Con el calor, la cocina puede convertirse en un terreno peligroso si no se maneja con cabeza. Los alimentos se estropean más rápido, las bacterias se multiplican más rápido y las precauciones que en invierno parecen una exageración, en julio se convierten en una prioridad. Los datos son claros, por cada grado que sube la temperatura a la semana, los casos de salmonelosis en Europa aumentan entre un 5 y un 10 %. Y con veranos tan calurosos como este, hay que prestar especial atención. Por eso, hoy te cuento las cinco toxiinfecciones más frecuentes en esta época, con datos de la AESAN y del Instituto de Salud Carlos III, y qué hacer para no acabar en urgencias.SalmonelosisSin duda es la reina del verano, siendo en Europa la primera causa de brotes alimentarios y la segunda zoonosis más notificada. Se transmite sobre todo por huevos y aves de corral . Su comportamiento con el calor es brutal, porque se multiplica cada quince o veinte minutos por encima de los 35 grados. En 2023, se notificaron 12.083 casos en España, según datos del Instituto de Salud Carlos III. Y el verano de 2025 dejó dos brotes en festivales de música, en A Coruña y en Huesca. Para evitarla , hay que tener cuidado con cuatro cosas:No lavar los huevos antes de usarlosCuajar bien la tortillaRefrigerar la mayonesa casera desde el minuto unoY si te gusta la tortilla poco hecha, usar huevo pasteurizado.CampilobacteriosisEs la menos famosa, sin embargo, la más frecuente en Europa desde 2007. Su principal fuente es la carne de pollo cruda. La mayoría de los casos ocurren por contaminación cruzada por usar la misma tabla o cuchillo para el pollo y para lo que se va a comer sin cocinar, como una ensalada. Porque aquí hay un error que cometen muchas personas y es lavar el pollo antes de cocinarlo: Esto al final lo que hace es esparcir las bacterias y no eliminarlas. Realmente lo que funciona es cocinar bien el pollo y limpiar bien los utensilios de cocina y superficies.ListeriosisEs la menos frecuente, pero la más peligrosa. La mortalidad en grupos de riesgo puede llegar al 30 % y en 2024 se notificaron 466 casos en España, según el Instituto de Salud Carlos III. Afecta sobre todo a mujeres embarazadas, a mayores de 65 años, inmunodeprimidos y niños pequeños. Su particularidad es que la listeria puede crecer incluso en la nevera, a temperaturas de refrigeración. Las fuentes más habituales son fiambres, quesos frescos sin pasteurizar, embutidos loncheados y productos listos para consumir mal conservados. Para protegerse, lo ideal es consumir rápido los productos abiertos, no comprar quesos sin pasteurizar durante el embarazo, recalentar bien los fiambres y evitar dejar comida preparada más de dos horas fuera de la nevera.Infecciones por E. coliEs la que más preocupa a nivel clínico porque en algunos casos, puede afectar al riñón de forma grave. En España se notificaron 854 casos en 2024, según el Instituto de Salud Carlos III. Se transmite por carne poco cocinada, sobre todo hamburguesas y carne picada, pero también por verduras crudas contaminadas, agua no potable y productos frescos manipulados con poca higiene. De hecho, algunos de los brotes más graves de los últimos años en Europa han venido por vegetales, no por carne. En verano el riesgo sube porque proliferan las barbacoas mal hechas, las ensaladas que se dejan al sol y los productos frescos mal lavados. Las medidas básicas para evitarla son cocinar la carne picada hasta que no quede rosa en el centro, lavar bien las verduras que se van a comer crudas y beber solo agua de fuente segura.AnisakiasisEs la única de la lista que no es bacteriana, sino parasitaria. La causa una larva llamada Anisakis que vive en el pescado crudo o poco cocinado. Los platos de más riesgo son los boquerones en vinagre, sushi, ceviche, sashimi y pescado marinado sin haber pasado antes por el congelador. La legislación española obliga a los restaurantes a congelar el pescado que se sirve crudo, pero en casa la responsabilidad es nuestra. Congelar el pescado al menos cinco días a menos veinte grados destruye el parásito. Si tu congelador no baja tanto, cocinar por encima de 60 es la única alternativa segura. Con estos 5 nombres en la cabeza, el verano se disfruta sin sustos. Ninguna de las precauciones es difícil de aplicar. Así que aplícalas para disfrutar de un verano sin sustos. Con el calor, la cocina puede convertirse en un terreno peligroso si no se maneja con cabeza. Los alimentos se estropean más rápido, las bacterias se multiplican más rápido y las precauciones que en invierno parecen una exageración, en julio se convierten en una prioridad. Los datos son claros, por cada grado que sube la temperatura a la semana, los casos de salmonelosis en Europa aumentan entre un 5 y un 10 %. Y con veranos tan calurosos como este, hay que prestar especial atención. Por eso, hoy te cuento las cinco toxiinfecciones más frecuentes en esta época, con datos de la AESAN y del Instituto de Salud Carlos III, y qué hacer para no acabar en urgencias.SalmonelosisSin duda es la reina del verano, siendo en Europa la primera causa de brotes alimentarios y la segunda zoonosis más notificada. Se transmite sobre todo por huevos y aves de corral . Su comportamiento con el calor es brutal, porque se multiplica cada quince o veinte minutos por encima de los 35 grados. En 2023, se notificaron 12.083 casos en España, según datos del Instituto de Salud Carlos III. Y el verano de 2025 dejó dos brotes en festivales de música, en A Coruña y en Huesca. Para evitarla , hay que tener cuidado con cuatro cosas:No lavar los huevos antes de usarlosCuajar bien la tortillaRefrigerar la mayonesa casera desde el minuto unoY si te gusta la tortilla poco hecha, usar huevo pasteurizado.CampilobacteriosisEs la menos famosa, sin embargo, la más frecuente en Europa desde 2007. Su principal fuente es la carne de pollo cruda. La mayoría de los casos ocurren por contaminación cruzada por usar la misma tabla o cuchillo para el pollo y para lo que se va a comer sin cocinar, como una ensalada. Porque aquí hay un error que cometen muchas personas y es lavar el pollo antes de cocinarlo: Esto al final lo que hace es esparcir las bacterias y no eliminarlas. Realmente lo que funciona es cocinar bien el pollo y limpiar bien los utensilios de cocina y superficies.ListeriosisEs la menos frecuente, pero la más peligrosa. La mortalidad en grupos de riesgo puede llegar al 30 % y en 2024 se notificaron 466 casos en España, según el Instituto de Salud Carlos III. Afecta sobre todo a mujeres embarazadas, a mayores de 65 años, inmunodeprimidos y niños pequeños. Su particularidad es que la listeria puede crecer incluso en la nevera, a temperaturas de refrigeración. Las fuentes más habituales son fiambres, quesos frescos sin pasteurizar, embutidos loncheados y productos listos para consumir mal conservados. Para protegerse, lo ideal es consumir rápido los productos abiertos, no comprar quesos sin pasteurizar durante el embarazo, recalentar bien los fiambres y evitar dejar comida preparada más de dos horas fuera de la nevera.Infecciones por E. coliEs la que más preocupa a nivel clínico porque en algunos casos, puede afectar al riñón de forma grave. En España se notificaron 854 casos en 2024, según el Instituto de Salud Carlos III. Se transmite por carne poco cocinada, sobre todo hamburguesas y carne picada, pero también por verduras crudas contaminadas, agua no potable y productos frescos manipulados con poca higiene. De hecho, algunos de los brotes más graves de los últimos años en Europa han venido por vegetales, no por carne. En verano el riesgo sube porque proliferan las barbacoas mal hechas, las ensaladas que se dejan al sol y los productos frescos mal lavados. Las medidas básicas para evitarla son cocinar la carne picada hasta que no quede rosa en el centro, lavar bien las verduras que se van a comer crudas y beber solo agua de fuente segura.AnisakiasisEs la única de la lista que no es bacteriana, sino parasitaria. La causa una larva llamada Anisakis que vive en el pescado crudo o poco cocinado. Los platos de más riesgo son los boquerones en vinagre, sushi, ceviche, sashimi y pescado marinado sin haber pasado antes por el congelador. La legislación española obliga a los restaurantes a congelar el pescado que se sirve crudo, pero en casa la responsabilidad es nuestra. Congelar el pescado al menos cinco días a menos veinte grados destruye el parásito. Si tu congelador no baja tanto, cocinar por encima de 60 es la única alternativa segura. Con estos 5 nombres en la cabeza, el verano se disfruta sin sustos. Ninguna de las precauciones es difícil de aplicar. Así que aplícalas para disfrutar de un verano sin sustos. Con el calor, la cocina puede convertirse en un terreno peligroso si no se maneja con cabeza. Los alimentos se estropean más rápido, las bacterias se multiplican más rápido y las precauciones que en invierno parecen una exageración, en julio se convierten en una prioridad. Los datos son claros, por cada grado que sube la temperatura a la semana, los casos de salmonelosis en Europa aumentan entre un 5 y un 10 %. Y con veranos tan calurosos como este, hay que prestar especial atención. Por eso, hoy te cuento las cinco toxiinfecciones más frecuentes en esta época, con datos de la AESAN y del Instituto de Salud Carlos III, y qué hacer para no acabar en urgencias.SalmonelosisSin duda es la reina del verano, siendo en Europa la primera causa de brotes alimentarios y la segunda zoonosis más notificada. Se transmite sobre todo por huevos y aves de corral . Su comportamiento con el calor es brutal, porque se multiplica cada quince o veinte minutos por encima de los 35 grados. En 2023, se notificaron 12.083 casos en España, según datos del Instituto de Salud Carlos III. Y el verano de 2025 dejó dos brotes en festivales de música, en A Coruña y en Huesca. Para evitarla , hay que tener cuidado con cuatro cosas:No lavar los huevos antes de usarlosCuajar bien la tortillaRefrigerar la mayonesa casera desde el minuto unoY si te gusta la tortilla poco hecha, usar huevo pasteurizado.CampilobacteriosisEs la menos famosa, sin embargo, la más frecuente en Europa desde 2007. Su principal fuente es la carne de pollo cruda. La mayoría de los casos ocurren por contaminación cruzada por usar la misma tabla o cuchillo para el pollo y para lo que se va a comer sin cocinar, como una ensalada. Porque aquí hay un error que cometen muchas personas y es lavar el pollo antes de cocinarlo: Esto al final lo que hace es esparcir las bacterias y no eliminarlas. Realmente lo que funciona es cocinar bien el pollo y limpiar bien los utensilios de cocina y superficies.ListeriosisEs la menos frecuente, pero la más peligrosa. La mortalidad en grupos de riesgo puede llegar al 30 % y en 2024 se notificaron 466 casos en España, según el Instituto de Salud Carlos III. Afecta sobre todo a mujeres embarazadas, a mayores de 65 años, inmunodeprimidos y niños pequeños. Su particularidad es que la listeria puede crecer incluso en la nevera, a temperaturas de refrigeración. Las fuentes más habituales son fiambres, quesos frescos sin pasteurizar, embutidos loncheados y productos listos para consumir mal conservados. Para protegerse, lo ideal es consumir rápido los productos abiertos, no comprar quesos sin pasteurizar durante el embarazo, recalentar bien los fiambres y evitar dejar comida preparada más de dos horas fuera de la nevera.Infecciones por E. coliEs la que más preocupa a nivel clínico porque en algunos casos, puede afectar al riñón de forma grave. En España se notificaron 854 casos en 2024, según el Instituto de Salud Carlos III. Se transmite por carne poco cocinada, sobre todo hamburguesas y carne picada, pero también por verduras crudas contaminadas, agua no potable y productos frescos manipulados con poca higiene. De hecho, algunos de los brotes más graves de los últimos años en Europa han venido por vegetales, no por carne. En verano el riesgo sube porque proliferan las barbacoas mal hechas, las ensaladas que se dejan al sol y los productos frescos mal lavados. Las medidas básicas para evitarla son cocinar la carne picada hasta que no quede rosa en el centro, lavar bien las verduras que se van a comer crudas y beber solo agua de fuente segura.AnisakiasisEs la única de la lista que no es bacteriana, sino parasitaria. La causa una larva llamada Anisakis que vive en el pescado crudo o poco cocinado. Los platos de más riesgo son los boquerones en vinagre, sushi, ceviche, sashimi y pescado marinado sin haber pasado antes por el congelador. La legislación española obliga a los restaurantes a congelar el pescado que se sirve crudo, pero en casa la responsabilidad es nuestra. Congelar el pescado al menos cinco días a menos veinte grados destruye el parásito. Si tu congelador no baja tanto, cocinar por encima de 60 es la única alternativa segura. Con estos 5 nombres en la cabeza, el verano se disfruta sin sustos. Ninguna de las precauciones es difícil de aplicar. Así que aplícalas para disfrutar de un verano sin sustos. RSS de noticias de bienestar
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