En la semana en que ABC ha revelado que Cultura ha reformado el Estatuto de la Biblioteca Nacional de España (BNE) para que cualquier perfil de prestigio de la cultura pueda dirigir la entidad, el ministro Urtasun ha evitado respaldar públicamente la gestión del actual director, Óscar Arroyo . «No hay ninguna novedad en relación a la Biblioteca Nacional», respondió el titular de Cultura este jueves a la pregunta de si respaldaba al director y garantizaba su continuidad. Comisiones Obreras, el sindicato amigo de Sumar, lleva tiempo pidiendo la cabeza de Arroyo, y la modificación estatutaria aprobada en junio permite nombrar un nuevo director a dedo, sin exigirle ser funcionario de carrera ni tener experiencia en bibliotecas y archivos.La reforma se escondió en un decreto general publicado por el Ministerio de Presidencia en el BOE el mes pasado. Cultura no dio publicidad alguna al cambio. No ha informado de los planes ni al Congreso ni a los medios. ¿Por qué? «Todo aquel que conoce de cerca la Administración sabe que hay plazas que requieren el criterio de la reserva para funcionarios y otras que no. Ocurre en el Ministerio de Cultura y en muchos ministerios que dependen de la Administración. Por lo tanto no hay nada extraordinario. Nada más».Noticia relacionada general No No Críticas al golpe de Urtasun en la Biblioteca Nacional: «Lo hacen para poner a alguien de su cuerda» Jaime G. MoraDesde la traumática salida de Rosa Regàs en 2007, todos los directores de la BNE han tenido perfil técnico. En 2016, además, se introdujo la exigencia de ser funcionario A1, en sintonía con la ley de 2015 del Régimen Jurídico del Sector Público. Esa ley permitía también abrir el cargo a no funcionarios, y esto es lo que ha hecho ahora el Ministerio de Cultura sin ofrecer explicaciones.Control políticoCésar Antonio Molina, el ministro socialista que en 2009 blindó los perfiles técnicos en la BNE, declaró que el movimiento de Urtasun tiene como finalidad «nombrar a alguien de su cuerda» . Fuentes internas del ministerio y de la propia biblioteca expresan sorpresa y temen que la BNE pueda convertirse en un instrumento político. La reforma estatutaria contempla también que el ministerio asuma la dirección estratégica de la biblioteca.Óscar Arroyo, por su parte, trató de restar importancia al cambio en declaraciones a ABC. La oposición lo ha calificado de «escándalo». Arroyo , nombrado por Urtasun en 2024, sostiene que la reforma «abre el abanico» y que perfiles como el suyo podrán seguir optando al cargo. «Es una decisión que se ha tomado en el nivel que se tiene que tomar y, a mí, ni me parece ni me deja de parecer bien», dijo. En la semana en que ABC ha revelado que Cultura ha reformado el Estatuto de la Biblioteca Nacional de España (BNE) para que cualquier perfil de prestigio de la cultura pueda dirigir la entidad, el ministro Urtasun ha evitado respaldar públicamente la gestión del actual director, Óscar Arroyo . «No hay ninguna novedad en relación a la Biblioteca Nacional», respondió el titular de Cultura este jueves a la pregunta de si respaldaba al director y garantizaba su continuidad. Comisiones Obreras, el sindicato amigo de Sumar, lleva tiempo pidiendo la cabeza de Arroyo, y la modificación estatutaria aprobada en junio permite nombrar un nuevo director a dedo, sin exigirle ser funcionario de carrera ni tener experiencia en bibliotecas y archivos.La reforma se escondió en un decreto general publicado por el Ministerio de Presidencia en el BOE el mes pasado. Cultura no dio publicidad alguna al cambio. No ha informado de los planes ni al Congreso ni a los medios. ¿Por qué? «Todo aquel que conoce de cerca la Administración sabe que hay plazas que requieren el criterio de la reserva para funcionarios y otras que no. Ocurre en el Ministerio de Cultura y en muchos ministerios que dependen de la Administración. Por lo tanto no hay nada extraordinario. Nada más».Noticia relacionada general No No Críticas al golpe de Urtasun en la Biblioteca Nacional: «Lo hacen para poner a alguien de su cuerda» Jaime G. MoraDesde la traumática salida de Rosa Regàs en 2007, todos los directores de la BNE han tenido perfil técnico. En 2016, además, se introdujo la exigencia de ser funcionario A1, en sintonía con la ley de 2015 del Régimen Jurídico del Sector Público. Esa ley permitía también abrir el cargo a no funcionarios, y esto es lo que ha hecho ahora el Ministerio de Cultura sin ofrecer explicaciones.Control políticoCésar Antonio Molina, el ministro socialista que en 2009 blindó los perfiles técnicos en la BNE, declaró que el movimiento de Urtasun tiene como finalidad «nombrar a alguien de su cuerda» . Fuentes internas del ministerio y de la propia biblioteca expresan sorpresa y temen que la BNE pueda convertirse en un instrumento político. La reforma estatutaria contempla también que el ministerio asuma la dirección estratégica de la biblioteca.Óscar Arroyo, por su parte, trató de restar importancia al cambio en declaraciones a ABC. La oposición lo ha calificado de «escándalo». Arroyo , nombrado por Urtasun en 2024, sostiene que la reforma «abre el abanico» y que perfiles como el suyo podrán seguir optando al cargo. «Es una decisión que se ha tomado en el nivel que se tiene que tomar y, a mí, ni me parece ni me deja de parecer bien», dijo. En la semana en que ABC ha revelado que Cultura ha reformado el Estatuto de la Biblioteca Nacional de España (BNE) para que cualquier perfil de prestigio de la cultura pueda dirigir la entidad, el ministro Urtasun ha evitado respaldar públicamente la gestión del actual director, Óscar Arroyo . «No hay ninguna novedad en relación a la Biblioteca Nacional», respondió el titular de Cultura este jueves a la pregunta de si respaldaba al director y garantizaba su continuidad. Comisiones Obreras, el sindicato amigo de Sumar, lleva tiempo pidiendo la cabeza de Arroyo, y la modificación estatutaria aprobada en junio permite nombrar un nuevo director a dedo, sin exigirle ser funcionario de carrera ni tener experiencia en bibliotecas y archivos.La reforma se escondió en un decreto general publicado por el Ministerio de Presidencia en el BOE el mes pasado. Cultura no dio publicidad alguna al cambio. No ha informado de los planes ni al Congreso ni a los medios. ¿Por qué? «Todo aquel que conoce de cerca la Administración sabe que hay plazas que requieren el criterio de la reserva para funcionarios y otras que no. Ocurre en el Ministerio de Cultura y en muchos ministerios que dependen de la Administración. Por lo tanto no hay nada extraordinario. Nada más».Noticia relacionada general No No Críticas al golpe de Urtasun en la Biblioteca Nacional: «Lo hacen para poner a alguien de su cuerda» Jaime G. MoraDesde la traumática salida de Rosa Regàs en 2007, todos los directores de la BNE han tenido perfil técnico. En 2016, además, se introdujo la exigencia de ser funcionario A1, en sintonía con la ley de 2015 del Régimen Jurídico del Sector Público. Esa ley permitía también abrir el cargo a no funcionarios, y esto es lo que ha hecho ahora el Ministerio de Cultura sin ofrecer explicaciones.Control políticoCésar Antonio Molina, el ministro socialista que en 2009 blindó los perfiles técnicos en la BNE, declaró que el movimiento de Urtasun tiene como finalidad «nombrar a alguien de su cuerda» . Fuentes internas del ministerio y de la propia biblioteca expresan sorpresa y temen que la BNE pueda convertirse en un instrumento político. La reforma estatutaria contempla también que el ministerio asuma la dirección estratégica de la biblioteca.Óscar Arroyo, por su parte, trató de restar importancia al cambio en declaraciones a ABC. La oposición lo ha calificado de «escándalo». Arroyo , nombrado por Urtasun en 2024, sostiene que la reforma «abre el abanico» y que perfiles como el suyo podrán seguir optando al cargo. «Es una decisión que se ha tomado en el nivel que se tiene que tomar y, a mí, ni me parece ni me deja de parecer bien», dijo. 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