BlackRock, Amundi, Vanguard, Fidelity… Todas son gestoras de fondos de inversión internacionales con nombres desconocidos para el gran público. Incluso habrá quien haya invertido a través de ellos sin saberlo. Pero no por pasar en cierto modo bajo el radar de la población dejan de ser importantes. Son gigantes de la inversión que cada vez extienden más su presencia en España, con la mirada puesta en los 400.000 millones de euros, y lo hacen a través, pero no solo, de productos baratos llamados ETF y fondos indexados comercializados a través de todo el sector financiero local, que tiene dificultades para competir tanto por rentabilidad como por costes.Ambos son productos de inversión pasiva que buscan replicar de manera prácticamente automática la composición de un índice bursátil o un sector. Es decir, que un ETF del Ibex estará formado por las 35 empresas que lo componen según su peso en el mercado. El inversor, así, está expuesto directamente a todo el índice. La principal diferencia entre ambos es que el ETF cotiza en Bolsa como una acción y el indexado se negocia una vez al día nada más.En estos productos se han especializado los grandes fondos internacionales y su estrategia da frutos porque su crecimiento en activos bajo gestión parece imparable. Según datos hasta junio de la patronal Inverco , las gestoras foráneas que reportan datos gestionan 384.222 millones de euros de los españoles en productos de inversión en su conjunto. De todo ello, el 40,8% son exclusivamente ETF y fondos indexados, unos 156.762 millones de euros.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros , un 62,65% más. Y aquí, de nuevo, el gran impulsor han sido estos dos productos, que se han disparado en 102.668 millones en el último lustro o, lo que es lo mismo, se han triplicado.¿Y cómo llegan estos productos ahora tan populares a los españoles? A través del sector financiero nacional. Tienen acuerdos con bancos tradicionales, gestoras españolas, neobancos y brókeres a través de los que se comercializan sus productos. El Santander ofrece a sus clientes un ETF de Vanguard, por ejemplo. Esa suele ser la cadena de transmisión natural.El gran incentivo de estos productos, que están cautivando no solo a los españoles sino a todo el planeta, está en su sencillez, transparencia y bajo coste. Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens, una plataforma especializada en este tipo de inversiones, constata el ‘boom’ hacia ETF e indexados, que «están atrayendo a personas que nunca han invertido. Un fondo indexado es una filosofía de inversión que es muy entendible y da confianza». «Hay una tendencia disruptiva y rompedora que está siendo masiva» , destaca. «Los bajos costes, el acceso sencillo y la diversificación son algunos de los factores que están impulsando el interés de los inversores de todo el mundo en este tipo de productos cuya popularidad no deja de crecer, marcando nuevos récords cada día», recoge la gestora Pictet en una reciente publicación.Borja Ribera, profesor de EAE Business School y director de Finanzas en la gestora GVC Gaesco, reconoce que entre los grandes atractivos de los ETF está la eficiencia de la inversión , al estar expuesto de manera diversificada y de golpe a todo un índice o sector. Y añade también que el golpe de la inflación de estos últimos años también ha tenido que ver «para que la gente destine más tiempo a sus finanzas y estos son los productos más eficientes para gente que no tiene tantos conocimientos financieros». Con todo, cree que estos productos, que son por lo general de gestión pasiva y automática, pueden convivir perfectamente con la llamada gestión activa, que es a lo que se dedica su gestora. Considera que el sector financiero tradicional español se amoldará a esta nueva tendencia: que los inversores seguirán acudiendo a la gestión directa de su banquero para temas especializados y que para diversificación sin complicaciones acudirán a estos productos.El tiempo dirá hacia dónde avanza el sector pero la popularidad de todo esto no para de ir en aumento y con ella los activos que tienen bajo gestión las grandes gestoras extranjera, hasta el punto de que crecen más los activos que manejan estos gigantes que las propias gestoras nacionales. La tendencia apunta, así, a que los ciudadanos dedican más su dinero a los productos estrella de estos gigantes que a los fondos tradicionales de la banca.Sin competencia nacionalLa especialización es lo que está brindando ese éxito a estos gigantes globales ya que las gestoras y bancos españoles no pueden competir con sus productos propios de este tipo, por rentabilidad y coste. «Para gestionar un fondo de este tipo hace falta una tecnología y una operativa distinta a la gestión que hacen los bancos españoles. Se necesita una tecnología más sofisticada y entidades como BlackRock o Vanguard ya poseen eso y desde hace décadas llevan desarrollando esta filosofía», afirma Semenzato.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros, un 62,65% másLos productos que manejan las gestoras internacionales están muy perfilados, muy ajustados en costes y ya disponen de una experiencia de años pasados que avala su rentabilidad. Algunos bancos nacionales han tratado de lanzar algunos productos, pero se han quedado muy lejos de ese éxito. Es por ello que el sector financiero español ha entendido que su manera de subirse a esta ola imparable es comercializando los productos de otros, aunque el dinero se acabe gestionando fuera. Igualmente siguen sacando tajada vía comisiones, pero no dejan de ser vehículos de inversión de otras gestoras externas.Fuentes financieras señalan que será cuestión de tiempo que los bancos tradicionales adapten su oferta para tratar de no quedarse atrás en este mercado y que estos fondos extranjeros les coman el pastel, aunque existen dudas sobre que puedan ponerse en las escalas que manejan Amundi, Vanguard, BlackRock y compañía con productos propios. BlackRock, Amundi, Vanguard, Fidelity… Todas son gestoras de fondos de inversión internacionales con nombres desconocidos para el gran público. Incluso habrá quien haya invertido a través de ellos sin saberlo. Pero no por pasar en cierto modo bajo el radar de la población dejan de ser importantes. Son gigantes de la inversión que cada vez extienden más su presencia en España, con la mirada puesta en los 400.000 millones de euros, y lo hacen a través, pero no solo, de productos baratos llamados ETF y fondos indexados comercializados a través de todo el sector financiero local, que tiene dificultades para competir tanto por rentabilidad como por costes.Ambos son productos de inversión pasiva que buscan replicar de manera prácticamente automática la composición de un índice bursátil o un sector. Es decir, que un ETF del Ibex estará formado por las 35 empresas que lo componen según su peso en el mercado. El inversor, así, está expuesto directamente a todo el índice. La principal diferencia entre ambos es que el ETF cotiza en Bolsa como una acción y el indexado se negocia una vez al día nada más.En estos productos se han especializado los grandes fondos internacionales y su estrategia da frutos porque su crecimiento en activos bajo gestión parece imparable. Según datos hasta junio de la patronal Inverco , las gestoras foráneas que reportan datos gestionan 384.222 millones de euros de los españoles en productos de inversión en su conjunto. De todo ello, el 40,8% son exclusivamente ETF y fondos indexados, unos 156.762 millones de euros.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros , un 62,65% más. Y aquí, de nuevo, el gran impulsor han sido estos dos productos, que se han disparado en 102.668 millones en el último lustro o, lo que es lo mismo, se han triplicado.¿Y cómo llegan estos productos ahora tan populares a los españoles? A través del sector financiero nacional. Tienen acuerdos con bancos tradicionales, gestoras españolas, neobancos y brókeres a través de los que se comercializan sus productos. El Santander ofrece a sus clientes un ETF de Vanguard, por ejemplo. Esa suele ser la cadena de transmisión natural.El gran incentivo de estos productos, que están cautivando no solo a los españoles sino a todo el planeta, está en su sencillez, transparencia y bajo coste. Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens, una plataforma especializada en este tipo de inversiones, constata el ‘boom’ hacia ETF e indexados, que «están atrayendo a personas que nunca han invertido. Un fondo indexado es una filosofía de inversión que es muy entendible y da confianza». «Hay una tendencia disruptiva y rompedora que está siendo masiva» , destaca. «Los bajos costes, el acceso sencillo y la diversificación son algunos de los factores que están impulsando el interés de los inversores de todo el mundo en este tipo de productos cuya popularidad no deja de crecer, marcando nuevos récords cada día», recoge la gestora Pictet en una reciente publicación.Borja Ribera, profesor de EAE Business School y director de Finanzas en la gestora GVC Gaesco, reconoce que entre los grandes atractivos de los ETF está la eficiencia de la inversión , al estar expuesto de manera diversificada y de golpe a todo un índice o sector. Y añade también que el golpe de la inflación de estos últimos años también ha tenido que ver «para que la gente destine más tiempo a sus finanzas y estos son los productos más eficientes para gente que no tiene tantos conocimientos financieros». Con todo, cree que estos productos, que son por lo general de gestión pasiva y automática, pueden convivir perfectamente con la llamada gestión activa, que es a lo que se dedica su gestora. Considera que el sector financiero tradicional español se amoldará a esta nueva tendencia: que los inversores seguirán acudiendo a la gestión directa de su banquero para temas especializados y que para diversificación sin complicaciones acudirán a estos productos.El tiempo dirá hacia dónde avanza el sector pero la popularidad de todo esto no para de ir en aumento y con ella los activos que tienen bajo gestión las grandes gestoras extranjera, hasta el punto de que crecen más los activos que manejan estos gigantes que las propias gestoras nacionales. La tendencia apunta, así, a que los ciudadanos dedican más su dinero a los productos estrella de estos gigantes que a los fondos tradicionales de la banca.Sin competencia nacionalLa especialización es lo que está brindando ese éxito a estos gigantes globales ya que las gestoras y bancos españoles no pueden competir con sus productos propios de este tipo, por rentabilidad y coste. «Para gestionar un fondo de este tipo hace falta una tecnología y una operativa distinta a la gestión que hacen los bancos españoles. Se necesita una tecnología más sofisticada y entidades como BlackRock o Vanguard ya poseen eso y desde hace décadas llevan desarrollando esta filosofía», afirma Semenzato.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros, un 62,65% másLos productos que manejan las gestoras internacionales están muy perfilados, muy ajustados en costes y ya disponen de una experiencia de años pasados que avala su rentabilidad. Algunos bancos nacionales han tratado de lanzar algunos productos, pero se han quedado muy lejos de ese éxito. Es por ello que el sector financiero español ha entendido que su manera de subirse a esta ola imparable es comercializando los productos de otros, aunque el dinero se acabe gestionando fuera. Igualmente siguen sacando tajada vía comisiones, pero no dejan de ser vehículos de inversión de otras gestoras externas.Fuentes financieras señalan que será cuestión de tiempo que los bancos tradicionales adapten su oferta para tratar de no quedarse atrás en este mercado y que estos fondos extranjeros les coman el pastel, aunque existen dudas sobre que puedan ponerse en las escalas que manejan Amundi, Vanguard, BlackRock y compañía con productos propios. BlackRock, Amundi, Vanguard, Fidelity… Todas son gestoras de fondos de inversión internacionales con nombres desconocidos para el gran público. Incluso habrá quien haya invertido a través de ellos sin saberlo. Pero no por pasar en cierto modo bajo el radar de la población dejan de ser importantes. Son gigantes de la inversión que cada vez extienden más su presencia en España, con la mirada puesta en los 400.000 millones de euros, y lo hacen a través, pero no solo, de productos baratos llamados ETF y fondos indexados comercializados a través de todo el sector financiero local, que tiene dificultades para competir tanto por rentabilidad como por costes.Ambos son productos de inversión pasiva que buscan replicar de manera prácticamente automática la composición de un índice bursátil o un sector. Es decir, que un ETF del Ibex estará formado por las 35 empresas que lo componen según su peso en el mercado. El inversor, así, está expuesto directamente a todo el índice. La principal diferencia entre ambos es que el ETF cotiza en Bolsa como una acción y el indexado se negocia una vez al día nada más.En estos productos se han especializado los grandes fondos internacionales y su estrategia da frutos porque su crecimiento en activos bajo gestión parece imparable. Según datos hasta junio de la patronal Inverco , las gestoras foráneas que reportan datos gestionan 384.222 millones de euros de los españoles en productos de inversión en su conjunto. De todo ello, el 40,8% son exclusivamente ETF y fondos indexados, unos 156.762 millones de euros.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros , un 62,65% más. Y aquí, de nuevo, el gran impulsor han sido estos dos productos, que se han disparado en 102.668 millones en el último lustro o, lo que es lo mismo, se han triplicado.¿Y cómo llegan estos productos ahora tan populares a los españoles? A través del sector financiero nacional. Tienen acuerdos con bancos tradicionales, gestoras españolas, neobancos y brókeres a través de los que se comercializan sus productos. El Santander ofrece a sus clientes un ETF de Vanguard, por ejemplo. Esa suele ser la cadena de transmisión natural.El gran incentivo de estos productos, que están cautivando no solo a los españoles sino a todo el planeta, está en su sencillez, transparencia y bajo coste. Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens, una plataforma especializada en este tipo de inversiones, constata el ‘boom’ hacia ETF e indexados, que «están atrayendo a personas que nunca han invertido. Un fondo indexado es una filosofía de inversión que es muy entendible y da confianza». «Hay una tendencia disruptiva y rompedora que está siendo masiva» , destaca. «Los bajos costes, el acceso sencillo y la diversificación son algunos de los factores que están impulsando el interés de los inversores de todo el mundo en este tipo de productos cuya popularidad no deja de crecer, marcando nuevos récords cada día», recoge la gestora Pictet en una reciente publicación.Borja Ribera, profesor de EAE Business School y director de Finanzas en la gestora GVC Gaesco, reconoce que entre los grandes atractivos de los ETF está la eficiencia de la inversión , al estar expuesto de manera diversificada y de golpe a todo un índice o sector. Y añade también que el golpe de la inflación de estos últimos años también ha tenido que ver «para que la gente destine más tiempo a sus finanzas y estos son los productos más eficientes para gente que no tiene tantos conocimientos financieros». Con todo, cree que estos productos, que son por lo general de gestión pasiva y automática, pueden convivir perfectamente con la llamada gestión activa, que es a lo que se dedica su gestora. Considera que el sector financiero tradicional español se amoldará a esta nueva tendencia: que los inversores seguirán acudiendo a la gestión directa de su banquero para temas especializados y que para diversificación sin complicaciones acudirán a estos productos.El tiempo dirá hacia dónde avanza el sector pero la popularidad de todo esto no para de ir en aumento y con ella los activos que tienen bajo gestión las grandes gestoras extranjera, hasta el punto de que crecen más los activos que manejan estos gigantes que las propias gestoras nacionales. La tendencia apunta, así, a que los ciudadanos dedican más su dinero a los productos estrella de estos gigantes que a los fondos tradicionales de la banca.Sin competencia nacionalLa especialización es lo que está brindando ese éxito a estos gigantes globales ya que las gestoras y bancos españoles no pueden competir con sus productos propios de este tipo, por rentabilidad y coste. «Para gestionar un fondo de este tipo hace falta una tecnología y una operativa distinta a la gestión que hacen los bancos españoles. Se necesita una tecnología más sofisticada y entidades como BlackRock o Vanguard ya poseen eso y desde hace décadas llevan desarrollando esta filosofía», afirma Semenzato.En los últimos cinco años, los gigantes extranjeros han incrementado el dinero que gestionan de los españoles en 148.001 millones de euros, un 62,65% másLos productos que manejan las gestoras internacionales están muy perfilados, muy ajustados en costes y ya disponen de una experiencia de años pasados que avala su rentabilidad. Algunos bancos nacionales han tratado de lanzar algunos productos, pero se han quedado muy lejos de ese éxito. Es por ello que el sector financiero español ha entendido que su manera de subirse a esta ola imparable es comercializando los productos de otros, aunque el dinero se acabe gestionando fuera. Igualmente siguen sacando tajada vía comisiones, pero no dejan de ser vehículos de inversión de otras gestoras externas.Fuentes financieras señalan que será cuestión de tiempo que los bancos tradicionales adapten su oferta para tratar de no quedarse atrás en este mercado y que estos fondos extranjeros les coman el pastel, aunque existen dudas sobre que puedan ponerse en las escalas que manejan Amundi, Vanguard, BlackRock y compañía con productos propios. RSS de noticias de economia
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