Junto con su amigo Velázquez y el joven Murillo , conforman la ‘santísima trinidad’ de la pintura barroca española. El tercero en liza es Francisco de Zurbarán (1598-1664) , quien, pese a su extraordinaria calidad, es menos conocido fuera de España que aquéllos. Al Siglo de Oro de la pintura española se sumaron otros nombres como Ribera y Alonso Cano. Odile Delenda, gran especialista en Zurbarán y autora de su catálogo razonado, advertía que «fue tan moderno, que se pasó de moda». Destaca la riqueza y complejidad de su obra pictórica: «Es un artista original e innovador , cuya obra es profundamente atractiva e ingeniosa. No solo pintó a monjes y santos. Fue mucho más versátil, un maestro capaz de imaginar composiciones y temas completamente nuevos. Es uno de los maestros del XVII, cuyo universo visual sigue siendo tan cautivador para el público contemporáneo como para el de su época». Pintor misterioso , tuvo una manera muy personal de interpretar los textos bíblicos. Poco antes de los 30 años conquistó notoriedad como pintor religioso. Su trabajo es de una gran intensidad emocional. En los últimos cuarenta años han aparecido documentos que permiten reconstruir con más precisión su biografía y se han hecho nuevas atribuciones, que se incorporan a su corpus: queda establecido en unas 280 pinturas autógrafas y docenas más atribuidas a su taller. Se encontraron obras de Zurbarán en una iglesia de Normandía, en un castillo del Loira y hasta en una farmacia de Sevilla. A ello se sumaron exposiciones en Málaga, Lyon, Ferrara, Bruselas, Barcelona… Tras la National Gallery de Londres, viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Su paso por estos tres señeros museos acrecentará su reputaciónLa National Gallery de Londres , donde se expuso en 1994 su serie ‘Las doce tribus de Israel: Jacob y sus hijos’, del Castillo de Auckland (Durham), reúne ahora 38 de sus obras maestras –abarcan toda su trayectoria y todos los géneros en los que trabajó- en la primera gran monográfica en el Reino Unido dedicada al pintor español, que inaugura la Reina Doña Sofía. Estará abierta hasta el 23 de agosto. Después viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Zurbarán deslumbrará en tres de los museos más señeros del mundo, lo que, sin duda, acrecentará su reputación. Pintor de la contención, la luz tenebrosa y el silencio , «esta exposición reúne lo más bello, lo mejor de Zurbarán, un Zurbarán muy puro para un público que no lo conoce», advierte Gabriele Finaldi, director de la National Gallery londinense, a los medios españoles, entre ellos ABC, durante la presentación de la muestra este miércoles. «Tiene una visión muy original, consigue que se perciba un intenso realismo, lo más verdadero, junto con lo más espiritual», añade. Noticia relacionada No No Hallan el expediente matrimonial La boda de la hija de Velázquez: estupro, ‘secuestro’ y excomunión Natividad PulidoPatrocinada por Iberdrola y ScottishPower, y con el apoyo del BBVA -el texto introductorio de la primera sala aparece en inglés y en español, nada habitual-, es la segunda exposición que recala en el remozado ala Sainsbury de la pinacoteca, que se inauguró en mayo del año pasado tras una reforma que duró dos años. No ha logrado la pinacoteca recuperar aún el número de visitantes prepandemia (unos 4,2 millones en 2025 frente a los 6 millones antes del Covid. Finaldi lo atribuye a «un reajuste posbicentenario». La prensa británica publicó que el museo tiene un déficit de unos 8 millones de libras: «Se ha interpretado como un potencial déficit, pero ya está arreglado. Ha habido que tomar decisiones difíciles. Son tiempos difíciles, sin duda», añade. Hay quienes apuestan por volver a cobrar la entrada a los turistas internacionales. Finaldi no apoya la iniciativa: «Es una de nuestra tradiciones». El museo acometerá una ambiciosa ampliación , que llevarán a cabo Kengo Kuma & Associates, junto con BDP y MICA, ganadores del concurso internacional y que costará 750 millones de libras (ya se ha conseguido la mitad). Se prevé que se inaugure en 2032-33. La National Gallery mantiene un nivel muy alto en su programación expositiva. A finales de año dedicará una muestra a Renoir y el amor y reunirá todos los retratos de Van Eyck. Tres pinturas religiosas de Zurbarán. De arriba abajo, ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (h. 1640), ‘Agnus Dei’ (h. 1635-40) y ‘Crucifixión’ (1627. © The Cleveland Museum of Art, Cleveland, Ohio/© Museo Nacional del Prado/© The Art Institute of ChicagoLos comisarios de esta gran exposición de Zurbarán, Francesca Whitlun-Cooper, Daniel Sobrino e Imogen Tedbury, la han articulado en siete secciones. Subrayan que se trata de «una iniciativa muy esperada en el Reino Unido. Sus pinturas poseen una fuerza extraordinaria». Confían en que el público londinense «quede maravillado y conmovido tras este encuentro con la obra de Zurbarán. Esta muestra invita a redescubrir la figura de uno de los grandes genios del Barroco , cuyas pinturas visionarias han configurado nuestra idea de la España del siglo XVII». Entre los prestadores destacan las colecciones españolas, especialmente el Prado (ha cedido 6 obras), pero también el Museo Thyssen (1), el MNAC de Barcelona (2), el Museo de Bellas Artes de Bilbao (2), el Museo de Bellas Artes de Sevilla (1), la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1) y el Museo Nacional de Escultura de Valladolid (1). La National Gallery de Londres atesora cuatro pinturas de Francisco de Zurbarán y una de su hijo Juan. Zurbarán hacía gala de unas maneras ingeniosas y creativas para abordar los cuadros de historias religiosas. Cees Nooteboom le dedicó un libro, ‘El pintor del misticismo’ : Habla en él de la maestría de este pintor-mago : «En sus cuadros hay infinidad de cosas por ver, pero para mí Zurbarán es también el pintor de lo indescriptible». En Sevilla trabajó al servicio de las órdenes religiosas, para las que compuso retablos y ciclos pictóricos, imágenes de fe y devoción. Muchas iban destinadas a conventos, iglesias y monasterios. Están presentes en esta retrospectiva algunos de sus Cristos crucificados, frailes, santas mártires, la Inmaculada Concepción, escenas religiosas… Por primera vez en un más de un siglo se reúnen obras que proceden de un retablo de más de 15 metros de altura que hizo para la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión en Jerez de la Frontera: ‘La circuncisión’, ‘La adoración de los Magos’ y ‘La Virgen del Rosario con los cartujos’. Tres bodegones. De arriba abajo, ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ (1633), de Francisco de Zurbarán; ‘Flores y frutas en un cuenco’ (h. 1645), de Juan de Zurbarán, y ‘Alcarraza’, de Francisco de Zurbarán. © The Norton Simon Foundation, Pasadena/© The Art Institute of Chicago/Colección particular. Cortesía de Elvire de Maintenant y Hubert DucheminLa obra más antigua presente en la muestra es una ‘Crucifixión’, de 1627, que estuvo dos siglos en la sacristía del monasterio de San Pablo el Real. Obra maestra de sus inicios, se advierte en ella la huella de Caravaggio y el claroscuro. No en vano le apodaron ‘el Caravaggio español’ . Es un préstamo del Art Institute de Chicago. Cuelgan en el museo londinense obras maestras religiosas como ‘San Serapio’ (Wadsworth Atheneum Museum of Art de Hartford) –su hábito es una hermosa escultura de pliegues y arrugas-, ‘Cristo crucificado con un pintor’ (Prado), ‘La exposición del cuerpo de san Buenaventura’ (Louvre), ‘San Francisco de Asís’ (Museo de Bellas Artes de Lyon) o ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (Museo de Cleveland). Cuelgan cuatro bodegones pintados por su hijo Juan, maestro del género, que murió a los 29 años de peste bubónicaPero también destacan sus naturalezas muertas , que se reivindican en la exposición y que para algunos poseen una dimensión espiritual. Sus bodegones se hallan entre los más bellos jamás pintados. Dicen que casi se puede oler el aroma de los limones y la flor de naranjo. Este género era una devoción compartida con su hijo Juan , excelente pintor de bodegones, fallecido prematuramente, a los 29 años , en 1649 durante la epidemia de peste bubónica. Apenas dejó una veintena de pinturas. Cuelgan buenos ejemplos de ambos. Del padre, una ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ -es la más antigua conocida, firmada y fechada en Sevilla-; ‘Taza de agua y una rosa sobre bandeja de plata’, adquirida por la National Gallery en 1997; ‘Bodegón con cidras, naranjas y rosa’ (The Norton Simon Foundation de Pasadena), ‘Naturaleza muerta con cacharros’ (MNAC)… Del hijo, cuatro pinturas, como ‘Bodegón con limones en una cesta de mimbre’ (National Gallery de Londres) y ‘Flores y frutas en un cuenco chino’ (Art Institute de Chicago). Se muestran por vez primera, dos pequeños bodegones que aparecieron en 2023 en una colección particular francesaAdemás, se exhiben en la muestra dos recientes descubrimientos . En 2023 se identificaron en una colección privada francesa dos pequeños bodegones: representan sendas alcarrazas (vasijas de arcilla). Se muestran por vez primera, junto con ‘Naturaleza muerta con cacharros’, del MNAC, donde se representan esos mismos objetos. Están sin firmar, pero, tras los estudios que se han llevado a cabo en el Louvre, ambas obras se atribuyen a Zurbarán. Pertenecieron a la colección de Isabel de Farnesio. Reaparecieron en 1839 en Jerez de la Frontera. Figuran en el inventario póstumo de un comerciante de origen vasco, Pedro Domecq Lembeye. Fueron legadas a su hija Diana, casada con un conde francés. «Son estudios de objetos que el artista incorpora a sus cuadros», advierte Finaldi. Santas mártires, pintadas por Zurbarán. De arriba abajo, detalle de ‘Santa Isabel de Hungría’ (h. 1640), detalle de ‘Santa Apolonia’ (h. 1636-40) y ‘Santa Casilda’ (h. 1635). © Museo de Bellas Artes de Bilbao/© Museo del Louvre/© Museo Nacional Thyssen-BornemiszaInventor de nuevas iconografías religiosas y maestro del trampantojo , llama la atención el nivel de detalle que hay en sus pinturas. No solo las hacía bellas, también cercanas al espectador. Sus crucificados, como los de Velázquez, apenas sangran. Pintó Zurbarán una galería de santas mártires, hermosas, elegantes y sofisticadas , con espléndidos vestidos, tocados y joyas, despojadas de cualquier huella de sufrimiento. Tenía un dominio inigualable de la tela y el drapeado. Poseía un extraordinario virtuosismo del bordado, el brocado, las gemas, los adornos… Desde pequeño estaba habituado a ver telas e hilos en casa. Su padre comerciaba con textiles. Además, a buen seguro fueron fuente de inspiración las procesiones de Semana Santa en la Sevilla del XVII. Hacer pasar a las santas vírgenes y mártires por mujeres reales y engalanadas fue objeto de polémica en la época: decían que más que santas del cielo parecían damas del mundo. Hay en la exposición buenos ejemplos, como ‘Santa Apolonia’, del Louvre, o ‘Santa Casilda’, del Thyssen, escogida como imagen promocional de la muestra. Si te acercas, casi se puede oír el susurro de la seda. «Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España», según Benito Navarrete« Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España », según Benito Navarrete. Especialista en pintura barroca española, explica que el sello distintivo de Zurbarán es lo escultórico de sus pinturas . Cristóbal Balenciaga se inspiró en Zurbarán para el uso del gazar, un tejido de gran rigidez y propiedades escultóricas, muy utilizado por el modista para generar siluetas abstractas y volúmenes geométricos. Natural de la localidad extremeña de Fuente de Cantos , gran parte de la carrera de Zurbarán se desarrolló en Sevilla , donde había una gran competencia y rivalidad. Allí coincidiría, entre otros, con Velázquez y Alonso Cano. Con este tuvo sus más y sus menos. Se estableció en 1630 y abrió un taller que produjo una intensa y versátil producción. Se exhiben dos de las obras de la serie ‘Los trabajos de Hércules’, que pintó para el Salón de Reinos del Palacio del Buen RetiroEn 1634, Felipe IV, probablemente a instancias de Velázquez, lo llamó a la Corte en Madrid, donde participó en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro . Para ese espacio de honor, que está resucitando gracias a los arquitectos Norman Foster y Carlos Rubio, hizo al menos once obras: una monumental ‘Defensa de Cádiz contra los ingleses’ y una serie mitológica sobre los trabajos de Hércules , que consta de diez pinturas. Dos de estas han sido cedidas por el Prado para la muestra: ‘Hércules y Cancerbero’ y ‘Hércules y el toro de Creta’. Se cree que otra pintura, ‘Cabeza colosal’, pudo ser creada para ese palacio. Se hallaba cerca de la escalera de los bufones. Atribuida a Zurbarán recientemente por el Prado (lo estuvo antes a Vicente Carducho), forma parte de las colecciones del Prado y cuelga en la exposición. Advierte Finaldi: «Hemos respetado la cartela del Prado, pero estamos convencidísimos de que es obra de Zurbarán». Las últimas secciones se centran en sus obras de pequeño formato concebidas para devoción y contemplación privadas : ‘Agnus Dei’ (Prado) -una de sus pinturas más célebres, reproducidas y queridas por el público-, ‘El paño de la Verónica’ (Museo Nacional de Escultura de Valladolid) o ‘La familia de la Virgen’ (Colección Abelló). Zurbarán murió en Madrid, a los 65 años . Con permiso de Carlos III -de visita estos días en Estados Unidos-, el pintor se ha coronado en Gran Bretaña. Junto con su amigo Velázquez y el joven Murillo , conforman la ‘santísima trinidad’ de la pintura barroca española. El tercero en liza es Francisco de Zurbarán (1598-1664) , quien, pese a su extraordinaria calidad, es menos conocido fuera de España que aquéllos. Al Siglo de Oro de la pintura española se sumaron otros nombres como Ribera y Alonso Cano. Odile Delenda, gran especialista en Zurbarán y autora de su catálogo razonado, advertía que «fue tan moderno, que se pasó de moda». Destaca la riqueza y complejidad de su obra pictórica: «Es un artista original e innovador , cuya obra es profundamente atractiva e ingeniosa. No solo pintó a monjes y santos. Fue mucho más versátil, un maestro capaz de imaginar composiciones y temas completamente nuevos. Es uno de los maestros del XVII, cuyo universo visual sigue siendo tan cautivador para el público contemporáneo como para el de su época». Pintor misterioso , tuvo una manera muy personal de interpretar los textos bíblicos. Poco antes de los 30 años conquistó notoriedad como pintor religioso. Su trabajo es de una gran intensidad emocional. En los últimos cuarenta años han aparecido documentos que permiten reconstruir con más precisión su biografía y se han hecho nuevas atribuciones, que se incorporan a su corpus: queda establecido en unas 280 pinturas autógrafas y docenas más atribuidas a su taller. Se encontraron obras de Zurbarán en una iglesia de Normandía, en un castillo del Loira y hasta en una farmacia de Sevilla. A ello se sumaron exposiciones en Málaga, Lyon, Ferrara, Bruselas, Barcelona… Tras la National Gallery de Londres, viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Su paso por estos tres señeros museos acrecentará su reputaciónLa National Gallery de Londres , donde se expuso en 1994 su serie ‘Las doce tribus de Israel: Jacob y sus hijos’, del Castillo de Auckland (Durham), reúne ahora 38 de sus obras maestras –abarcan toda su trayectoria y todos los géneros en los que trabajó- en la primera gran monográfica en el Reino Unido dedicada al pintor español, que inaugura la Reina Doña Sofía. Estará abierta hasta el 23 de agosto. Después viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Zurbarán deslumbrará en tres de los museos más señeros del mundo, lo que, sin duda, acrecentará su reputación. Pintor de la contención, la luz tenebrosa y el silencio , «esta exposición reúne lo más bello, lo mejor de Zurbarán, un Zurbarán muy puro para un público que no lo conoce», advierte Gabriele Finaldi, director de la National Gallery londinense, a los medios españoles, entre ellos ABC, durante la presentación de la muestra este miércoles. «Tiene una visión muy original, consigue que se perciba un intenso realismo, lo más verdadero, junto con lo más espiritual», añade. Noticia relacionada No No Hallan el expediente matrimonial La boda de la hija de Velázquez: estupro, ‘secuestro’ y excomunión Natividad PulidoPatrocinada por Iberdrola y ScottishPower, y con el apoyo del BBVA -el texto introductorio de la primera sala aparece en inglés y en español, nada habitual-, es la segunda exposición que recala en el remozado ala Sainsbury de la pinacoteca, que se inauguró en mayo del año pasado tras una reforma que duró dos años. No ha logrado la pinacoteca recuperar aún el número de visitantes prepandemia (unos 4,2 millones en 2025 frente a los 6 millones antes del Covid. Finaldi lo atribuye a «un reajuste posbicentenario». La prensa británica publicó que el museo tiene un déficit de unos 8 millones de libras: «Se ha interpretado como un potencial déficit, pero ya está arreglado. Ha habido que tomar decisiones difíciles. Son tiempos difíciles, sin duda», añade. Hay quienes apuestan por volver a cobrar la entrada a los turistas internacionales. Finaldi no apoya la iniciativa: «Es una de nuestra tradiciones». El museo acometerá una ambiciosa ampliación , que llevarán a cabo Kengo Kuma & Associates, junto con BDP y MICA, ganadores del concurso internacional y que costará 750 millones de libras (ya se ha conseguido la mitad). Se prevé que se inaugure en 2032-33. La National Gallery mantiene un nivel muy alto en su programación expositiva. A finales de año dedicará una muestra a Renoir y el amor y reunirá todos los retratos de Van Eyck. Tres pinturas religiosas de Zurbarán. De arriba abajo, ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (h. 1640), ‘Agnus Dei’ (h. 1635-40) y ‘Crucifixión’ (1627. © The Cleveland Museum of Art, Cleveland, Ohio/© Museo Nacional del Prado/© The Art Institute of ChicagoLos comisarios de esta gran exposición de Zurbarán, Francesca Whitlun-Cooper, Daniel Sobrino e Imogen Tedbury, la han articulado en siete secciones. Subrayan que se trata de «una iniciativa muy esperada en el Reino Unido. Sus pinturas poseen una fuerza extraordinaria». Confían en que el público londinense «quede maravillado y conmovido tras este encuentro con la obra de Zurbarán. Esta muestra invita a redescubrir la figura de uno de los grandes genios del Barroco , cuyas pinturas visionarias han configurado nuestra idea de la España del siglo XVII». Entre los prestadores destacan las colecciones españolas, especialmente el Prado (ha cedido 6 obras), pero también el Museo Thyssen (1), el MNAC de Barcelona (2), el Museo de Bellas Artes de Bilbao (2), el Museo de Bellas Artes de Sevilla (1), la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1) y el Museo Nacional de Escultura de Valladolid (1). La National Gallery de Londres atesora cuatro pinturas de Francisco de Zurbarán y una de su hijo Juan. Zurbarán hacía gala de unas maneras ingeniosas y creativas para abordar los cuadros de historias religiosas. Cees Nooteboom le dedicó un libro, ‘El pintor del misticismo’ : Habla en él de la maestría de este pintor-mago : «En sus cuadros hay infinidad de cosas por ver, pero para mí Zurbarán es también el pintor de lo indescriptible». En Sevilla trabajó al servicio de las órdenes religiosas, para las que compuso retablos y ciclos pictóricos, imágenes de fe y devoción. Muchas iban destinadas a conventos, iglesias y monasterios. Están presentes en esta retrospectiva algunos de sus Cristos crucificados, frailes, santas mártires, la Inmaculada Concepción, escenas religiosas… Por primera vez en un más de un siglo se reúnen obras que proceden de un retablo de más de 15 metros de altura que hizo para la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión en Jerez de la Frontera: ‘La circuncisión’, ‘La adoración de los Magos’ y ‘La Virgen del Rosario con los cartujos’. Tres bodegones. De arriba abajo, ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ (1633), de Francisco de Zurbarán; ‘Flores y frutas en un cuenco’ (h. 1645), de Juan de Zurbarán, y ‘Alcarraza’, de Francisco de Zurbarán. © The Norton Simon Foundation, Pasadena/© The Art Institute of Chicago/Colección particular. Cortesía de Elvire de Maintenant y Hubert DucheminLa obra más antigua presente en la muestra es una ‘Crucifixión’, de 1627, que estuvo dos siglos en la sacristía del monasterio de San Pablo el Real. Obra maestra de sus inicios, se advierte en ella la huella de Caravaggio y el claroscuro. No en vano le apodaron ‘el Caravaggio español’ . Es un préstamo del Art Institute de Chicago. Cuelgan en el museo londinense obras maestras religiosas como ‘San Serapio’ (Wadsworth Atheneum Museum of Art de Hartford) –su hábito es una hermosa escultura de pliegues y arrugas-, ‘Cristo crucificado con un pintor’ (Prado), ‘La exposición del cuerpo de san Buenaventura’ (Louvre), ‘San Francisco de Asís’ (Museo de Bellas Artes de Lyon) o ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (Museo de Cleveland). Cuelgan cuatro bodegones pintados por su hijo Juan, maestro del género, que murió a los 29 años de peste bubónicaPero también destacan sus naturalezas muertas , que se reivindican en la exposición y que para algunos poseen una dimensión espiritual. Sus bodegones se hallan entre los más bellos jamás pintados. Dicen que casi se puede oler el aroma de los limones y la flor de naranjo. Este género era una devoción compartida con su hijo Juan , excelente pintor de bodegones, fallecido prematuramente, a los 29 años , en 1649 durante la epidemia de peste bubónica. Apenas dejó una veintena de pinturas. Cuelgan buenos ejemplos de ambos. Del padre, una ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ -es la más antigua conocida, firmada y fechada en Sevilla-; ‘Taza de agua y una rosa sobre bandeja de plata’, adquirida por la National Gallery en 1997; ‘Bodegón con cidras, naranjas y rosa’ (The Norton Simon Foundation de Pasadena), ‘Naturaleza muerta con cacharros’ (MNAC)… Del hijo, cuatro pinturas, como ‘Bodegón con limones en una cesta de mimbre’ (National Gallery de Londres) y ‘Flores y frutas en un cuenco chino’ (Art Institute de Chicago). Se muestran por vez primera, dos pequeños bodegones que aparecieron en 2023 en una colección particular francesaAdemás, se exhiben en la muestra dos recientes descubrimientos . En 2023 se identificaron en una colección privada francesa dos pequeños bodegones: representan sendas alcarrazas (vasijas de arcilla). Se muestran por vez primera, junto con ‘Naturaleza muerta con cacharros’, del MNAC, donde se representan esos mismos objetos. Están sin firmar, pero, tras los estudios que se han llevado a cabo en el Louvre, ambas obras se atribuyen a Zurbarán. Pertenecieron a la colección de Isabel de Farnesio. Reaparecieron en 1839 en Jerez de la Frontera. Figuran en el inventario póstumo de un comerciante de origen vasco, Pedro Domecq Lembeye. Fueron legadas a su hija Diana, casada con un conde francés. «Son estudios de objetos que el artista incorpora a sus cuadros», advierte Finaldi. Santas mártires, pintadas por Zurbarán. De arriba abajo, detalle de ‘Santa Isabel de Hungría’ (h. 1640), detalle de ‘Santa Apolonia’ (h. 1636-40) y ‘Santa Casilda’ (h. 1635). © Museo de Bellas Artes de Bilbao/© Museo del Louvre/© Museo Nacional Thyssen-BornemiszaInventor de nuevas iconografías religiosas y maestro del trampantojo , llama la atención el nivel de detalle que hay en sus pinturas. No solo las hacía bellas, también cercanas al espectador. Sus crucificados, como los de Velázquez, apenas sangran. Pintó Zurbarán una galería de santas mártires, hermosas, elegantes y sofisticadas , con espléndidos vestidos, tocados y joyas, despojadas de cualquier huella de sufrimiento. Tenía un dominio inigualable de la tela y el drapeado. Poseía un extraordinario virtuosismo del bordado, el brocado, las gemas, los adornos… Desde pequeño estaba habituado a ver telas e hilos en casa. Su padre comerciaba con textiles. Además, a buen seguro fueron fuente de inspiración las procesiones de Semana Santa en la Sevilla del XVII. Hacer pasar a las santas vírgenes y mártires por mujeres reales y engalanadas fue objeto de polémica en la época: decían que más que santas del cielo parecían damas del mundo. Hay en la exposición buenos ejemplos, como ‘Santa Apolonia’, del Louvre, o ‘Santa Casilda’, del Thyssen, escogida como imagen promocional de la muestra. Si te acercas, casi se puede oír el susurro de la seda. «Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España», según Benito Navarrete« Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España », según Benito Navarrete. Especialista en pintura barroca española, explica que el sello distintivo de Zurbarán es lo escultórico de sus pinturas . Cristóbal Balenciaga se inspiró en Zurbarán para el uso del gazar, un tejido de gran rigidez y propiedades escultóricas, muy utilizado por el modista para generar siluetas abstractas y volúmenes geométricos. Natural de la localidad extremeña de Fuente de Cantos , gran parte de la carrera de Zurbarán se desarrolló en Sevilla , donde había una gran competencia y rivalidad. Allí coincidiría, entre otros, con Velázquez y Alonso Cano. Con este tuvo sus más y sus menos. Se estableció en 1630 y abrió un taller que produjo una intensa y versátil producción. Se exhiben dos de las obras de la serie ‘Los trabajos de Hércules’, que pintó para el Salón de Reinos del Palacio del Buen RetiroEn 1634, Felipe IV, probablemente a instancias de Velázquez, lo llamó a la Corte en Madrid, donde participó en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro . Para ese espacio de honor, que está resucitando gracias a los arquitectos Norman Foster y Carlos Rubio, hizo al menos once obras: una monumental ‘Defensa de Cádiz contra los ingleses’ y una serie mitológica sobre los trabajos de Hércules , que consta de diez pinturas. Dos de estas han sido cedidas por el Prado para la muestra: ‘Hércules y Cancerbero’ y ‘Hércules y el toro de Creta’. Se cree que otra pintura, ‘Cabeza colosal’, pudo ser creada para ese palacio. Se hallaba cerca de la escalera de los bufones. Atribuida a Zurbarán recientemente por el Prado (lo estuvo antes a Vicente Carducho), forma parte de las colecciones del Prado y cuelga en la exposición. Advierte Finaldi: «Hemos respetado la cartela del Prado, pero estamos convencidísimos de que es obra de Zurbarán». Las últimas secciones se centran en sus obras de pequeño formato concebidas para devoción y contemplación privadas : ‘Agnus Dei’ (Prado) -una de sus pinturas más célebres, reproducidas y queridas por el público-, ‘El paño de la Verónica’ (Museo Nacional de Escultura de Valladolid) o ‘La familia de la Virgen’ (Colección Abelló). Zurbarán murió en Madrid, a los 65 años . Con permiso de Carlos III -de visita estos días en Estados Unidos-, el pintor se ha coronado en Gran Bretaña. Junto con su amigo Velázquez y el joven Murillo , conforman la ‘santísima trinidad’ de la pintura barroca española. El tercero en liza es Francisco de Zurbarán (1598-1664) , quien, pese a su extraordinaria calidad, es menos conocido fuera de España que aquéllos. Al Siglo de Oro de la pintura española se sumaron otros nombres como Ribera y Alonso Cano. Odile Delenda, gran especialista en Zurbarán y autora de su catálogo razonado, advertía que «fue tan moderno, que se pasó de moda». Destaca la riqueza y complejidad de su obra pictórica: «Es un artista original e innovador , cuya obra es profundamente atractiva e ingeniosa. No solo pintó a monjes y santos. Fue mucho más versátil, un maestro capaz de imaginar composiciones y temas completamente nuevos. Es uno de los maestros del XVII, cuyo universo visual sigue siendo tan cautivador para el público contemporáneo como para el de su época». Pintor misterioso , tuvo una manera muy personal de interpretar los textos bíblicos. Poco antes de los 30 años conquistó notoriedad como pintor religioso. Su trabajo es de una gran intensidad emocional. En los últimos cuarenta años han aparecido documentos que permiten reconstruir con más precisión su biografía y se han hecho nuevas atribuciones, que se incorporan a su corpus: queda establecido en unas 280 pinturas autógrafas y docenas más atribuidas a su taller. Se encontraron obras de Zurbarán en una iglesia de Normandía, en un castillo del Loira y hasta en una farmacia de Sevilla. A ello se sumaron exposiciones en Málaga, Lyon, Ferrara, Bruselas, Barcelona… Tras la National Gallery de Londres, viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Su paso por estos tres señeros museos acrecentará su reputaciónLa National Gallery de Londres , donde se expuso en 1994 su serie ‘Las doce tribus de Israel: Jacob y sus hijos’, del Castillo de Auckland (Durham), reúne ahora 38 de sus obras maestras –abarcan toda su trayectoria y todos los géneros en los que trabajó- en la primera gran monográfica en el Reino Unido dedicada al pintor español, que inaugura la Reina Doña Sofía. Estará abierta hasta el 23 de agosto. Después viajará al Louvre y al Art Institute de Chicago. Zurbarán deslumbrará en tres de los museos más señeros del mundo, lo que, sin duda, acrecentará su reputación. Pintor de la contención, la luz tenebrosa y el silencio , «esta exposición reúne lo más bello, lo mejor de Zurbarán, un Zurbarán muy puro para un público que no lo conoce», advierte Gabriele Finaldi, director de la National Gallery londinense, a los medios españoles, entre ellos ABC, durante la presentación de la muestra este miércoles. «Tiene una visión muy original, consigue que se perciba un intenso realismo, lo más verdadero, junto con lo más espiritual», añade. Noticia relacionada No No Hallan el expediente matrimonial La boda de la hija de Velázquez: estupro, ‘secuestro’ y excomunión Natividad PulidoPatrocinada por Iberdrola y ScottishPower, y con el apoyo del BBVA -el texto introductorio de la primera sala aparece en inglés y en español, nada habitual-, es la segunda exposición que recala en el remozado ala Sainsbury de la pinacoteca, que se inauguró en mayo del año pasado tras una reforma que duró dos años. No ha logrado la pinacoteca recuperar aún el número de visitantes prepandemia (unos 4,2 millones en 2025 frente a los 6 millones antes del Covid. Finaldi lo atribuye a «un reajuste posbicentenario». La prensa británica publicó que el museo tiene un déficit de unos 8 millones de libras: «Se ha interpretado como un potencial déficit, pero ya está arreglado. Ha habido que tomar decisiones difíciles. Son tiempos difíciles, sin duda», añade. Hay quienes apuestan por volver a cobrar la entrada a los turistas internacionales. Finaldi no apoya la iniciativa: «Es una de nuestra tradiciones». El museo acometerá una ambiciosa ampliación , que llevarán a cabo Kengo Kuma & Associates, junto con BDP y MICA, ganadores del concurso internacional y que costará 750 millones de libras (ya se ha conseguido la mitad). Se prevé que se inaugure en 2032-33. La National Gallery mantiene un nivel muy alto en su programación expositiva. A finales de año dedicará una muestra a Renoir y el amor y reunirá todos los retratos de Van Eyck. Tres pinturas religiosas de Zurbarán. De arriba abajo, ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (h. 1640), ‘Agnus Dei’ (h. 1635-40) y ‘Crucifixión’ (1627. © The Cleveland Museum of Art, Cleveland, Ohio/© Museo Nacional del Prado/© The Art Institute of ChicagoLos comisarios de esta gran exposición de Zurbarán, Francesca Whitlun-Cooper, Daniel Sobrino e Imogen Tedbury, la han articulado en siete secciones. Subrayan que se trata de «una iniciativa muy esperada en el Reino Unido. Sus pinturas poseen una fuerza extraordinaria». Confían en que el público londinense «quede maravillado y conmovido tras este encuentro con la obra de Zurbarán. Esta muestra invita a redescubrir la figura de uno de los grandes genios del Barroco , cuyas pinturas visionarias han configurado nuestra idea de la España del siglo XVII». Entre los prestadores destacan las colecciones españolas, especialmente el Prado (ha cedido 6 obras), pero también el Museo Thyssen (1), el MNAC de Barcelona (2), el Museo de Bellas Artes de Bilbao (2), el Museo de Bellas Artes de Sevilla (1), la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1) y el Museo Nacional de Escultura de Valladolid (1). La National Gallery de Londres atesora cuatro pinturas de Francisco de Zurbarán y una de su hijo Juan. Zurbarán hacía gala de unas maneras ingeniosas y creativas para abordar los cuadros de historias religiosas. Cees Nooteboom le dedicó un libro, ‘El pintor del misticismo’ : Habla en él de la maestría de este pintor-mago : «En sus cuadros hay infinidad de cosas por ver, pero para mí Zurbarán es también el pintor de lo indescriptible». En Sevilla trabajó al servicio de las órdenes religiosas, para las que compuso retablos y ciclos pictóricos, imágenes de fe y devoción. Muchas iban destinadas a conventos, iglesias y monasterios. Están presentes en esta retrospectiva algunos de sus Cristos crucificados, frailes, santas mártires, la Inmaculada Concepción, escenas religiosas… Por primera vez en un más de un siglo se reúnen obras que proceden de un retablo de más de 15 metros de altura que hizo para la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión en Jerez de la Frontera: ‘La circuncisión’, ‘La adoración de los Magos’ y ‘La Virgen del Rosario con los cartujos’. Tres bodegones. De arriba abajo, ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ (1633), de Francisco de Zurbarán; ‘Flores y frutas en un cuenco’ (h. 1645), de Juan de Zurbarán, y ‘Alcarraza’, de Francisco de Zurbarán. © The Norton Simon Foundation, Pasadena/© The Art Institute of Chicago/Colección particular. Cortesía de Elvire de Maintenant y Hubert DucheminLa obra más antigua presente en la muestra es una ‘Crucifixión’, de 1627, que estuvo dos siglos en la sacristía del monasterio de San Pablo el Real. Obra maestra de sus inicios, se advierte en ella la huella de Caravaggio y el claroscuro. No en vano le apodaron ‘el Caravaggio español’ . Es un préstamo del Art Institute de Chicago. Cuelgan en el museo londinense obras maestras religiosas como ‘San Serapio’ (Wadsworth Atheneum Museum of Art de Hartford) –su hábito es una hermosa escultura de pliegues y arrugas-, ‘Cristo crucificado con un pintor’ (Prado), ‘La exposición del cuerpo de san Buenaventura’ (Louvre), ‘San Francisco de Asís’ (Museo de Bellas Artes de Lyon) o ‘Jesús y la Virgen en la Casa de Nazaret’ (Museo de Cleveland). Cuelgan cuatro bodegones pintados por su hijo Juan, maestro del género, que murió a los 29 años de peste bubónicaPero también destacan sus naturalezas muertas , que se reivindican en la exposición y que para algunos poseen una dimensión espiritual. Sus bodegones se hallan entre los más bellos jamás pintados. Dicen que casi se puede oler el aroma de los limones y la flor de naranjo. Este género era una devoción compartida con su hijo Juan , excelente pintor de bodegones, fallecido prematuramente, a los 29 años , en 1649 durante la epidemia de peste bubónica. Apenas dejó una veintena de pinturas. Cuelgan buenos ejemplos de ambos. Del padre, una ‘Naturaleza muerta con limones, naranjas y una rosa’ -es la más antigua conocida, firmada y fechada en Sevilla-; ‘Taza de agua y una rosa sobre bandeja de plata’, adquirida por la National Gallery en 1997; ‘Bodegón con cidras, naranjas y rosa’ (The Norton Simon Foundation de Pasadena), ‘Naturaleza muerta con cacharros’ (MNAC)… Del hijo, cuatro pinturas, como ‘Bodegón con limones en una cesta de mimbre’ (National Gallery de Londres) y ‘Flores y frutas en un cuenco chino’ (Art Institute de Chicago). Se muestran por vez primera, dos pequeños bodegones que aparecieron en 2023 en una colección particular francesaAdemás, se exhiben en la muestra dos recientes descubrimientos . En 2023 se identificaron en una colección privada francesa dos pequeños bodegones: representan sendas alcarrazas (vasijas de arcilla). Se muestran por vez primera, junto con ‘Naturaleza muerta con cacharros’, del MNAC, donde se representan esos mismos objetos. Están sin firmar, pero, tras los estudios que se han llevado a cabo en el Louvre, ambas obras se atribuyen a Zurbarán. Pertenecieron a la colección de Isabel de Farnesio. Reaparecieron en 1839 en Jerez de la Frontera. Figuran en el inventario póstumo de un comerciante de origen vasco, Pedro Domecq Lembeye. Fueron legadas a su hija Diana, casada con un conde francés. «Son estudios de objetos que el artista incorpora a sus cuadros», advierte Finaldi. Santas mártires, pintadas por Zurbarán. De arriba abajo, detalle de ‘Santa Isabel de Hungría’ (h. 1640), detalle de ‘Santa Apolonia’ (h. 1636-40) y ‘Santa Casilda’ (h. 1635). © Museo de Bellas Artes de Bilbao/© Museo del Louvre/© Museo Nacional Thyssen-BornemiszaInventor de nuevas iconografías religiosas y maestro del trampantojo , llama la atención el nivel de detalle que hay en sus pinturas. No solo las hacía bellas, también cercanas al espectador. Sus crucificados, como los de Velázquez, apenas sangran. Pintó Zurbarán una galería de santas mártires, hermosas, elegantes y sofisticadas , con espléndidos vestidos, tocados y joyas, despojadas de cualquier huella de sufrimiento. Tenía un dominio inigualable de la tela y el drapeado. Poseía un extraordinario virtuosismo del bordado, el brocado, las gemas, los adornos… Desde pequeño estaba habituado a ver telas e hilos en casa. Su padre comerciaba con textiles. Además, a buen seguro fueron fuente de inspiración las procesiones de Semana Santa en la Sevilla del XVII. Hacer pasar a las santas vírgenes y mártires por mujeres reales y engalanadas fue objeto de polémica en la época: decían que más que santas del cielo parecían damas del mundo. Hay en la exposición buenos ejemplos, como ‘Santa Apolonia’, del Louvre, o ‘Santa Casilda’, del Thyssen, escogida como imagen promocional de la muestra. Si te acercas, casi se puede oír el susurro de la seda. «Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España», según Benito Navarrete« Zurbarán fue el primer diseñador de moda de España », según Benito Navarrete. Especialista en pintura barroca española, explica que el sello distintivo de Zurbarán es lo escultórico de sus pinturas . Cristóbal Balenciaga se inspiró en Zurbarán para el uso del gazar, un tejido de gran rigidez y propiedades escultóricas, muy utilizado por el modista para generar siluetas abstractas y volúmenes geométricos. Natural de la localidad extremeña de Fuente de Cantos , gran parte de la carrera de Zurbarán se desarrolló en Sevilla , donde había una gran competencia y rivalidad. Allí coincidiría, entre otros, con Velázquez y Alonso Cano. Con este tuvo sus más y sus menos. Se estableció en 1630 y abrió un taller que produjo una intensa y versátil producción. Se exhiben dos de las obras de la serie ‘Los trabajos de Hércules’, que pintó para el Salón de Reinos del Palacio del Buen RetiroEn 1634, Felipe IV, probablemente a instancias de Velázquez, lo llamó a la Corte en Madrid, donde participó en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro . Para ese espacio de honor, que está resucitando gracias a los arquitectos Norman Foster y Carlos Rubio, hizo al menos once obras: una monumental ‘Defensa de Cádiz contra los ingleses’ y una serie mitológica sobre los trabajos de Hércules , que consta de diez pinturas. Dos de estas han sido cedidas por el Prado para la muestra: ‘Hércules y Cancerbero’ y ‘Hércules y el toro de Creta’. Se cree que otra pintura, ‘Cabeza colosal’, pudo ser creada para ese palacio. Se hallaba cerca de la escalera de los bufones. Atribuida a Zurbarán recientemente por el Prado (lo estuvo antes a Vicente Carducho), forma parte de las colecciones del Prado y cuelga en la exposición. Advierte Finaldi: «Hemos respetado la cartela del Prado, pero estamos convencidísimos de que es obra de Zurbarán». Las últimas secciones se centran en sus obras de pequeño formato concebidas para devoción y contemplación privadas : ‘Agnus Dei’ (Prado) -una de sus pinturas más célebres, reproducidas y queridas por el público-, ‘El paño de la Verónica’ (Museo Nacional de Escultura de Valladolid) o ‘La familia de la Virgen’ (Colección Abelló). Zurbarán murió en Madrid, a los 65 años . Con permiso de Carlos III -de visita estos días en Estados Unidos-, el pintor se ha coronado en Gran Bretaña. 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