Alrededor de medio centenar de personas sin hogar han tomado el relevo de los acampados en la Puerta del Sol . Según ha informado una portavoz de la protesta a ABC, se trata de un grupo que hace ya semanas buscó refugio en sus tiendas de campaña y que han decidido constituirse en asociación. Se han inscrito en el Ministerio del Interior y quieren permanecer en la plaza, en demanda de una vivienda.Estas personas, en su mayoría varones, venían ayudando sobre todo en la llamada Comisión de Ferretería del campamento, ayudando a montar tiendas, haciendo anclajes y colocando pérgolas, por ejemplo, explican las mismas fuentes. Con ellos, permanece aún una parte inferior de quienes han estado estas cinco semanas en el kilómetro cero de Madrid, tras un cisma con los que se han ido marchando.La portavoz ha explicado que hace ya tiempo que no estaba allí el Sindicato de Inquilinas, que decidió irse, pese a ser quien organizó la acampada el 26 de septiembre, por el tono que estaban tomando grupos más radicales, algo de lo que ha venido informando este periódico. «Había un ambiente un poco tenso», ha añadido la portavoz.De hecho, el censo que tenía la organización el lunes pasado rondaba las 2.100 personas en la plaza formando la protesta: «Pero la mayoría nos hemos ido», añaden. Las razones son, además de esa crisis interna, las dos comunicaciones de la semana pasada por parte de la Delegación del Gobierno, conminándoles a marcharse. La primera llegó al correo electrónico de los acampados el lunes, 26 de octubre, día en que se cumplía el primer mes. Sin embargo, el encargado de Comunicación que gestionaba la cuenta no informó de la existencia del apercibiento hasta dos días después. Ese miércoles, se celebró una asamblea bastante bronca, en la que reprocharon a ese portavoz que hubiese ocultado la información, y quedaron en redactar una respuesta consensuada a Delegación. Pero el jueves a mediodía llegó otro aviso del organismo estatal. «Así que decidimos irnos, entre otras cosas, porque dejábamos de tener respaldo legal y, además, estábamos recibiendo amenazas de agresiones», explica la portavoz.Se refiere a posibles convocatorias de grupos ultras «que querían ir a quemar las tiendas de campaña», además del temor a ser arrasados por la posible actuación de Blocus . Esta organización juvenil había convocado una algarada multitudinaria este sábado de Halloween en varias ciudades españolas, entre ellas Madrid, para quemar las calles y saquear comercios del centro, como hicieron el 24 de octubre en Barcelona.«La acampada ha cumplido inmensos objetivos y expectativas, recordándonos que el pueblo tiene muchas herramientas para la intervención política directa», señala el documento emitido desde la Puerta del Sol, que añade que el movimiento seguirá luchando por sus derechos «salga quien salga y esté quien esté en el Congreso de los Diputados después de las elecciones del 29N». La idea ahora, dicen, es trasladar sus reivindicaciones «a los barrios» de Madrid.De esta manera, la recién creada ‘Asociación de Personas Sin Hogar’ ya cuenta con un presidente y un canal de información propios. Su idea, como la del resto de personas que siguen acampadas, es permanecer allí de manera indefinida. Aunque saben que tienen en contra la legislación y que se prevé un desalojo total de la plaza en los próximos días, de manera voluntaria o forzosa. Las investigaciones en torno a los manifestantes tras el desahucio de Maricarmen, la anciana que falleció en el hospital días después de su lanzamiento, arrojaron la presencia de al menos 40 grupos de radicales y «cada uno con sus propios intereses» entre las tiendas de campaña. La presencia del Sindicato de Inquilinas se hizo exigua conforme pasaban las semanas, hasta ser capitalizada la protesta por okupas, antisistema e indigentes. Alrededor de medio centenar de personas sin hogar han tomado el relevo de los acampados en la Puerta del Sol . Según ha informado una portavoz de la protesta a ABC, se trata de un grupo que hace ya semanas buscó refugio en sus tiendas de campaña y que han decidido constituirse en asociación. Se han inscrito en el Ministerio del Interior y quieren permanecer en la plaza, en demanda de una vivienda.Estas personas, en su mayoría varones, venían ayudando sobre todo en la llamada Comisión de Ferretería del campamento, ayudando a montar tiendas, haciendo anclajes y colocando pérgolas, por ejemplo, explican las mismas fuentes. Con ellos, permanece aún una parte inferior de quienes han estado estas cinco semanas en el kilómetro cero de Madrid, tras un cisma con los que se han ido marchando.La portavoz ha explicado que hace ya tiempo que no estaba allí el Sindicato de Inquilinas, que decidió irse, pese a ser quien organizó la acampada el 26 de septiembre, por el tono que estaban tomando grupos más radicales, algo de lo que ha venido informando este periódico. «Había un ambiente un poco tenso», ha añadido la portavoz.De hecho, el censo que tenía la organización el lunes pasado rondaba las 2.100 personas en la plaza formando la protesta: «Pero la mayoría nos hemos ido», añaden. Las razones son, además de esa crisis interna, las dos comunicaciones de la semana pasada por parte de la Delegación del Gobierno, conminándoles a marcharse. La primera llegó al correo electrónico de los acampados el lunes, 26 de octubre, día en que se cumplía el primer mes. Sin embargo, el encargado de Comunicación que gestionaba la cuenta no informó de la existencia del apercibiento hasta dos días después. Ese miércoles, se celebró una asamblea bastante bronca, en la que reprocharon a ese portavoz que hubiese ocultado la información, y quedaron en redactar una respuesta consensuada a Delegación. Pero el jueves a mediodía llegó otro aviso del organismo estatal. «Así que decidimos irnos, entre otras cosas, porque dejábamos de tener respaldo legal y, además, estábamos recibiendo amenazas de agresiones», explica la portavoz.Se refiere a posibles convocatorias de grupos ultras «que querían ir a quemar las tiendas de campaña», además del temor a ser arrasados por la posible actuación de Blocus . Esta organización juvenil había convocado una algarada multitudinaria este sábado de Halloween en varias ciudades españolas, entre ellas Madrid, para quemar las calles y saquear comercios del centro, como hicieron el 24 de octubre en Barcelona.«La acampada ha cumplido inmensos objetivos y expectativas, recordándonos que el pueblo tiene muchas herramientas para la intervención política directa», señala el documento emitido desde la Puerta del Sol, que añade que el movimiento seguirá luchando por sus derechos «salga quien salga y esté quien esté en el Congreso de los Diputados después de las elecciones del 29N». La idea ahora, dicen, es trasladar sus reivindicaciones «a los barrios» de Madrid.De esta manera, la recién creada ‘Asociación de Personas Sin Hogar’ ya cuenta con un presidente y un canal de información propios. Su idea, como la del resto de personas que siguen acampadas, es permanecer allí de manera indefinida. Aunque saben que tienen en contra la legislación y que se prevé un desalojo total de la plaza en los próximos días, de manera voluntaria o forzosa. Las investigaciones en torno a los manifestantes tras el desahucio de Maricarmen, la anciana que falleció en el hospital días después de su lanzamiento, arrojaron la presencia de al menos 40 grupos de radicales y «cada uno con sus propios intereses» entre las tiendas de campaña. La presencia del Sindicato de Inquilinas se hizo exigua conforme pasaban las semanas, hasta ser capitalizada la protesta por okupas, antisistema e indigentes. Alrededor de medio centenar de personas sin hogar han tomado el relevo de los acampados en la Puerta del Sol . Según ha informado una portavoz de la protesta a ABC, se trata de un grupo que hace ya semanas buscó refugio en sus tiendas de campaña y que han decidido constituirse en asociación. Se han inscrito en el Ministerio del Interior y quieren permanecer en la plaza, en demanda de una vivienda.Estas personas, en su mayoría varones, venían ayudando sobre todo en la llamada Comisión de Ferretería del campamento, ayudando a montar tiendas, haciendo anclajes y colocando pérgolas, por ejemplo, explican las mismas fuentes. Con ellos, permanece aún una parte inferior de quienes han estado estas cinco semanas en el kilómetro cero de Madrid, tras un cisma con los que se han ido marchando.La portavoz ha explicado que hace ya tiempo que no estaba allí el Sindicato de Inquilinas, que decidió irse, pese a ser quien organizó la acampada el 26 de septiembre, por el tono que estaban tomando grupos más radicales, algo de lo que ha venido informando este periódico. «Había un ambiente un poco tenso», ha añadido la portavoz.De hecho, el censo que tenía la organización el lunes pasado rondaba las 2.100 personas en la plaza formando la protesta: «Pero la mayoría nos hemos ido», añaden. Las razones son, además de esa crisis interna, las dos comunicaciones de la semana pasada por parte de la Delegación del Gobierno, conminándoles a marcharse. La primera llegó al correo electrónico de los acampados el lunes, 26 de octubre, día en que se cumplía el primer mes. Sin embargo, el encargado de Comunicación que gestionaba la cuenta no informó de la existencia del apercibiento hasta dos días después. Ese miércoles, se celebró una asamblea bastante bronca, en la que reprocharon a ese portavoz que hubiese ocultado la información, y quedaron en redactar una respuesta consensuada a Delegación. Pero el jueves a mediodía llegó otro aviso del organismo estatal. «Así que decidimos irnos, entre otras cosas, porque dejábamos de tener respaldo legal y, además, estábamos recibiendo amenazas de agresiones», explica la portavoz.Se refiere a posibles convocatorias de grupos ultras «que querían ir a quemar las tiendas de campaña», además del temor a ser arrasados por la posible actuación de Blocus . Esta organización juvenil había convocado una algarada multitudinaria este sábado de Halloween en varias ciudades españolas, entre ellas Madrid, para quemar las calles y saquear comercios del centro, como hicieron el 24 de octubre en Barcelona.«La acampada ha cumplido inmensos objetivos y expectativas, recordándonos que el pueblo tiene muchas herramientas para la intervención política directa», señala el documento emitido desde la Puerta del Sol, que añade que el movimiento seguirá luchando por sus derechos «salga quien salga y esté quien esté en el Congreso de los Diputados después de las elecciones del 29N». La idea ahora, dicen, es trasladar sus reivindicaciones «a los barrios» de Madrid.De esta manera, la recién creada ‘Asociación de Personas Sin Hogar’ ya cuenta con un presidente y un canal de información propios. Su idea, como la del resto de personas que siguen acampadas, es permanecer allí de manera indefinida. Aunque saben que tienen en contra la legislación y que se prevé un desalojo total de la plaza en los próximos días, de manera voluntaria o forzosa. Las investigaciones en torno a los manifestantes tras el desahucio de Maricarmen, la anciana que falleció en el hospital días después de su lanzamiento, arrojaron la presencia de al menos 40 grupos de radicales y «cada uno con sus propios intereses» entre las tiendas de campaña. La presencia del Sindicato de Inquilinas se hizo exigua conforme pasaban las semanas, hasta ser capitalizada la protesta por okupas, antisistema e indigentes. RSS de noticias de espana
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