Para ser una noche que jugaba a la vez la Selección Española , había una buena entrada en la segunda de las nocturnas de Las Ventas . Aunque algunos tuvieran un ojo en el partido y otro el ruedo, el ambiente, lleno de jóvenes y niños, era estupendo, y al principio la temperatura también. Aunque poco a poco comenzó un viento cada vez más molesto. Y si era incómodo en el tendido, no digamos en el ruedo. Una verdadera lástima, porque la novillada de López Gibaja echó algunos ejemplares de categoría. Como por ejemplo el primero, un excelente Zafado , que iba largo, con prontitud y humillación por los dos pitones. Más que correcto estuvo con él Cristian González, bajándole la mano y enseñando las virtudes del animal, aunque faltó algo de variedad a la faena . Lástima que le mal manejo de la espada hizo que el de López Gibaja se fuera con las orejas puestas.Por contra, le correspondió al salmantino el más sosillo. Fue el que hizo de cuarto, un Ensangrentado que salió suelto en varas, y con el que se desmonteró Javier Perea tras dos buenos pares, saliendo trastabillado además del tercero, sin mayores consecuencias. El aire cada vez molestaba más y Daniel Duarte le pedía a González que acortara distancias, sobre todo cuando el animal se vino estrepitosamente abajo. Es cierto que el chaval comenzó atacándole -seguramente para que molestara lo menos posible el viento-, pero eso hizo que le novillo se acobardara enseguida.Noticia relacionada general No No Las Ventas Del hule a rozar la Puerta Grande: Cristian Pérez se entrega en Madrid Alicia P. Velarde« ¡Goool! », anunciaba un chaval, mientras el segundo de la tarde iba larguísimo, especialmente al natural, por donde desarrolló con acierto la faena Torrijos, que hizo un buen inicio por bajo. El aire molestó sobremanera, aunque Dálmata nunca perdió la virtud de arrastrar el hocico por la arena. Aunque al final acabó cantando la gallina, aguantó una faena muy larga, amén de que se le había dado mucha capa -tanto por parte del matador, como el quite de Jairo López por lopecinas, abrochadas por una bonita media-.Con el quinto, Torrijos hizo bien el juego de brazos a la verónica , aunque el animal tampoco embistió muy allá, como pasó durante toda la lidia. Del caballo no quiso saber mucho, y en la muleta blandeaba, era soso, no tenía mayor gracia ni mayor historia pese a los reiterados intentos del valenciano de sacar agua de un animal que ni sangre de horchata tenía. Por alargar en demasía, se puso el animal paradísimo para matar, por lo que optó el chaval por usar el verduguillo tras tres pinchazos. Y encima tampoco anduvo muy fino con el descabello…Cénate Las Ventas Plaza de toros Monumental de Las Ventas. Jueves, 1 de julio de 2026. Entrada: 4.173 espectadores. Novillos de López Gibaja. Cristian González, de azul marino y oro. Pinchazo y estocada baja (silencio). Pinchazo, media tendida y diez descabellos (silencio). Juan Alberto Torrijos, de lila y plata. Estocada corta caída y tendida y casi entera trasera y desprendida (silencio). Tres pinchazos y cinco descabellos (silencio). Jairo López, de grana y oro. Dos pinchazos, media atravesadilla desprendida y tres descabellos (silencio). Pinchazo y estocada (silencio).El que tuvo la mejor actitud toda la noche fue Jairo López, que se presentaba. Y lo hizo con un farol de rodillas para recibir a Umbroso, y casi se lleva un susto en su intento de torear a la verónica, con eolo sin parar. Mientras su madre rezaba en la barrera del 5, el mexicano se plantó en los medios de hinojos para comenzar con mérito la labor ante un novillo protestado los primeros tercios por sus justas fuerzas. Intentaba el chaval bajar la mano para que se notara menos el aire, pero entonces el de López Gibaja perdía las manos. Lo que no quitaba que, pese a ese defecto, colocara la cara de categoría por el pitón derecho. El chaval fue todo voluntad, terminando por bernadinas antes de fallar con la espada.Una docena de niños (todos los chicos con sus camisetas de España) se arremolinaban para ver la salida de Vencejo, al que Jairo López fue a recibir a portagayola. El novillo fue hacia él, y se libró de milagro de un susto. Al igual que en la larga que le dio en el tercio. El viento había parado algo (algo, no del todo), pero el animal era muy sosote, flojo, y poco más que ganas y estar en novillero pudo hacer el chico. Y para cuando terminó esta segunda nocturna, España había pasado a los octavos , ganando 3-0 a Austria. Para ser una noche que jugaba a la vez la Selección Española , había una buena entrada en la segunda de las nocturnas de Las Ventas . Aunque algunos tuvieran un ojo en el partido y otro el ruedo, el ambiente, lleno de jóvenes y niños, era estupendo, y al principio la temperatura también. Aunque poco a poco comenzó un viento cada vez más molesto. Y si era incómodo en el tendido, no digamos en el ruedo. Una verdadera lástima, porque la novillada de López Gibaja echó algunos ejemplares de categoría. Como por ejemplo el primero, un excelente Zafado , que iba largo, con prontitud y humillación por los dos pitones. Más que correcto estuvo con él Cristian González, bajándole la mano y enseñando las virtudes del animal, aunque faltó algo de variedad a la faena . Lástima que le mal manejo de la espada hizo que el de López Gibaja se fuera con las orejas puestas.Por contra, le correspondió al salmantino el más sosillo. Fue el que hizo de cuarto, un Ensangrentado que salió suelto en varas, y con el que se desmonteró Javier Perea tras dos buenos pares, saliendo trastabillado además del tercero, sin mayores consecuencias. El aire cada vez molestaba más y Daniel Duarte le pedía a González que acortara distancias, sobre todo cuando el animal se vino estrepitosamente abajo. Es cierto que el chaval comenzó atacándole -seguramente para que molestara lo menos posible el viento-, pero eso hizo que le novillo se acobardara enseguida.Noticia relacionada general No No Las Ventas Del hule a rozar la Puerta Grande: Cristian Pérez se entrega en Madrid Alicia P. Velarde« ¡Goool! », anunciaba un chaval, mientras el segundo de la tarde iba larguísimo, especialmente al natural, por donde desarrolló con acierto la faena Torrijos, que hizo un buen inicio por bajo. El aire molestó sobremanera, aunque Dálmata nunca perdió la virtud de arrastrar el hocico por la arena. Aunque al final acabó cantando la gallina, aguantó una faena muy larga, amén de que se le había dado mucha capa -tanto por parte del matador, como el quite de Jairo López por lopecinas, abrochadas por una bonita media-.Con el quinto, Torrijos hizo bien el juego de brazos a la verónica , aunque el animal tampoco embistió muy allá, como pasó durante toda la lidia. Del caballo no quiso saber mucho, y en la muleta blandeaba, era soso, no tenía mayor gracia ni mayor historia pese a los reiterados intentos del valenciano de sacar agua de un animal que ni sangre de horchata tenía. Por alargar en demasía, se puso el animal paradísimo para matar, por lo que optó el chaval por usar el verduguillo tras tres pinchazos. Y encima tampoco anduvo muy fino con el descabello…Cénate Las Ventas Plaza de toros Monumental de Las Ventas. Jueves, 1 de julio de 2026. Entrada: 4.173 espectadores. Novillos de López Gibaja. Cristian González, de azul marino y oro. Pinchazo y estocada baja (silencio). Pinchazo, media tendida y diez descabellos (silencio). Juan Alberto Torrijos, de lila y plata. Estocada corta caída y tendida y casi entera trasera y desprendida (silencio). Tres pinchazos y cinco descabellos (silencio). Jairo López, de grana y oro. Dos pinchazos, media atravesadilla desprendida y tres descabellos (silencio). Pinchazo y estocada (silencio).El que tuvo la mejor actitud toda la noche fue Jairo López, que se presentaba. Y lo hizo con un farol de rodillas para recibir a Umbroso, y casi se lleva un susto en su intento de torear a la verónica, con eolo sin parar. Mientras su madre rezaba en la barrera del 5, el mexicano se plantó en los medios de hinojos para comenzar con mérito la labor ante un novillo protestado los primeros tercios por sus justas fuerzas. Intentaba el chaval bajar la mano para que se notara menos el aire, pero entonces el de López Gibaja perdía las manos. Lo que no quitaba que, pese a ese defecto, colocara la cara de categoría por el pitón derecho. El chaval fue todo voluntad, terminando por bernadinas antes de fallar con la espada.Una docena de niños (todos los chicos con sus camisetas de España) se arremolinaban para ver la salida de Vencejo, al que Jairo López fue a recibir a portagayola. El novillo fue hacia él, y se libró de milagro de un susto. Al igual que en la larga que le dio en el tercio. El viento había parado algo (algo, no del todo), pero el animal era muy sosote, flojo, y poco más que ganas y estar en novillero pudo hacer el chico. Y para cuando terminó esta segunda nocturna, España había pasado a los octavos , ganando 3-0 a Austria. Para ser una noche que jugaba a la vez la Selección Española , había una buena entrada en la segunda de las nocturnas de Las Ventas . Aunque algunos tuvieran un ojo en el partido y otro el ruedo, el ambiente, lleno de jóvenes y niños, era estupendo, y al principio la temperatura también. Aunque poco a poco comenzó un viento cada vez más molesto. Y si era incómodo en el tendido, no digamos en el ruedo. Una verdadera lástima, porque la novillada de López Gibaja echó algunos ejemplares de categoría. Como por ejemplo el primero, un excelente Zafado , que iba largo, con prontitud y humillación por los dos pitones. Más que correcto estuvo con él Cristian González, bajándole la mano y enseñando las virtudes del animal, aunque faltó algo de variedad a la faena . Lástima que le mal manejo de la espada hizo que el de López Gibaja se fuera con las orejas puestas.Por contra, le correspondió al salmantino el más sosillo. Fue el que hizo de cuarto, un Ensangrentado que salió suelto en varas, y con el que se desmonteró Javier Perea tras dos buenos pares, saliendo trastabillado además del tercero, sin mayores consecuencias. El aire cada vez molestaba más y Daniel Duarte le pedía a González que acortara distancias, sobre todo cuando el animal se vino estrepitosamente abajo. Es cierto que el chaval comenzó atacándole -seguramente para que molestara lo menos posible el viento-, pero eso hizo que le novillo se acobardara enseguida.Noticia relacionada general No No Las Ventas Del hule a rozar la Puerta Grande: Cristian Pérez se entrega en Madrid Alicia P. Velarde« ¡Goool! », anunciaba un chaval, mientras el segundo de la tarde iba larguísimo, especialmente al natural, por donde desarrolló con acierto la faena Torrijos, que hizo un buen inicio por bajo. El aire molestó sobremanera, aunque Dálmata nunca perdió la virtud de arrastrar el hocico por la arena. Aunque al final acabó cantando la gallina, aguantó una faena muy larga, amén de que se le había dado mucha capa -tanto por parte del matador, como el quite de Jairo López por lopecinas, abrochadas por una bonita media-.Con el quinto, Torrijos hizo bien el juego de brazos a la verónica , aunque el animal tampoco embistió muy allá, como pasó durante toda la lidia. Del caballo no quiso saber mucho, y en la muleta blandeaba, era soso, no tenía mayor gracia ni mayor historia pese a los reiterados intentos del valenciano de sacar agua de un animal que ni sangre de horchata tenía. Por alargar en demasía, se puso el animal paradísimo para matar, por lo que optó el chaval por usar el verduguillo tras tres pinchazos. Y encima tampoco anduvo muy fino con el descabello…Cénate Las Ventas Plaza de toros Monumental de Las Ventas. Jueves, 1 de julio de 2026. Entrada: 4.173 espectadores. Novillos de López Gibaja. Cristian González, de azul marino y oro. Pinchazo y estocada baja (silencio). Pinchazo, media tendida y diez descabellos (silencio). Juan Alberto Torrijos, de lila y plata. Estocada corta caída y tendida y casi entera trasera y desprendida (silencio). Tres pinchazos y cinco descabellos (silencio). Jairo López, de grana y oro. Dos pinchazos, media atravesadilla desprendida y tres descabellos (silencio). Pinchazo y estocada (silencio).El que tuvo la mejor actitud toda la noche fue Jairo López, que se presentaba. Y lo hizo con un farol de rodillas para recibir a Umbroso, y casi se lleva un susto en su intento de torear a la verónica, con eolo sin parar. Mientras su madre rezaba en la barrera del 5, el mexicano se plantó en los medios de hinojos para comenzar con mérito la labor ante un novillo protestado los primeros tercios por sus justas fuerzas. Intentaba el chaval bajar la mano para que se notara menos el aire, pero entonces el de López Gibaja perdía las manos. Lo que no quitaba que, pese a ese defecto, colocara la cara de categoría por el pitón derecho. El chaval fue todo voluntad, terminando por bernadinas antes de fallar con la espada.Una docena de niños (todos los chicos con sus camisetas de España) se arremolinaban para ver la salida de Vencejo, al que Jairo López fue a recibir a portagayola. El novillo fue hacia él, y se libró de milagro de un susto. Al igual que en la larga que le dio en el tercio. El viento había parado algo (algo, no del todo), pero el animal era muy sosote, flojo, y poco más que ganas y estar en novillero pudo hacer el chico. Y para cuando terminó esta segunda nocturna, España había pasado a los octavos , ganando 3-0 a Austria. RSS de noticias de cultura
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