Mikel Merino es el rescatador de España. Esa frase no se puede discutir porque está avalada por los datos. El navarro no vive sus momentos más dulces en el Arsenal, donde no acaba de tener hueco en el once de Arteta, pero con la selección tiene un idilio ni siquiera interrumpido por su condición de suplente. Ante Croacia, Luis De la Fuente lo mandó al campo tras el descanso y, en 45 minutos, le metió la victoria en el bolsillo con un gol de pillería y otro de genio para sumar 15 como internacional. «Luis me dijo que hiciera daño, y lo hice. Me ha tocado empezar desde el banquillo, pero siempre hay que poner lo mejor, aunque estés rabioso por ser suplente. En el segundo gol he visto a Zubimendi, que sé cómo la pone de exterior y he hecho la ruptura. De esas controlas tres mal y una bien», confesaba el futbolista tras el pitido final.
Los dos goles del navarro, que prolonga su condición de talismán que acuñó en el Mundial, engordan el récord de invicta de España. «Es una victoria de muchísimo mérito, porque este equipo no se cansa de ganar», repitió De la Fuente.
Mikel Merino es el rescatador de España. Esa frase no se puede discutir porque está avalada por los datos. El navarro no vive sus momentos más dulces en el Arsenal, donde no acaba de tener hueco en el once de Arteta, pero con la selección tiene un idilio ni siquiera interrumpido por su condición de suplente. Ante Croacia, Luis De la Fuente lo mandó al campo tras el descanso y, en 45 minutos, le metió la victoria en el bolsillo con un gol de pillería y otro de genio para sumar 15 como internacional. «Luis me dijo que hiciera daño, y lo hice. Me ha tocado empezar desde el banquillo, pero siempre hay que poner lo mejor, aunque estés rabioso por ser suplente. En el segundo gol he visto a Zubimendi, que sé cómo la pone de exterior y he hecho la ruptura. De esas controlas tres mal y una bien», confesaba el futbolista tras el pitido final.
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