Lucien Agoumé no es un jugador carismático que encandila a la grada, pero tampoco lo necesita. El francés está firmando la que, hasta ahora, es su mejor temporada con el Sevilla FC , aunque ya finalizó el pasado curso a muy buen nivel y uno de los motivos de este rendimiento es la presencia de Luis García Plaza . El técnico madrileño le ha dado un rol concreto, ha definido sus funciones y el jugador sabe perfectamente lo que le pide. Parece de una lógica aplastante, pero la realidad es que Agoumé ha tenido cinco entrenadores en las dos temporadas y media que lleva en Nervión y no siempre se le ha pedido lo mismo. Cada uno de ellos, con su propia visión de entender el fútbol y el perfil del francés, que aún estaba por definir, ha fluido demasiado entre cambios de esquemas y de parejas de baile.Agoumé llegó con 21 años al Sevilla FC, aceptó durante seis meses ocupar ficha del filial con la esperanza de no decepcionar. Era su cuarta cesión en los últimos cuatro años y su proyección estaba bloqueada. Hijo de inmigrantes cameruneses afincados en Francia, llamó la atención desde muy pequeño y las expectativas que se generaron en torno a él le sobrepasaron. Con 12 años, el FC Sochaux lo fichó para su cantera y cuatro años después estaba debutando en la Ligue 2. Víctor Orta lo tenía ya en el radar, puesto que lo vio jugar en el Mundial sub 17 con Francia y lo quiso para el Leeds, pero el Inter de Milán se adelantó y puso 4 millones de euros para ficharlo. No obstante, ni Agoumé ni su agente se olvidaron de esa intentona del director deportivo madrileño.16 años Agoumé debutó en la Ligue 2 antes de cumplir los 17 años y despertó el interés de varios equipos europeos de primer nivelPor su parte, a Orta se le quedó la espinita y decidió no perderle de vista. Agoumé empezó a encadenar cesiones, primero a la Spezia, donde no destacó y se decidió que volviera a Francia para recuperar sensaciones. Así, estuvo cedido primero en el Stade Brestois y luego en el Troyes (temporada 22-23), donde sí mostró cierto nivel futbolístico y se convirtió en titular habitual en su once. Regresó al Inter al siguiente verano, pero el joven seguía sin haberse ganado un hueco en el conjunto italiano.Una apuesta de futuroAfortunadamente para él, el Sevilla FC buscaba reforzar su medular tras la marcha de Fernando Reges en el mercado de invierno. Orta, ya director deportivo sevillista por aquel entonces, desempolvó la agenda y volvió a intentarlo. En esta ocasión, la respuesta fue afirmativa para gozo de todas las partes. ¿El problema? Que Agoumé era un jugador que nada tenía que ver con Reges. De primeras, se pretendió que fuera un futbolista ofensivo y con creatividad en el ataque, un rol en el que no terminaba de estar cómodo y sus participaciones dejaron muchas dudas.Al verano siguiente, la dirección deportiva se empeñó en abonar 4 millones de euros al Inter por el 50% de los derechos del jugador. Con una temporada completa por delante, Agoumé jugó la mayoría de partidos, pero seguía sin ofrecer un rendimiento regular. Cierto es que la situación del equipo tampoco ayudaba a su desarrollo. Su volatilidad no agradada en Nervión y ha sido duramente criticado por sus picos de rendimiento tan irregulares. En lo personal, Agoumé ha intentado no dejarse llevar por el ruido, aunque su carácter más bien introvertido ha hecho difícil calibrar sus sensaciones en este tiempo. Arropado por Lukebakio, Idumbo y Nianzou , el joven pivote aún buscaba definirse y, siempre que tuvo ocasión, se reivindicó asegurando que aún tiene mucho fútbol que ofrecer. También lo creía Antonio Cordón, el cual consideró que el francés era un diamante en bruto por el que merecía la pena abonar los 4 millones restantes para hacerse con el 90% de los derechos el verano siguiente. La temporada pasada, el juego de Almeyda no ayudaba demasiado al jugador, que destacaba mucho más cuando le tocaban labores defensivas. Entonces llegó Luis García Plaza, el cual le asentó (al fin) en un rol más posicional y defensivo , en el que podía ganar duelos y jugar en vertical. El resultado ha sido inmediato, el centrocampista es el jugador que más kilómetros recorre del equipo. En lo que va de temporada, suma más de 74 kilómetros corridos, con más de 10.5 de media por partido. Un despliegue físico, que también se traduce en sus posesiones recuperadas y duelos disputados con éxito.Con los conceptos claros, el jugador ha ido creciendo partido a partido y, esta temporada, es uno de los futbolistas que más brilla sobre el terreno de juego. «Aún tengo mucho que ofrecer», insiste Agoumé, y el tiempo le está dando la razón. Su felicidad ahora mismo es plena, de ahí que no le hiciera gracia que el Sevilla se planteara venderlo este verano. Su entorno asegura a ABC que el jugador sólo quiere triunfar en Nervión. Después de tantas cesiones y expectativas frustradas, el Sevilla le ha dado un hogar en el que se siente importante. A la vista está que, ahora mismo, lo disputa absolutamente todo.Agoumé no quiere marcharse del Sevilla FC, puesto que considera que al fin ha encontrado un lugar en el que se siente importantePor su parte, Luis García Plaza asegura a este periódico que su nivel ha hecho que se plantee el esquema y la forma de encarar los partidos: «Agoumé está a un nivel excepcional, por lo menos desde que está conmigo. Y si ya le juntas a Fofana, a Guridi, a Kochorashvili, incluso las ayudas que pueden ofrecer dos chicos Manu y Nico, pues entonces pienso que tenemos mimbres. Depende del partido jugaremos con tres en el medio o con dos delanteros. Entonces me cambia ese dibujo». Por el momento, el Sevilla FC seguirá beneficiándose de este crecimiento, pero la dirección deportiva actual, con José Ignacio a la cabeza, tiene claro que su potencial va a propiciar una futura venta muy interesante para las arcas de la entidad. Sólo es cuestión de tiempo. Lucien Agoumé no es un jugador carismático que encandila a la grada, pero tampoco lo necesita. El francés está firmando la que, hasta ahora, es su mejor temporada con el Sevilla FC , aunque ya finalizó el pasado curso a muy buen nivel y uno de los motivos de este rendimiento es la presencia de Luis García Plaza . El técnico madrileño le ha dado un rol concreto, ha definido sus funciones y el jugador sabe perfectamente lo que le pide. Parece de una lógica aplastante, pero la realidad es que Agoumé ha tenido cinco entrenadores en las dos temporadas y media que lleva en Nervión y no siempre se le ha pedido lo mismo. Cada uno de ellos, con su propia visión de entender el fútbol y el perfil del francés, que aún estaba por definir, ha fluido demasiado entre cambios de esquemas y de parejas de baile.Agoumé llegó con 21 años al Sevilla FC, aceptó durante seis meses ocupar ficha del filial con la esperanza de no decepcionar. Era su cuarta cesión en los últimos cuatro años y su proyección estaba bloqueada. Hijo de inmigrantes cameruneses afincados en Francia, llamó la atención desde muy pequeño y las expectativas que se generaron en torno a él le sobrepasaron. Con 12 años, el FC Sochaux lo fichó para su cantera y cuatro años después estaba debutando en la Ligue 2. Víctor Orta lo tenía ya en el radar, puesto que lo vio jugar en el Mundial sub 17 con Francia y lo quiso para el Leeds, pero el Inter de Milán se adelantó y puso 4 millones de euros para ficharlo. No obstante, ni Agoumé ni su agente se olvidaron de esa intentona del director deportivo madrileño.16 años Agoumé debutó en la Ligue 2 antes de cumplir los 17 años y despertó el interés de varios equipos europeos de primer nivelPor su parte, a Orta se le quedó la espinita y decidió no perderle de vista. Agoumé empezó a encadenar cesiones, primero a la Spezia, donde no destacó y se decidió que volviera a Francia para recuperar sensaciones. Así, estuvo cedido primero en el Stade Brestois y luego en el Troyes (temporada 22-23), donde sí mostró cierto nivel futbolístico y se convirtió en titular habitual en su once. Regresó al Inter al siguiente verano, pero el joven seguía sin haberse ganado un hueco en el conjunto italiano.Una apuesta de futuroAfortunadamente para él, el Sevilla FC buscaba reforzar su medular tras la marcha de Fernando Reges en el mercado de invierno. Orta, ya director deportivo sevillista por aquel entonces, desempolvó la agenda y volvió a intentarlo. En esta ocasión, la respuesta fue afirmativa para gozo de todas las partes. ¿El problema? Que Agoumé era un jugador que nada tenía que ver con Reges. De primeras, se pretendió que fuera un futbolista ofensivo y con creatividad en el ataque, un rol en el que no terminaba de estar cómodo y sus participaciones dejaron muchas dudas.Al verano siguiente, la dirección deportiva se empeñó en abonar 4 millones de euros al Inter por el 50% de los derechos del jugador. Con una temporada completa por delante, Agoumé jugó la mayoría de partidos, pero seguía sin ofrecer un rendimiento regular. Cierto es que la situación del equipo tampoco ayudaba a su desarrollo. Su volatilidad no agradada en Nervión y ha sido duramente criticado por sus picos de rendimiento tan irregulares. En lo personal, Agoumé ha intentado no dejarse llevar por el ruido, aunque su carácter más bien introvertido ha hecho difícil calibrar sus sensaciones en este tiempo. Arropado por Lukebakio, Idumbo y Nianzou , el joven pivote aún buscaba definirse y, siempre que tuvo ocasión, se reivindicó asegurando que aún tiene mucho fútbol que ofrecer. También lo creía Antonio Cordón, el cual consideró que el francés era un diamante en bruto por el que merecía la pena abonar los 4 millones restantes para hacerse con el 90% de los derechos el verano siguiente. La temporada pasada, el juego de Almeyda no ayudaba demasiado al jugador, que destacaba mucho más cuando le tocaban labores defensivas. Entonces llegó Luis García Plaza, el cual le asentó (al fin) en un rol más posicional y defensivo , en el que podía ganar duelos y jugar en vertical. El resultado ha sido inmediato, el centrocampista es el jugador que más kilómetros recorre del equipo. En lo que va de temporada, suma más de 74 kilómetros corridos, con más de 10.5 de media por partido. Un despliegue físico, que también se traduce en sus posesiones recuperadas y duelos disputados con éxito.Con los conceptos claros, el jugador ha ido creciendo partido a partido y, esta temporada, es uno de los futbolistas que más brilla sobre el terreno de juego. «Aún tengo mucho que ofrecer», insiste Agoumé, y el tiempo le está dando la razón. Su felicidad ahora mismo es plena, de ahí que no le hiciera gracia que el Sevilla se planteara venderlo este verano. Su entorno asegura a ABC que el jugador sólo quiere triunfar en Nervión. Después de tantas cesiones y expectativas frustradas, el Sevilla le ha dado un hogar en el que se siente importante. A la vista está que, ahora mismo, lo disputa absolutamente todo.Agoumé no quiere marcharse del Sevilla FC, puesto que considera que al fin ha encontrado un lugar en el que se siente importantePor su parte, Luis García Plaza asegura a este periódico que su nivel ha hecho que se plantee el esquema y la forma de encarar los partidos: «Agoumé está a un nivel excepcional, por lo menos desde que está conmigo. Y si ya le juntas a Fofana, a Guridi, a Kochorashvili, incluso las ayudas que pueden ofrecer dos chicos Manu y Nico, pues entonces pienso que tenemos mimbres. Depende del partido jugaremos con tres en el medio o con dos delanteros. Entonces me cambia ese dibujo». Por el momento, el Sevilla FC seguirá beneficiándose de este crecimiento, pero la dirección deportiva actual, con José Ignacio a la cabeza, tiene claro que su potencial va a propiciar una futura venta muy interesante para las arcas de la entidad. Sólo es cuestión de tiempo. Lucien Agoumé no es un jugador carismático que encandila a la grada, pero tampoco lo necesita. El francés está firmando la que, hasta ahora, es su mejor temporada con el Sevilla FC , aunque ya finalizó el pasado curso a muy buen nivel y uno de los motivos de este rendimiento es la presencia de Luis García Plaza . El técnico madrileño le ha dado un rol concreto, ha definido sus funciones y el jugador sabe perfectamente lo que le pide. Parece de una lógica aplastante, pero la realidad es que Agoumé ha tenido cinco entrenadores en las dos temporadas y media que lleva en Nervión y no siempre se le ha pedido lo mismo. Cada uno de ellos, con su propia visión de entender el fútbol y el perfil del francés, que aún estaba por definir, ha fluido demasiado entre cambios de esquemas y de parejas de baile.Agoumé llegó con 21 años al Sevilla FC, aceptó durante seis meses ocupar ficha del filial con la esperanza de no decepcionar. Era su cuarta cesión en los últimos cuatro años y su proyección estaba bloqueada. Hijo de inmigrantes cameruneses afincados en Francia, llamó la atención desde muy pequeño y las expectativas que se generaron en torno a él le sobrepasaron. Con 12 años, el FC Sochaux lo fichó para su cantera y cuatro años después estaba debutando en la Ligue 2. Víctor Orta lo tenía ya en el radar, puesto que lo vio jugar en el Mundial sub 17 con Francia y lo quiso para el Leeds, pero el Inter de Milán se adelantó y puso 4 millones de euros para ficharlo. No obstante, ni Agoumé ni su agente se olvidaron de esa intentona del director deportivo madrileño.16 años Agoumé debutó en la Ligue 2 antes de cumplir los 17 años y despertó el interés de varios equipos europeos de primer nivelPor su parte, a Orta se le quedó la espinita y decidió no perderle de vista. Agoumé empezó a encadenar cesiones, primero a la Spezia, donde no destacó y se decidió que volviera a Francia para recuperar sensaciones. Así, estuvo cedido primero en el Stade Brestois y luego en el Troyes (temporada 22-23), donde sí mostró cierto nivel futbolístico y se convirtió en titular habitual en su once. Regresó al Inter al siguiente verano, pero el joven seguía sin haberse ganado un hueco en el conjunto italiano.Una apuesta de futuroAfortunadamente para él, el Sevilla FC buscaba reforzar su medular tras la marcha de Fernando Reges en el mercado de invierno. Orta, ya director deportivo sevillista por aquel entonces, desempolvó la agenda y volvió a intentarlo. En esta ocasión, la respuesta fue afirmativa para gozo de todas las partes. ¿El problema? Que Agoumé era un jugador que nada tenía que ver con Reges. De primeras, se pretendió que fuera un futbolista ofensivo y con creatividad en el ataque, un rol en el que no terminaba de estar cómodo y sus participaciones dejaron muchas dudas.Al verano siguiente, la dirección deportiva se empeñó en abonar 4 millones de euros al Inter por el 50% de los derechos del jugador. Con una temporada completa por delante, Agoumé jugó la mayoría de partidos, pero seguía sin ofrecer un rendimiento regular. Cierto es que la situación del equipo tampoco ayudaba a su desarrollo. Su volatilidad no agradada en Nervión y ha sido duramente criticado por sus picos de rendimiento tan irregulares. En lo personal, Agoumé ha intentado no dejarse llevar por el ruido, aunque su carácter más bien introvertido ha hecho difícil calibrar sus sensaciones en este tiempo. Arropado por Lukebakio, Idumbo y Nianzou , el joven pivote aún buscaba definirse y, siempre que tuvo ocasión, se reivindicó asegurando que aún tiene mucho fútbol que ofrecer. También lo creía Antonio Cordón, el cual consideró que el francés era un diamante en bruto por el que merecía la pena abonar los 4 millones restantes para hacerse con el 90% de los derechos el verano siguiente. La temporada pasada, el juego de Almeyda no ayudaba demasiado al jugador, que destacaba mucho más cuando le tocaban labores defensivas. Entonces llegó Luis García Plaza, el cual le asentó (al fin) en un rol más posicional y defensivo , en el que podía ganar duelos y jugar en vertical. El resultado ha sido inmediato, el centrocampista es el jugador que más kilómetros recorre del equipo. En lo que va de temporada, suma más de 74 kilómetros corridos, con más de 10.5 de media por partido. Un despliegue físico, que también se traduce en sus posesiones recuperadas y duelos disputados con éxito.Con los conceptos claros, el jugador ha ido creciendo partido a partido y, esta temporada, es uno de los futbolistas que más brilla sobre el terreno de juego. «Aún tengo mucho que ofrecer», insiste Agoumé, y el tiempo le está dando la razón. Su felicidad ahora mismo es plena, de ahí que no le hiciera gracia que el Sevilla se planteara venderlo este verano. Su entorno asegura a ABC que el jugador sólo quiere triunfar en Nervión. Después de tantas cesiones y expectativas frustradas, el Sevilla le ha dado un hogar en el que se siente importante. A la vista está que, ahora mismo, lo disputa absolutamente todo.Agoumé no quiere marcharse del Sevilla FC, puesto que considera que al fin ha encontrado un lugar en el que se siente importantePor su parte, Luis García Plaza asegura a este periódico que su nivel ha hecho que se plantee el esquema y la forma de encarar los partidos: «Agoumé está a un nivel excepcional, por lo menos desde que está conmigo. Y si ya le juntas a Fofana, a Guridi, a Kochorashvili, incluso las ayudas que pueden ofrecer dos chicos Manu y Nico, pues entonces pienso que tenemos mimbres. Depende del partido jugaremos con tres en el medio o con dos delanteros. Entonces me cambia ese dibujo». Por el momento, el Sevilla FC seguirá beneficiándose de este crecimiento, pero la dirección deportiva actual, con José Ignacio a la cabeza, tiene claro que su potencial va a propiciar una futura venta muy interesante para las arcas de la entidad. Sólo es cuestión de tiempo. RSS de noticias de deportes
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