Giovani Lo Celso ha regresado al Betis con una misión muy concreta: recuperar cuanto antes el terreno físico perdido durante el verano y acercarse al nivel de preparación que ya tienen sus compañeros. El centrocampista argentino, que prolongó su temporada hasta el final del Mundial con Argentina , afronta estos primeros días de vuelta a Heliópolis con una planificación individualizada diseñada para acelerar su puesta a punto sin forzar los plazos. El futbolista de Rosario no se ha incorporado todavía al trabajo ordinario del grupo. Desde su vuelta a Sevilla, su actividad se desarrolla bajo un programa específico, con cargas progresivas y una exigencia adaptada a su particular situación. La idea del cuerpo técnico y del propio jugador es que el rosarino complete una pretemporada particular antes de integrarse plenamente en la dinámica colectiva. No se trata de una lesión ni de una decisión relacionada con su futuro: es, fundamentalmente, una cuestión de preparación física para que trate de estar a disposición de Manuel Pellegrini en el debut liguero ante la Real Sociedad el próximo 21 de agosto.La explicación está en el calendario. Mientras el resto de la plantilla lleva varias semanas acumulando entrenamientos, amistosos y cargas de trabajo , Lo Celso terminó mucho más tarde su temporada. Su participación con Argentina en el Mundial , aunque tuviera poca participación en la Copa del Mundo, le obligó a retrasar sus vacaciones y, por extensión, su regreso a la disciplina verdiblanca. De hecho, ya estaba previsto que fuese uno de los últimos internacionales del Betis en reincorporarse. El argentino, subcampeón del mundo, tenía fijada inicialmente su vuelta para el 10 de agosto , 22 días después de la final del torneo. Ese desfase explica que el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini no quiera simplemente colocarle en el mismo punto de partida que a sus compañeros. El objetivo es reducir progresivamente la distancia. En los primeros días, por tanto, prima el trabajo físico sobre la integración táctica : acumular minutos, recuperar resistencia, aumentar las cargas y devolver al futbolista las sensaciones necesarias para afrontar con garantías una temporada que se presenta especialmente exigente .El Betis no quiere correr riesgos con uno de los jugadores llamados a tener un papel relevante en su proyecto. La prioridad es que Lo Celso alcance el ritmo competitivo sin precipitar una incorporación al grupo que pueda generar sobrecargas o problemas musculares . La experiencia de la pasada temporada invita, además, a cierta cautela. El argentino ya tuvo que atravesar un proceso de recuperación después del importante problema muscular que sufrió en febrero , cuando padeció una lesión miotendinosa proximal de grado moderado en el recto anterior del muslo derecho que lo dejó bastante tiempo fuera del equipo.Ahora, el centrocampista necesita convertir en pocos días el descanso posterior al Mundial en una preparación acelerada que le permita competir con futbolistas que llevan prácticamente toda la pretemporada trabajando. No es una carrera contra el calendario, sino contra la diferencia de ritmo. Y esa diferencia será especialmente importante en un equipo que este curso tendrá que manejar una exigencia superior. El Betis regresa a la Champions League, una competición que elevará notablemente la dificultad de los partidos. Pellegrini necesitará una plantilla amplia, pero también futbolistas capaces de sostener un alto nivel durante meses. Ya dijo Diego Llorente en la entrevista concedida a ABC de Sevilla y Alfinaldelapalmera.com desde la concentración de Marbella que son «tres competiciones de muchísima exigencia, que sólo se pueden afrontar con una plantilla amplia y que cualquier jugador esté disponible , no sólo de la primera plantilla sino que también nos ayude gente del filial, como ya ha pasado en otras temporadas».Es por ello que el reto para la temporada 2026-27 es, por tanto, evidente: recuperar al Lo Celso determinante que el Betis conoció en su primera etapa y que volvió a aparecer en distintos tramos después de su regreso. El club considera que todavía tiene fútbol para ser un jugador diferencial. Y el propio futbolista ha transmitido su compromiso con el proyecto y su voluntad de volver a destacar con la elástica que luce el escudo de las trece barras. Además, Lo Celso se encuentra entre los jugadores mejor remunerados de la plantilla , así que el club necesita que el argentino sea protagonista , no simplemente un futbolista capaz de dejar destellos. Su salario, su experiencia internacional y su peso dentro de la plantilla obligan a exigirle un rendimiento acorde a ello.Quiere jugar la Champions con el BetisTambién hay que poner en este contexto la información de este periódico del pasado sábado en la que se indicaba que Lo Celso había comunicado al Betis su intención de no salir del equipo, con el deseo de afrontar el desafío de la Champions con la camiseta que luce el escudo de las trece barras. Todo ello en un verano en el que su nombre ha aparecido en el mercado. La intención del rosarino pasa por quedarse y demostrar sobre el césped que todavía puede ser una pieza capital para Pellegrini. Las informaciones publicadas en los últimos días apuntan precisamente a esa voluntad de permanecer en Heliópolis , pese a que su elevada ficha le convierte también en un futbolista relevante dentro de cualquier análisis económico de la plantilla.El entrenador, por su parte, sigue confiando en él. Pellegrini considera que el argentino puede aportar algo que no abunda en su centro del campo: pausa, talento entre líneas, capacidad para acelerar el juego y llegada al área. Pero el técnico también necesita que esas cualidades aparezcan con continuidad . La temporada que para el Betis justo dentro de una semana ante la Real Sociedad en la Cartuja (21 horas) no ofrecerá demasiado margen para que los futbolistas de mayor peso atraviesen largos periodos de irregularidad.Por todo ello está Lo Celso trabajando al margen del equipo en estos primeros días desde su regreso. Hay un plan, cargas progresivas y un objetivo claro: que cuando llegue el momento de ponerse a las órdenes de Pellegrini al mismo ritmo que sus compañeros, no sea simplemente un jugador que vuelve del Mundial, sino el Lo Celso que el Betis necesita para afrontar su temporada más ambiciosa. Giovani Lo Celso ha regresado al Betis con una misión muy concreta: recuperar cuanto antes el terreno físico perdido durante el verano y acercarse al nivel de preparación que ya tienen sus compañeros. El centrocampista argentino, que prolongó su temporada hasta el final del Mundial con Argentina , afronta estos primeros días de vuelta a Heliópolis con una planificación individualizada diseñada para acelerar su puesta a punto sin forzar los plazos. El futbolista de Rosario no se ha incorporado todavía al trabajo ordinario del grupo. Desde su vuelta a Sevilla, su actividad se desarrolla bajo un programa específico, con cargas progresivas y una exigencia adaptada a su particular situación. La idea del cuerpo técnico y del propio jugador es que el rosarino complete una pretemporada particular antes de integrarse plenamente en la dinámica colectiva. No se trata de una lesión ni de una decisión relacionada con su futuro: es, fundamentalmente, una cuestión de preparación física para que trate de estar a disposición de Manuel Pellegrini en el debut liguero ante la Real Sociedad el próximo 21 de agosto.La explicación está en el calendario. Mientras el resto de la plantilla lleva varias semanas acumulando entrenamientos, amistosos y cargas de trabajo , Lo Celso terminó mucho más tarde su temporada. Su participación con Argentina en el Mundial , aunque tuviera poca participación en la Copa del Mundo, le obligó a retrasar sus vacaciones y, por extensión, su regreso a la disciplina verdiblanca. De hecho, ya estaba previsto que fuese uno de los últimos internacionales del Betis en reincorporarse. El argentino, subcampeón del mundo, tenía fijada inicialmente su vuelta para el 10 de agosto , 22 días después de la final del torneo. Ese desfase explica que el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini no quiera simplemente colocarle en el mismo punto de partida que a sus compañeros. El objetivo es reducir progresivamente la distancia. En los primeros días, por tanto, prima el trabajo físico sobre la integración táctica : acumular minutos, recuperar resistencia, aumentar las cargas y devolver al futbolista las sensaciones necesarias para afrontar con garantías una temporada que se presenta especialmente exigente .El Betis no quiere correr riesgos con uno de los jugadores llamados a tener un papel relevante en su proyecto. La prioridad es que Lo Celso alcance el ritmo competitivo sin precipitar una incorporación al grupo que pueda generar sobrecargas o problemas musculares . La experiencia de la pasada temporada invita, además, a cierta cautela. El argentino ya tuvo que atravesar un proceso de recuperación después del importante problema muscular que sufrió en febrero , cuando padeció una lesión miotendinosa proximal de grado moderado en el recto anterior del muslo derecho que lo dejó bastante tiempo fuera del equipo.Ahora, el centrocampista necesita convertir en pocos días el descanso posterior al Mundial en una preparación acelerada que le permita competir con futbolistas que llevan prácticamente toda la pretemporada trabajando. No es una carrera contra el calendario, sino contra la diferencia de ritmo. Y esa diferencia será especialmente importante en un equipo que este curso tendrá que manejar una exigencia superior. El Betis regresa a la Champions League, una competición que elevará notablemente la dificultad de los partidos. Pellegrini necesitará una plantilla amplia, pero también futbolistas capaces de sostener un alto nivel durante meses. Ya dijo Diego Llorente en la entrevista concedida a ABC de Sevilla y Alfinaldelapalmera.com desde la concentración de Marbella que son «tres competiciones de muchísima exigencia, que sólo se pueden afrontar con una plantilla amplia y que cualquier jugador esté disponible , no sólo de la primera plantilla sino que también nos ayude gente del filial, como ya ha pasado en otras temporadas».Es por ello que el reto para la temporada 2026-27 es, por tanto, evidente: recuperar al Lo Celso determinante que el Betis conoció en su primera etapa y que volvió a aparecer en distintos tramos después de su regreso. El club considera que todavía tiene fútbol para ser un jugador diferencial. Y el propio futbolista ha transmitido su compromiso con el proyecto y su voluntad de volver a destacar con la elástica que luce el escudo de las trece barras. Además, Lo Celso se encuentra entre los jugadores mejor remunerados de la plantilla , así que el club necesita que el argentino sea protagonista , no simplemente un futbolista capaz de dejar destellos. Su salario, su experiencia internacional y su peso dentro de la plantilla obligan a exigirle un rendimiento acorde a ello.Quiere jugar la Champions con el BetisTambién hay que poner en este contexto la información de este periódico del pasado sábado en la que se indicaba que Lo Celso había comunicado al Betis su intención de no salir del equipo, con el deseo de afrontar el desafío de la Champions con la camiseta que luce el escudo de las trece barras. Todo ello en un verano en el que su nombre ha aparecido en el mercado. La intención del rosarino pasa por quedarse y demostrar sobre el césped que todavía puede ser una pieza capital para Pellegrini. Las informaciones publicadas en los últimos días apuntan precisamente a esa voluntad de permanecer en Heliópolis , pese a que su elevada ficha le convierte también en un futbolista relevante dentro de cualquier análisis económico de la plantilla.El entrenador, por su parte, sigue confiando en él. Pellegrini considera que el argentino puede aportar algo que no abunda en su centro del campo: pausa, talento entre líneas, capacidad para acelerar el juego y llegada al área. Pero el técnico también necesita que esas cualidades aparezcan con continuidad . La temporada que para el Betis justo dentro de una semana ante la Real Sociedad en la Cartuja (21 horas) no ofrecerá demasiado margen para que los futbolistas de mayor peso atraviesen largos periodos de irregularidad.Por todo ello está Lo Celso trabajando al margen del equipo en estos primeros días desde su regreso. Hay un plan, cargas progresivas y un objetivo claro: que cuando llegue el momento de ponerse a las órdenes de Pellegrini al mismo ritmo que sus compañeros, no sea simplemente un jugador que vuelve del Mundial, sino el Lo Celso que el Betis necesita para afrontar su temporada más ambiciosa. Giovani Lo Celso ha regresado al Betis con una misión muy concreta: recuperar cuanto antes el terreno físico perdido durante el verano y acercarse al nivel de preparación que ya tienen sus compañeros. El centrocampista argentino, que prolongó su temporada hasta el final del Mundial con Argentina , afronta estos primeros días de vuelta a Heliópolis con una planificación individualizada diseñada para acelerar su puesta a punto sin forzar los plazos. El futbolista de Rosario no se ha incorporado todavía al trabajo ordinario del grupo. Desde su vuelta a Sevilla, su actividad se desarrolla bajo un programa específico, con cargas progresivas y una exigencia adaptada a su particular situación. La idea del cuerpo técnico y del propio jugador es que el rosarino complete una pretemporada particular antes de integrarse plenamente en la dinámica colectiva. No se trata de una lesión ni de una decisión relacionada con su futuro: es, fundamentalmente, una cuestión de preparación física para que trate de estar a disposición de Manuel Pellegrini en el debut liguero ante la Real Sociedad el próximo 21 de agosto.La explicación está en el calendario. Mientras el resto de la plantilla lleva varias semanas acumulando entrenamientos, amistosos y cargas de trabajo , Lo Celso terminó mucho más tarde su temporada. Su participación con Argentina en el Mundial , aunque tuviera poca participación en la Copa del Mundo, le obligó a retrasar sus vacaciones y, por extensión, su regreso a la disciplina verdiblanca. De hecho, ya estaba previsto que fuese uno de los últimos internacionales del Betis en reincorporarse. El argentino, subcampeón del mundo, tenía fijada inicialmente su vuelta para el 10 de agosto , 22 días después de la final del torneo. Ese desfase explica que el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini no quiera simplemente colocarle en el mismo punto de partida que a sus compañeros. El objetivo es reducir progresivamente la distancia. En los primeros días, por tanto, prima el trabajo físico sobre la integración táctica : acumular minutos, recuperar resistencia, aumentar las cargas y devolver al futbolista las sensaciones necesarias para afrontar con garantías una temporada que se presenta especialmente exigente .El Betis no quiere correr riesgos con uno de los jugadores llamados a tener un papel relevante en su proyecto. La prioridad es que Lo Celso alcance el ritmo competitivo sin precipitar una incorporación al grupo que pueda generar sobrecargas o problemas musculares . La experiencia de la pasada temporada invita, además, a cierta cautela. El argentino ya tuvo que atravesar un proceso de recuperación después del importante problema muscular que sufrió en febrero , cuando padeció una lesión miotendinosa proximal de grado moderado en el recto anterior del muslo derecho que lo dejó bastante tiempo fuera del equipo.Ahora, el centrocampista necesita convertir en pocos días el descanso posterior al Mundial en una preparación acelerada que le permita competir con futbolistas que llevan prácticamente toda la pretemporada trabajando. No es una carrera contra el calendario, sino contra la diferencia de ritmo. Y esa diferencia será especialmente importante en un equipo que este curso tendrá que manejar una exigencia superior. El Betis regresa a la Champions League, una competición que elevará notablemente la dificultad de los partidos. Pellegrini necesitará una plantilla amplia, pero también futbolistas capaces de sostener un alto nivel durante meses. Ya dijo Diego Llorente en la entrevista concedida a ABC de Sevilla y Alfinaldelapalmera.com desde la concentración de Marbella que son «tres competiciones de muchísima exigencia, que sólo se pueden afrontar con una plantilla amplia y que cualquier jugador esté disponible , no sólo de la primera plantilla sino que también nos ayude gente del filial, como ya ha pasado en otras temporadas».Es por ello que el reto para la temporada 2026-27 es, por tanto, evidente: recuperar al Lo Celso determinante que el Betis conoció en su primera etapa y que volvió a aparecer en distintos tramos después de su regreso. El club considera que todavía tiene fútbol para ser un jugador diferencial. Y el propio futbolista ha transmitido su compromiso con el proyecto y su voluntad de volver a destacar con la elástica que luce el escudo de las trece barras. Además, Lo Celso se encuentra entre los jugadores mejor remunerados de la plantilla , así que el club necesita que el argentino sea protagonista , no simplemente un futbolista capaz de dejar destellos. Su salario, su experiencia internacional y su peso dentro de la plantilla obligan a exigirle un rendimiento acorde a ello.Quiere jugar la Champions con el BetisTambién hay que poner en este contexto la información de este periódico del pasado sábado en la que se indicaba que Lo Celso había comunicado al Betis su intención de no salir del equipo, con el deseo de afrontar el desafío de la Champions con la camiseta que luce el escudo de las trece barras. Todo ello en un verano en el que su nombre ha aparecido en el mercado. La intención del rosarino pasa por quedarse y demostrar sobre el césped que todavía puede ser una pieza capital para Pellegrini. Las informaciones publicadas en los últimos días apuntan precisamente a esa voluntad de permanecer en Heliópolis , pese a que su elevada ficha le convierte también en un futbolista relevante dentro de cualquier análisis económico de la plantilla.El entrenador, por su parte, sigue confiando en él. Pellegrini considera que el argentino puede aportar algo que no abunda en su centro del campo: pausa, talento entre líneas, capacidad para acelerar el juego y llegada al área. Pero el técnico también necesita que esas cualidades aparezcan con continuidad . La temporada que para el Betis justo dentro de una semana ante la Real Sociedad en la Cartuja (21 horas) no ofrecerá demasiado margen para que los futbolistas de mayor peso atraviesen largos periodos de irregularidad.Por todo ello está Lo Celso trabajando al margen del equipo en estos primeros días desde su regreso. Hay un plan, cargas progresivas y un objetivo claro: que cuando llegue el momento de ponerse a las órdenes de Pellegrini al mismo ritmo que sus compañeros, no sea simplemente un jugador que vuelve del Mundial, sino el Lo Celso que el Betis necesita para afrontar su temporada más ambiciosa. RSS de noticias de deportes
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