El primer juego en el móvil que creó verdadera adicción fue europeo: el juego Snake, integrado en los míticos móviles de la finlandesa Nokia, se lanzó en 1997. Con la llegada del smartphone, otro juego viene a la cabeza por encima de cualquier otro: Angry Birds, lanzado en 2009 y desarrollado por la también finlandesa Rovio Entertainment. También europeo. Más tarde, con los avances en los programarios de los móviles, vinieron las sagas de juegos, y otros dos nombres resurgen como grandes éxitos: Clash of Clans, de la finlandesa Supercell, lanzado por primera vez en 2012, y Candy Crush, desarrollado por la sueca King primero para Facebook en el mismo año, y luego para todos los móviles. Mientras la industria de los videojuegos para consolas o ordenadores está cada vez más especializada y apunta hacia la excelencia artística, los juegos en el móvil siguen fieles a su esencia: fáciles, asequibles para todos los soportes, y gratuitos, con un modelo de negocio basado en la publicidad. En Europa, el 55% de los ingresos globales del sector ya viene de los juegos en el móvil.
Un informe impulsado por King, la empresa creadora de Candy Crush, sitúa el sector de los videojuegos en ‘smartphones’ como uno de los puntales de la industria audiovisual europea
El primer juego en el móvil que creó verdadera adicción fue europeo: el juego Snake, integrado en los míticos móviles de la finlandesa Nokia, se lanzó en 1997. Con la llegada del smartphone, otro juego viene a la cabeza por encima de cualquier otro: Angry Birds, lanzado en 2009 y desarrollado por la también finlandesa Rovio Entertainment. También europeo. Más tarde, con los avances en los programarios de los móviles, vinieron las sagas de juegos, y otros dos nombres resurgen como grandes éxitos: Clash of Clans, de la finlandesa Supercell, lanzado por primera vez en 2012, y Candy Crush, desarrollado por la sueca King primero para Facebook en el mismo año, y luego para todos los móviles. Mientras la industria de los videojuegos para consolas o ordenadores está cada vez más especializada y apunta hacia la excelencia artística, los juegos en el móvil siguen fieles a su esencia: fáciles, asequibles para todos los soportes, y gratuitos, con un modelo de negocio basado en la publicidad. En Europa, el 55% de los ingresos globales del sector ya viene de los juegos en el móvil.
Feed MRSS-S Noticias
