La condena al hermano de Pedro Sánchez -nueve años de inhabilitación- implica un nuevo golpe al presidente del Gobierno y confirma, según afirman fuentes del PP, que el «deterioro» que sufre el Ejecutivo es «irreversible» ante el amontonamiento de casos investigados, ya con algunas sentencias condenatorias. La de David Sánchez -por prevaricación y que descarta, eso sí, el tráfico de influencias- se suma a la reciente condena del exministro José Luis Ábalos, a 24 años de prisión. A pesar de la delicada situación en la que queda Sánchez -el presidente- con un hermano condenado por el caso de enchufismo en la Diputación de Badajoz, confirmado por la Audiencia Provincial, en Génova se preparan para una batalla final -el espinoso camino hacia las elecciones generales- en la que el mensaje de la «persecución» al Gobierno será el marco dominante. Así lo asumen todos los dirigentes consultados por ABC, que cuentan con un final de legislatura de alto voltaje. «Es el camino que ellos han elegido, que transitan desde hace demasiado tiempo y ya no hay marcha atrás», explican. El propio Alberto Núñez Feijóo aseguró este martes, a la salida del pleno del Congreso y en vista de las declaraciones de miembros del Ejecutivo, que «entramos en una esfera peligrosa».En la dirección nacional popular consideran que «lo que hemos visto hasta ahora sobre el discurso del ‘lawfare’ es solo el principio» y dan por hecho que tras los casos relacionados con la familia del presidente -su hermano, ya condenado; y está por ver si se confirma el juicio con jurado para Begoña Gómez-, la Moncloa «recrudecerá» los ataques contra el poder judicial. «Llevan mucho tiempo trabajando en el relato del golpe de Estado. Se preparan para los escenarios que estamos viendo y han ido preconstituyendo este marco a la espera de que las condenas se vayan confirmando», advierten dirigentes de la cúpula del PP, anticipándose a lo que la política española vivirá los próximos meses.Noticia relacionada general No No Perfil Miguel Ángel Gallardo, un socialista «ganador» condenado en las urnas y la Audiencia Adrián García Durán«Van a exprimir la persecución hasta el final. Si los fallos les favorecen, los que perseguimos somos la oposición. Si hay condena, en cambio; son los jueces, todos fachas, los que van a por ellos», zanjan fuentes populares. En el partido de Feijóo reiteran que la condena de la Audiencia a David Sánchez está firmada por tres magistrados -Emilio Serrano (ponente), María Dolores Fernández Gallardo y José Antonio Patrocinio Polo (presidente)- y que antes fue la jueza Beatriz Biedma, que estuvo al frente de la instrucción.«No puede ser que todos los jueces vayan a por ellos. A por Ábalos, a por Koldo, a por Zapatero, a por Santos Cerdán. Aldama se lo inventaba todo y lo de Leire Diez era mentira. Con Begoña Gómez es que el juez Peinado va a por ella», reflexionan con sarcasmo. Aunque han evitado desautorizaciones explícitas en público, la realidad es que muchos dirigentes del PP no han escondido su incomodidad con algunas decisiones del juez que ha instruido el caso de la mujer del presidente del Gobierno, como las medidas cautelares de retirarle el pasaporte. Por eso, algunas fuentes del PP insisten en que «más allá de Peinado» -el juez que por antonomasia ha sido objeto de las críticas gubernamentales- hay otros muchos magistrados, en distintas instancias y de distintas comunidades, que están instruyendo y juzgando los casos que rodean al PSOE. Y se reafirman: «Es imposible que todo sea una operación para tumbar al Gobierno como repiten ministros cada día», zanjan a ABC. Temor a que «funcione»Al mismo tiempo, en el PP cunde la honda preocupación de que realmente el Ejecutivo siga poniendo en marcha «su maquinaria» para desacreditar al poder judicial -ya dejaron claras sus intenciones a través de una encuesta del CIS- y alertan de la «senda populista» que, a su juicio, Sánchez ha emprendido y no se detendrá. «Es puro trumpismo, aunque ellos lo utilicen para hablar del resto», zanjan. Algunos dirigentes no esconden el temor a que la estrategia «pueda funcionar» , teniendo en cuenta que el discurso contra el poder judicial actúa como pegamento con la mayoría de los socios parlamentarios y muy especialmente los grupos de la izquierda. De hecho, los populares también insisten en poner el foco sobre los socios habituales y más fieles al actual PSOE, como Gabriel Rufián, al que ya acusan abiertamente de «ejercer como portavoz de los socialistas», como parte de la operación para proyectarle a nivel nacional.En el PP tienen asumido que ese discurso que, insisten, alienta «el supuesto golpe de Estado» y que en España la Justicia «ha dejado de ser justa», ha calado en una parte de la sociedad. No solo entre votantes del PSOE, sino de otros partidos que ahora ven reflejadas sus tesis en el partido del Gobierno, decidido a continuar hasta el final con ese discurso. «Es muy peligroso, pero la decisión es de Sánchez», insisten los dirigentes consultados. Pocos minutos después de conocerse el fallo judicial sobre el hermano del presidente, el ministro Óscar Puente, aseguraba que la actual época se estudiaría en un futuro como «aquella en que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales» para, aseguró, «derribar a un Gobierno». Justo a continuación aseguraba que se debía a la «incapacidad de cambiar de Gobierno a través de las urnas». En el PP la respuesta no se hacía esperar: «Lo que nosotros queremos son las urnas. Que las pongan». La condena al hermano de Pedro Sánchez -nueve años de inhabilitación- implica un nuevo golpe al presidente del Gobierno y confirma, según afirman fuentes del PP, que el «deterioro» que sufre el Ejecutivo es «irreversible» ante el amontonamiento de casos investigados, ya con algunas sentencias condenatorias. La de David Sánchez -por prevaricación y que descarta, eso sí, el tráfico de influencias- se suma a la reciente condena del exministro José Luis Ábalos, a 24 años de prisión. A pesar de la delicada situación en la que queda Sánchez -el presidente- con un hermano condenado por el caso de enchufismo en la Diputación de Badajoz, confirmado por la Audiencia Provincial, en Génova se preparan para una batalla final -el espinoso camino hacia las elecciones generales- en la que el mensaje de la «persecución» al Gobierno será el marco dominante. Así lo asumen todos los dirigentes consultados por ABC, que cuentan con un final de legislatura de alto voltaje. «Es el camino que ellos han elegido, que transitan desde hace demasiado tiempo y ya no hay marcha atrás», explican. El propio Alberto Núñez Feijóo aseguró este martes, a la salida del pleno del Congreso y en vista de las declaraciones de miembros del Ejecutivo, que «entramos en una esfera peligrosa».En la dirección nacional popular consideran que «lo que hemos visto hasta ahora sobre el discurso del ‘lawfare’ es solo el principio» y dan por hecho que tras los casos relacionados con la familia del presidente -su hermano, ya condenado; y está por ver si se confirma el juicio con jurado para Begoña Gómez-, la Moncloa «recrudecerá» los ataques contra el poder judicial. «Llevan mucho tiempo trabajando en el relato del golpe de Estado. Se preparan para los escenarios que estamos viendo y han ido preconstituyendo este marco a la espera de que las condenas se vayan confirmando», advierten dirigentes de la cúpula del PP, anticipándose a lo que la política española vivirá los próximos meses.Noticia relacionada general No No Perfil Miguel Ángel Gallardo, un socialista «ganador» condenado en las urnas y la Audiencia Adrián García Durán«Van a exprimir la persecución hasta el final. Si los fallos les favorecen, los que perseguimos somos la oposición. Si hay condena, en cambio; son los jueces, todos fachas, los que van a por ellos», zanjan fuentes populares. En el partido de Feijóo reiteran que la condena de la Audiencia a David Sánchez está firmada por tres magistrados -Emilio Serrano (ponente), María Dolores Fernández Gallardo y José Antonio Patrocinio Polo (presidente)- y que antes fue la jueza Beatriz Biedma, que estuvo al frente de la instrucción.«No puede ser que todos los jueces vayan a por ellos. A por Ábalos, a por Koldo, a por Zapatero, a por Santos Cerdán. Aldama se lo inventaba todo y lo de Leire Diez era mentira. Con Begoña Gómez es que el juez Peinado va a por ella», reflexionan con sarcasmo. Aunque han evitado desautorizaciones explícitas en público, la realidad es que muchos dirigentes del PP no han escondido su incomodidad con algunas decisiones del juez que ha instruido el caso de la mujer del presidente del Gobierno, como las medidas cautelares de retirarle el pasaporte. Por eso, algunas fuentes del PP insisten en que «más allá de Peinado» -el juez que por antonomasia ha sido objeto de las críticas gubernamentales- hay otros muchos magistrados, en distintas instancias y de distintas comunidades, que están instruyendo y juzgando los casos que rodean al PSOE. Y se reafirman: «Es imposible que todo sea una operación para tumbar al Gobierno como repiten ministros cada día», zanjan a ABC. Temor a que «funcione»Al mismo tiempo, en el PP cunde la honda preocupación de que realmente el Ejecutivo siga poniendo en marcha «su maquinaria» para desacreditar al poder judicial -ya dejaron claras sus intenciones a través de una encuesta del CIS- y alertan de la «senda populista» que, a su juicio, Sánchez ha emprendido y no se detendrá. «Es puro trumpismo, aunque ellos lo utilicen para hablar del resto», zanjan. Algunos dirigentes no esconden el temor a que la estrategia «pueda funcionar» , teniendo en cuenta que el discurso contra el poder judicial actúa como pegamento con la mayoría de los socios parlamentarios y muy especialmente los grupos de la izquierda. De hecho, los populares también insisten en poner el foco sobre los socios habituales y más fieles al actual PSOE, como Gabriel Rufián, al que ya acusan abiertamente de «ejercer como portavoz de los socialistas», como parte de la operación para proyectarle a nivel nacional.En el PP tienen asumido que ese discurso que, insisten, alienta «el supuesto golpe de Estado» y que en España la Justicia «ha dejado de ser justa», ha calado en una parte de la sociedad. No solo entre votantes del PSOE, sino de otros partidos que ahora ven reflejadas sus tesis en el partido del Gobierno, decidido a continuar hasta el final con ese discurso. «Es muy peligroso, pero la decisión es de Sánchez», insisten los dirigentes consultados. Pocos minutos después de conocerse el fallo judicial sobre el hermano del presidente, el ministro Óscar Puente, aseguraba que la actual época se estudiaría en un futuro como «aquella en que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales» para, aseguró, «derribar a un Gobierno». Justo a continuación aseguraba que se debía a la «incapacidad de cambiar de Gobierno a través de las urnas». En el PP la respuesta no se hacía esperar: «Lo que nosotros queremos son las urnas. Que las pongan». La condena al hermano de Pedro Sánchez -nueve años de inhabilitación- implica un nuevo golpe al presidente del Gobierno y confirma, según afirman fuentes del PP, que el «deterioro» que sufre el Ejecutivo es «irreversible» ante el amontonamiento de casos investigados, ya con algunas sentencias condenatorias. La de David Sánchez -por prevaricación y que descarta, eso sí, el tráfico de influencias- se suma a la reciente condena del exministro José Luis Ábalos, a 24 años de prisión. A pesar de la delicada situación en la que queda Sánchez -el presidente- con un hermano condenado por el caso de enchufismo en la Diputación de Badajoz, confirmado por la Audiencia Provincial, en Génova se preparan para una batalla final -el espinoso camino hacia las elecciones generales- en la que el mensaje de la «persecución» al Gobierno será el marco dominante. Así lo asumen todos los dirigentes consultados por ABC, que cuentan con un final de legislatura de alto voltaje. «Es el camino que ellos han elegido, que transitan desde hace demasiado tiempo y ya no hay marcha atrás», explican. El propio Alberto Núñez Feijóo aseguró este martes, a la salida del pleno del Congreso y en vista de las declaraciones de miembros del Ejecutivo, que «entramos en una esfera peligrosa».En la dirección nacional popular consideran que «lo que hemos visto hasta ahora sobre el discurso del ‘lawfare’ es solo el principio» y dan por hecho que tras los casos relacionados con la familia del presidente -su hermano, ya condenado; y está por ver si se confirma el juicio con jurado para Begoña Gómez-, la Moncloa «recrudecerá» los ataques contra el poder judicial. «Llevan mucho tiempo trabajando en el relato del golpe de Estado. Se preparan para los escenarios que estamos viendo y han ido preconstituyendo este marco a la espera de que las condenas se vayan confirmando», advierten dirigentes de la cúpula del PP, anticipándose a lo que la política española vivirá los próximos meses.Noticia relacionada general No No Perfil Miguel Ángel Gallardo, un socialista «ganador» condenado en las urnas y la Audiencia Adrián García Durán«Van a exprimir la persecución hasta el final. Si los fallos les favorecen, los que perseguimos somos la oposición. Si hay condena, en cambio; son los jueces, todos fachas, los que van a por ellos», zanjan fuentes populares. En el partido de Feijóo reiteran que la condena de la Audiencia a David Sánchez está firmada por tres magistrados -Emilio Serrano (ponente), María Dolores Fernández Gallardo y José Antonio Patrocinio Polo (presidente)- y que antes fue la jueza Beatriz Biedma, que estuvo al frente de la instrucción.«No puede ser que todos los jueces vayan a por ellos. A por Ábalos, a por Koldo, a por Zapatero, a por Santos Cerdán. Aldama se lo inventaba todo y lo de Leire Diez era mentira. Con Begoña Gómez es que el juez Peinado va a por ella», reflexionan con sarcasmo. Aunque han evitado desautorizaciones explícitas en público, la realidad es que muchos dirigentes del PP no han escondido su incomodidad con algunas decisiones del juez que ha instruido el caso de la mujer del presidente del Gobierno, como las medidas cautelares de retirarle el pasaporte. Por eso, algunas fuentes del PP insisten en que «más allá de Peinado» -el juez que por antonomasia ha sido objeto de las críticas gubernamentales- hay otros muchos magistrados, en distintas instancias y de distintas comunidades, que están instruyendo y juzgando los casos que rodean al PSOE. Y se reafirman: «Es imposible que todo sea una operación para tumbar al Gobierno como repiten ministros cada día», zanjan a ABC. Temor a que «funcione»Al mismo tiempo, en el PP cunde la honda preocupación de que realmente el Ejecutivo siga poniendo en marcha «su maquinaria» para desacreditar al poder judicial -ya dejaron claras sus intenciones a través de una encuesta del CIS- y alertan de la «senda populista» que, a su juicio, Sánchez ha emprendido y no se detendrá. «Es puro trumpismo, aunque ellos lo utilicen para hablar del resto», zanjan. Algunos dirigentes no esconden el temor a que la estrategia «pueda funcionar» , teniendo en cuenta que el discurso contra el poder judicial actúa como pegamento con la mayoría de los socios parlamentarios y muy especialmente los grupos de la izquierda. De hecho, los populares también insisten en poner el foco sobre los socios habituales y más fieles al actual PSOE, como Gabriel Rufián, al que ya acusan abiertamente de «ejercer como portavoz de los socialistas», como parte de la operación para proyectarle a nivel nacional.En el PP tienen asumido que ese discurso que, insisten, alienta «el supuesto golpe de Estado» y que en España la Justicia «ha dejado de ser justa», ha calado en una parte de la sociedad. No solo entre votantes del PSOE, sino de otros partidos que ahora ven reflejadas sus tesis en el partido del Gobierno, decidido a continuar hasta el final con ese discurso. «Es muy peligroso, pero la decisión es de Sánchez», insisten los dirigentes consultados. Pocos minutos después de conocerse el fallo judicial sobre el hermano del presidente, el ministro Óscar Puente, aseguraba que la actual época se estudiaría en un futuro como «aquella en que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales» para, aseguró, «derribar a un Gobierno». Justo a continuación aseguraba que se debía a la «incapacidad de cambiar de Gobierno a través de las urnas». En el PP la respuesta no se hacía esperar: «Lo que nosotros queremos son las urnas. Que las pongan». RSS de noticias de espana
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