Llegó la hora de la verdad. El momento decisivo en el que el Gobierno debe tomar una decisión respecto a José Luis Rodríguez Zapatero. Al menos, en lo que respecta al ámbito judicial. El juez José Luis Calama ha ofrecido a la Agencia Tributaria personarse en la causa sobre las joyas halladas en el despacho del expresidente , al considerar al organismo dependiente del Ministerio de Hacienda como «potencial perjudicado». La naturaleza de los hechos investigados, que se encuadrarían en un delito fiscal además del de contrabando, «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal», asegura el instructor en un auto fechado este martes. Esto es, en este punto, en Moncloa tienen que decidir si emprenden acciones legales contra el expresidente, a quien defienden abiertamente en el ámbito político, reivindicando su presunción de inocencia. Desde la óptica meramente jurídica sería «inédito» que existiendo indicios de delito, no se persiguiera y sería, en todo caso, la Abogacía del Estado quien tendría que personarse. Fuentes gubernamentales consultadas por ABC están revisando los términos del auto del juez Calama y anticipan que todo se hará siguiendo los criterios técnicos de los servicios jurídicos del Estado. «Será una decisión 100% técnica», anticipan, queriendo desligar cualquier responsabilidad del terreno estrictamente político, en el que no se ha dado ningún paso que no se interprete como un cierre de filas. Sin embargo, el asunto de las joyas halladas en la caja fuerte está generando importantes tensiones internas dentro del PSOE. Tal como informó este diario , hay cargos socialistas que piden ya abiertamente abordar un paulatino «desacople» del expresidente. Esto es, ir avanzando en un progresivo distanciamiento de su figura para evitar que les «arrastre» en su caída. Zapatero se comprometió en su declaración judicial de hace 10 días ante el instructor a que, en un plazo de tiempo que no superaría las dos semanas, aportaría información suficiente sobre el ajuar —valorado en 1,3 millones de euros por la tasación pericial— para justificar su trazabilidad y un valor inferior al cuantificado. El instructor del caso, por su parte, cree que las joyas pudieron ser introducidas en España sin declarar y que tampoco se tributó por ellas . Mientras llegan las pruebas comprometidas por el expresidente, en el Gobierno no aflojan su apoyo. Pedro Sánchez volvió a confirmar su respaldo al expresidente el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados.Noticia relacionada general No No El juez ofrece a Hacienda personarse como «potencial perjudicada» por las joyas incautadasEn la comparecencia en la que debía responder por las polémicas judiciales que cercan al PSOE y al Ejecutivo, Sánchez argumentó que su confianza en Zapatero se explica por su trayectoria política y por la convicción con la que este defiende su inocencia. No obstante, el presidente se afanó en recordar que no existe ninguna vinculación con el Gobierno en el caso que se investiga y que el préstamo a Plus Ultra, pieza principal de la que cuelgan las joyas, se hizo conforme a la legalidad, como así lo atestiguaron organismos independientes como el Tribunal de Cuentas.Mientras se toma la determinación de ‘soltar la mano’ de Zapatero, al menos como estrategia judicial, en lo político, en Moncloa restan trascendencia a la frialdad que muestran sus socios respecto a esta cuestión. Fuentes gubernamentales creen que, aunque no hubiera existido esta polémica, con un fuerte impacto en el espectro progresista, estarían en el mismo punto, porque la imagen de debilidad de proyectan no tiene tanto que ver con el contexto general, sino con que se encuentran en la recta final de la legislatura y «a medida que se acercan las elecciones, todos buscan marcar terreno». En el entorno de Sánchez aseguran que el presidente «está bien, tranquilo» y «dispuesto a aguantar este verano y el siguiente». Una imagen de resistencia que suena más a pose que a realidad. Llegó la hora de la verdad. El momento decisivo en el que el Gobierno debe tomar una decisión respecto a José Luis Rodríguez Zapatero. Al menos, en lo que respecta al ámbito judicial. El juez José Luis Calama ha ofrecido a la Agencia Tributaria personarse en la causa sobre las joyas halladas en el despacho del expresidente , al considerar al organismo dependiente del Ministerio de Hacienda como «potencial perjudicado». La naturaleza de los hechos investigados, que se encuadrarían en un delito fiscal además del de contrabando, «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal», asegura el instructor en un auto fechado este martes. Esto es, en este punto, en Moncloa tienen que decidir si emprenden acciones legales contra el expresidente, a quien defienden abiertamente en el ámbito político, reivindicando su presunción de inocencia. Desde la óptica meramente jurídica sería «inédito» que existiendo indicios de delito, no se persiguiera y sería, en todo caso, la Abogacía del Estado quien tendría que personarse. Fuentes gubernamentales consultadas por ABC están revisando los términos del auto del juez Calama y anticipan que todo se hará siguiendo los criterios técnicos de los servicios jurídicos del Estado. «Será una decisión 100% técnica», anticipan, queriendo desligar cualquier responsabilidad del terreno estrictamente político, en el que no se ha dado ningún paso que no se interprete como un cierre de filas. Sin embargo, el asunto de las joyas halladas en la caja fuerte está generando importantes tensiones internas dentro del PSOE. Tal como informó este diario , hay cargos socialistas que piden ya abiertamente abordar un paulatino «desacople» del expresidente. Esto es, ir avanzando en un progresivo distanciamiento de su figura para evitar que les «arrastre» en su caída. Zapatero se comprometió en su declaración judicial de hace 10 días ante el instructor a que, en un plazo de tiempo que no superaría las dos semanas, aportaría información suficiente sobre el ajuar —valorado en 1,3 millones de euros por la tasación pericial— para justificar su trazabilidad y un valor inferior al cuantificado. El instructor del caso, por su parte, cree que las joyas pudieron ser introducidas en España sin declarar y que tampoco se tributó por ellas . Mientras llegan las pruebas comprometidas por el expresidente, en el Gobierno no aflojan su apoyo. Pedro Sánchez volvió a confirmar su respaldo al expresidente el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados.Noticia relacionada general No No El juez ofrece a Hacienda personarse como «potencial perjudicada» por las joyas incautadasEn la comparecencia en la que debía responder por las polémicas judiciales que cercan al PSOE y al Ejecutivo, Sánchez argumentó que su confianza en Zapatero se explica por su trayectoria política y por la convicción con la que este defiende su inocencia. No obstante, el presidente se afanó en recordar que no existe ninguna vinculación con el Gobierno en el caso que se investiga y que el préstamo a Plus Ultra, pieza principal de la que cuelgan las joyas, se hizo conforme a la legalidad, como así lo atestiguaron organismos independientes como el Tribunal de Cuentas.Mientras se toma la determinación de ‘soltar la mano’ de Zapatero, al menos como estrategia judicial, en lo político, en Moncloa restan trascendencia a la frialdad que muestran sus socios respecto a esta cuestión. Fuentes gubernamentales creen que, aunque no hubiera existido esta polémica, con un fuerte impacto en el espectro progresista, estarían en el mismo punto, porque la imagen de debilidad de proyectan no tiene tanto que ver con el contexto general, sino con que se encuentran en la recta final de la legislatura y «a medida que se acercan las elecciones, todos buscan marcar terreno». En el entorno de Sánchez aseguran que el presidente «está bien, tranquilo» y «dispuesto a aguantar este verano y el siguiente». Una imagen de resistencia que suena más a pose que a realidad. Llegó la hora de la verdad. El momento decisivo en el que el Gobierno debe tomar una decisión respecto a José Luis Rodríguez Zapatero. Al menos, en lo que respecta al ámbito judicial. El juez José Luis Calama ha ofrecido a la Agencia Tributaria personarse en la causa sobre las joyas halladas en el despacho del expresidente , al considerar al organismo dependiente del Ministerio de Hacienda como «potencial perjudicado». La naturaleza de los hechos investigados, que se encuadrarían en un delito fiscal además del de contrabando, «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal», asegura el instructor en un auto fechado este martes. Esto es, en este punto, en Moncloa tienen que decidir si emprenden acciones legales contra el expresidente, a quien defienden abiertamente en el ámbito político, reivindicando su presunción de inocencia. Desde la óptica meramente jurídica sería «inédito» que existiendo indicios de delito, no se persiguiera y sería, en todo caso, la Abogacía del Estado quien tendría que personarse. Fuentes gubernamentales consultadas por ABC están revisando los términos del auto del juez Calama y anticipan que todo se hará siguiendo los criterios técnicos de los servicios jurídicos del Estado. «Será una decisión 100% técnica», anticipan, queriendo desligar cualquier responsabilidad del terreno estrictamente político, en el que no se ha dado ningún paso que no se interprete como un cierre de filas. Sin embargo, el asunto de las joyas halladas en la caja fuerte está generando importantes tensiones internas dentro del PSOE. Tal como informó este diario , hay cargos socialistas que piden ya abiertamente abordar un paulatino «desacople» del expresidente. Esto es, ir avanzando en un progresivo distanciamiento de su figura para evitar que les «arrastre» en su caída. Zapatero se comprometió en su declaración judicial de hace 10 días ante el instructor a que, en un plazo de tiempo que no superaría las dos semanas, aportaría información suficiente sobre el ajuar —valorado en 1,3 millones de euros por la tasación pericial— para justificar su trazabilidad y un valor inferior al cuantificado. El instructor del caso, por su parte, cree que las joyas pudieron ser introducidas en España sin declarar y que tampoco se tributó por ellas . Mientras llegan las pruebas comprometidas por el expresidente, en el Gobierno no aflojan su apoyo. Pedro Sánchez volvió a confirmar su respaldo al expresidente el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados.Noticia relacionada general No No El juez ofrece a Hacienda personarse como «potencial perjudicada» por las joyas incautadasEn la comparecencia en la que debía responder por las polémicas judiciales que cercan al PSOE y al Ejecutivo, Sánchez argumentó que su confianza en Zapatero se explica por su trayectoria política y por la convicción con la que este defiende su inocencia. No obstante, el presidente se afanó en recordar que no existe ninguna vinculación con el Gobierno en el caso que se investiga y que el préstamo a Plus Ultra, pieza principal de la que cuelgan las joyas, se hizo conforme a la legalidad, como así lo atestiguaron organismos independientes como el Tribunal de Cuentas.Mientras se toma la determinación de ‘soltar la mano’ de Zapatero, al menos como estrategia judicial, en lo político, en Moncloa restan trascendencia a la frialdad que muestran sus socios respecto a esta cuestión. Fuentes gubernamentales creen que, aunque no hubiera existido esta polémica, con un fuerte impacto en el espectro progresista, estarían en el mismo punto, porque la imagen de debilidad de proyectan no tiene tanto que ver con el contexto general, sino con que se encuentran en la recta final de la legislatura y «a medida que se acercan las elecciones, todos buscan marcar terreno». En el entorno de Sánchez aseguran que el presidente «está bien, tranquilo» y «dispuesto a aguantar este verano y el siguiente». Una imagen de resistencia que suena más a pose que a realidad. RSS de noticias de espana
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