«Puyol, sacando por el costado para Navas. ¡Vamos Jesusito! Se marcha en velocidad, le persiguen, le van a dar seguro. ¡Qué bueno es Jesús!», de esta manera narraba Paco González en televisión la acción que terminaría en el mítico «Iniesta de mi vida» de José Antonio Camacho en la final del Mundial de 2010. Una cabalgada de casi diez segundos perseguido por tres holandeses, tras dejar atrás con un recorte a Van der Vaart en su propio campo. Pero no le cazaron. La longeva carrera del de Los Palacios (21-11-1985) le sitúa en la historia como el jugador con más títulos con nuestra selección: Mundial 2010, Eurocopa 2012, Nations League 2023 y Eurocopa 2024. Llegó a estar ocho años sin jugar con España (en dos periodos), pero afirma que estaba atento a cada lista «a ver si volvía». Y regresó. Enumera «las ganas, el sacrificio y el amor por este deporte» como las claves para haber estado presente en dos combinados separados por catorce años. Algo que logró pese a los problemas de cadera de los que adoleció en los últimos años, y que hoy sólo le permiten montar en bici «como vía de escape», ya que el impacto de otros deportes le deja tocado durante días. Retirado desde hace año y medio, atiende a este periódico desde Estados Unidos, donde está siguiendo el Mundial con su familia y otros ex compañeros.- ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza viendo a España en una nueva final del Mundial? – Los recuerdos son únicos. Como futbolista es lo más grande poder ser campeón del mundo con tu país, es el sueño que tiene todo niño. Me siento muy feliz y muy orgulloso de lo que logramos.- Usted ha estado con ese grupo hace dos años en la Eurocopa de Alemania. ¿Qué similitudes encuentra entre la selección de 2010 y ésta?- Sobre todo el lado humano. En ambos casos formamos una familia. Un grupo humano que es clave para conseguir este tipo de éxitos. Tanto dentro como fuera del campo íbamos a una.- La selección de 2010 tenía más estrellas consagradas: Villa, Torres, Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos, Puyol… Ésta es más un equipo. ¿Cómo lo ve Navas, que ha formado parte de ambas?-Por encima de las individualidades, creo que la clave es lo que te he dicho: en ambos casos el grupo fue lo más importante para conseguir éxitos.-Hábleme de Luis de la Fuente. Ha confiado mucho en los chicos que él ha tenido en categorías inferiores, pero también le repescó a usted tras tres años sin ir y le llevó a la Eurocopa con 38 años. ¿Qué tipo de líder es?-Para mí fue un orgullo volver. El trabajo y la lucha tuvieron su recompensa. Y Luis de la Fuente es clave en todo lo que se está consiguiendo. Ha conseguido formar un grupo muy unido, tiene toda la confianza en cada uno de los compañeros, en que lo den todo dentro del campo. Es un entrenador que conoce a cada uno de los jugadores a la perfección, sabe sacar lo mejor de cada uno y sabe en cada momento qué es lo mejor para el equipo.-¿Se parece a Del Bosque en la gestión del grupo? Los que no juegan no se quejan, sacó a una estrella como Pedri del once y el buen ambiente prevalece.-Sí se parecen. Son dos personas maravillosas y esa tranquilidad que tienen es muy buena para el grupo. Hacen sentir al jugador que todos son importantes. Y a eso se une que defender a tu país en una cita como ésta es lo más grande.-En 2010 usted tenía sólo 24 años. ¿Quiénes eran los líderes de esa España de Sudáfrica?-Como te he dicho, todos nos sentíamos importantes en el grupo. Como te decía, defender a tu país en un Mundial es lo más grande que te puede ocurrir como futbolista y cada uno de nosotros salíamos a darlo todo.-Alguien que está en boca de todos es Lamine Yamal. Cuando coincidió con él tenía sólo 16 añitos. Ahora muchos dicen que no está rindiendo al nivel top que esperaban. ¿Mucha presión para un niño?-Lamine es único. En cada jugada siempre tiene a su alrededor a dos o tres jugadores contrarios. Eso es porque es un futbolista de máximo nivel, no centra tanta atención del rival por casualidad, y eso también es muy importante para liberar otras zonas del campo.-¿Qué espera de la final? ¿Llegará la segunda estrella? Enfrente está la Argentina de otro incombustible eterno como Messi.-Ojalá lo consigamos porque se lo merecen. Yo confío muchísimo en este grupo. Estuve con ellos hasta hace muy poco, ganamos la Nations League y la Eurocopa y ahora estamos a un grandísimo nivel. Llevan el fútbol dentro, se conocen a la perfección, se entienden para defender, para atacar, para ir a la presión. Sé de la ilusión y de las ganas que tienen y van a ir a por todas.-¿Cómo es la presión de jugar la final de un Mundial? La vuestra era la primera. ¿Qué se siente en los días previos, antes de saltar al campo…?-Sientes muchas cosas. Es lo más grande, es el sueño de cualquier futbolista el estar en la final de un Mundial, darlo todo por tu país. Sabes que hay muchísimas personas expectantes y el poder hacer feliz a tanta gente es algo único.-Usted es de los pocos privilegiados que pudo jugar esa final. Salió en el minuto 60 y para la historia aparecerá siempre en el vídeo del inicio de esa jugada. ¿La sigue viendo?-Claro que la veo. Te diría que prácticamente casi todos los días. Siempre la recuerdo y para mí es un orgullo tremendo haber ayudado a mi país a ser campeones del mundo.-La última, en una entrevista reciente con Eloy Olaya decía que ganar el Mundial de 2010 quitó a generaciones de la selección la «vitola de perdedores». ¿Cambiaron la mentalidad de España? ¿Lo que se está logrando este año es en parte gracias a lo que sembraron en 2010?-Está claro que la mentalidad es muy importante. En 2010 formamos un grupo increíble , igual que el que hay ahora. Y para mí ha sido maravilloso haber pertenecido a las dos generaciones. «Puyol, sacando por el costado para Navas. ¡Vamos Jesusito! Se marcha en velocidad, le persiguen, le van a dar seguro. ¡Qué bueno es Jesús!», de esta manera narraba Paco González en televisión la acción que terminaría en el mítico «Iniesta de mi vida» de José Antonio Camacho en la final del Mundial de 2010. Una cabalgada de casi diez segundos perseguido por tres holandeses, tras dejar atrás con un recorte a Van der Vaart en su propio campo. Pero no le cazaron. La longeva carrera del de Los Palacios (21-11-1985) le sitúa en la historia como el jugador con más títulos con nuestra selección: Mundial 2010, Eurocopa 2012, Nations League 2023 y Eurocopa 2024. Llegó a estar ocho años sin jugar con España (en dos periodos), pero afirma que estaba atento a cada lista «a ver si volvía». Y regresó. Enumera «las ganas, el sacrificio y el amor por este deporte» como las claves para haber estado presente en dos combinados separados por catorce años. Algo que logró pese a los problemas de cadera de los que adoleció en los últimos años, y que hoy sólo le permiten montar en bici «como vía de escape», ya que el impacto de otros deportes le deja tocado durante días. Retirado desde hace año y medio, atiende a este periódico desde Estados Unidos, donde está siguiendo el Mundial con su familia y otros ex compañeros.- ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza viendo a España en una nueva final del Mundial? – Los recuerdos son únicos. Como futbolista es lo más grande poder ser campeón del mundo con tu país, es el sueño que tiene todo niño. Me siento muy feliz y muy orgulloso de lo que logramos.- Usted ha estado con ese grupo hace dos años en la Eurocopa de Alemania. ¿Qué similitudes encuentra entre la selección de 2010 y ésta?- Sobre todo el lado humano. En ambos casos formamos una familia. Un grupo humano que es clave para conseguir este tipo de éxitos. Tanto dentro como fuera del campo íbamos a una.- La selección de 2010 tenía más estrellas consagradas: Villa, Torres, Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos, Puyol… Ésta es más un equipo. ¿Cómo lo ve Navas, que ha formado parte de ambas?-Por encima de las individualidades, creo que la clave es lo que te he dicho: en ambos casos el grupo fue lo más importante para conseguir éxitos.-Hábleme de Luis de la Fuente. Ha confiado mucho en los chicos que él ha tenido en categorías inferiores, pero también le repescó a usted tras tres años sin ir y le llevó a la Eurocopa con 38 años. ¿Qué tipo de líder es?-Para mí fue un orgullo volver. El trabajo y la lucha tuvieron su recompensa. Y Luis de la Fuente es clave en todo lo que se está consiguiendo. Ha conseguido formar un grupo muy unido, tiene toda la confianza en cada uno de los compañeros, en que lo den todo dentro del campo. Es un entrenador que conoce a cada uno de los jugadores a la perfección, sabe sacar lo mejor de cada uno y sabe en cada momento qué es lo mejor para el equipo.-¿Se parece a Del Bosque en la gestión del grupo? Los que no juegan no se quejan, sacó a una estrella como Pedri del once y el buen ambiente prevalece.-Sí se parecen. Son dos personas maravillosas y esa tranquilidad que tienen es muy buena para el grupo. Hacen sentir al jugador que todos son importantes. Y a eso se une que defender a tu país en una cita como ésta es lo más grande.-En 2010 usted tenía sólo 24 años. ¿Quiénes eran los líderes de esa España de Sudáfrica?-Como te he dicho, todos nos sentíamos importantes en el grupo. Como te decía, defender a tu país en un Mundial es lo más grande que te puede ocurrir como futbolista y cada uno de nosotros salíamos a darlo todo.-Alguien que está en boca de todos es Lamine Yamal. Cuando coincidió con él tenía sólo 16 añitos. Ahora muchos dicen que no está rindiendo al nivel top que esperaban. ¿Mucha presión para un niño?-Lamine es único. En cada jugada siempre tiene a su alrededor a dos o tres jugadores contrarios. Eso es porque es un futbolista de máximo nivel, no centra tanta atención del rival por casualidad, y eso también es muy importante para liberar otras zonas del campo.-¿Qué espera de la final? ¿Llegará la segunda estrella? Enfrente está la Argentina de otro incombustible eterno como Messi.-Ojalá lo consigamos porque se lo merecen. Yo confío muchísimo en este grupo. Estuve con ellos hasta hace muy poco, ganamos la Nations League y la Eurocopa y ahora estamos a un grandísimo nivel. Llevan el fútbol dentro, se conocen a la perfección, se entienden para defender, para atacar, para ir a la presión. Sé de la ilusión y de las ganas que tienen y van a ir a por todas.-¿Cómo es la presión de jugar la final de un Mundial? La vuestra era la primera. ¿Qué se siente en los días previos, antes de saltar al campo…?-Sientes muchas cosas. Es lo más grande, es el sueño de cualquier futbolista el estar en la final de un Mundial, darlo todo por tu país. Sabes que hay muchísimas personas expectantes y el poder hacer feliz a tanta gente es algo único.-Usted es de los pocos privilegiados que pudo jugar esa final. Salió en el minuto 60 y para la historia aparecerá siempre en el vídeo del inicio de esa jugada. ¿La sigue viendo?-Claro que la veo. Te diría que prácticamente casi todos los días. Siempre la recuerdo y para mí es un orgullo tremendo haber ayudado a mi país a ser campeones del mundo.-La última, en una entrevista reciente con Eloy Olaya decía que ganar el Mundial de 2010 quitó a generaciones de la selección la «vitola de perdedores». ¿Cambiaron la mentalidad de España? ¿Lo que se está logrando este año es en parte gracias a lo que sembraron en 2010?-Está claro que la mentalidad es muy importante. En 2010 formamos un grupo increíble , igual que el que hay ahora. Y para mí ha sido maravilloso haber pertenecido a las dos generaciones. «Puyol, sacando por el costado para Navas. ¡Vamos Jesusito! Se marcha en velocidad, le persiguen, le van a dar seguro. ¡Qué bueno es Jesús!», de esta manera narraba Paco González en televisión la acción que terminaría en el mítico «Iniesta de mi vida» de José Antonio Camacho en la final del Mundial de 2010. Una cabalgada de casi diez segundos perseguido por tres holandeses, tras dejar atrás con un recorte a Van der Vaart en su propio campo. Pero no le cazaron. La longeva carrera del de Los Palacios (21-11-1985) le sitúa en la historia como el jugador con más títulos con nuestra selección: Mundial 2010, Eurocopa 2012, Nations League 2023 y Eurocopa 2024. Llegó a estar ocho años sin jugar con España (en dos periodos), pero afirma que estaba atento a cada lista «a ver si volvía». Y regresó. Enumera «las ganas, el sacrificio y el amor por este deporte» como las claves para haber estado presente en dos combinados separados por catorce años. Algo que logró pese a los problemas de cadera de los que adoleció en los últimos años, y que hoy sólo le permiten montar en bici «como vía de escape», ya que el impacto de otros deportes le deja tocado durante días. Retirado desde hace año y medio, atiende a este periódico desde Estados Unidos, donde está siguiendo el Mundial con su familia y otros ex compañeros.- ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza viendo a España en una nueva final del Mundial? – Los recuerdos son únicos. Como futbolista es lo más grande poder ser campeón del mundo con tu país, es el sueño que tiene todo niño. Me siento muy feliz y muy orgulloso de lo que logramos.- Usted ha estado con ese grupo hace dos años en la Eurocopa de Alemania. ¿Qué similitudes encuentra entre la selección de 2010 y ésta?- Sobre todo el lado humano. En ambos casos formamos una familia. Un grupo humano que es clave para conseguir este tipo de éxitos. Tanto dentro como fuera del campo íbamos a una.- La selección de 2010 tenía más estrellas consagradas: Villa, Torres, Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos, Puyol… Ésta es más un equipo. ¿Cómo lo ve Navas, que ha formado parte de ambas?-Por encima de las individualidades, creo que la clave es lo que te he dicho: en ambos casos el grupo fue lo más importante para conseguir éxitos.-Hábleme de Luis de la Fuente. Ha confiado mucho en los chicos que él ha tenido en categorías inferiores, pero también le repescó a usted tras tres años sin ir y le llevó a la Eurocopa con 38 años. ¿Qué tipo de líder es?-Para mí fue un orgullo volver. El trabajo y la lucha tuvieron su recompensa. Y Luis de la Fuente es clave en todo lo que se está consiguiendo. Ha conseguido formar un grupo muy unido, tiene toda la confianza en cada uno de los compañeros, en que lo den todo dentro del campo. Es un entrenador que conoce a cada uno de los jugadores a la perfección, sabe sacar lo mejor de cada uno y sabe en cada momento qué es lo mejor para el equipo.-¿Se parece a Del Bosque en la gestión del grupo? Los que no juegan no se quejan, sacó a una estrella como Pedri del once y el buen ambiente prevalece.-Sí se parecen. Son dos personas maravillosas y esa tranquilidad que tienen es muy buena para el grupo. Hacen sentir al jugador que todos son importantes. Y a eso se une que defender a tu país en una cita como ésta es lo más grande.-En 2010 usted tenía sólo 24 años. ¿Quiénes eran los líderes de esa España de Sudáfrica?-Como te he dicho, todos nos sentíamos importantes en el grupo. Como te decía, defender a tu país en un Mundial es lo más grande que te puede ocurrir como futbolista y cada uno de nosotros salíamos a darlo todo.-Alguien que está en boca de todos es Lamine Yamal. Cuando coincidió con él tenía sólo 16 añitos. Ahora muchos dicen que no está rindiendo al nivel top que esperaban. ¿Mucha presión para un niño?-Lamine es único. En cada jugada siempre tiene a su alrededor a dos o tres jugadores contrarios. Eso es porque es un futbolista de máximo nivel, no centra tanta atención del rival por casualidad, y eso también es muy importante para liberar otras zonas del campo.-¿Qué espera de la final? ¿Llegará la segunda estrella? Enfrente está la Argentina de otro incombustible eterno como Messi.-Ojalá lo consigamos porque se lo merecen. Yo confío muchísimo en este grupo. Estuve con ellos hasta hace muy poco, ganamos la Nations League y la Eurocopa y ahora estamos a un grandísimo nivel. Llevan el fútbol dentro, se conocen a la perfección, se entienden para defender, para atacar, para ir a la presión. Sé de la ilusión y de las ganas que tienen y van a ir a por todas.-¿Cómo es la presión de jugar la final de un Mundial? La vuestra era la primera. ¿Qué se siente en los días previos, antes de saltar al campo…?-Sientes muchas cosas. Es lo más grande, es el sueño de cualquier futbolista el estar en la final de un Mundial, darlo todo por tu país. Sabes que hay muchísimas personas expectantes y el poder hacer feliz a tanta gente es algo único.-Usted es de los pocos privilegiados que pudo jugar esa final. Salió en el minuto 60 y para la historia aparecerá siempre en el vídeo del inicio de esa jugada. ¿La sigue viendo?-Claro que la veo. Te diría que prácticamente casi todos los días. Siempre la recuerdo y para mí es un orgullo tremendo haber ayudado a mi país a ser campeones del mundo.-La última, en una entrevista reciente con Eloy Olaya decía que ganar el Mundial de 2010 quitó a generaciones de la selección la «vitola de perdedores». ¿Cambiaron la mentalidad de España? ¿Lo que se está logrando este año es en parte gracias a lo que sembraron en 2010?-Está claro que la mentalidad es muy importante. En 2010 formamos un grupo increíble , igual que el que hay ahora. Y para mí ha sido maravilloso haber pertenecido a las dos generaciones. RSS de noticias de deportes
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