No lo necesitaba, pero conllevará un impulso -que tampoco es que requiriera mucho-. Son sólo tres palabras, pero significan más que una obra de mil páginas: Indicación Geográfica Protegida (IGP). Desde el miércoles la joyería de Córdoba tiene un sello de calidad que viene a certificar lo que ya se sabía, la excepcionalidad de la elaboración en la ciudad de un tipo de producto que, indisolublemente, va ligado a su historia.Con la distinción, la primera en Europa fuera del sector agroalimentario , los fabricantes y empresarios de la capital celebran el reconocimiento a una tradición mantenida en el tiempo después de siglos. Pero también a una forma de entender una industria, que se desarrolla aún con la manufactura como principal factor diferenciador, muy distinta a la que se tiene en el resto de España y del mundo.De entrada, se trata de un sector con un peso específico para la economía cordobesa. Los datos hablan por sí solos. «En el último estudio que hicimos hay, aproximadamente, mil empresas», señaló el presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y Relojeros. Isidoro García Escrcribano indicó que «hay muchísimos tamaños de empresas, pero el total de trabajadores es de unas 15.000 personas ».Cerca de un 5% de la población de la capital se desempeña en la joyería, no es un dato cualquiera. Y hay más, pues Córdoba produce y factura la mayor parte de lo que genera la industria en el país. Son decenas de millones de euros cada año. «Estamos en cerca del 70% de la producción nacional sólo en nuestra ciudad, eso es prácticamente lo que sale de toda la joyería de España», destacó García Escribano a ABC.Es más, puntualizó el representante de los joyeros cordobeses, «no se alcanza el total porque hay tres o cuatro empresas en Cataluña que tienen una facturación muy fuerte». Resulta lógico que se considere este porcentaje productivo como «una barbaridad» . Al final, quien basa su tarea en el legado de casi un milenio, generación tras generación, logra un resultado diferente, casi único, y diferenciado.Tanto es así que Córdoba sobresale en la filigrana, esto es, en una obra de hilos de oro o plata sumamente delicados. No obstante, ofrece su joyería todo tipo de formato, entre piezas más sencillas -y no por ello menos laboriosas y elaboradas- hasta volúmenes o dimensionalidad dentro de un conjunto. Sin embargo, García Escribano ensalzó el que, probablemente, sea el mayor valor identificativo del sector en la ciudad.El presidente de Joya Cordobesa -el otro nombre de la asociación- explicó que el gremio «ha ido evolucionando en positivo a lo largo de los siglos». «Fuimos fuertes en platería, ya no tanto hoy, y en los últimos 50 años ha ido hacia una particularidad muy apreciada en todo el mundo que es lo que nosotros llamamos relación peso-volumen », expresó. ¿Qué quiere decir este concepto para quien no sea ducho en la materia?No es difícil la explicación en cuanto al factor referido por García Escribano. «Hacemos piezas con una enorme presencia física con una utilización óptima de metal, lo que es una singularidad», señaló. En definitiva, «para decirlo de forma más técnica, se da una optimización del metal precioso, una particularidad que no tienen otras fabricaciones del mundo». Se trata de ofrecer gran contenido sin que haya, por así decirlo, mucha carga.Lo cierto es que, mientras mantiene su esencia la joyería cordobesa supo amoldarse a cada uno de los momentos de la historia. Para empezar, «ha sufrido en positivo un proceso de industrialización enorme». Y en este punto «hay que hablar en mayúscula del Parque Joyero de Córdoba, que ha marcado un antes y un después». El espacio en la Carretera de Palma del Río «concentra una parte importante» de la fabricación.«Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien» Isidoro García Escribano Presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y RelojerosAunque no es lo único en lo que progresó la joyería cordobesa, ya que actualmente es un ejemplo en «el tratamiento de residuos y su mirada al medio ambiente». «De hecho, la mayoría de las empresas exportadoras de Córdoba tienen el sello de Responsible Jewellery Council », apuntó García Escribano. Se trata de un distintivo que garantiza el respeto al entorno natural o la ausencia de mano de obra infantil.Sea como fuere, el presidente de Joya Cordobesa concluyó que el sector en la ciudad «ha evolucionado muchísimo». «Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien», añadió. Gracias a ese saber estar en un contexto determinado, el gremio en la capital permanece entre los más destacados del planeta. «Estamos presentes en los cinco continentes» , resaltó García Escribano.La exportación es un elemento fundamental. La joyería de Córdoba se comercia tanto en Estados Unidos como en Emiratos Árabes . Y llega a África u Oceanía, cada territorio en mayor o menor grado. «Nuestras empresas exponen en las principales ferias del mundo y a veces cuando hay un pabellón de España, si se observa, es como si fuera el pabellón de Córdoba», presumió con orgullo el representante de los joyeros.La pregunta es: ¿Qué significa la IGP para el sector en la capital? Sin duda, «es un hito», pero los joyeros cordobeses lo entienden como una manera de «proteger de las imitaciones». «Es un plus para que cuando nuestros fabricantes salgan al extranjero vayan con más fuerza y garantía», expresó García Escribano. «Estoy seguro de que va a ser muy beneficioso y repercutirá en un crecimiento », zanjó. No lo necesitaba, pero conllevará un impulso -que tampoco es que requiriera mucho-. Son sólo tres palabras, pero significan más que una obra de mil páginas: Indicación Geográfica Protegida (IGP). Desde el miércoles la joyería de Córdoba tiene un sello de calidad que viene a certificar lo que ya se sabía, la excepcionalidad de la elaboración en la ciudad de un tipo de producto que, indisolublemente, va ligado a su historia.Con la distinción, la primera en Europa fuera del sector agroalimentario , los fabricantes y empresarios de la capital celebran el reconocimiento a una tradición mantenida en el tiempo después de siglos. Pero también a una forma de entender una industria, que se desarrolla aún con la manufactura como principal factor diferenciador, muy distinta a la que se tiene en el resto de España y del mundo.De entrada, se trata de un sector con un peso específico para la economía cordobesa. Los datos hablan por sí solos. «En el último estudio que hicimos hay, aproximadamente, mil empresas», señaló el presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y Relojeros. Isidoro García Escrcribano indicó que «hay muchísimos tamaños de empresas, pero el total de trabajadores es de unas 15.000 personas ».Cerca de un 5% de la población de la capital se desempeña en la joyería, no es un dato cualquiera. Y hay más, pues Córdoba produce y factura la mayor parte de lo que genera la industria en el país. Son decenas de millones de euros cada año. «Estamos en cerca del 70% de la producción nacional sólo en nuestra ciudad, eso es prácticamente lo que sale de toda la joyería de España», destacó García Escribano a ABC.Es más, puntualizó el representante de los joyeros cordobeses, «no se alcanza el total porque hay tres o cuatro empresas en Cataluña que tienen una facturación muy fuerte». Resulta lógico que se considere este porcentaje productivo como «una barbaridad» . Al final, quien basa su tarea en el legado de casi un milenio, generación tras generación, logra un resultado diferente, casi único, y diferenciado.Tanto es así que Córdoba sobresale en la filigrana, esto es, en una obra de hilos de oro o plata sumamente delicados. No obstante, ofrece su joyería todo tipo de formato, entre piezas más sencillas -y no por ello menos laboriosas y elaboradas- hasta volúmenes o dimensionalidad dentro de un conjunto. Sin embargo, García Escribano ensalzó el que, probablemente, sea el mayor valor identificativo del sector en la ciudad.El presidente de Joya Cordobesa -el otro nombre de la asociación- explicó que el gremio «ha ido evolucionando en positivo a lo largo de los siglos». «Fuimos fuertes en platería, ya no tanto hoy, y en los últimos 50 años ha ido hacia una particularidad muy apreciada en todo el mundo que es lo que nosotros llamamos relación peso-volumen », expresó. ¿Qué quiere decir este concepto para quien no sea ducho en la materia?No es difícil la explicación en cuanto al factor referido por García Escribano. «Hacemos piezas con una enorme presencia física con una utilización óptima de metal, lo que es una singularidad», señaló. En definitiva, «para decirlo de forma más técnica, se da una optimización del metal precioso, una particularidad que no tienen otras fabricaciones del mundo». Se trata de ofrecer gran contenido sin que haya, por así decirlo, mucha carga.Lo cierto es que, mientras mantiene su esencia la joyería cordobesa supo amoldarse a cada uno de los momentos de la historia. Para empezar, «ha sufrido en positivo un proceso de industrialización enorme». Y en este punto «hay que hablar en mayúscula del Parque Joyero de Córdoba, que ha marcado un antes y un después». El espacio en la Carretera de Palma del Río «concentra una parte importante» de la fabricación.«Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien» Isidoro García Escribano Presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y RelojerosAunque no es lo único en lo que progresó la joyería cordobesa, ya que actualmente es un ejemplo en «el tratamiento de residuos y su mirada al medio ambiente». «De hecho, la mayoría de las empresas exportadoras de Córdoba tienen el sello de Responsible Jewellery Council », apuntó García Escribano. Se trata de un distintivo que garantiza el respeto al entorno natural o la ausencia de mano de obra infantil.Sea como fuere, el presidente de Joya Cordobesa concluyó que el sector en la ciudad «ha evolucionado muchísimo». «Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien», añadió. Gracias a ese saber estar en un contexto determinado, el gremio en la capital permanece entre los más destacados del planeta. «Estamos presentes en los cinco continentes» , resaltó García Escribano.La exportación es un elemento fundamental. La joyería de Córdoba se comercia tanto en Estados Unidos como en Emiratos Árabes . Y llega a África u Oceanía, cada territorio en mayor o menor grado. «Nuestras empresas exponen en las principales ferias del mundo y a veces cuando hay un pabellón de España, si se observa, es como si fuera el pabellón de Córdoba», presumió con orgullo el representante de los joyeros.La pregunta es: ¿Qué significa la IGP para el sector en la capital? Sin duda, «es un hito», pero los joyeros cordobeses lo entienden como una manera de «proteger de las imitaciones». «Es un plus para que cuando nuestros fabricantes salgan al extranjero vayan con más fuerza y garantía», expresó García Escribano. «Estoy seguro de que va a ser muy beneficioso y repercutirá en un crecimiento », zanjó. No lo necesitaba, pero conllevará un impulso -que tampoco es que requiriera mucho-. Son sólo tres palabras, pero significan más que una obra de mil páginas: Indicación Geográfica Protegida (IGP). Desde el miércoles la joyería de Córdoba tiene un sello de calidad que viene a certificar lo que ya se sabía, la excepcionalidad de la elaboración en la ciudad de un tipo de producto que, indisolublemente, va ligado a su historia.Con la distinción, la primera en Europa fuera del sector agroalimentario , los fabricantes y empresarios de la capital celebran el reconocimiento a una tradición mantenida en el tiempo después de siglos. Pero también a una forma de entender una industria, que se desarrolla aún con la manufactura como principal factor diferenciador, muy distinta a la que se tiene en el resto de España y del mundo.De entrada, se trata de un sector con un peso específico para la economía cordobesa. Los datos hablan por sí solos. «En el último estudio que hicimos hay, aproximadamente, mil empresas», señaló el presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y Relojeros. Isidoro García Escrcribano indicó que «hay muchísimos tamaños de empresas, pero el total de trabajadores es de unas 15.000 personas ».Cerca de un 5% de la población de la capital se desempeña en la joyería, no es un dato cualquiera. Y hay más, pues Córdoba produce y factura la mayor parte de lo que genera la industria en el país. Son decenas de millones de euros cada año. «Estamos en cerca del 70% de la producción nacional sólo en nuestra ciudad, eso es prácticamente lo que sale de toda la joyería de España», destacó García Escribano a ABC.Es más, puntualizó el representante de los joyeros cordobeses, «no se alcanza el total porque hay tres o cuatro empresas en Cataluña que tienen una facturación muy fuerte». Resulta lógico que se considere este porcentaje productivo como «una barbaridad» . Al final, quien basa su tarea en el legado de casi un milenio, generación tras generación, logra un resultado diferente, casi único, y diferenciado.Tanto es así que Córdoba sobresale en la filigrana, esto es, en una obra de hilos de oro o plata sumamente delicados. No obstante, ofrece su joyería todo tipo de formato, entre piezas más sencillas -y no por ello menos laboriosas y elaboradas- hasta volúmenes o dimensionalidad dentro de un conjunto. Sin embargo, García Escribano ensalzó el que, probablemente, sea el mayor valor identificativo del sector en la ciudad.El presidente de Joya Cordobesa -el otro nombre de la asociación- explicó que el gremio «ha ido evolucionando en positivo a lo largo de los siglos». «Fuimos fuertes en platería, ya no tanto hoy, y en los últimos 50 años ha ido hacia una particularidad muy apreciada en todo el mundo que es lo que nosotros llamamos relación peso-volumen », expresó. ¿Qué quiere decir este concepto para quien no sea ducho en la materia?No es difícil la explicación en cuanto al factor referido por García Escribano. «Hacemos piezas con una enorme presencia física con una utilización óptima de metal, lo que es una singularidad», señaló. En definitiva, «para decirlo de forma más técnica, se da una optimización del metal precioso, una particularidad que no tienen otras fabricaciones del mundo». Se trata de ofrecer gran contenido sin que haya, por así decirlo, mucha carga.Lo cierto es que, mientras mantiene su esencia la joyería cordobesa supo amoldarse a cada uno de los momentos de la historia. Para empezar, «ha sufrido en positivo un proceso de industrialización enorme». Y en este punto «hay que hablar en mayúscula del Parque Joyero de Córdoba, que ha marcado un antes y un después». El espacio en la Carretera de Palma del Río «concentra una parte importante» de la fabricación.«Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien» Isidoro García Escribano Presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y RelojerosAunque no es lo único en lo que progresó la joyería cordobesa, ya que actualmente es un ejemplo en «el tratamiento de residuos y su mirada al medio ambiente». «De hecho, la mayoría de las empresas exportadoras de Córdoba tienen el sello de Responsible Jewellery Council », apuntó García Escribano. Se trata de un distintivo que garantiza el respeto al entorno natural o la ausencia de mano de obra infantil.Sea como fuere, el presidente de Joya Cordobesa concluyó que el sector en la ciudad «ha evolucionado muchísimo». «Asumimos la tradición, pero nos vamos adaptando a los tiempos muy bien», añadió. Gracias a ese saber estar en un contexto determinado, el gremio en la capital permanece entre los más destacados del planeta. «Estamos presentes en los cinco continentes» , resaltó García Escribano.La exportación es un elemento fundamental. La joyería de Córdoba se comercia tanto en Estados Unidos como en Emiratos Árabes . Y llega a África u Oceanía, cada territorio en mayor o menor grado. «Nuestras empresas exponen en las principales ferias del mundo y a veces cuando hay un pabellón de España, si se observa, es como si fuera el pabellón de Córdoba», presumió con orgullo el representante de los joyeros.La pregunta es: ¿Qué significa la IGP para el sector en la capital? Sin duda, «es un hito», pero los joyeros cordobeses lo entienden como una manera de «proteger de las imitaciones». «Es un plus para que cuando nuestros fabricantes salgan al extranjero vayan con más fuerza y garantía», expresó García Escribano. «Estoy seguro de que va a ser muy beneficioso y repercutirá en un crecimiento », zanjó. RSS de noticias de espana/andalucia
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