Pocas veces, una plantilla que cambia tan sustancialmente, como lo ha hecho la del Sevilla, ha sido capaz de amoldarse tan bien como lo ha hecho el conjunto dirigido por Luis García Plaza . La confección de ese vestuario, con mucha juventud, pero también con hombres de oficio, ha resultado ser el punto idóneo para que impere un sentimiento familiar entre todos, en tiempo récord. Más de uno y más de dos jugadores han afirmado públicamente que son una familia, de hecho, en la arenga de Andrés Castrín previa al Dépor, el gallego fue muy apasionado a la hora de destacarlo. «Somos una puta familia», exclamó el canterano, que fue elegido por su entrenador para motivar a sus compañeros antes del encuentro. Listo, Luis García Plaza, que está dándole a cada uno de sus jugadores un espacio de importancia en cada jornada. Ni asados, ni másteres en psicología, el madrileño se ha hecho con el grupo a base de tomar buenas decisiones , tener un plan de partido y cosechar buenos resultados. No hay más. El extra de carisma se lo puede ahorrar. Puesto que muchos charlatanes han pisado Nervión con mucho menos éxito que él. El Sevilla es una familia, ahora. Cuando el viento va de cara todo es placidez, amor y buen rollo. La solidez de una familia se demuestra en los malos momentos, que los habrá. Siempre los hay. Cuando la temporada se ponga algo cuesta arriba y sea más difícil dar la cara. Ahí es cuando se podrá calibrar la solidez de esta nueva unidad familiar . No obstante, es muy refrescante y esperanzador ver cómo una plantilla, a la que se le han movido los cimientos, esté tan engorilada. Pocas veces, una plantilla que cambia tan sustancialmente, como lo ha hecho la del Sevilla, ha sido capaz de amoldarse tan bien como lo ha hecho el conjunto dirigido por Luis García Plaza . La confección de ese vestuario, con mucha juventud, pero también con hombres de oficio, ha resultado ser el punto idóneo para que impere un sentimiento familiar entre todos, en tiempo récord. Más de uno y más de dos jugadores han afirmado públicamente que son una familia, de hecho, en la arenga de Andrés Castrín previa al Dépor, el gallego fue muy apasionado a la hora de destacarlo. «Somos una puta familia», exclamó el canterano, que fue elegido por su entrenador para motivar a sus compañeros antes del encuentro. Listo, Luis García Plaza, que está dándole a cada uno de sus jugadores un espacio de importancia en cada jornada. Ni asados, ni másteres en psicología, el madrileño se ha hecho con el grupo a base de tomar buenas decisiones , tener un plan de partido y cosechar buenos resultados. No hay más. El extra de carisma se lo puede ahorrar. Puesto que muchos charlatanes han pisado Nervión con mucho menos éxito que él. El Sevilla es una familia, ahora. Cuando el viento va de cara todo es placidez, amor y buen rollo. La solidez de una familia se demuestra en los malos momentos, que los habrá. Siempre los hay. Cuando la temporada se ponga algo cuesta arriba y sea más difícil dar la cara. Ahí es cuando se podrá calibrar la solidez de esta nueva unidad familiar . No obstante, es muy refrescante y esperanzador ver cómo una plantilla, a la que se le han movido los cimientos, esté tan engorilada. Pocas veces, una plantilla que cambia tan sustancialmente, como lo ha hecho la del Sevilla, ha sido capaz de amoldarse tan bien como lo ha hecho el conjunto dirigido por Luis García Plaza . La confección de ese vestuario, con mucha juventud, pero también con hombres de oficio, ha resultado ser el punto idóneo para que impere un sentimiento familiar entre todos, en tiempo récord. Más de uno y más de dos jugadores han afirmado públicamente que son una familia, de hecho, en la arenga de Andrés Castrín previa al Dépor, el gallego fue muy apasionado a la hora de destacarlo. «Somos una puta familia», exclamó el canterano, que fue elegido por su entrenador para motivar a sus compañeros antes del encuentro. Listo, Luis García Plaza, que está dándole a cada uno de sus jugadores un espacio de importancia en cada jornada. Ni asados, ni másteres en psicología, el madrileño se ha hecho con el grupo a base de tomar buenas decisiones , tener un plan de partido y cosechar buenos resultados. No hay más. El extra de carisma se lo puede ahorrar. Puesto que muchos charlatanes han pisado Nervión con mucho menos éxito que él. El Sevilla es una familia, ahora. Cuando el viento va de cara todo es placidez, amor y buen rollo. La solidez de una familia se demuestra en los malos momentos, que los habrá. Siempre los hay. Cuando la temporada se ponga algo cuesta arriba y sea más difícil dar la cara. Ahí es cuando se podrá calibrar la solidez de esta nueva unidad familiar . No obstante, es muy refrescante y esperanzador ver cómo una plantilla, a la que se le han movido los cimientos, esté tan engorilada. RSS de noticias de deportes
Deportes Una «familia» bien avenida
Una «familia» bien avenida
septiembre 19, 2026
Noticias Similares
