Sumidos ya en el ambiente de las elecciones generales, que previsiblemente serán en la primavera de 2027, el Gobierno de Pedro Sánchez activa los mecanismos necesarios para llevar los Presupuestos Generales de Estado al Congreso en el último trimestre del año. En paralelo informa a las comunidades de la senda de déficit y del techo de la deuda, que no cuentan con el plácet de la mayoría de las comunidades autónomas. Será a finales de julio cuando se reúna el Consejo de Política Fiscal y Financiera para hablar de la eterna reforma de la financiación autonómica y de nuevo se pondrá sobre la mesa las muchas dificultades que hay para encontrar un acuerdo. Y mucho menos será posible ese acuerdo, cuando en el horizonte hay unas elecciones generales y poco después las municipales y varias autonómicas. Las comunidades gobernadas por el PP no van a facilitar un modelo que beneficie de una forma clara a las comunidades que tienen la llave de la mayoría en el Congreso de los Diputados, y mucho menos consentirán negociaciones bilaterales entre el Gobierno y cada territorio. En la reunión del pasado lunes, el consejero de Economía de Castilla y León ya dejó claras las posiciones de nuestra tierra, que no son diferentes a las que se llevan reclamando desde hace años. Castilla y León tiene unas singularidades que se deben contemplar en un marco general, que se debe hablar con todos los territorios. Cuando al Gobierno de España se le llena la boca con la cogobernanza, uno tiene la sensación de que es una palabra sin traducción práctica, porque la escucha a las comunidades no es lo habitual. En todas las reuniones sectoriales se reproduce la misma queja, que solo se escucha a determinados territorios y eso es algo que se ve de forma clara con un simple seguimiento de la actualidad. Los presupuestos del 2027 se debatirán y serán, sin duda alguna, la tarjeta de presentación del programa del PSOE para las elecciones de 2027. Sumidos ya en el ambiente de las elecciones generales, que previsiblemente serán en la primavera de 2027, el Gobierno de Pedro Sánchez activa los mecanismos necesarios para llevar los Presupuestos Generales de Estado al Congreso en el último trimestre del año. En paralelo informa a las comunidades de la senda de déficit y del techo de la deuda, que no cuentan con el plácet de la mayoría de las comunidades autónomas. Será a finales de julio cuando se reúna el Consejo de Política Fiscal y Financiera para hablar de la eterna reforma de la financiación autonómica y de nuevo se pondrá sobre la mesa las muchas dificultades que hay para encontrar un acuerdo. Y mucho menos será posible ese acuerdo, cuando en el horizonte hay unas elecciones generales y poco después las municipales y varias autonómicas. Las comunidades gobernadas por el PP no van a facilitar un modelo que beneficie de una forma clara a las comunidades que tienen la llave de la mayoría en el Congreso de los Diputados, y mucho menos consentirán negociaciones bilaterales entre el Gobierno y cada territorio. En la reunión del pasado lunes, el consejero de Economía de Castilla y León ya dejó claras las posiciones de nuestra tierra, que no son diferentes a las que se llevan reclamando desde hace años. Castilla y León tiene unas singularidades que se deben contemplar en un marco general, que se debe hablar con todos los territorios. Cuando al Gobierno de España se le llena la boca con la cogobernanza, uno tiene la sensación de que es una palabra sin traducción práctica, porque la escucha a las comunidades no es lo habitual. En todas las reuniones sectoriales se reproduce la misma queja, que solo se escucha a determinados territorios y eso es algo que se ve de forma clara con un simple seguimiento de la actualidad. Los presupuestos del 2027 se debatirán y serán, sin duda alguna, la tarjeta de presentación del programa del PSOE para las elecciones de 2027. Sumidos ya en el ambiente de las elecciones generales, que previsiblemente serán en la primavera de 2027, el Gobierno de Pedro Sánchez activa los mecanismos necesarios para llevar los Presupuestos Generales de Estado al Congreso en el último trimestre del año. En paralelo informa a las comunidades de la senda de déficit y del techo de la deuda, que no cuentan con el plácet de la mayoría de las comunidades autónomas. Será a finales de julio cuando se reúna el Consejo de Política Fiscal y Financiera para hablar de la eterna reforma de la financiación autonómica y de nuevo se pondrá sobre la mesa las muchas dificultades que hay para encontrar un acuerdo. Y mucho menos será posible ese acuerdo, cuando en el horizonte hay unas elecciones generales y poco después las municipales y varias autonómicas. Las comunidades gobernadas por el PP no van a facilitar un modelo que beneficie de una forma clara a las comunidades que tienen la llave de la mayoría en el Congreso de los Diputados, y mucho menos consentirán negociaciones bilaterales entre el Gobierno y cada territorio. En la reunión del pasado lunes, el consejero de Economía de Castilla y León ya dejó claras las posiciones de nuestra tierra, que no son diferentes a las que se llevan reclamando desde hace años. Castilla y León tiene unas singularidades que se deben contemplar en un marco general, que se debe hablar con todos los territorios. Cuando al Gobierno de España se le llena la boca con la cogobernanza, uno tiene la sensación de que es una palabra sin traducción práctica, porque la escucha a las comunidades no es lo habitual. En todas las reuniones sectoriales se reproduce la misma queja, que solo se escucha a determinados territorios y eso es algo que se ve de forma clara con un simple seguimiento de la actualidad. Los presupuestos del 2027 se debatirán y serán, sin duda alguna, la tarjeta de presentación del programa del PSOE para las elecciones de 2027. RSS de noticias de espana
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