Nuevo curso. Mismo estancamiento. Escuchar a Ernest Urtasun, este lunes enfundado en su traje de representante de Comuns en la nueva alianza de la autodenominada izquierda alternativa española y no de ministro, es retrotraerse en el tiempo meses atrás, al menos hasta primavera, cuando el proyecto que reemplazará a Sumar ya estaba casi a punto. Más o menos como ahora. «No vamos a tardar mucho [en sacar marca y candidato]», anticipaba el responsable de Cultura del Gobierno de España, ya sin marcar horizonte temporal como hicieran anteriormente otros dirigentes del espacio como Antonio Maíllo, para no volver a pillarse los dedos. Primero fue mayo; después, el inicio del nuevo curso político; ahora, voces del nuevo Sumar señalan al mes de octubre. «Estamos ultimando la forma de construir esa plataforma» aún bautizada solamente con el lema ‘Un paso al frente’, añadía Urtasun en la habitual rueda de prensa de comienzos de semana a la vez que trataba de salir del atolladero en el que él mismo se metió la pasada semana. «Estaré donde mis compañeros decidan», afirmó, dejando abierta la puerta a ser cabeza de lista. «Yo voy a estar en esa pelea igual que van a estar el resto de ministros y dirigentes. Este espacio tiene muchísimas manos. ¿Qué papel jugaré yo? Esto ya lo diremos y explicaremos», repetía este lunes al respecto. Fuentes del entorno del ministro de Cultura, no obstante y en privado, llevan tiempo descartándole como líder. Con Maíllo, Urtasun y el ministro Pablo Bustinduy fuera de la ecuación, la exalcaldesa barcelonesa, Ada Colau, asomando tímidamente la patita, solo queda Irene Montero, número dos de Podemos, como única candidata izquierdista autoproclamada en paralelo y ajena, por el momento, al proyecto de Sumar 2.0. Así, la incertidumbre en torno al nombre elegido es total, ya que, según ha podido saber ABC, la decisión de la marca ya estaría tomada desde antes de verano. «El tema candidato avanza, lo ideal sería darlo todo junto (con el nombre). Pronto, muy pronto. Hay flecos», reconocen desde dentro del nuevo proyecto al tiempo que admiten que «a un espacio sin nombre ni candidato no le va bien». Unos flecos que todavía hoy, siete meses después de la puesta de largo del nuevo artefacto electoral para las generales de 2027 que integran Izquierda Unida, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns, dicen seguir ultimando. Entre ellos, estaría Podemos, partido que inició hace apenas dos semanas el primer y único acercamiento a los partidos de Sumar desde su divorcio parlamentario allá por 2023. Su propuesta, lanzada al aire y sin negociación de sillones previa: un sistema de primarias abiertas a celebrar entre todos los partidos del espacio, sin mencionar veto alguno. Un método del que precisamente ya habló en un principio la IU de Maíllo. «El modelo de éxito es el fijado en las pasadas elecciones del 23-J. Todo el mundo. No sobraba nadie. Sin ese ejercicio de generosidad… Ese es nuestro modelo, siempre lo ha sido. Si Podemos quiere participar de ese esfuerzo, no sobra nadie», ha contestado Urtasun en público a la propuesta de la exministra de Igualdad. «Ya encontraremos el método», zanjaba.Pero, «¿cuál es su propósito? ¿Es revalidar el Gobierno de coalición progresista o no?», se pregunta, en privado, otro dirigente de la nueva confluencia, quien, precisamente emplaza a los morados a esclarecer sus intenciones antes de establecer cualquier método de cara a la elaboración de las futuras candidaturas y, sobre todo, antes de pactar nada con ellos. Nuevo curso. Mismo estancamiento. Escuchar a Ernest Urtasun, este lunes enfundado en su traje de representante de Comuns en la nueva alianza de la autodenominada izquierda alternativa española y no de ministro, es retrotraerse en el tiempo meses atrás, al menos hasta primavera, cuando el proyecto que reemplazará a Sumar ya estaba casi a punto. Más o menos como ahora. «No vamos a tardar mucho [en sacar marca y candidato]», anticipaba el responsable de Cultura del Gobierno de España, ya sin marcar horizonte temporal como hicieran anteriormente otros dirigentes del espacio como Antonio Maíllo, para no volver a pillarse los dedos. Primero fue mayo; después, el inicio del nuevo curso político; ahora, voces del nuevo Sumar señalan al mes de octubre. «Estamos ultimando la forma de construir esa plataforma» aún bautizada solamente con el lema ‘Un paso al frente’, añadía Urtasun en la habitual rueda de prensa de comienzos de semana a la vez que trataba de salir del atolladero en el que él mismo se metió la pasada semana. «Estaré donde mis compañeros decidan», afirmó, dejando abierta la puerta a ser cabeza de lista. «Yo voy a estar en esa pelea igual que van a estar el resto de ministros y dirigentes. Este espacio tiene muchísimas manos. ¿Qué papel jugaré yo? Esto ya lo diremos y explicaremos», repetía este lunes al respecto. Fuentes del entorno del ministro de Cultura, no obstante y en privado, llevan tiempo descartándole como líder. Con Maíllo, Urtasun y el ministro Pablo Bustinduy fuera de la ecuación, la exalcaldesa barcelonesa, Ada Colau, asomando tímidamente la patita, solo queda Irene Montero, número dos de Podemos, como única candidata izquierdista autoproclamada en paralelo y ajena, por el momento, al proyecto de Sumar 2.0. Así, la incertidumbre en torno al nombre elegido es total, ya que, según ha podido saber ABC, la decisión de la marca ya estaría tomada desde antes de verano. «El tema candidato avanza, lo ideal sería darlo todo junto (con el nombre). Pronto, muy pronto. Hay flecos», reconocen desde dentro del nuevo proyecto al tiempo que admiten que «a un espacio sin nombre ni candidato no le va bien». Unos flecos que todavía hoy, siete meses después de la puesta de largo del nuevo artefacto electoral para las generales de 2027 que integran Izquierda Unida, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns, dicen seguir ultimando. Entre ellos, estaría Podemos, partido que inició hace apenas dos semanas el primer y único acercamiento a los partidos de Sumar desde su divorcio parlamentario allá por 2023. Su propuesta, lanzada al aire y sin negociación de sillones previa: un sistema de primarias abiertas a celebrar entre todos los partidos del espacio, sin mencionar veto alguno. Un método del que precisamente ya habló en un principio la IU de Maíllo. «El modelo de éxito es el fijado en las pasadas elecciones del 23-J. Todo el mundo. No sobraba nadie. Sin ese ejercicio de generosidad… Ese es nuestro modelo, siempre lo ha sido. Si Podemos quiere participar de ese esfuerzo, no sobra nadie», ha contestado Urtasun en público a la propuesta de la exministra de Igualdad. «Ya encontraremos el método», zanjaba.Pero, «¿cuál es su propósito? ¿Es revalidar el Gobierno de coalición progresista o no?», se pregunta, en privado, otro dirigente de la nueva confluencia, quien, precisamente emplaza a los morados a esclarecer sus intenciones antes de establecer cualquier método de cara a la elaboración de las futuras candidaturas y, sobre todo, antes de pactar nada con ellos. Nuevo curso. Mismo estancamiento. Escuchar a Ernest Urtasun, este lunes enfundado en su traje de representante de Comuns en la nueva alianza de la autodenominada izquierda alternativa española y no de ministro, es retrotraerse en el tiempo meses atrás, al menos hasta primavera, cuando el proyecto que reemplazará a Sumar ya estaba casi a punto. Más o menos como ahora. «No vamos a tardar mucho [en sacar marca y candidato]», anticipaba el responsable de Cultura del Gobierno de España, ya sin marcar horizonte temporal como hicieran anteriormente otros dirigentes del espacio como Antonio Maíllo, para no volver a pillarse los dedos. Primero fue mayo; después, el inicio del nuevo curso político; ahora, voces del nuevo Sumar señalan al mes de octubre. «Estamos ultimando la forma de construir esa plataforma» aún bautizada solamente con el lema ‘Un paso al frente’, añadía Urtasun en la habitual rueda de prensa de comienzos de semana a la vez que trataba de salir del atolladero en el que él mismo se metió la pasada semana. «Estaré donde mis compañeros decidan», afirmó, dejando abierta la puerta a ser cabeza de lista. «Yo voy a estar en esa pelea igual que van a estar el resto de ministros y dirigentes. Este espacio tiene muchísimas manos. ¿Qué papel jugaré yo? Esto ya lo diremos y explicaremos», repetía este lunes al respecto. Fuentes del entorno del ministro de Cultura, no obstante y en privado, llevan tiempo descartándole como líder. Con Maíllo, Urtasun y el ministro Pablo Bustinduy fuera de la ecuación, la exalcaldesa barcelonesa, Ada Colau, asomando tímidamente la patita, solo queda Irene Montero, número dos de Podemos, como única candidata izquierdista autoproclamada en paralelo y ajena, por el momento, al proyecto de Sumar 2.0. Así, la incertidumbre en torno al nombre elegido es total, ya que, según ha podido saber ABC, la decisión de la marca ya estaría tomada desde antes de verano. «El tema candidato avanza, lo ideal sería darlo todo junto (con el nombre). Pronto, muy pronto. Hay flecos», reconocen desde dentro del nuevo proyecto al tiempo que admiten que «a un espacio sin nombre ni candidato no le va bien». Unos flecos que todavía hoy, siete meses después de la puesta de largo del nuevo artefacto electoral para las generales de 2027 que integran Izquierda Unida, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns, dicen seguir ultimando. Entre ellos, estaría Podemos, partido que inició hace apenas dos semanas el primer y único acercamiento a los partidos de Sumar desde su divorcio parlamentario allá por 2023. Su propuesta, lanzada al aire y sin negociación de sillones previa: un sistema de primarias abiertas a celebrar entre todos los partidos del espacio, sin mencionar veto alguno. Un método del que precisamente ya habló en un principio la IU de Maíllo. «El modelo de éxito es el fijado en las pasadas elecciones del 23-J. Todo el mundo. No sobraba nadie. Sin ese ejercicio de generosidad… Ese es nuestro modelo, siempre lo ha sido. Si Podemos quiere participar de ese esfuerzo, no sobra nadie», ha contestado Urtasun en público a la propuesta de la exministra de Igualdad. «Ya encontraremos el método», zanjaba.Pero, «¿cuál es su propósito? ¿Es revalidar el Gobierno de coalición progresista o no?», se pregunta, en privado, otro dirigente de la nueva confluencia, quien, precisamente emplaza a los morados a esclarecer sus intenciones antes de establecer cualquier método de cara a la elaboración de las futuras candidaturas y, sobre todo, antes de pactar nada con ellos. RSS de noticias de espana
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