Lejos de parecer controlada la situación en Ceuta parece virar peligrosamente hacia lo caótico. Este jueves las fuerzas de seguridad trataron de desalojar el campamento improvisado por centenares de inmigrantes en la playa de El Trampolín. Y en menos de 24 horas este plan, diseñado para regrupar a los inmigrantes y separarlos por grupos -subsaharianos y marroquíes- se ha convertido en un ir y venir.El jueves se evacúo del arenal a todos, unos 4.000 que fueron conducidos a varios centros habilitados, pero por la tarde volvieron entre 600 y 1.000, unos inmigrantes que este viernes a primera hora volvieron a ser desalojados por agentes de la Policía Nacional. El lugar fue limpiado por los servicios municipales que derribaron chabloas y retiraron basura, pero a eso del medio día, los inmigrantes volvían.Por ello, las fuerzas de seguridad están tratando de analizar qué dispositivo desplegar, según informan fuentes policiales, para volver a evitar un reasentamiento.Un ir y venir de inmigrantes y agentes que no termina de concluir el plan del Gobierno de reagrupar y controlar -y también, tratar de que algunos más regresen a Marruecos por su propio pie- y que sume a la ciudad, aún más, en una dinámica de inestabilidad e inseguridad que se mantiene tres semanas.Desde las asociaciones policiales ya alzan la voz contra la situación. El sindicato Jupol aseguraba que esta no era «la normalidad» que promete el Ejecutivo para Ceuta. «Un día tras otro: desalojar, trasladar y volver a empezar, no estamos para jugar al gato y al ratón», explican. «Mientras quienes deben gestionar esta situación siguen sin dar una solución, son los policías los que asumen las consecuencias de esta desorganización. Hace falta una solución. Y hace falta ya», denuncian. Lejos de parecer controlada la situación en Ceuta parece virar peligrosamente hacia lo caótico. Este jueves las fuerzas de seguridad trataron de desalojar el campamento improvisado por centenares de inmigrantes en la playa de El Trampolín. Y en menos de 24 horas este plan, diseñado para regrupar a los inmigrantes y separarlos por grupos -subsaharianos y marroquíes- se ha convertido en un ir y venir.El jueves se evacúo del arenal a todos, unos 4.000 que fueron conducidos a varios centros habilitados, pero por la tarde volvieron entre 600 y 1.000, unos inmigrantes que este viernes a primera hora volvieron a ser desalojados por agentes de la Policía Nacional. El lugar fue limpiado por los servicios municipales que derribaron chabloas y retiraron basura, pero a eso del medio día, los inmigrantes volvían.Por ello, las fuerzas de seguridad están tratando de analizar qué dispositivo desplegar, según informan fuentes policiales, para volver a evitar un reasentamiento.Un ir y venir de inmigrantes y agentes que no termina de concluir el plan del Gobierno de reagrupar y controlar -y también, tratar de que algunos más regresen a Marruecos por su propio pie- y que sume a la ciudad, aún más, en una dinámica de inestabilidad e inseguridad que se mantiene tres semanas.Desde las asociaciones policiales ya alzan la voz contra la situación. El sindicato Jupol aseguraba que esta no era «la normalidad» que promete el Ejecutivo para Ceuta. «Un día tras otro: desalojar, trasladar y volver a empezar, no estamos para jugar al gato y al ratón», explican. «Mientras quienes deben gestionar esta situación siguen sin dar una solución, son los policías los que asumen las consecuencias de esta desorganización. Hace falta una solución. Y hace falta ya», denuncian. Lejos de parecer controlada la situación en Ceuta parece virar peligrosamente hacia lo caótico. Este jueves las fuerzas de seguridad trataron de desalojar el campamento improvisado por centenares de inmigrantes en la playa de El Trampolín. Y en menos de 24 horas este plan, diseñado para regrupar a los inmigrantes y separarlos por grupos -subsaharianos y marroquíes- se ha convertido en un ir y venir.El jueves se evacúo del arenal a todos, unos 4.000 que fueron conducidos a varios centros habilitados, pero por la tarde volvieron entre 600 y 1.000, unos inmigrantes que este viernes a primera hora volvieron a ser desalojados por agentes de la Policía Nacional. El lugar fue limpiado por los servicios municipales que derribaron chabloas y retiraron basura, pero a eso del medio día, los inmigrantes volvían.Por ello, las fuerzas de seguridad están tratando de analizar qué dispositivo desplegar, según informan fuentes policiales, para volver a evitar un reasentamiento.Un ir y venir de inmigrantes y agentes que no termina de concluir el plan del Gobierno de reagrupar y controlar -y también, tratar de que algunos más regresen a Marruecos por su propio pie- y que sume a la ciudad, aún más, en una dinámica de inestabilidad e inseguridad que se mantiene tres semanas.Desde las asociaciones policiales ya alzan la voz contra la situación. El sindicato Jupol aseguraba que esta no era «la normalidad» que promete el Ejecutivo para Ceuta. «Un día tras otro: desalojar, trasladar y volver a empezar, no estamos para jugar al gato y al ratón», explican. «Mientras quienes deben gestionar esta situación siguen sin dar una solución, son los policías los que asumen las consecuencias de esta desorganización. Hace falta una solución. Y hace falta ya», denuncian. RSS de noticias de espana
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