Leire Martínez reivindicó este viernes por la noche en Toledo la igualdad entre hombres y mujeres en la industria musical durante un concierto que reunió a familias, jóvenes y niños en el recinto ferial de La Peraleda. Ante un público entregado y en una noche algo más fresca que las anteriores, la cantante hizo gala de una voz extraordinaria y convirtió uno de los platos fuertes de las fiestas en honor a la Virgen del Sagrario en algo más que un concierto.La artista, que fue durante 17 años la voz de La Oreja de Van Gogh, defendió sobre el escenario el papel de las mujeres en la música y lanzó también un mensaje contra la violencia de género. Lo hizo acompañada por una banda que cuenta con tres mujeres, una formación que ella misma definió como «paritaria».El público coreó algunos de los grandes éxitos de su etapa al frente de La Oreja de Van Gogh, entre ellos Rosas y 20 de enero, dos de los temas más reconocibles de la banda. Pero la noche también estuvo marcada por su nueva etapa artística, con canciones de su álbum Historias de aquella niña, publicado a comienzos de 2026.Entre los momentos más reivindicativos estuvo la interpretación de Cabeza de ratón, una canción escrita por Leire Martínez junto a María Peláe y Alba Reig, integrante de Sweet California y pareja de Peláe. La cantante explicó durante el concierto el origen de un tema que, según señaló, nació de la coincidencia de tres mujeres con trayectorias diferentes dentro de la música.«Un tema hecho por mujeres con dos carreras artísticas distintas a la mía, pero igualmente coexistimos en este universo musical, esta industria, y las tres llegábamos a la misma conclusión», explicó Martínez. Esa conclusión, añadió, es que «todavía esta industria no nos trata por igual a hombres y a mujeres».La cantante quiso ampliar la reflexión más allá de la música. «Sé que no es el único apartado de la vida en el que esto ocurre, pero también aquí nos pasa y quisimos reflexionar sobre ello», señaló. Y añadió una idea que resume el espíritu de la canción: «A veces las cosas nos pueden afectar, pero yo creo que tan importante es cómo nosotros gestionamos eso que nos ocurre como lo malo en sí». Por eso, concluyó, las tres artistas llegaron a una misma premisa: «En general, más vale ser cabeza de ratón que cola de león».Leire Martínez mira al futuroMartínez afronta este verano una intensa agenda de conciertos y festivales en solitario, en una nueva etapa que llega después de su salida de La Oreja de Van Gogh y del regreso de Amaia Montero a la formación.La cantante habló también desde el escenario de lo que ha supuesto este cambio vital y profesional. «Ha sido un proceso terapéutico increíble», aseguró al referirse a la creación de sus nuevas canciones y a las reflexiones que han acompañado esta etapa.Martínez explicó que una de las ideas que más le rondaban la cabeza al comenzar a escribir tenía que ver con la sensación de abandonar de repente un lugar en el que se ha vivido durante mucho tiempo. Lo comparó con dejar una empresa, una relación de pareja o incluso un país desconocido en el que se ha permanecido durante una temporada.«De pronto dejas de estar ahí y cuando dejas de estar, ¿qué pasa?», planteó. La pregunta, dijo, se extiende a los pequeños detalles de la vida cotidiana: «¿Cómo serán los jueves ahora? ¿Qué pasará?». La cantante puso varios ejemplos de esas preguntas que aparecen después de un cambio: «Ese bar al que ibas a tomar algo, ¿tendrá el mismo tic en el ojo? Esa pareja con la que ya no estás…». «Estas cosas me pasan por la cabeza. Así soy. Será diferente», concluyó.En La Peraleda, sin embargo, el presente de Leire Martínez quedó patente durante una noche en la que su increíble voz, sus nuevas canciones y también los recuerdos de una etapa fundamental de su carrera. Leire Martínez reivindicó este viernes por la noche en Toledo la igualdad entre hombres y mujeres en la industria musical durante un concierto que reunió a familias, jóvenes y niños en el recinto ferial de La Peraleda. Ante un público entregado y en una noche algo más fresca que las anteriores, la cantante hizo gala de una voz extraordinaria y convirtió uno de los platos fuertes de las fiestas en honor a la Virgen del Sagrario en algo más que un concierto.La artista, que fue durante 17 años la voz de La Oreja de Van Gogh, defendió sobre el escenario el papel de las mujeres en la música y lanzó también un mensaje contra la violencia de género. Lo hizo acompañada por una banda que cuenta con tres mujeres, una formación que ella misma definió como «paritaria».El público coreó algunos de los grandes éxitos de su etapa al frente de La Oreja de Van Gogh, entre ellos Rosas y 20 de enero, dos de los temas más reconocibles de la banda. Pero la noche también estuvo marcada por su nueva etapa artística, con canciones de su álbum Historias de aquella niña, publicado a comienzos de 2026.Entre los momentos más reivindicativos estuvo la interpretación de Cabeza de ratón, una canción escrita por Leire Martínez junto a María Peláe y Alba Reig, integrante de Sweet California y pareja de Peláe. La cantante explicó durante el concierto el origen de un tema que, según señaló, nació de la coincidencia de tres mujeres con trayectorias diferentes dentro de la música.«Un tema hecho por mujeres con dos carreras artísticas distintas a la mía, pero igualmente coexistimos en este universo musical, esta industria, y las tres llegábamos a la misma conclusión», explicó Martínez. Esa conclusión, añadió, es que «todavía esta industria no nos trata por igual a hombres y a mujeres».La cantante quiso ampliar la reflexión más allá de la música. «Sé que no es el único apartado de la vida en el que esto ocurre, pero también aquí nos pasa y quisimos reflexionar sobre ello», señaló. Y añadió una idea que resume el espíritu de la canción: «A veces las cosas nos pueden afectar, pero yo creo que tan importante es cómo nosotros gestionamos eso que nos ocurre como lo malo en sí». Por eso, concluyó, las tres artistas llegaron a una misma premisa: «En general, más vale ser cabeza de ratón que cola de león».Leire Martínez mira al futuroMartínez afronta este verano una intensa agenda de conciertos y festivales en solitario, en una nueva etapa que llega después de su salida de La Oreja de Van Gogh y del regreso de Amaia Montero a la formación.La cantante habló también desde el escenario de lo que ha supuesto este cambio vital y profesional. «Ha sido un proceso terapéutico increíble», aseguró al referirse a la creación de sus nuevas canciones y a las reflexiones que han acompañado esta etapa.Martínez explicó que una de las ideas que más le rondaban la cabeza al comenzar a escribir tenía que ver con la sensación de abandonar de repente un lugar en el que se ha vivido durante mucho tiempo. Lo comparó con dejar una empresa, una relación de pareja o incluso un país desconocido en el que se ha permanecido durante una temporada.«De pronto dejas de estar ahí y cuando dejas de estar, ¿qué pasa?», planteó. La pregunta, dijo, se extiende a los pequeños detalles de la vida cotidiana: «¿Cómo serán los jueves ahora? ¿Qué pasará?». La cantante puso varios ejemplos de esas preguntas que aparecen después de un cambio: «Ese bar al que ibas a tomar algo, ¿tendrá el mismo tic en el ojo? Esa pareja con la que ya no estás…». «Estas cosas me pasan por la cabeza. Así soy. Será diferente», concluyó.En La Peraleda, sin embargo, el presente de Leire Martínez quedó patente durante una noche en la que su increíble voz, sus nuevas canciones y también los recuerdos de una etapa fundamental de su carrera. Leire Martínez reivindicó este viernes por la noche en Toledo la igualdad entre hombres y mujeres en la industria musical durante un concierto que reunió a familias, jóvenes y niños en el recinto ferial de La Peraleda. Ante un público entregado y en una noche algo más fresca que las anteriores, la cantante hizo gala de una voz extraordinaria y convirtió uno de los platos fuertes de las fiestas en honor a la Virgen del Sagrario en algo más que un concierto.La artista, que fue durante 17 años la voz de La Oreja de Van Gogh, defendió sobre el escenario el papel de las mujeres en la música y lanzó también un mensaje contra la violencia de género. Lo hizo acompañada por una banda que cuenta con tres mujeres, una formación que ella misma definió como «paritaria».El público coreó algunos de los grandes éxitos de su etapa al frente de La Oreja de Van Gogh, entre ellos Rosas y 20 de enero, dos de los temas más reconocibles de la banda. Pero la noche también estuvo marcada por su nueva etapa artística, con canciones de su álbum Historias de aquella niña, publicado a comienzos de 2026.Entre los momentos más reivindicativos estuvo la interpretación de Cabeza de ratón, una canción escrita por Leire Martínez junto a María Peláe y Alba Reig, integrante de Sweet California y pareja de Peláe. La cantante explicó durante el concierto el origen de un tema que, según señaló, nació de la coincidencia de tres mujeres con trayectorias diferentes dentro de la música.«Un tema hecho por mujeres con dos carreras artísticas distintas a la mía, pero igualmente coexistimos en este universo musical, esta industria, y las tres llegábamos a la misma conclusión», explicó Martínez. Esa conclusión, añadió, es que «todavía esta industria no nos trata por igual a hombres y a mujeres».La cantante quiso ampliar la reflexión más allá de la música. «Sé que no es el único apartado de la vida en el que esto ocurre, pero también aquí nos pasa y quisimos reflexionar sobre ello», señaló. Y añadió una idea que resume el espíritu de la canción: «A veces las cosas nos pueden afectar, pero yo creo que tan importante es cómo nosotros gestionamos eso que nos ocurre como lo malo en sí». Por eso, concluyó, las tres artistas llegaron a una misma premisa: «En general, más vale ser cabeza de ratón que cola de león».Leire Martínez mira al futuroMartínez afronta este verano una intensa agenda de conciertos y festivales en solitario, en una nueva etapa que llega después de su salida de La Oreja de Van Gogh y del regreso de Amaia Montero a la formación.La cantante habló también desde el escenario de lo que ha supuesto este cambio vital y profesional. «Ha sido un proceso terapéutico increíble», aseguró al referirse a la creación de sus nuevas canciones y a las reflexiones que han acompañado esta etapa.Martínez explicó que una de las ideas que más le rondaban la cabeza al comenzar a escribir tenía que ver con la sensación de abandonar de repente un lugar en el que se ha vivido durante mucho tiempo. Lo comparó con dejar una empresa, una relación de pareja o incluso un país desconocido en el que se ha permanecido durante una temporada.«De pronto dejas de estar ahí y cuando dejas de estar, ¿qué pasa?», planteó. La pregunta, dijo, se extiende a los pequeños detalles de la vida cotidiana: «¿Cómo serán los jueves ahora? ¿Qué pasará?». La cantante puso varios ejemplos de esas preguntas que aparecen después de un cambio: «Ese bar al que ibas a tomar algo, ¿tendrá el mismo tic en el ojo? Esa pareja con la que ya no estás…». «Estas cosas me pasan por la cabeza. Así soy. Será diferente», concluyó.En La Peraleda, sin embargo, el presente de Leire Martínez quedó patente durante una noche en la que su increíble voz, sus nuevas canciones y también los recuerdos de una etapa fundamental de su carrera. RSS de noticias de espana
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