En la alimentación, como en diferentes aspectos de la vida, hay algunos mitos o tópicos que se repiten durante generaciones pero que no siempre se corresponden con la realidad. ¿Quién no ha escuchado que ‘el desayuno es la comida más importante del día’?Sin embargo, con las investigaciones y actualizaciones científicas recientes, muchas de estas ideas se terminan por desmentir. Como es el caso del desayuno. Así lo asegura Dolores Corella, científica, investigadora española y pionera en la investigación sobre la genómica nutricional.Durante una entrevista en el programa ‘Vivir 100 Años’ de la Cadena SER, la doctora en Farmacia y catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, ha explicado la importancia de los cronotipos en la alimentación.Dolores Corella, científica: «El desayuno no es la comida más importante del día»La científica asegura que «el desayuno no es la comida más importante del día, pues depende del cronotipo de cada persona». Se puede averiguar cuál es el cronotipo por genético o por test. Corella distingue entre las personas matutinas (que todo lo hacen por la mañana), las vespertinas (por la tarde) y las nocturnas (conocidas como «búhos»).La experta se identifica con el último grupo y explica sus características: «Rendimos más por la noche. El problema de esto es el fenotipo de riesgo. Tenemos más riesgo de alimentarnos mal y de dormir poco».Esto explica por qué según el cronotipo las horas de la comida pueden ser diferentes en cada persona. «Si hay personas que les gusta más desayunar pronto, pues esa hora para ellos es más importante», apunta.Hay otro factor importante para la científica que indica por qué el desayuno no es algo tan importante ni obligatorio como pensamos: «Eso que nos recomendaban de cinco comidas al día parece que no es lo más adecuado. Entre la última comida del día que hagas y la siguiente tiene que pasar el máximo tiempo posible».Corella sostiene que el objetivo de este ayuno es que la autofagia funciona y pueda limpiar: «Es como nuestro equipo de limpieza en las ciudades que por la noche recogen las basuras. Pues en nuestro organismo lo mismo, todos los días hay que limpiarlo».En este sentido, la catedrática advierte de que si pasa poco tiempo entre la cena y el desayuno del día siguiente, los restos «de basura se van acumulando y eso es malo» «Cuanto más tiempo dejemos desde nuestra última cena hasta el desayuno mejor, aunque no tiene por qué haber desayuno», recalca. En la alimentación, como en diferentes aspectos de la vida, hay algunos mitos o tópicos que se repiten durante generaciones pero que no siempre se corresponden con la realidad. ¿Quién no ha escuchado que ‘el desayuno es la comida más importante del día’?Sin embargo, con las investigaciones y actualizaciones científicas recientes, muchas de estas ideas se terminan por desmentir. Como es el caso del desayuno. Así lo asegura Dolores Corella, científica, investigadora española y pionera en la investigación sobre la genómica nutricional.Durante una entrevista en el programa ‘Vivir 100 Años’ de la Cadena SER, la doctora en Farmacia y catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, ha explicado la importancia de los cronotipos en la alimentación.Dolores Corella, científica: «El desayuno no es la comida más importante del día»La científica asegura que «el desayuno no es la comida más importante del día, pues depende del cronotipo de cada persona». Se puede averiguar cuál es el cronotipo por genético o por test. Corella distingue entre las personas matutinas (que todo lo hacen por la mañana), las vespertinas (por la tarde) y las nocturnas (conocidas como «búhos»).La experta se identifica con el último grupo y explica sus características: «Rendimos más por la noche. El problema de esto es el fenotipo de riesgo. Tenemos más riesgo de alimentarnos mal y de dormir poco».Esto explica por qué según el cronotipo las horas de la comida pueden ser diferentes en cada persona. «Si hay personas que les gusta más desayunar pronto, pues esa hora para ellos es más importante», apunta.Hay otro factor importante para la científica que indica por qué el desayuno no es algo tan importante ni obligatorio como pensamos: «Eso que nos recomendaban de cinco comidas al día parece que no es lo más adecuado. Entre la última comida del día que hagas y la siguiente tiene que pasar el máximo tiempo posible».Corella sostiene que el objetivo de este ayuno es que la autofagia funciona y pueda limpiar: «Es como nuestro equipo de limpieza en las ciudades que por la noche recogen las basuras. Pues en nuestro organismo lo mismo, todos los días hay que limpiarlo».En este sentido, la catedrática advierte de que si pasa poco tiempo entre la cena y el desayuno del día siguiente, los restos «de basura se van acumulando y eso es malo» «Cuanto más tiempo dejemos desde nuestra última cena hasta el desayuno mejor, aunque no tiene por qué haber desayuno», recalca. En la alimentación, como en diferentes aspectos de la vida, hay algunos mitos o tópicos que se repiten durante generaciones pero que no siempre se corresponden con la realidad. ¿Quién no ha escuchado que ‘el desayuno es la comida más importante del día’?Sin embargo, con las investigaciones y actualizaciones científicas recientes, muchas de estas ideas se terminan por desmentir. Como es el caso del desayuno. Así lo asegura Dolores Corella, científica, investigadora española y pionera en la investigación sobre la genómica nutricional.Durante una entrevista en el programa ‘Vivir 100 Años’ de la Cadena SER, la doctora en Farmacia y catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, ha explicado la importancia de los cronotipos en la alimentación.Dolores Corella, científica: «El desayuno no es la comida más importante del día»La científica asegura que «el desayuno no es la comida más importante del día, pues depende del cronotipo de cada persona». Se puede averiguar cuál es el cronotipo por genético o por test. Corella distingue entre las personas matutinas (que todo lo hacen por la mañana), las vespertinas (por la tarde) y las nocturnas (conocidas como «búhos»).La experta se identifica con el último grupo y explica sus características: «Rendimos más por la noche. El problema de esto es el fenotipo de riesgo. Tenemos más riesgo de alimentarnos mal y de dormir poco».Esto explica por qué según el cronotipo las horas de la comida pueden ser diferentes en cada persona. «Si hay personas que les gusta más desayunar pronto, pues esa hora para ellos es más importante», apunta.Hay otro factor importante para la científica que indica por qué el desayuno no es algo tan importante ni obligatorio como pensamos: «Eso que nos recomendaban de cinco comidas al día parece que no es lo más adecuado. Entre la última comida del día que hagas y la siguiente tiene que pasar el máximo tiempo posible».Corella sostiene que el objetivo de este ayuno es que la autofagia funciona y pueda limpiar: «Es como nuestro equipo de limpieza en las ciudades que por la noche recogen las basuras. Pues en nuestro organismo lo mismo, todos los días hay que limpiarlo».En este sentido, la catedrática advierte de que si pasa poco tiempo entre la cena y el desayuno del día siguiente, los restos «de basura se van acumulando y eso es malo» «Cuanto más tiempo dejemos desde nuestra última cena hasta el desayuno mejor, aunque no tiene por qué haber desayuno», recalca. RSS de noticias de bienestar
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