Hay seminarios que repiten la teoría de siempre y otros que transforman la forma de entender un deporte. El paso del legendario luchador Lerdsila por Europa pertenece, sin duda, al segundo grupo. La gira, que recorrió España, Francia y Portugal, dejó una huella profunda entre los amantes del Muay Thai, combinando maestría técnica con una cercanía humana difícil de olvidar.Cualquier practicante de artes marciales ha oído mil veces la palabra «balance». Sin embargo, llevar ese concepto a la práctica bajo la mirada de un mito en activo es una historia muy distinta. Lerdsila no se limitó a mostrar trucos; diseñó un curso dinámico y exigente enfocado de forma directa en potenciar el equilibrio y la movilidad.«Lo de Lerdsila nos sorprendió a todos. El enfoque del curso fue increíble, una masterclass donde no hubo un segundo de desperdicio. Consiguió con ejercicios totalmente prácticos potenciar habilidades tan fundamentales como el balance. Creo que todos los que asistieron y se toman esto en serio asimilaron conceptos de inmediato», señala Carlos Sánchez Gutiérrez, director de Bang Rajan Events.El resultado sobre el tatami fue rotundo: trabajo técnico de altísimo nivel, intensidad constante y un grupo de asistentes que terminó, a partes iguales, exhausto y agradecido. Si algo definió la presencia del astro tailandés fue su disposición total hacia el público. Sin distanciamiento ni protocolos rígidos , Lerdsila accedió a responder absolutamente todas las preguntas que le hicieron , mostrándose muy cercano y real con la gente, lo que creó una atmósfera increíble de confianza. Destacó especialmente su dedicación y cariño en la enseñanza al encontrarse con un público de lo más variado, donde compartieron espacio desde conocidos maestros del medio y entrenadores hasta competidores en activo o retirados. Tampoco faltaron los niños que daban sus primeros pasos en el deporte ni una pareja de chicos con síndrome de down, quienes se convirtieron en la debilidad evidente del luchador. La propia sonrisa del astro reflejaba la pasión y el afecto con el que estaba haciendo su trabajo, dejando para muchos el momento más emotivo de toda la jornada.La obra que erizó la piel: arte inspirado en el Wai KruLa gira también dejó espacio para el asombro fuera del combate. Durante el evento se presentó la escultura de cerámica creada por la artista Laurene Fernández, la primera pieza de su colección que viaja dentro del tour.La obra, concebida para reflejar el sagrado ritual del Wai Kru antes de la batalla, provocó exclamaciones de asombro en varios idiomas. La reacción fue unánime: admiración absoluta. Incluso Moo, pareja de Lerdsila, no ocultó la emoción al contemplar el impacto e imponencia de la pieza, ella solo podía mostrar su piel erizada de todo lo que le transmitía el trabajo de la artista.En definitiva fue un balance inolvidable para el Muay Thai . Organizar una gira de estas dimensiones implica cuidar cada detalle, y la respuesta del público en España, Francia y Portugal superó las expectativas. «Cada país fue único. Cada uno intentó dar lo mejor para que Lerdsila y la delegación se sintieran cómodos y en casa. Como organizador puedo decir que Lerdsila se entregó en cada uno de los cuatro cursos y se fue muy agradecido. Este feedback que se lleva a Tailandia es fundamental para nosotros. Estoy seguro de que los tres países enamoraron al luchador», concluye Sánchez Gutiérrez.Lerdsila regresa a Tailandia dejando tras de sí algo más que correcciones técnicas: deja una lección de humildad, respeto por la tradición y pasión por la enseñanza. Hay seminarios que repiten la teoría de siempre y otros que transforman la forma de entender un deporte. El paso del legendario luchador Lerdsila por Europa pertenece, sin duda, al segundo grupo. La gira, que recorrió España, Francia y Portugal, dejó una huella profunda entre los amantes del Muay Thai, combinando maestría técnica con una cercanía humana difícil de olvidar.Cualquier practicante de artes marciales ha oído mil veces la palabra «balance». Sin embargo, llevar ese concepto a la práctica bajo la mirada de un mito en activo es una historia muy distinta. Lerdsila no se limitó a mostrar trucos; diseñó un curso dinámico y exigente enfocado de forma directa en potenciar el equilibrio y la movilidad.«Lo de Lerdsila nos sorprendió a todos. El enfoque del curso fue increíble, una masterclass donde no hubo un segundo de desperdicio. Consiguió con ejercicios totalmente prácticos potenciar habilidades tan fundamentales como el balance. Creo que todos los que asistieron y se toman esto en serio asimilaron conceptos de inmediato», señala Carlos Sánchez Gutiérrez, director de Bang Rajan Events.El resultado sobre el tatami fue rotundo: trabajo técnico de altísimo nivel, intensidad constante y un grupo de asistentes que terminó, a partes iguales, exhausto y agradecido. Si algo definió la presencia del astro tailandés fue su disposición total hacia el público. Sin distanciamiento ni protocolos rígidos , Lerdsila accedió a responder absolutamente todas las preguntas que le hicieron , mostrándose muy cercano y real con la gente, lo que creó una atmósfera increíble de confianza. Destacó especialmente su dedicación y cariño en la enseñanza al encontrarse con un público de lo más variado, donde compartieron espacio desde conocidos maestros del medio y entrenadores hasta competidores en activo o retirados. Tampoco faltaron los niños que daban sus primeros pasos en el deporte ni una pareja de chicos con síndrome de down, quienes se convirtieron en la debilidad evidente del luchador. La propia sonrisa del astro reflejaba la pasión y el afecto con el que estaba haciendo su trabajo, dejando para muchos el momento más emotivo de toda la jornada.La obra que erizó la piel: arte inspirado en el Wai KruLa gira también dejó espacio para el asombro fuera del combate. Durante el evento se presentó la escultura de cerámica creada por la artista Laurene Fernández, la primera pieza de su colección que viaja dentro del tour.La obra, concebida para reflejar el sagrado ritual del Wai Kru antes de la batalla, provocó exclamaciones de asombro en varios idiomas. La reacción fue unánime: admiración absoluta. Incluso Moo, pareja de Lerdsila, no ocultó la emoción al contemplar el impacto e imponencia de la pieza, ella solo podía mostrar su piel erizada de todo lo que le transmitía el trabajo de la artista.En definitiva fue un balance inolvidable para el Muay Thai . Organizar una gira de estas dimensiones implica cuidar cada detalle, y la respuesta del público en España, Francia y Portugal superó las expectativas. «Cada país fue único. Cada uno intentó dar lo mejor para que Lerdsila y la delegación se sintieran cómodos y en casa. Como organizador puedo decir que Lerdsila se entregó en cada uno de los cuatro cursos y se fue muy agradecido. Este feedback que se lleva a Tailandia es fundamental para nosotros. Estoy seguro de que los tres países enamoraron al luchador», concluye Sánchez Gutiérrez.Lerdsila regresa a Tailandia dejando tras de sí algo más que correcciones técnicas: deja una lección de humildad, respeto por la tradición y pasión por la enseñanza. Hay seminarios que repiten la teoría de siempre y otros que transforman la forma de entender un deporte. El paso del legendario luchador Lerdsila por Europa pertenece, sin duda, al segundo grupo. La gira, que recorrió España, Francia y Portugal, dejó una huella profunda entre los amantes del Muay Thai, combinando maestría técnica con una cercanía humana difícil de olvidar.Cualquier practicante de artes marciales ha oído mil veces la palabra «balance». Sin embargo, llevar ese concepto a la práctica bajo la mirada de un mito en activo es una historia muy distinta. Lerdsila no se limitó a mostrar trucos; diseñó un curso dinámico y exigente enfocado de forma directa en potenciar el equilibrio y la movilidad.«Lo de Lerdsila nos sorprendió a todos. El enfoque del curso fue increíble, una masterclass donde no hubo un segundo de desperdicio. Consiguió con ejercicios totalmente prácticos potenciar habilidades tan fundamentales como el balance. Creo que todos los que asistieron y se toman esto en serio asimilaron conceptos de inmediato», señala Carlos Sánchez Gutiérrez, director de Bang Rajan Events.El resultado sobre el tatami fue rotundo: trabajo técnico de altísimo nivel, intensidad constante y un grupo de asistentes que terminó, a partes iguales, exhausto y agradecido. Si algo definió la presencia del astro tailandés fue su disposición total hacia el público. Sin distanciamiento ni protocolos rígidos , Lerdsila accedió a responder absolutamente todas las preguntas que le hicieron , mostrándose muy cercano y real con la gente, lo que creó una atmósfera increíble de confianza. Destacó especialmente su dedicación y cariño en la enseñanza al encontrarse con un público de lo más variado, donde compartieron espacio desde conocidos maestros del medio y entrenadores hasta competidores en activo o retirados. Tampoco faltaron los niños que daban sus primeros pasos en el deporte ni una pareja de chicos con síndrome de down, quienes se convirtieron en la debilidad evidente del luchador. La propia sonrisa del astro reflejaba la pasión y el afecto con el que estaba haciendo su trabajo, dejando para muchos el momento más emotivo de toda la jornada.La obra que erizó la piel: arte inspirado en el Wai KruLa gira también dejó espacio para el asombro fuera del combate. Durante el evento se presentó la escultura de cerámica creada por la artista Laurene Fernández, la primera pieza de su colección que viaja dentro del tour.La obra, concebida para reflejar el sagrado ritual del Wai Kru antes de la batalla, provocó exclamaciones de asombro en varios idiomas. La reacción fue unánime: admiración absoluta. Incluso Moo, pareja de Lerdsila, no ocultó la emoción al contemplar el impacto e imponencia de la pieza, ella solo podía mostrar su piel erizada de todo lo que le transmitía el trabajo de la artista.En definitiva fue un balance inolvidable para el Muay Thai . Organizar una gira de estas dimensiones implica cuidar cada detalle, y la respuesta del público en España, Francia y Portugal superó las expectativas. «Cada país fue único. Cada uno intentó dar lo mejor para que Lerdsila y la delegación se sintieran cómodos y en casa. Como organizador puedo decir que Lerdsila se entregó en cada uno de los cuatro cursos y se fue muy agradecido. Este feedback que se lleva a Tailandia es fundamental para nosotros. Estoy seguro de que los tres países enamoraron al luchador», concluye Sánchez Gutiérrez.Lerdsila regresa a Tailandia dejando tras de sí algo más que correcciones técnicas: deja una lección de humildad, respeto por la tradición y pasión por la enseñanza. RSS de noticias de deportes
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