A escasos nueve días de la decisiva segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, Brasil asiste a una corrida frenética en la que Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro pugnan por inclinar a su favor un empate técnico en las encuestas que tiene al país en vilo. Tras quedar a menos de dos millones de votos del candidato de la derecha radical en la primera ronda, el veterano mandatario izquierdista ha rediseñado su estrategia apelando a los recursos del Estado. Lula ha abandonado el discurso macroeconómico por otro populista, desplegando un billonario «paquete de bondades» orientado a conquistar a los pobres y a la clase media y recuperar el terreno perdido.La ofensiva de Lula incluye una propuesta de transporte público gratuito los fines de semana para que los trabajadores puedan disfrutar los días libres que acaban de conquistar tras la reciente aprobación de la tradicional jornada laboral brasileña de seis días. Este anuncio es parte de un lote de promesas electorales que la oposición ha calificado como actos de pura desesperación, y que Flávio Bolsonaro insiste en que su rival será incapaz de cumplir si se reelige para un cuarto mandato.Según las estimaciones de la prensa brasileña, el coste anual del paquete de medidas gubernamentales oscilaría lo equivalente a entre unos 29.000 y 41.000 millones de euros, aproximadamente. El paquete billonario contempla subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributarias de pequeños emprendedores, medidas que el Gobierno ha acelerado en el período electoral.«Le ha entrado la desesperación a Lula. Nunca hizo nada por la seguridad pública y ahora, cuando falta poco para las elecciones, intenta sacar adelante la propuesta», aseveró Flávio Bolsonaro, cuestionando los repentinos anuncios del oficialismo. El candidato del Partido Liberal (PL) ha reaccionado intensificando su maquinaria publicitaria en televisión y redes sociales, e impulsando acciones judiciales contra el PT de Lula, al tiempo que presiona al Congreso para rebajar de 18 a 14 años la edad de responsabilidad penal para delitos graves, una iniciativa que el presidente del Senado tuvo que retirar de la agenda legislativa por falta de consenso.El paquete billonario incluye subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributariasRebaja de la semana laboralLa gran victoria legislativa de la campaña para Lula ha sido la aprobación parlamentaria de la Enmienda Constitucional que extingue la llamada escala 6×1. El Senado dio luz verde por 75 votos a favor a la norma que rebaja la jornada de 44 a 40 horas semanales sin pérdida salarial, obligando a conceder dos días de descanso consecutivos a los trabajadores. Ante la abrumadora presión popular y el temor a un castigo en las urnas, el bolsonarismo se vio forzado a apoyar la medida , aunque sus líderes insistieron en que propondrán flexibilizaciones futuras bajo un eventual gobierno de Flávio.«Lo que podemos hacer en el futuro, en el gobierno de Flávio, que será nuestro presidente, es mitigar esto trayendo instrumentos que ya vivimos en el gobierno de Bolsonaro», declaró Carlos Portinho, líder del PL en el Senado. Por su parte, la bancada progresista celebró la sanción de la ley como una conquista histórica y un aval al modelo laborista del presidente. «En este momento, millones de trabajadoras y trabajadores acompañan esta sesión con esperanza. Son personas que conocen, en su propia rutina, el valor de un día más de descanso», festejó Davi Alcolumbre, presidente del Senado.Movilizar a quienes no votaronAl mismo tiempo, la batalla se ha trasladado a las calles, donde el petismo intenta despertar a los 33 millones de electores que se abstuvieron en la primera vuelta. Marchas a favor de la reelección inundaron al menos 37 ciudades del país desde el pasado fin de semana. En Río de Janeiro, un multitudinario acto cultural reunió a históricas escuelas de samba, artistas y músicos populares bajo el lema ‘El samba no se calla’, en defensa de la democracia y frente a la amenaza de un regreso del bolsonarismo.Figuras legendarias de la cultura como Caetano Veloso convocaron un gran acto musical en la emblemática playa de Copacabana, secundados por ícones como Djavan, Gilberto Gil o Chico Buarque , para pedir votos y defender las libertades de expresión y reunión pacífica. El llamamiento cultural busca frenar una tendencia de la derecha que los sondeos de Datafolha y Quaest sitúan todavía por delante, con un 47% y 46% de las intenciones de voto, respectivamente, frente al 45% y 44% de Lula, en un margen que anticipa un final de infarto.A la ola de artistas se han sumado, de forma sorprendente, gigantescas comunidades de seguidores de ídolos de la música pop en internet. En redes sociales como Instagram y X, los clubes de fans brasileños de Taylor Swift, Beyoncé o el grupo surcoreano BTS han organizado sus canales de difusión bajo etiquetas como #FandomsComLula para pedir el voto a favor de la reelección. Las iniciativas en redes tratan de conectarse con los electores jóvenes que esquivan los mensajes políticos tradicionales, intentando convencerlos de que acudir a las urnas el día 25 es la única vía para impedir que el bolsonarismo reconquiste el Palacio del Planalto. A escasos nueve días de la decisiva segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, Brasil asiste a una corrida frenética en la que Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro pugnan por inclinar a su favor un empate técnico en las encuestas que tiene al país en vilo. Tras quedar a menos de dos millones de votos del candidato de la derecha radical en la primera ronda, el veterano mandatario izquierdista ha rediseñado su estrategia apelando a los recursos del Estado. Lula ha abandonado el discurso macroeconómico por otro populista, desplegando un billonario «paquete de bondades» orientado a conquistar a los pobres y a la clase media y recuperar el terreno perdido.La ofensiva de Lula incluye una propuesta de transporte público gratuito los fines de semana para que los trabajadores puedan disfrutar los días libres que acaban de conquistar tras la reciente aprobación de la tradicional jornada laboral brasileña de seis días. Este anuncio es parte de un lote de promesas electorales que la oposición ha calificado como actos de pura desesperación, y que Flávio Bolsonaro insiste en que su rival será incapaz de cumplir si se reelige para un cuarto mandato.Según las estimaciones de la prensa brasileña, el coste anual del paquete de medidas gubernamentales oscilaría lo equivalente a entre unos 29.000 y 41.000 millones de euros, aproximadamente. El paquete billonario contempla subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributarias de pequeños emprendedores, medidas que el Gobierno ha acelerado en el período electoral.«Le ha entrado la desesperación a Lula. Nunca hizo nada por la seguridad pública y ahora, cuando falta poco para las elecciones, intenta sacar adelante la propuesta», aseveró Flávio Bolsonaro, cuestionando los repentinos anuncios del oficialismo. El candidato del Partido Liberal (PL) ha reaccionado intensificando su maquinaria publicitaria en televisión y redes sociales, e impulsando acciones judiciales contra el PT de Lula, al tiempo que presiona al Congreso para rebajar de 18 a 14 años la edad de responsabilidad penal para delitos graves, una iniciativa que el presidente del Senado tuvo que retirar de la agenda legislativa por falta de consenso.El paquete billonario incluye subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributariasRebaja de la semana laboralLa gran victoria legislativa de la campaña para Lula ha sido la aprobación parlamentaria de la Enmienda Constitucional que extingue la llamada escala 6×1. El Senado dio luz verde por 75 votos a favor a la norma que rebaja la jornada de 44 a 40 horas semanales sin pérdida salarial, obligando a conceder dos días de descanso consecutivos a los trabajadores. Ante la abrumadora presión popular y el temor a un castigo en las urnas, el bolsonarismo se vio forzado a apoyar la medida , aunque sus líderes insistieron en que propondrán flexibilizaciones futuras bajo un eventual gobierno de Flávio.«Lo que podemos hacer en el futuro, en el gobierno de Flávio, que será nuestro presidente, es mitigar esto trayendo instrumentos que ya vivimos en el gobierno de Bolsonaro», declaró Carlos Portinho, líder del PL en el Senado. Por su parte, la bancada progresista celebró la sanción de la ley como una conquista histórica y un aval al modelo laborista del presidente. «En este momento, millones de trabajadoras y trabajadores acompañan esta sesión con esperanza. Son personas que conocen, en su propia rutina, el valor de un día más de descanso», festejó Davi Alcolumbre, presidente del Senado.Movilizar a quienes no votaronAl mismo tiempo, la batalla se ha trasladado a las calles, donde el petismo intenta despertar a los 33 millones de electores que se abstuvieron en la primera vuelta. Marchas a favor de la reelección inundaron al menos 37 ciudades del país desde el pasado fin de semana. En Río de Janeiro, un multitudinario acto cultural reunió a históricas escuelas de samba, artistas y músicos populares bajo el lema ‘El samba no se calla’, en defensa de la democracia y frente a la amenaza de un regreso del bolsonarismo.Figuras legendarias de la cultura como Caetano Veloso convocaron un gran acto musical en la emblemática playa de Copacabana, secundados por ícones como Djavan, Gilberto Gil o Chico Buarque , para pedir votos y defender las libertades de expresión y reunión pacífica. El llamamiento cultural busca frenar una tendencia de la derecha que los sondeos de Datafolha y Quaest sitúan todavía por delante, con un 47% y 46% de las intenciones de voto, respectivamente, frente al 45% y 44% de Lula, en un margen que anticipa un final de infarto.A la ola de artistas se han sumado, de forma sorprendente, gigantescas comunidades de seguidores de ídolos de la música pop en internet. En redes sociales como Instagram y X, los clubes de fans brasileños de Taylor Swift, Beyoncé o el grupo surcoreano BTS han organizado sus canales de difusión bajo etiquetas como #FandomsComLula para pedir el voto a favor de la reelección. Las iniciativas en redes tratan de conectarse con los electores jóvenes que esquivan los mensajes políticos tradicionales, intentando convencerlos de que acudir a las urnas el día 25 es la única vía para impedir que el bolsonarismo reconquiste el Palacio del Planalto. A escasos nueve días de la decisiva segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, Brasil asiste a una corrida frenética en la que Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro pugnan por inclinar a su favor un empate técnico en las encuestas que tiene al país en vilo. Tras quedar a menos de dos millones de votos del candidato de la derecha radical en la primera ronda, el veterano mandatario izquierdista ha rediseñado su estrategia apelando a los recursos del Estado. Lula ha abandonado el discurso macroeconómico por otro populista, desplegando un billonario «paquete de bondades» orientado a conquistar a los pobres y a la clase media y recuperar el terreno perdido.La ofensiva de Lula incluye una propuesta de transporte público gratuito los fines de semana para que los trabajadores puedan disfrutar los días libres que acaban de conquistar tras la reciente aprobación de la tradicional jornada laboral brasileña de seis días. Este anuncio es parte de un lote de promesas electorales que la oposición ha calificado como actos de pura desesperación, y que Flávio Bolsonaro insiste en que su rival será incapaz de cumplir si se reelige para un cuarto mandato.Según las estimaciones de la prensa brasileña, el coste anual del paquete de medidas gubernamentales oscilaría lo equivalente a entre unos 29.000 y 41.000 millones de euros, aproximadamente. El paquete billonario contempla subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributarias de pequeños emprendedores, medidas que el Gobierno ha acelerado en el período electoral.«Le ha entrado la desesperación a Lula. Nunca hizo nada por la seguridad pública y ahora, cuando falta poco para las elecciones, intenta sacar adelante la propuesta», aseveró Flávio Bolsonaro, cuestionando los repentinos anuncios del oficialismo. El candidato del Partido Liberal (PL) ha reaccionado intensificando su maquinaria publicitaria en televisión y redes sociales, e impulsando acciones judiciales contra el PT de Lula, al tiempo que presiona al Congreso para rebajar de 18 a 14 años la edad de responsabilidad penal para delitos graves, una iniciativa que el presidente del Senado tuvo que retirar de la agenda legislativa por falta de consenso.El paquete billonario incluye subsidios a los combustibles, un reajuste del 15% en el programa Bolsa Familia, créditos blandos para la renovación de camiones y taxis, e incluso propuestas para el perdón de deudas tributariasRebaja de la semana laboralLa gran victoria legislativa de la campaña para Lula ha sido la aprobación parlamentaria de la Enmienda Constitucional que extingue la llamada escala 6×1. El Senado dio luz verde por 75 votos a favor a la norma que rebaja la jornada de 44 a 40 horas semanales sin pérdida salarial, obligando a conceder dos días de descanso consecutivos a los trabajadores. Ante la abrumadora presión popular y el temor a un castigo en las urnas, el bolsonarismo se vio forzado a apoyar la medida , aunque sus líderes insistieron en que propondrán flexibilizaciones futuras bajo un eventual gobierno de Flávio.«Lo que podemos hacer en el futuro, en el gobierno de Flávio, que será nuestro presidente, es mitigar esto trayendo instrumentos que ya vivimos en el gobierno de Bolsonaro», declaró Carlos Portinho, líder del PL en el Senado. Por su parte, la bancada progresista celebró la sanción de la ley como una conquista histórica y un aval al modelo laborista del presidente. «En este momento, millones de trabajadoras y trabajadores acompañan esta sesión con esperanza. Son personas que conocen, en su propia rutina, el valor de un día más de descanso», festejó Davi Alcolumbre, presidente del Senado.Movilizar a quienes no votaronAl mismo tiempo, la batalla se ha trasladado a las calles, donde el petismo intenta despertar a los 33 millones de electores que se abstuvieron en la primera vuelta. Marchas a favor de la reelección inundaron al menos 37 ciudades del país desde el pasado fin de semana. En Río de Janeiro, un multitudinario acto cultural reunió a históricas escuelas de samba, artistas y músicos populares bajo el lema ‘El samba no se calla’, en defensa de la democracia y frente a la amenaza de un regreso del bolsonarismo.Figuras legendarias de la cultura como Caetano Veloso convocaron un gran acto musical en la emblemática playa de Copacabana, secundados por ícones como Djavan, Gilberto Gil o Chico Buarque , para pedir votos y defender las libertades de expresión y reunión pacífica. El llamamiento cultural busca frenar una tendencia de la derecha que los sondeos de Datafolha y Quaest sitúan todavía por delante, con un 47% y 46% de las intenciones de voto, respectivamente, frente al 45% y 44% de Lula, en un margen que anticipa un final de infarto.A la ola de artistas se han sumado, de forma sorprendente, gigantescas comunidades de seguidores de ídolos de la música pop en internet. En redes sociales como Instagram y X, los clubes de fans brasileños de Taylor Swift, Beyoncé o el grupo surcoreano BTS han organizado sus canales de difusión bajo etiquetas como #FandomsComLula para pedir el voto a favor de la reelección. Las iniciativas en redes tratan de conectarse con los electores jóvenes que esquivan los mensajes políticos tradicionales, intentando convencerlos de que acudir a las urnas el día 25 es la única vía para impedir que el bolsonarismo reconquiste el Palacio del Planalto. RSS de noticias de internacional
Noticias Similares
