El incendio forestal de Niebla (Huelva), que se ha extendido por toda la provincia y ha alcanzado incluso zonas limítrofes de Sevilla es uno de los más extensos de la historia reciente de Andalucía y el que ha afectado a mayor superficie en los últimos 22 años. Ha obligado a un despliegue multidisciplinar sin precedentes con la participación de casi 800 efectivos (761) y la intervención de miembros del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias y el Ejército de Tierra, la Brica, Guardia Civil , servicios de emergencias y personal de los distintos ayuntamientos de la zona.Los números ya de por sí asustan pero sólo ofrecen una ligera idea del infierno vivido esta semana en un escenario dantesco, donde el principal objetivo ha sido evitar la tragedia de la pérdida de vidas humanas. Las llamas han recorrido entre 35.000 y 40.000 hectáreas , ya que existen divergencias entre las diferentes fuentes oficiales. Equivale a 50.0000 campos de fútbol, a la superficie entera de la isla de El Hierro y de La Gomera. Siete veces más que en la catástrofe reciente de los Gallardos en Almería.La memoria invita a retrotraerse al hasta ahora más grave de la historia de la región, el de Minas de Riotinto, de similares proporciones. En 2004, conmocionó a los vecinos por la velocidad con la que se propagó, provocando la muerte de un matrimonio y la evacuación de 1.100 personas, afectando a 13 municipios . Entonces, la superficie forestal quemada fue de 27.839,8 hectáreas, si bien el perímetro del incendio abarcó un área mayor (34.291,1 hectáreas). En el de Niebla, una vez que se extinga, quedará por conocer el alcance real.La diferencia tecnológica y de recursos entre un suceso y otro es tan tremenda, correspondiente a esos 22 años que los separan. En estos días han intervenido hasta 33 medios aéreos , con el apoyo de recursos del Estado y de otras comunidades como las dos Castillas. 18 bulldozers se han desplegado, por la relevancia de la maquinaria pesada en este trabajo de control, además de 31 autobombas y un total de 258 medios terrestres . Y bomberos del Infoca, la UME (250 militares) y los consorcios provinciales de Huelva y Sevilla.Todo ello con el reto de contener un incendio «sin capacidad de extinción»: se genera tal cantidad de energía por la acumulación de masa forestal que se alcanzan temperaturas las cuales impiden el trabajo sobre el campo. La dificultad ha aumentado por el continuo cambio de viento (se ha movido como las agujas del reloj desde el domingo) y los fenómenos convectivos, restando eficacia al lanzamiento de agua desde los hidroaviones al evaporar el líquido. Las dimensiones que ha adquirido se debe también a que es una zona completamente forestal, sin cultivos agrícolas, sin oportunidad para aclarar las operaciones, y ‘ayuda’ la gran densidad de eucalipto.El éxito mayúsculo de esta catástrofe sin igual en las últimas dos décadas ha sido que ‘sólo’ se puedan lamentar daños materiales y medioambientales. Tres bomberos resultaron heridos y tuvieron que ser atendidos, dos hospitalizados aunque sin gravedad. Para evitar la pérdida de vidas humanas se han desalojado hasta 721 vecinos de aldeas y pedanías entre Huelva y Sevilla. Las 400 personas de las localidades onubenses de Berrocal, Marigenta, El Membrillo y el Pozuelo fueron informadas por el sistema ES-Alert, con mensajes directos al teléfono móvil, y en las aldeas y núcleos más pequeños, al igual que en fincas privadas, accedieron los agentes de la Guardia Civil para la comunicación puerta a puerta. Han sido ocho municipios afectados y se han cortado parcial o totalmente 11 carreteras: siete en Huelva (HU-3106, A-493, HU-5104, HU-4103, HU-6104, HU-6106 y HU-6108) y cuatro en Sevilla (SE-6400, SE-6402, SE-5400 y SE-538). Ha puesto en riesgo ejes estratégicos de la red como la A-493 y los accesos hacia Aznalcóllar–El Álamo.Una de las peculiaridades es que en su punto álgido ha llegado a tener hasta siete focos, frentes activos, con saltos de llama de cientos de metros (hasta tres kilómetros). Ha afectado tanto a terreno público como propiedades privadas; monte mediterráneo, pinares y matorral, con una importante afección sobre terrenos forestales de alto valor ecológico. En las próximas semanas se podrá valorar su incidencia en la fauna y las explotaciones agrícolas del entorno.Este megaincendio ha generado una gran columna de humo visible desde buena parte del occidente andaluz, especialmente en Huelva y Sevilla y visible en Córdoba. Ha incrementado notablemente las concentraciones de partículas en el aire . En la estación de Sierra Norte (San Nicolás del Puerto, Sevilla) se alcanzaron 202 µg/m³ de ozono entre las 19:00 y las 20:00 del lunes, superando el umbral de información a la población. «Una huella ambiental medible a decenas e incluso más de cien kilómetros del frente».Cronología de un incendio sorprendenteEste jueves se cumplía una semana desde que se declarara el incendio durante la tarde del día 6 en el paraje Raboconejo, a las 18:30 horas aproximadamente . El alcalde de Niebla, Joaquín Molina, apuntó entonces que se inició «a pie de carretera» y su origen «más probable» es una «negligencia», llegando a apuntar la hipótesis de que fuera «una colilla». Todas las hipótesis siguen abiertas.El pequeño incidente se pudo perimetrar en un corto periodo de tiempo, pero el cambio de viento hizo que se escapara por una zona que no estaba todavía acordonada; la lengua de foco se agrandó y se expandió. Ese viernes se aumentó la dotación con un centenar de efectivos y por la noche se elevó la situación operativa al nivel 2 , ya que siempre se ha complicado por la tarde.Comenzaron entonces los alejamientos preventivos, posteriormente los desalojos, y ya el sábado ascendió la preocupación por la inestabilidad. Había entonces 4.000 hectáreas quemadas y se sumaba el apoyo de la UME. El mismo domingo, Antonio Sanz mostraba su «optimismo» por los avances en la extinción, pero la noche termina con el doble de terreno recorrido por las llamas. Entonces se descontroló, arrancando la semana con 20.000 hectáreas recorridas y un incendio «sin capacidad de extinción» . Han sido siete días de lucha titánica contra el fuego que aún no ha terminado, aunque se hayan frenado algunos frentes y controlado diversos focos, reduciendo el peligro de los habitantes. Con 31.000 hectáreas afectadas, que probablemente serán algunas más en la siguiente medición, el de Niebla se erige como uno de los más voraces de la historia de Andalucía . Y todavía no ha dicho su última palabra. El incendio forestal de Niebla (Huelva), que se ha extendido por toda la provincia y ha alcanzado incluso zonas limítrofes de Sevilla es uno de los más extensos de la historia reciente de Andalucía y el que ha afectado a mayor superficie en los últimos 22 años. Ha obligado a un despliegue multidisciplinar sin precedentes con la participación de casi 800 efectivos (761) y la intervención de miembros del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias y el Ejército de Tierra, la Brica, Guardia Civil , servicios de emergencias y personal de los distintos ayuntamientos de la zona.Los números ya de por sí asustan pero sólo ofrecen una ligera idea del infierno vivido esta semana en un escenario dantesco, donde el principal objetivo ha sido evitar la tragedia de la pérdida de vidas humanas. Las llamas han recorrido entre 35.000 y 40.000 hectáreas , ya que existen divergencias entre las diferentes fuentes oficiales. Equivale a 50.0000 campos de fútbol, a la superficie entera de la isla de El Hierro y de La Gomera. Siete veces más que en la catástrofe reciente de los Gallardos en Almería.La memoria invita a retrotraerse al hasta ahora más grave de la historia de la región, el de Minas de Riotinto, de similares proporciones. En 2004, conmocionó a los vecinos por la velocidad con la que se propagó, provocando la muerte de un matrimonio y la evacuación de 1.100 personas, afectando a 13 municipios . Entonces, la superficie forestal quemada fue de 27.839,8 hectáreas, si bien el perímetro del incendio abarcó un área mayor (34.291,1 hectáreas). En el de Niebla, una vez que se extinga, quedará por conocer el alcance real.La diferencia tecnológica y de recursos entre un suceso y otro es tan tremenda, correspondiente a esos 22 años que los separan. En estos días han intervenido hasta 33 medios aéreos , con el apoyo de recursos del Estado y de otras comunidades como las dos Castillas. 18 bulldozers se han desplegado, por la relevancia de la maquinaria pesada en este trabajo de control, además de 31 autobombas y un total de 258 medios terrestres . Y bomberos del Infoca, la UME (250 militares) y los consorcios provinciales de Huelva y Sevilla.Todo ello con el reto de contener un incendio «sin capacidad de extinción»: se genera tal cantidad de energía por la acumulación de masa forestal que se alcanzan temperaturas las cuales impiden el trabajo sobre el campo. La dificultad ha aumentado por el continuo cambio de viento (se ha movido como las agujas del reloj desde el domingo) y los fenómenos convectivos, restando eficacia al lanzamiento de agua desde los hidroaviones al evaporar el líquido. Las dimensiones que ha adquirido se debe también a que es una zona completamente forestal, sin cultivos agrícolas, sin oportunidad para aclarar las operaciones, y ‘ayuda’ la gran densidad de eucalipto.El éxito mayúsculo de esta catástrofe sin igual en las últimas dos décadas ha sido que ‘sólo’ se puedan lamentar daños materiales y medioambientales. Tres bomberos resultaron heridos y tuvieron que ser atendidos, dos hospitalizados aunque sin gravedad. Para evitar la pérdida de vidas humanas se han desalojado hasta 721 vecinos de aldeas y pedanías entre Huelva y Sevilla. Las 400 personas de las localidades onubenses de Berrocal, Marigenta, El Membrillo y el Pozuelo fueron informadas por el sistema ES-Alert, con mensajes directos al teléfono móvil, y en las aldeas y núcleos más pequeños, al igual que en fincas privadas, accedieron los agentes de la Guardia Civil para la comunicación puerta a puerta. Han sido ocho municipios afectados y se han cortado parcial o totalmente 11 carreteras: siete en Huelva (HU-3106, A-493, HU-5104, HU-4103, HU-6104, HU-6106 y HU-6108) y cuatro en Sevilla (SE-6400, SE-6402, SE-5400 y SE-538). Ha puesto en riesgo ejes estratégicos de la red como la A-493 y los accesos hacia Aznalcóllar–El Álamo.Una de las peculiaridades es que en su punto álgido ha llegado a tener hasta siete focos, frentes activos, con saltos de llama de cientos de metros (hasta tres kilómetros). Ha afectado tanto a terreno público como propiedades privadas; monte mediterráneo, pinares y matorral, con una importante afección sobre terrenos forestales de alto valor ecológico. En las próximas semanas se podrá valorar su incidencia en la fauna y las explotaciones agrícolas del entorno.Este megaincendio ha generado una gran columna de humo visible desde buena parte del occidente andaluz, especialmente en Huelva y Sevilla y visible en Córdoba. Ha incrementado notablemente las concentraciones de partículas en el aire . En la estación de Sierra Norte (San Nicolás del Puerto, Sevilla) se alcanzaron 202 µg/m³ de ozono entre las 19:00 y las 20:00 del lunes, superando el umbral de información a la población. «Una huella ambiental medible a decenas e incluso más de cien kilómetros del frente».Cronología de un incendio sorprendenteEste jueves se cumplía una semana desde que se declarara el incendio durante la tarde del día 6 en el paraje Raboconejo, a las 18:30 horas aproximadamente . El alcalde de Niebla, Joaquín Molina, apuntó entonces que se inició «a pie de carretera» y su origen «más probable» es una «negligencia», llegando a apuntar la hipótesis de que fuera «una colilla». Todas las hipótesis siguen abiertas.El pequeño incidente se pudo perimetrar en un corto periodo de tiempo, pero el cambio de viento hizo que se escapara por una zona que no estaba todavía acordonada; la lengua de foco se agrandó y se expandió. Ese viernes se aumentó la dotación con un centenar de efectivos y por la noche se elevó la situación operativa al nivel 2 , ya que siempre se ha complicado por la tarde.Comenzaron entonces los alejamientos preventivos, posteriormente los desalojos, y ya el sábado ascendió la preocupación por la inestabilidad. Había entonces 4.000 hectáreas quemadas y se sumaba el apoyo de la UME. El mismo domingo, Antonio Sanz mostraba su «optimismo» por los avances en la extinción, pero la noche termina con el doble de terreno recorrido por las llamas. Entonces se descontroló, arrancando la semana con 20.000 hectáreas recorridas y un incendio «sin capacidad de extinción» . Han sido siete días de lucha titánica contra el fuego que aún no ha terminado, aunque se hayan frenado algunos frentes y controlado diversos focos, reduciendo el peligro de los habitantes. Con 31.000 hectáreas afectadas, que probablemente serán algunas más en la siguiente medición, el de Niebla se erige como uno de los más voraces de la historia de Andalucía . Y todavía no ha dicho su última palabra. El incendio forestal de Niebla (Huelva), que se ha extendido por toda la provincia y ha alcanzado incluso zonas limítrofes de Sevilla es uno de los más extensos de la historia reciente de Andalucía y el que ha afectado a mayor superficie en los últimos 22 años. Ha obligado a un despliegue multidisciplinar sin precedentes con la participación de casi 800 efectivos (761) y la intervención de miembros del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias y el Ejército de Tierra, la Brica, Guardia Civil , servicios de emergencias y personal de los distintos ayuntamientos de la zona.Los números ya de por sí asustan pero sólo ofrecen una ligera idea del infierno vivido esta semana en un escenario dantesco, donde el principal objetivo ha sido evitar la tragedia de la pérdida de vidas humanas. Las llamas han recorrido entre 35.000 y 40.000 hectáreas , ya que existen divergencias entre las diferentes fuentes oficiales. Equivale a 50.0000 campos de fútbol, a la superficie entera de la isla de El Hierro y de La Gomera. Siete veces más que en la catástrofe reciente de los Gallardos en Almería.La memoria invita a retrotraerse al hasta ahora más grave de la historia de la región, el de Minas de Riotinto, de similares proporciones. En 2004, conmocionó a los vecinos por la velocidad con la que se propagó, provocando la muerte de un matrimonio y la evacuación de 1.100 personas, afectando a 13 municipios . Entonces, la superficie forestal quemada fue de 27.839,8 hectáreas, si bien el perímetro del incendio abarcó un área mayor (34.291,1 hectáreas). En el de Niebla, una vez que se extinga, quedará por conocer el alcance real.La diferencia tecnológica y de recursos entre un suceso y otro es tan tremenda, correspondiente a esos 22 años que los separan. En estos días han intervenido hasta 33 medios aéreos , con el apoyo de recursos del Estado y de otras comunidades como las dos Castillas. 18 bulldozers se han desplegado, por la relevancia de la maquinaria pesada en este trabajo de control, además de 31 autobombas y un total de 258 medios terrestres . Y bomberos del Infoca, la UME (250 militares) y los consorcios provinciales de Huelva y Sevilla.Todo ello con el reto de contener un incendio «sin capacidad de extinción»: se genera tal cantidad de energía por la acumulación de masa forestal que se alcanzan temperaturas las cuales impiden el trabajo sobre el campo. La dificultad ha aumentado por el continuo cambio de viento (se ha movido como las agujas del reloj desde el domingo) y los fenómenos convectivos, restando eficacia al lanzamiento de agua desde los hidroaviones al evaporar el líquido. Las dimensiones que ha adquirido se debe también a que es una zona completamente forestal, sin cultivos agrícolas, sin oportunidad para aclarar las operaciones, y ‘ayuda’ la gran densidad de eucalipto.El éxito mayúsculo de esta catástrofe sin igual en las últimas dos décadas ha sido que ‘sólo’ se puedan lamentar daños materiales y medioambientales. Tres bomberos resultaron heridos y tuvieron que ser atendidos, dos hospitalizados aunque sin gravedad. Para evitar la pérdida de vidas humanas se han desalojado hasta 721 vecinos de aldeas y pedanías entre Huelva y Sevilla. Las 400 personas de las localidades onubenses de Berrocal, Marigenta, El Membrillo y el Pozuelo fueron informadas por el sistema ES-Alert, con mensajes directos al teléfono móvil, y en las aldeas y núcleos más pequeños, al igual que en fincas privadas, accedieron los agentes de la Guardia Civil para la comunicación puerta a puerta. Han sido ocho municipios afectados y se han cortado parcial o totalmente 11 carreteras: siete en Huelva (HU-3106, A-493, HU-5104, HU-4103, HU-6104, HU-6106 y HU-6108) y cuatro en Sevilla (SE-6400, SE-6402, SE-5400 y SE-538). Ha puesto en riesgo ejes estratégicos de la red como la A-493 y los accesos hacia Aznalcóllar–El Álamo.Una de las peculiaridades es que en su punto álgido ha llegado a tener hasta siete focos, frentes activos, con saltos de llama de cientos de metros (hasta tres kilómetros). Ha afectado tanto a terreno público como propiedades privadas; monte mediterráneo, pinares y matorral, con una importante afección sobre terrenos forestales de alto valor ecológico. En las próximas semanas se podrá valorar su incidencia en la fauna y las explotaciones agrícolas del entorno.Este megaincendio ha generado una gran columna de humo visible desde buena parte del occidente andaluz, especialmente en Huelva y Sevilla y visible en Córdoba. Ha incrementado notablemente las concentraciones de partículas en el aire . En la estación de Sierra Norte (San Nicolás del Puerto, Sevilla) se alcanzaron 202 µg/m³ de ozono entre las 19:00 y las 20:00 del lunes, superando el umbral de información a la población. «Una huella ambiental medible a decenas e incluso más de cien kilómetros del frente».Cronología de un incendio sorprendenteEste jueves se cumplía una semana desde que se declarara el incendio durante la tarde del día 6 en el paraje Raboconejo, a las 18:30 horas aproximadamente . El alcalde de Niebla, Joaquín Molina, apuntó entonces que se inició «a pie de carretera» y su origen «más probable» es una «negligencia», llegando a apuntar la hipótesis de que fuera «una colilla». Todas las hipótesis siguen abiertas.El pequeño incidente se pudo perimetrar en un corto periodo de tiempo, pero el cambio de viento hizo que se escapara por una zona que no estaba todavía acordonada; la lengua de foco se agrandó y se expandió. Ese viernes se aumentó la dotación con un centenar de efectivos y por la noche se elevó la situación operativa al nivel 2 , ya que siempre se ha complicado por la tarde.Comenzaron entonces los alejamientos preventivos, posteriormente los desalojos, y ya el sábado ascendió la preocupación por la inestabilidad. Había entonces 4.000 hectáreas quemadas y se sumaba el apoyo de la UME. El mismo domingo, Antonio Sanz mostraba su «optimismo» por los avances en la extinción, pero la noche termina con el doble de terreno recorrido por las llamas. Entonces se descontroló, arrancando la semana con 20.000 hectáreas recorridas y un incendio «sin capacidad de extinción» . Han sido siete días de lucha titánica contra el fuego que aún no ha terminado, aunque se hayan frenado algunos frentes y controlado diversos focos, reduciendo el peligro de los habitantes. Con 31.000 hectáreas afectadas, que probablemente serán algunas más en la siguiente medición, el de Niebla se erige como uno de los más voraces de la historia de Andalucía . Y todavía no ha dicho su última palabra. RSS de noticias de espana/andalucia
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