El ataque directo a las lenguas de fuego que arrasaban en minutos metros y metros de terreno en Cerro Muriano era imposible. Las calorías que desprendían las llamas impedían al operativo frenar su progreso y, con el viento en contra, se hacía necesaria una maniobra arriesgada, pero eficaz. Fue entonces cuando los efectivos del Plan Infoca que han intervenido en el incendio de este fin de semana pusieron en práctica la estrategia conocida como ‘fuego técnico’ . Esta maniobra consiste básicamente en provocar una quema controlada sobre un punto previamente seleccionado del terreno. El objetivo no era combatir el incendio con agua, sino privarlo de su principal aliado: la vegetación seca que le sirve de combustible. Al consumir de forma controlada ese material antes de que llegaran las llamas, el fuego perdió capacidad para seguir avanzando cuando ambos frentes terminaron encontrándose.No se trata de una actuación improvisada ni exenta de riesgo. El denominado fuego técnico requiere una planificación minuciosa y solo puede ejecutarse cuando existen unas condiciones concretas de seguridad. Para ello es imprescindible apoyarse en elementos naturales o artificiales -como pistas forestales o cortafuegos- que actúan como límites y evitan que esa quema controlada pueda descontrolarse y acabar alimentando el propio incendio.Según dijo el vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz, esa estrategia «quirúrgica» permitió detener el fuego en uno de los momentos más delicados del operativo. La maniobra logró frenar la progresión de las llamas en un punto crítico.Los especialistas del Infoca recurren a este tipo de actuaciones únicamente cuando el comportamiento de las llamas hace inviable un ataque convencional . Las elevadas temperaturas que se generan en el frente pueden impedir la aproximación de los equipos terrestres, por lo que la prioridad pasa a ser trabajar desde posiciones seguras, reduciendo el combustible disponible para que el incendio pierda intensidad por sí solo.Bajo controlLa operación resultó determinante en un incendio que llegó a poner en jaque el entorno de Cerro Muriano. Declarado el pasado viernes, el fuego obligó a activar la situación operativa 1 del Plan Infoca, provocó el desalojo preventivo de alrededor de 200 vecinos de las urbanizaciones Villa San Jorge y Mirador de Media Andalucía y motivó el corte de la carretera N-432 por la proximidad de las llamas.Tras dos jornadas de intenso trabajo, los equipos lograron estabilizar el incendio durante la tarde del sábado y darlo por controlado a las 8.00 horas de este domingo . Las primeras estimaciones sitúan en unas 198 hectáreas la superficie forestal afectada. Se trata del segundo fuego de mayor envergadura de este 2026, por detrás del que se produjo en el campo de tiro de la Bri X a mediados de junio, que arrasó 400 hectáreas.Con la mejora de la situación, los vecinos evacuados pudieron regresar a sus viviendas y la circulación por la N-432 quedó restablecida, aunque el operativo mantiene la vigilancia sobre el perímetro con dos autobombas y catorce bomberos forestales para evitar posibles reactivaciones. El ataque directo a las lenguas de fuego que arrasaban en minutos metros y metros de terreno en Cerro Muriano era imposible. Las calorías que desprendían las llamas impedían al operativo frenar su progreso y, con el viento en contra, se hacía necesaria una maniobra arriesgada, pero eficaz. Fue entonces cuando los efectivos del Plan Infoca que han intervenido en el incendio de este fin de semana pusieron en práctica la estrategia conocida como ‘fuego técnico’ . Esta maniobra consiste básicamente en provocar una quema controlada sobre un punto previamente seleccionado del terreno. El objetivo no era combatir el incendio con agua, sino privarlo de su principal aliado: la vegetación seca que le sirve de combustible. Al consumir de forma controlada ese material antes de que llegaran las llamas, el fuego perdió capacidad para seguir avanzando cuando ambos frentes terminaron encontrándose.No se trata de una actuación improvisada ni exenta de riesgo. El denominado fuego técnico requiere una planificación minuciosa y solo puede ejecutarse cuando existen unas condiciones concretas de seguridad. Para ello es imprescindible apoyarse en elementos naturales o artificiales -como pistas forestales o cortafuegos- que actúan como límites y evitan que esa quema controlada pueda descontrolarse y acabar alimentando el propio incendio.Según dijo el vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz, esa estrategia «quirúrgica» permitió detener el fuego en uno de los momentos más delicados del operativo. La maniobra logró frenar la progresión de las llamas en un punto crítico.Los especialistas del Infoca recurren a este tipo de actuaciones únicamente cuando el comportamiento de las llamas hace inviable un ataque convencional . Las elevadas temperaturas que se generan en el frente pueden impedir la aproximación de los equipos terrestres, por lo que la prioridad pasa a ser trabajar desde posiciones seguras, reduciendo el combustible disponible para que el incendio pierda intensidad por sí solo.Bajo controlLa operación resultó determinante en un incendio que llegó a poner en jaque el entorno de Cerro Muriano. Declarado el pasado viernes, el fuego obligó a activar la situación operativa 1 del Plan Infoca, provocó el desalojo preventivo de alrededor de 200 vecinos de las urbanizaciones Villa San Jorge y Mirador de Media Andalucía y motivó el corte de la carretera N-432 por la proximidad de las llamas.Tras dos jornadas de intenso trabajo, los equipos lograron estabilizar el incendio durante la tarde del sábado y darlo por controlado a las 8.00 horas de este domingo . Las primeras estimaciones sitúan en unas 198 hectáreas la superficie forestal afectada. Se trata del segundo fuego de mayor envergadura de este 2026, por detrás del que se produjo en el campo de tiro de la Bri X a mediados de junio, que arrasó 400 hectáreas.Con la mejora de la situación, los vecinos evacuados pudieron regresar a sus viviendas y la circulación por la N-432 quedó restablecida, aunque el operativo mantiene la vigilancia sobre el perímetro con dos autobombas y catorce bomberos forestales para evitar posibles reactivaciones. El ataque directo a las lenguas de fuego que arrasaban en minutos metros y metros de terreno en Cerro Muriano era imposible. Las calorías que desprendían las llamas impedían al operativo frenar su progreso y, con el viento en contra, se hacía necesaria una maniobra arriesgada, pero eficaz. Fue entonces cuando los efectivos del Plan Infoca que han intervenido en el incendio de este fin de semana pusieron en práctica la estrategia conocida como ‘fuego técnico’ . Esta maniobra consiste básicamente en provocar una quema controlada sobre un punto previamente seleccionado del terreno. El objetivo no era combatir el incendio con agua, sino privarlo de su principal aliado: la vegetación seca que le sirve de combustible. Al consumir de forma controlada ese material antes de que llegaran las llamas, el fuego perdió capacidad para seguir avanzando cuando ambos frentes terminaron encontrándose.No se trata de una actuación improvisada ni exenta de riesgo. El denominado fuego técnico requiere una planificación minuciosa y solo puede ejecutarse cuando existen unas condiciones concretas de seguridad. Para ello es imprescindible apoyarse en elementos naturales o artificiales -como pistas forestales o cortafuegos- que actúan como límites y evitan que esa quema controlada pueda descontrolarse y acabar alimentando el propio incendio.Según dijo el vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz, esa estrategia «quirúrgica» permitió detener el fuego en uno de los momentos más delicados del operativo. La maniobra logró frenar la progresión de las llamas en un punto crítico.Los especialistas del Infoca recurren a este tipo de actuaciones únicamente cuando el comportamiento de las llamas hace inviable un ataque convencional . Las elevadas temperaturas que se generan en el frente pueden impedir la aproximación de los equipos terrestres, por lo que la prioridad pasa a ser trabajar desde posiciones seguras, reduciendo el combustible disponible para que el incendio pierda intensidad por sí solo.Bajo controlLa operación resultó determinante en un incendio que llegó a poner en jaque el entorno de Cerro Muriano. Declarado el pasado viernes, el fuego obligó a activar la situación operativa 1 del Plan Infoca, provocó el desalojo preventivo de alrededor de 200 vecinos de las urbanizaciones Villa San Jorge y Mirador de Media Andalucía y motivó el corte de la carretera N-432 por la proximidad de las llamas.Tras dos jornadas de intenso trabajo, los equipos lograron estabilizar el incendio durante la tarde del sábado y darlo por controlado a las 8.00 horas de este domingo . Las primeras estimaciones sitúan en unas 198 hectáreas la superficie forestal afectada. Se trata del segundo fuego de mayor envergadura de este 2026, por detrás del que se produjo en el campo de tiro de la Bri X a mediados de junio, que arrasó 400 hectáreas.Con la mejora de la situación, los vecinos evacuados pudieron regresar a sus viviendas y la circulación por la N-432 quedó restablecida, aunque el operativo mantiene la vigilancia sobre el perímetro con dos autobombas y catorce bomberos forestales para evitar posibles reactivaciones. RSS de noticias de espana
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