La previsión era difícilmente digerible, excepto para aquellos a quienes les apasiona el calor -que los hay-. El pasado sábado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) daba un pronóstico de siete días con máximas de 40 o más grados en puntos de la provincia. No se libraba la capital, por ejemplo. Finalmente, las primeras jornadas se desarrollaron con termómetros por debajo de esa cifra. Aunque la temperatura no fue agradable, en determinados momentos, ni mucho menos.El caso es que en España se registró la tercera ola de calor de este verano, por lo que de nuevo se hizo necesario refrescar, nunca mejor dicho, algunas recomendaciones. Es mejor no hacer deporte, sin ir más lejos, en las horas centrales del día o hidratarse con frecuencia. Y resguardarse en casa, si es posible, durante la tarde. Pero se encuentran los que no tienen más remedio que estar en la calle, que son las personas que trabajan al aire libre -si bien aire corre poco en este período-.Por cualquier acerado de la ciudad debe caminar un cartero y la carretera la recorre un repartidor de cualquier empresa. El albañil continúa en la obra, el empleado de limpieza sigue con su tarea y el camarero ha de servir en la terraza. Son sólo algunos ejemplos de trabajos que obligan a situarse bajo el sol , a veces de continuo y otras por instantes, pero que son los más. En puntos como Córdoba esas labores son realmente complejas a partir de junio.Durante el último mes, sólo la estación de Córdoba Aeropuerto de la Aemet acumuló en sus registros 13 días por encima de 40 grados. Tendría que extenderse la perspectiva a otras zonas de la provincia, como el Alto Guadalquivir o el resto de la Campiña. Y fueron varios los avisos que se movieron entre el naranja y el rojo. Otro de la primera tonalidad lanzó el organismo nacional desde el pasado sábado. Ante este panorama las empresas públicas y privadas toman medidas para proteger a sus asalariados.No es sólo que los propios empleadores adopten un plan diferente, sino que la normativa estatal lo exige. El horario de trabajo se reduce cuanto se puede, lo que conduce en ocasiones a jornadas intensivas entre las 7:00 y las 14:00. De igual modo, se procuran espacios de sombra en determinados puestos, como puede ocurrir en una construcción, y se otorgan más momentos de descanso. Por supuesto, el agua es fundamental a lo largo del verano en este tipo de empleos.Y las recomendaciones no faltan . A ellas se aferran los trabajadores que pasan la primera parte del día, e incluso los que también tienen tarea por la tarde, para aliviar, o intentarlo al menos, el sofoco del calor. La ropa debe ser lo más holgada y transpirable posible y no está de más, si existe la opción, cubrirse la cabeza con una gorra y utilizar gafas de sol. Luego, cada cual elegirá usar o no protección solar en la piel. Además, al estilo del refrán, cada cual tiene sus trucos.Aquello de que cada maestrillo tiene su librillo, como aprovechar las primeras horas de la mañana para trabajar en las zonas de mayor impacto solar y dedicar las siguientes a seguir con la labor en lugares con sombra o relativamente menos calurosos. El caso es que la salud es lo primero y como seguir con el día a día en la calle es complicado en Córdoba en verano, siempre viene bien recordar, y los empleados lo hacen, las medidas que facilitan un normal desarrollo de la actividad profesional. La previsión era difícilmente digerible, excepto para aquellos a quienes les apasiona el calor -que los hay-. El pasado sábado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) daba un pronóstico de siete días con máximas de 40 o más grados en puntos de la provincia. No se libraba la capital, por ejemplo. Finalmente, las primeras jornadas se desarrollaron con termómetros por debajo de esa cifra. Aunque la temperatura no fue agradable, en determinados momentos, ni mucho menos.El caso es que en España se registró la tercera ola de calor de este verano, por lo que de nuevo se hizo necesario refrescar, nunca mejor dicho, algunas recomendaciones. Es mejor no hacer deporte, sin ir más lejos, en las horas centrales del día o hidratarse con frecuencia. Y resguardarse en casa, si es posible, durante la tarde. Pero se encuentran los que no tienen más remedio que estar en la calle, que son las personas que trabajan al aire libre -si bien aire corre poco en este período-.Por cualquier acerado de la ciudad debe caminar un cartero y la carretera la recorre un repartidor de cualquier empresa. El albañil continúa en la obra, el empleado de limpieza sigue con su tarea y el camarero ha de servir en la terraza. Son sólo algunos ejemplos de trabajos que obligan a situarse bajo el sol , a veces de continuo y otras por instantes, pero que son los más. En puntos como Córdoba esas labores son realmente complejas a partir de junio.Durante el último mes, sólo la estación de Córdoba Aeropuerto de la Aemet acumuló en sus registros 13 días por encima de 40 grados. Tendría que extenderse la perspectiva a otras zonas de la provincia, como el Alto Guadalquivir o el resto de la Campiña. Y fueron varios los avisos que se movieron entre el naranja y el rojo. Otro de la primera tonalidad lanzó el organismo nacional desde el pasado sábado. Ante este panorama las empresas públicas y privadas toman medidas para proteger a sus asalariados.No es sólo que los propios empleadores adopten un plan diferente, sino que la normativa estatal lo exige. El horario de trabajo se reduce cuanto se puede, lo que conduce en ocasiones a jornadas intensivas entre las 7:00 y las 14:00. De igual modo, se procuran espacios de sombra en determinados puestos, como puede ocurrir en una construcción, y se otorgan más momentos de descanso. Por supuesto, el agua es fundamental a lo largo del verano en este tipo de empleos.Y las recomendaciones no faltan . A ellas se aferran los trabajadores que pasan la primera parte del día, e incluso los que también tienen tarea por la tarde, para aliviar, o intentarlo al menos, el sofoco del calor. La ropa debe ser lo más holgada y transpirable posible y no está de más, si existe la opción, cubrirse la cabeza con una gorra y utilizar gafas de sol. Luego, cada cual elegirá usar o no protección solar en la piel. Además, al estilo del refrán, cada cual tiene sus trucos.Aquello de que cada maestrillo tiene su librillo, como aprovechar las primeras horas de la mañana para trabajar en las zonas de mayor impacto solar y dedicar las siguientes a seguir con la labor en lugares con sombra o relativamente menos calurosos. El caso es que la salud es lo primero y como seguir con el día a día en la calle es complicado en Córdoba en verano, siempre viene bien recordar, y los empleados lo hacen, las medidas que facilitan un normal desarrollo de la actividad profesional. La previsión era difícilmente digerible, excepto para aquellos a quienes les apasiona el calor -que los hay-. El pasado sábado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) daba un pronóstico de siete días con máximas de 40 o más grados en puntos de la provincia. No se libraba la capital, por ejemplo. Finalmente, las primeras jornadas se desarrollaron con termómetros por debajo de esa cifra. Aunque la temperatura no fue agradable, en determinados momentos, ni mucho menos.El caso es que en España se registró la tercera ola de calor de este verano, por lo que de nuevo se hizo necesario refrescar, nunca mejor dicho, algunas recomendaciones. Es mejor no hacer deporte, sin ir más lejos, en las horas centrales del día o hidratarse con frecuencia. Y resguardarse en casa, si es posible, durante la tarde. Pero se encuentran los que no tienen más remedio que estar en la calle, que son las personas que trabajan al aire libre -si bien aire corre poco en este período-.Por cualquier acerado de la ciudad debe caminar un cartero y la carretera la recorre un repartidor de cualquier empresa. El albañil continúa en la obra, el empleado de limpieza sigue con su tarea y el camarero ha de servir en la terraza. Son sólo algunos ejemplos de trabajos que obligan a situarse bajo el sol , a veces de continuo y otras por instantes, pero que son los más. En puntos como Córdoba esas labores son realmente complejas a partir de junio.Durante el último mes, sólo la estación de Córdoba Aeropuerto de la Aemet acumuló en sus registros 13 días por encima de 40 grados. Tendría que extenderse la perspectiva a otras zonas de la provincia, como el Alto Guadalquivir o el resto de la Campiña. Y fueron varios los avisos que se movieron entre el naranja y el rojo. Otro de la primera tonalidad lanzó el organismo nacional desde el pasado sábado. Ante este panorama las empresas públicas y privadas toman medidas para proteger a sus asalariados.No es sólo que los propios empleadores adopten un plan diferente, sino que la normativa estatal lo exige. El horario de trabajo se reduce cuanto se puede, lo que conduce en ocasiones a jornadas intensivas entre las 7:00 y las 14:00. De igual modo, se procuran espacios de sombra en determinados puestos, como puede ocurrir en una construcción, y se otorgan más momentos de descanso. Por supuesto, el agua es fundamental a lo largo del verano en este tipo de empleos.Y las recomendaciones no faltan . A ellas se aferran los trabajadores que pasan la primera parte del día, e incluso los que también tienen tarea por la tarde, para aliviar, o intentarlo al menos, el sofoco del calor. La ropa debe ser lo más holgada y transpirable posible y no está de más, si existe la opción, cubrirse la cabeza con una gorra y utilizar gafas de sol. Luego, cada cual elegirá usar o no protección solar en la piel. Además, al estilo del refrán, cada cual tiene sus trucos.Aquello de que cada maestrillo tiene su librillo, como aprovechar las primeras horas de la mañana para trabajar en las zonas de mayor impacto solar y dedicar las siguientes a seguir con la labor en lugares con sombra o relativamente menos calurosos. El caso es que la salud es lo primero y como seguir con el día a día en la calle es complicado en Córdoba en verano, siempre viene bien recordar, y los empleados lo hacen, las medidas que facilitan un normal desarrollo de la actividad profesional. RSS de noticias de espana/andalucia
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