Primero, los números. La película número 51. La tercera en España. La décima en Europa. La primera en Madrid. Y una guitarra. Woody Allen ha vuelto. Nunca se fue en verdad, pese a que anunció, o dejó ver, que cumplido el medio centenar de títulos quizá, solo quizá, lo dejaría. Pero está aquí de nuevo con el de momento no-titulado Woody Allen Fall Project 2026, es decir, el proyecto que iba a ser de verano, pero que ha acabado por culpa del calor y del cambio climático en otoño. Por si alguien se despista, por cierto, la guitarra, que no el clarinete, fue el regalo que le entregó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, al director como agradecimiento por su elección y por estancia de seis semanas a partir de ahora (eso durará el rodaje) tanto en la ciudad como en Aranjuez.
El director presenta en Madrid su película aún sin título número 51, la tercera que rueda en España, una comedia tintada de intriga que discurre en «un ambiente diplomático»
Primero, los números. La película número 51. La tercera en España. La décima en Europa. La primera en Madrid. Y una guitarra. Woody Allen ha vuelto. Nunca se fue en verdad, pese a que anunció, o dejó ver, que cumplido el medio centenar de títulos quizá, solo quizá, lo dejaría. Pero está aquí de nuevo con el de momento no-titulado Woody Allen Fall Project 2026, es decir, el proyecto que iba a ser de verano, pero que ha acabado por culpa del calor y del cambio climático en otoño. Por si alguien se despista, por cierto, la guitarra, que no el clarinete, fue el regalo que le entregó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, al director como agradecimiento por su elección y por estancia de seis semanas a partir de ahora (eso durará el rodaje) tanto en la ciudad como en Aranjuez.
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