSOE y al Partido Popular en Villarejo de Salvanés. Los dos partidos coinciden en criticar su «falta de previsión» como causa de esta situación que se vive en el pueblo. «Hay otros municipios sin interventores ni tesoreros y todos celebran sus fiestas. ¿Por qué aquí no? Porque ha habido falta de previsión y porque el alcalde no ha actuado a tiempo», sostiene el portavoz socialista, Juan Carlos González. El PSOE y el PP exploraron una posible moción de censura en noviembre del año pasado, pero esa opción decayó por la oposición frontal de las direcciones regionales de los partidos. Jesús Díaz Raboso, alcalde desde 2019, primero con Ciudadanos y después con el partido local Contigo, se revuelve ante esas críticas y recuerda que en el pleno del 30 de julio todos votaron por unanimidad una moción para pedir que se restituyeran los habilitados nacionales (el interventor y el tesorero), con la advertencia de que su ausencia podría afectar a la celebración de las fiestas. «No puedo anticipar cuándo serán»«Queremos cumplir la legalidad y no teníamos otra alternativa que aplazar las fiestas, porque no hay tiempo para poner en marcha todos los procedimientos conforme a la ley», argumenta el regidor. Según apunta, podrían hacer falta dos meses, lo que afectaría también a las fiestas patronales. El alcalde insiste en que las fiestas «no se suspenden, sino que se aplazan», un matiz que no cambia el resultado y que tampoco va acompañado por una previsión real de nuevas fechas. «No puedo anticipar nada concreto», admite. Jesús Díaz Raboso envía un mensaje al Ejecutivo de Ayuso: «Si el Gobierno de España no saca la oposición para cubrir las vacantes de habilitados nacionales, la Comunidad de Madrid tiene que ayudar a los ayuntamientos. No dejen de atender nuestra demanda porque la Comunidad tiene que auxiliarnos». La Comunidad de Madrid rechaza las acusaciones del alcalde y apunta a la «mala previsión y la mala gestión del ayuntamiento» Desde la Comunidad de Madrid se responde que de los 452 puestos existentes para estos funcionarios en la región, que cubren tareas de Secretaría, Intervención y Tesorería en las entidades locales, se encuentran vacantes en la actualidad 147: son casi el 32,52 por ciento de las plazas de habilitados nacionales, cuya provisión, subrayan en el Gobierno regional, corresponden al Estado. Así, señalan que la suspensión de las fiestas en Villarejo de Salvanés se debe a una «mala previsión y mala gestión del ayuntamiento y a la mala gestión de la Administración General del Estado». «Nosotros hemos hecho lo que debíamos, que era cubrir esas plazas una vez que estaban vacantes y nos lo solicita el ayuntamiento». «Si hay que reprocharle algo sería al ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, y al ayuntamiento», sentencian en la Comunidad.Mientras tanto, los vecinos de Villarejo de Salvanés están promoviendo una manifestación el martes, 25 de agosto, contra el alcalde, quien cree que se trata de una protesta «torticera y manipulada por la oposición». «¿El PP y el PSOE habrían contratado las fiestas de manera irregular? Que respondan», les insta el regidor, quien denuncia un «acoso político en toda regla» por parte de estos dos partidos. «Soy una cabeza de turco para ellos», se lamenta. Tanto el PSOE como el PP, que apoyan la protesta vecinal, han exigido su dimisión, pero Jesús Díaz Raboso no solo lo descarta por completo, sino que avisa de que tiene más ganas que nunca para seguir y volverá a presentarse a las elecciones del año que viene, para buscar su tercer mandato como alcalde: «Por mi pueblo, sigo». RSS de noticias de espana
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