Dicen que no hay que creerse todo lo que ves, que las apariencias engañan. En España ha pasado varias veces que entre los árboles, en la oscuridad o a plena luz del día la falta de pruebas ha llevado a confundir perros con panteras, boyas con tiburones y nutrias con cocodrilos. Confusiones que podrían haberse quedado en una simple anécdota si no fuera porque algunas consiguieron movilizar patrullas, drones e incluso helicópteros. Ahora, el caso más reciente ha puesto en marcha la búsqueda de un gran felino, un salvaje león en Toledo . Un repartidor aseguró haber visto al animal cuando circulaba por la carretera de la zona de la Sierra de San Vicente. Sin embargo, después de más de 24 horas de operativo, no hay rastro del animal. A ello, se suma que tampoco consta la fuga de ningún ejemplar de centros próximos, mientras que entre las posibilidades planteadas está que el misterioso animal sea en realidad un perro de raza mastín tibetano. Habrá que esperar para conocer el desenlace. Lo que sí está claro es que, de confirmarse la confusión, el felino toledano tendría buenos precedentes.Por ejemplo, en 2020, la Policía Local de Granada recibió varias llamadas de vecinos alertando de que habían visto un león suelto paseando por la zona de huerta del municipio. Cuando los agentes llegaron, en lugar de encontrarse frente a los grandes colmillos de la fiera se toparon con un perro. Sí un perro. Este había sido pelado con la apariencia de un león. A pesar de que todo quedara en una anécdota y en un aviso con final feliz, durante unos instantes el animal consiguió hacer creer a más de uno que un peligroso león se paseaba tranquilamente por la huerta.Algo parecido sucedió en una playa de Almerimar (El Ejido, Almería). La bandera roja no tardo en levantarse, incluso el desalojo de los bañistas se hizo en cuestión de segundos cuando una aleta pareció asomarse en el agua. Se pensó lo más recurrente, un tiburón en las aguas . Finalmente resultó ser una boya. Puede parecer muy reconocible, pero no para los ciudadanos de la provincia. Algo muy similar ocurrió en la playa de Roquetas de Mar, donde también confundieron una aleta del depredador con un pez luna. La escena se repitió en Almería: pánico , gritos y desalojo por una falsa alarma.Cocodrilos y grandes panterasLo gracioso es que los malentendidos son numerosos. Durante seis días, en junio de 2020, los alrededores de los ríos Pisuerga y Duero, en Valladolid, tuvieron un vecino bastante inesperado. Varios avisos alertaron de la presencia de un cocodrilo en la zona de Simancas y las primeras investigaciones apuntaron hasta la remota posibilidad de que se tratase de un ejemplar del Nilo. La posibilidad se tomó lo suficientemente en serio como para poner en marcha un dispositivo en el que participaron agentes de la Guardia Civil, el Seprona, policías locales y especialistas. Con ayuda de drones, cámaras térmicas y cebos, se rastrearon kilómetros de río y tierra en busca del reptil. El cocodrilo, por su parte nunca apareció. De hecho, se terminó apuntando hacia un animal bastante menos exótico: una nutria.La Sierra Norte de Guadalajara también vivió un momento de caos y agobio unos años antes. Entre el año 2017 y el 2018 varias personas del pueblo aseguraron haber visto una gran pantera negra caminando por diferentes localidades de la zona. Los avistamientos llegaron hasta el Seprona, que estudió profundamente qué podría estar detrás de aquel misterioso animal. La respuesta terminó siendo bastante menos salvaje de lo esperado. Efectivamente, no había ninguna pantera por Guadalajara, el animal que no dejaba dormir a la localidad era un perro negro de grandes dimensiones que vivía suelto por la zona.Entre unos y otros, queda claro que la vista puede jugar malas pasadas. En Toledo, donde el supuesto rey de la selva sigue escondiéndose, ya se ha desistido. La fiera no ha dado señales de vida. Por el momento, el león se queda en un avistamiento más y en otra incógnita que añadir a la particular colección de falsas fieras vistas en España. Dicen que no hay que creerse todo lo que ves, que las apariencias engañan. En España ha pasado varias veces que entre los árboles, en la oscuridad o a plena luz del día la falta de pruebas ha llevado a confundir perros con panteras, boyas con tiburones y nutrias con cocodrilos. Confusiones que podrían haberse quedado en una simple anécdota si no fuera porque algunas consiguieron movilizar patrullas, drones e incluso helicópteros. Ahora, el caso más reciente ha puesto en marcha la búsqueda de un gran felino, un salvaje león en Toledo . Un repartidor aseguró haber visto al animal cuando circulaba por la carretera de la zona de la Sierra de San Vicente. Sin embargo, después de más de 24 horas de operativo, no hay rastro del animal. A ello, se suma que tampoco consta la fuga de ningún ejemplar de centros próximos, mientras que entre las posibilidades planteadas está que el misterioso animal sea en realidad un perro de raza mastín tibetano. Habrá que esperar para conocer el desenlace. Lo que sí está claro es que, de confirmarse la confusión, el felino toledano tendría buenos precedentes.Por ejemplo, en 2020, la Policía Local de Granada recibió varias llamadas de vecinos alertando de que habían visto un león suelto paseando por la zona de huerta del municipio. Cuando los agentes llegaron, en lugar de encontrarse frente a los grandes colmillos de la fiera se toparon con un perro. Sí un perro. Este había sido pelado con la apariencia de un león. A pesar de que todo quedara en una anécdota y en un aviso con final feliz, durante unos instantes el animal consiguió hacer creer a más de uno que un peligroso león se paseaba tranquilamente por la huerta.Algo parecido sucedió en una playa de Almerimar (El Ejido, Almería). La bandera roja no tardo en levantarse, incluso el desalojo de los bañistas se hizo en cuestión de segundos cuando una aleta pareció asomarse en el agua. Se pensó lo más recurrente, un tiburón en las aguas . Finalmente resultó ser una boya. Puede parecer muy reconocible, pero no para los ciudadanos de la provincia. Algo muy similar ocurrió en la playa de Roquetas de Mar, donde también confundieron una aleta del depredador con un pez luna. La escena se repitió en Almería: pánico , gritos y desalojo por una falsa alarma.Cocodrilos y grandes panterasLo gracioso es que los malentendidos son numerosos. Durante seis días, en junio de 2020, los alrededores de los ríos Pisuerga y Duero, en Valladolid, tuvieron un vecino bastante inesperado. Varios avisos alertaron de la presencia de un cocodrilo en la zona de Simancas y las primeras investigaciones apuntaron hasta la remota posibilidad de que se tratase de un ejemplar del Nilo. La posibilidad se tomó lo suficientemente en serio como para poner en marcha un dispositivo en el que participaron agentes de la Guardia Civil, el Seprona, policías locales y especialistas. Con ayuda de drones, cámaras térmicas y cebos, se rastrearon kilómetros de río y tierra en busca del reptil. El cocodrilo, por su parte nunca apareció. De hecho, se terminó apuntando hacia un animal bastante menos exótico: una nutria.La Sierra Norte de Guadalajara también vivió un momento de caos y agobio unos años antes. Entre el año 2017 y el 2018 varias personas del pueblo aseguraron haber visto una gran pantera negra caminando por diferentes localidades de la zona. Los avistamientos llegaron hasta el Seprona, que estudió profundamente qué podría estar detrás de aquel misterioso animal. La respuesta terminó siendo bastante menos salvaje de lo esperado. Efectivamente, no había ninguna pantera por Guadalajara, el animal que no dejaba dormir a la localidad era un perro negro de grandes dimensiones que vivía suelto por la zona.Entre unos y otros, queda claro que la vista puede jugar malas pasadas. En Toledo, donde el supuesto rey de la selva sigue escondiéndose, ya se ha desistido. La fiera no ha dado señales de vida. Por el momento, el león se queda en un avistamiento más y en otra incógnita que añadir a la particular colección de falsas fieras vistas en España. Dicen que no hay que creerse todo lo que ves, que las apariencias engañan. En España ha pasado varias veces que entre los árboles, en la oscuridad o a plena luz del día la falta de pruebas ha llevado a confundir perros con panteras, boyas con tiburones y nutrias con cocodrilos. Confusiones que podrían haberse quedado en una simple anécdota si no fuera porque algunas consiguieron movilizar patrullas, drones e incluso helicópteros. Ahora, el caso más reciente ha puesto en marcha la búsqueda de un gran felino, un salvaje león en Toledo . Un repartidor aseguró haber visto al animal cuando circulaba por la carretera de la zona de la Sierra de San Vicente. Sin embargo, después de más de 24 horas de operativo, no hay rastro del animal. A ello, se suma que tampoco consta la fuga de ningún ejemplar de centros próximos, mientras que entre las posibilidades planteadas está que el misterioso animal sea en realidad un perro de raza mastín tibetano. Habrá que esperar para conocer el desenlace. Lo que sí está claro es que, de confirmarse la confusión, el felino toledano tendría buenos precedentes.Por ejemplo, en 2020, la Policía Local de Granada recibió varias llamadas de vecinos alertando de que habían visto un león suelto paseando por la zona de huerta del municipio. Cuando los agentes llegaron, en lugar de encontrarse frente a los grandes colmillos de la fiera se toparon con un perro. Sí un perro. Este había sido pelado con la apariencia de un león. A pesar de que todo quedara en una anécdota y en un aviso con final feliz, durante unos instantes el animal consiguió hacer creer a más de uno que un peligroso león se paseaba tranquilamente por la huerta.Algo parecido sucedió en una playa de Almerimar (El Ejido, Almería). La bandera roja no tardo en levantarse, incluso el desalojo de los bañistas se hizo en cuestión de segundos cuando una aleta pareció asomarse en el agua. Se pensó lo más recurrente, un tiburón en las aguas . Finalmente resultó ser una boya. Puede parecer muy reconocible, pero no para los ciudadanos de la provincia. Algo muy similar ocurrió en la playa de Roquetas de Mar, donde también confundieron una aleta del depredador con un pez luna. La escena se repitió en Almería: pánico , gritos y desalojo por una falsa alarma.Cocodrilos y grandes panterasLo gracioso es que los malentendidos son numerosos. Durante seis días, en junio de 2020, los alrededores de los ríos Pisuerga y Duero, en Valladolid, tuvieron un vecino bastante inesperado. Varios avisos alertaron de la presencia de un cocodrilo en la zona de Simancas y las primeras investigaciones apuntaron hasta la remota posibilidad de que se tratase de un ejemplar del Nilo. La posibilidad se tomó lo suficientemente en serio como para poner en marcha un dispositivo en el que participaron agentes de la Guardia Civil, el Seprona, policías locales y especialistas. Con ayuda de drones, cámaras térmicas y cebos, se rastrearon kilómetros de río y tierra en busca del reptil. El cocodrilo, por su parte nunca apareció. De hecho, se terminó apuntando hacia un animal bastante menos exótico: una nutria.La Sierra Norte de Guadalajara también vivió un momento de caos y agobio unos años antes. Entre el año 2017 y el 2018 varias personas del pueblo aseguraron haber visto una gran pantera negra caminando por diferentes localidades de la zona. Los avistamientos llegaron hasta el Seprona, que estudió profundamente qué podría estar detrás de aquel misterioso animal. La respuesta terminó siendo bastante menos salvaje de lo esperado. Efectivamente, no había ninguna pantera por Guadalajara, el animal que no dejaba dormir a la localidad era un perro negro de grandes dimensiones que vivía suelto por la zona.Entre unos y otros, queda claro que la vista puede jugar malas pasadas. En Toledo, donde el supuesto rey de la selva sigue escondiéndose, ya se ha desistido. La fiera no ha dado señales de vida. Por el momento, el león se queda en un avistamiento más y en otra incógnita que añadir a la particular colección de falsas fieras vistas en España. RSS de noticias de sociedad
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