La investigación judicial por la muerte de una joven de 32 años con trastorno del espectro autista (TEA) a manos presuntamente de su padre en la calle Villa de Rota de Córdoba, encara ya la recta final de su fase de instrucción. El procedimiento, abierto tras el filicidio ocurrido el pasado mes de enero en un bajo del número 7 de esta vía de la zona de Cercadilla, se encuentra pendiente de la calificación del Ministerio Fiscal y de las partes, un paso que acerca el caso a la celebración del juicio oral, cuya previsión apunta al primer trimestre de 2027.La rapidez con la que ha avanzado la causa resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que los hechos se produjeron a finales de enero . El hombre fue detenido la misma noche del crimen y, tras permanecer ingresado bajo custodia policial en el Hospital Reina Sofía por las heridas que presuntamente se había causado, pasó a disposición judicial. El Juzgado de Instrucción número 6 de Córdoba decretó entonces su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. En aquel momento, la investigación quedó abierta inicialmente por un presunto delito de homicidio , una calificación que quedará corroborada o podría modificarse modificarse a medida que avanzara la instrucción. Ahora, con las diligencias prácticamente encauzadas hacia el cierre de esta fase, será el escrito de acusación del Ministerio Fiscal el que permita conocer la calificación jurídica que sostiene la acusación pública y la pena que solicitará para el procesado.Los hechos conmocionaron a Córdoba la noche del 26 de enero. Pasadas las 21.45 horas, los servicios de emergencias recibieron el aviso y agentes de la Policía Nacional acudieron al inmueble de la calle Villa de Rota, una vía paralela al bulevar Hernán Ruiz. En el interior de la vivienda localizaron a la joven ya fallecida y procedieron a detener a su padre, que presentaba heridas de arma blanca que, según las primeras investigaciones, se habría causado después de la muerte de su hija. Las primeras pesquisas apuntaron a una discusión entre ambos como desencadenante de los hechos. Asimismo, fuentes de la investigación señalaron que el cuerpo presentaba signos compatibles con una muerte por asfixia . Estos extremos formaron parte de las hipótesis conocidas en los primeros días de la investigación y han quedado sometidos a la correspondiente investigación judicial. Desde el principio, además, los investigadores descartaron que el móvil estuviera relacionado con la violencia de género. El caso tampoco fue considerado inicialmente como un supuesto de violencia vicaria. El hombre figuraba en el sistema Viogén , pero las pesquisas policiales no encontraron en aquel momento indicios que situaran el crimen dentro de ese ámbito. Tres meses de convivenciaPadre e hija llevaban relativamente poco tiempo residiendo juntos en el inmueble de Villa de Rota. Según relataron entonces vecinos del edificio, apenas habían tenido conocimiento de problemas entre ambos antes de aquella noche. Algunos residentes aseguraron haber escuchado ruidos y el llanto de una mujer después de que se produjera el episodio violento. Según pudo saber este periódico, la víctima padecía autismo y el progenitor, sexagenario separado de la madre y que residía en Huelva, se habría trasladado hasta Córdoba «para cuidar de la hija», señalan fuentes consultadas. La investigación judicial por la muerte de una joven de 32 años con trastorno del espectro autista (TEA) a manos presuntamente de su padre en la calle Villa de Rota de Córdoba, encara ya la recta final de su fase de instrucción. El procedimiento, abierto tras el filicidio ocurrido el pasado mes de enero en un bajo del número 7 de esta vía de la zona de Cercadilla, se encuentra pendiente de la calificación del Ministerio Fiscal y de las partes, un paso que acerca el caso a la celebración del juicio oral, cuya previsión apunta al primer trimestre de 2027.La rapidez con la que ha avanzado la causa resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que los hechos se produjeron a finales de enero . El hombre fue detenido la misma noche del crimen y, tras permanecer ingresado bajo custodia policial en el Hospital Reina Sofía por las heridas que presuntamente se había causado, pasó a disposición judicial. El Juzgado de Instrucción número 6 de Córdoba decretó entonces su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. En aquel momento, la investigación quedó abierta inicialmente por un presunto delito de homicidio , una calificación que quedará corroborada o podría modificarse modificarse a medida que avanzara la instrucción. Ahora, con las diligencias prácticamente encauzadas hacia el cierre de esta fase, será el escrito de acusación del Ministerio Fiscal el que permita conocer la calificación jurídica que sostiene la acusación pública y la pena que solicitará para el procesado.Los hechos conmocionaron a Córdoba la noche del 26 de enero. Pasadas las 21.45 horas, los servicios de emergencias recibieron el aviso y agentes de la Policía Nacional acudieron al inmueble de la calle Villa de Rota, una vía paralela al bulevar Hernán Ruiz. En el interior de la vivienda localizaron a la joven ya fallecida y procedieron a detener a su padre, que presentaba heridas de arma blanca que, según las primeras investigaciones, se habría causado después de la muerte de su hija. Las primeras pesquisas apuntaron a una discusión entre ambos como desencadenante de los hechos. Asimismo, fuentes de la investigación señalaron que el cuerpo presentaba signos compatibles con una muerte por asfixia . Estos extremos formaron parte de las hipótesis conocidas en los primeros días de la investigación y han quedado sometidos a la correspondiente investigación judicial. Desde el principio, además, los investigadores descartaron que el móvil estuviera relacionado con la violencia de género. El caso tampoco fue considerado inicialmente como un supuesto de violencia vicaria. El hombre figuraba en el sistema Viogén , pero las pesquisas policiales no encontraron en aquel momento indicios que situaran el crimen dentro de ese ámbito. Tres meses de convivenciaPadre e hija llevaban relativamente poco tiempo residiendo juntos en el inmueble de Villa de Rota. Según relataron entonces vecinos del edificio, apenas habían tenido conocimiento de problemas entre ambos antes de aquella noche. Algunos residentes aseguraron haber escuchado ruidos y el llanto de una mujer después de que se produjera el episodio violento. Según pudo saber este periódico, la víctima padecía autismo y el progenitor, sexagenario separado de la madre y que residía en Huelva, se habría trasladado hasta Córdoba «para cuidar de la hija», señalan fuentes consultadas. La investigación judicial por la muerte de una joven de 32 años con trastorno del espectro autista (TEA) a manos presuntamente de su padre en la calle Villa de Rota de Córdoba, encara ya la recta final de su fase de instrucción. El procedimiento, abierto tras el filicidio ocurrido el pasado mes de enero en un bajo del número 7 de esta vía de la zona de Cercadilla, se encuentra pendiente de la calificación del Ministerio Fiscal y de las partes, un paso que acerca el caso a la celebración del juicio oral, cuya previsión apunta al primer trimestre de 2027.La rapidez con la que ha avanzado la causa resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que los hechos se produjeron a finales de enero . El hombre fue detenido la misma noche del crimen y, tras permanecer ingresado bajo custodia policial en el Hospital Reina Sofía por las heridas que presuntamente se había causado, pasó a disposición judicial. El Juzgado de Instrucción número 6 de Córdoba decretó entonces su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. En aquel momento, la investigación quedó abierta inicialmente por un presunto delito de homicidio , una calificación que quedará corroborada o podría modificarse modificarse a medida que avanzara la instrucción. Ahora, con las diligencias prácticamente encauzadas hacia el cierre de esta fase, será el escrito de acusación del Ministerio Fiscal el que permita conocer la calificación jurídica que sostiene la acusación pública y la pena que solicitará para el procesado.Los hechos conmocionaron a Córdoba la noche del 26 de enero. Pasadas las 21.45 horas, los servicios de emergencias recibieron el aviso y agentes de la Policía Nacional acudieron al inmueble de la calle Villa de Rota, una vía paralela al bulevar Hernán Ruiz. En el interior de la vivienda localizaron a la joven ya fallecida y procedieron a detener a su padre, que presentaba heridas de arma blanca que, según las primeras investigaciones, se habría causado después de la muerte de su hija. Las primeras pesquisas apuntaron a una discusión entre ambos como desencadenante de los hechos. Asimismo, fuentes de la investigación señalaron que el cuerpo presentaba signos compatibles con una muerte por asfixia . Estos extremos formaron parte de las hipótesis conocidas en los primeros días de la investigación y han quedado sometidos a la correspondiente investigación judicial. Desde el principio, además, los investigadores descartaron que el móvil estuviera relacionado con la violencia de género. El caso tampoco fue considerado inicialmente como un supuesto de violencia vicaria. El hombre figuraba en el sistema Viogén , pero las pesquisas policiales no encontraron en aquel momento indicios que situaran el crimen dentro de ese ámbito. Tres meses de convivenciaPadre e hija llevaban relativamente poco tiempo residiendo juntos en el inmueble de Villa de Rota. Según relataron entonces vecinos del edificio, apenas habían tenido conocimiento de problemas entre ambos antes de aquella noche. Algunos residentes aseguraron haber escuchado ruidos y el llanto de una mujer después de que se produjera el episodio violento. Según pudo saber este periódico, la víctima padecía autismo y el progenitor, sexagenario separado de la madre y que residía en Huelva, se habría trasladado hasta Córdoba «para cuidar de la hija», señalan fuentes consultadas. RSS de noticias de espana/andalucia
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