La primera derrota de la pretemporada sevillista llegó en Cracovia en un partido que se volvió bronco en su segunda mitad y en el que los de García Plaza volvieron a lamentar su falta de mordiente de cara a la puerta contraria pese a dominar el juego en la mayor parte del envite. Hasic, con un disparo imparable desde fuera del área, dejó la victoria en casa para el conjunto de Bartosz Grzelak (1-0). Oso, con el Sevilla negociando su salida, no acabó el choque al ver una absurda cartulina roja.esbozó un once inicial reconocible, con prácticamente lo mejor que tiene a mano a estas alturas de la pretemporada. Los cuatro fichajes fueron al verde del tirón, lo que da una idea del peso del técnico en esta planificación a su medida que arrancó Cordón en su momento y que lidera ahora José Ignacio Navarro, otrora mano derecha del extremeño. Vlachodimos volvió a enfundarse la casaca sevillista tras rubricar su nueva cesión como parte de una alineación titular en la que también aparecieron Sangante y Juan Iglesias en la línea defensiva y Jon Guridi en el centro del campo. Las cuatro caras nuevas se meten de lleno en el proyecto. A las primeras de cambio. Era uno de los retos de esta dirección deportiva y deseo expreso del entrenador. Cuanto antes absorban los automatismos y conceptos del preparador madrileño, mejor para todos. No está el Sevilla para dar ventajas y el hecho de trabajar desde el primer día de la pretemporada con este ramillete de refuerzos es sin duda una buena noticia para el equipo.Como lo es también la presteza del nuevo director deportivo, que en pocas semanas en el cargo ha conseguido sacarse de encima la sempiterna losa de Nianzou, facturándolo al Lille y liberando nada menos que 5,5 millones de masa salarial en un vestuario saturado de nóminas. Akor, por su parte, se quedó en Sevilla mientras Navarro intenta cerrar también su pase al Venezia, que debe dejar una jugosa y necesaria plusvalía en las arcas. Aunque casi todas las miradas en Polonia estaban puestas sobre Oso. El canterano partió desde el banquillo con el club negociando su venta al Olympiacos y todo acordado con el que será su sustituto, el lateral izquierdo del Atlético de Madrid Julio Díaz. Acabó ridículamente expulsado por darle un balonazo al árbitro asistente. Más fuera que dentro…La segunda piedra de toque en el agitado verano de los sevillistas fue el KS Cracovia, conjunto de la Ekstraklasa, la primera división polaca. Los de Bartosz Grzelak llegaban a la cita más rodados que el conjunto hispalense, toda vez que arrancan ya su liga el próximo sábado, en la cancha del Lech Poznan. Aprovecharon la visita del heptacampeón de la Europa League para ajustar los últimos retoques antes de la competición y celebrar de paso el 120 aniversario de su fundación bajo un fenomenal ambiente en el Estadio Mariscal Józef Piłsudski.Esos detalles que aún debe seguir puliendo García Plaza y sobre todo la escasa capacidad de finalización arriba le pesaron en demasía a los nervionenses frente a su adversario. Y eso que las primeras ocasiones de cierta relevancia las generó el único delantero del que dispone el Sevilla en estos momentos, Isaac. El canterano intentó abrir el marcador con un buen cabezazo arriba y un derechazo que se le marchó desviado después. Muy poquita pólvora, en cualquier caso, para un conjunto de élite como el sevillista que, por ahora, ha visto cómo han salido Maupay, Alexis y posiblemente Akor, y no ha llegado nadie por ellos en la delantera. Sí destellearon en cierta manera las nuevas incorporaciones. Sangante, salvo algún pequeño desajuste achacable a la ineludible adaptación, volvió a mostrarse jerárquico junto a Salas en el eje defensivo. Le gusta salir con el balón, sumarse arriba en arrancada. Y, lo más importante, ya ofrece rendimientos y mejora la parcela. En la primera mitad, salvó dos goles cantados del Cracovia. Uno lo sacó de la misma línea lanzándose de chilena. El segundo se lo rebanó al atacante rival en otra gran acción defensiva cuando se disponía a empujarla al fondo de las mallas de Vlachodimos.Juan Iglesias también dejó buenas impresiones por la derecha. Seguro, profundo en las subidas y colocando algún centro peligroso. Es un lateral intenso, de garantías. Y también una pieza polivalente para García Plaza. En el segundo acto jugó como central. En cuanto a Guridi, al ex del Alavés se le volvió a ver cómodo junto a Agoumé, asumiendo mayormente ese trabajo de físico y de arrastre que no sobra precisamente en el Sevilla FC.El Sevilla dominó, fue mejor… pero no marca. Esa alarma indica trabajo serio para la dirección deportiva. El gol es innegociable para el objetivo. Y este Sevilla no tiene. Kike Salas y un Miguel Sierra que ofreció interesantes prestaciones en los ters cuartos lo acariciaron de cerca estrellando sendos lanzamientos al palo.Pero el único tanto del choque fue para los locales. A la media hora de juego Hasic, desde 30 metros, limpió las telarañas de la escuadra derecha de Vlachodimos con un golazo que a la postre serviría para dejar la victoria en casa. Imposible para el meta greco-alemán del Sevilla. El segundo periodo, jugado bajo un tremendo diluvio y una tensión innecesaria entre los contendientes, dejó muy poco fútbol y menos para el análisis. Apenas generó el Sevilla una clara ocasión por medio de su canterano Jesús Cruz, mientras que el portero Alberto Flores protagonizó un par de intervenciones de mérito para evitar el segundo de los polacos. Tuvo minutos Oso, que se autoexpulsó del partido dándole un balonazo al árbitro asistente. No estaba el canterano en esta película, con su salida cociéndose en Nervión. La primera derrota de la pretemporada sevillista llegó en Cracovia en un partido que se volvió bronco en su segunda mitad y en el que los de García Plaza volvieron a lamentar su falta de mordiente de cara a la puerta contraria pese a dominar el juego en la mayor parte del envite. Hasic, con un disparo imparable desde fuera del área, dejó la victoria en casa para el conjunto de Bartosz Grzelak (1-0). Oso, con el Sevilla negociando su salida, no acabó el choque al ver una absurda cartulina roja.esbozó un once inicial reconocible, con prácticamente lo mejor que tiene a mano a estas alturas de la pretemporada. Los cuatro fichajes fueron al verde del tirón, lo que da una idea del peso del técnico en esta planificación a su medida que arrancó Cordón en su momento y que lidera ahora José Ignacio Navarro, otrora mano derecha del extremeño. Vlachodimos volvió a enfundarse la casaca sevillista tras rubricar su nueva cesión como parte de una alineación titular en la que también aparecieron Sangante y Juan Iglesias en la línea defensiva y Jon Guridi en el centro del campo. Las cuatro caras nuevas se meten de lleno en el proyecto. A las primeras de cambio. Era uno de los retos de esta dirección deportiva y deseo expreso del entrenador. Cuanto antes absorban los automatismos y conceptos del preparador madrileño, mejor para todos. No está el Sevilla para dar ventajas y el hecho de trabajar desde el primer día de la pretemporada con este ramillete de refuerzos es sin duda una buena noticia para el equipo.Como lo es también la presteza del nuevo director deportivo, que en pocas semanas en el cargo ha conseguido sacarse de encima la sempiterna losa de Nianzou, facturándolo al Lille y liberando nada menos que 5,5 millones de masa salarial en un vestuario saturado de nóminas. Akor, por su parte, se quedó en Sevilla mientras Navarro intenta cerrar también su pase al Venezia, que debe dejar una jugosa y necesaria plusvalía en las arcas. Aunque casi todas las miradas en Polonia estaban puestas sobre Oso. El canterano partió desde el banquillo con el club negociando su venta al Olympiacos y todo acordado con el que será su sustituto, el lateral izquierdo del Atlético de Madrid Julio Díaz. Acabó ridículamente expulsado por darle un balonazo al árbitro asistente. Más fuera que dentro…La segunda piedra de toque en el agitado verano de los sevillistas fue el KS Cracovia, conjunto de la Ekstraklasa, la primera división polaca. Los de Bartosz Grzelak llegaban a la cita más rodados que el conjunto hispalense, toda vez que arrancan ya su liga el próximo sábado, en la cancha del Lech Poznan. Aprovecharon la visita del heptacampeón de la Europa League para ajustar los últimos retoques antes de la competición y celebrar de paso el 120 aniversario de su fundación bajo un fenomenal ambiente en el Estadio Mariscal Józef Piłsudski.Esos detalles que aún debe seguir puliendo García Plaza y sobre todo la escasa capacidad de finalización arriba le pesaron en demasía a los nervionenses frente a su adversario. Y eso que las primeras ocasiones de cierta relevancia las generó el único delantero del que dispone el Sevilla en estos momentos, Isaac. El canterano intentó abrir el marcador con un buen cabezazo arriba y un derechazo que se le marchó desviado después. Muy poquita pólvora, en cualquier caso, para un conjunto de élite como el sevillista que, por ahora, ha visto cómo han salido Maupay, Alexis y posiblemente Akor, y no ha llegado nadie por ellos en la delantera. Sí destellearon en cierta manera las nuevas incorporaciones. Sangante, salvo algún pequeño desajuste achacable a la ineludible adaptación, volvió a mostrarse jerárquico junto a Salas en el eje defensivo. Le gusta salir con el balón, sumarse arriba en arrancada. Y, lo más importante, ya ofrece rendimientos y mejora la parcela. En la primera mitad, salvó dos goles cantados del Cracovia. Uno lo sacó de la misma línea lanzándose de chilena. El segundo se lo rebanó al atacante rival en otra gran acción defensiva cuando se disponía a empujarla al fondo de las mallas de Vlachodimos.Juan Iglesias también dejó buenas impresiones por la derecha. Seguro, profundo en las subidas y colocando algún centro peligroso. Es un lateral intenso, de garantías. Y también una pieza polivalente para García Plaza. En el segundo acto jugó como central. En cuanto a Guridi, al ex del Alavés se le volvió a ver cómodo junto a Agoumé, asumiendo mayormente ese trabajo de físico y de arrastre que no sobra precisamente en el Sevilla FC.El Sevilla dominó, fue mejor… pero no marca. Esa alarma indica trabajo serio para la dirección deportiva. El gol es innegociable para el objetivo. Y este Sevilla no tiene. Kike Salas y un Miguel Sierra que ofreció interesantes prestaciones en los ters cuartos lo acariciaron de cerca estrellando sendos lanzamientos al palo.Pero el único tanto del choque fue para los locales. A la media hora de juego Hasic, desde 30 metros, limpió las telarañas de la escuadra derecha de Vlachodimos con un golazo que a la postre serviría para dejar la victoria en casa. Imposible para el meta greco-alemán del Sevilla. El segundo periodo, jugado bajo un tremendo diluvio y una tensión innecesaria entre los contendientes, dejó muy poco fútbol y menos para el análisis. Apenas generó el Sevilla una clara ocasión por medio de su canterano Jesús Cruz, mientras que el portero Alberto Flores protagonizó un par de intervenciones de mérito para evitar el segundo de los polacos. Tuvo minutos Oso, que se autoexpulsó del partido dándole un balonazo al árbitro asistente. No estaba el canterano en esta película, con su salida cociéndose en Nervión. La primera derrota de la pretemporada sevillista llegó en Cracovia en un partido que se volvió bronco en su segunda mitad y en el que los de García Plaza volvieron a lamentar su falta de mordiente de cara a la puerta contraria pese a dominar el juego en la mayor parte del envite. Hasic, con un disparo imparable desde fuera del área, dejó la victoria en casa para el conjunto de Bartosz Grzelak (1-0). Oso, con el Sevilla negociando su salida, no acabó el choque al ver una absurda cartulina roja.esbozó un once inicial reconocible, con prácticamente lo mejor que tiene a mano a estas alturas de la pretemporada. Los cuatro fichajes fueron al verde del tirón, lo que da una idea del peso del técnico en esta planificación a su medida que arrancó Cordón en su momento y que lidera ahora José Ignacio Navarro, otrora mano derecha del extremeño. Vlachodimos volvió a enfundarse la casaca sevillista tras rubricar su nueva cesión como parte de una alineación titular en la que también aparecieron Sangante y Juan Iglesias en la línea defensiva y Jon Guridi en el centro del campo. Las cuatro caras nuevas se meten de lleno en el proyecto. A las primeras de cambio. Era uno de los retos de esta dirección deportiva y deseo expreso del entrenador. Cuanto antes absorban los automatismos y conceptos del preparador madrileño, mejor para todos. No está el Sevilla para dar ventajas y el hecho de trabajar desde el primer día de la pretemporada con este ramillete de refuerzos es sin duda una buena noticia para el equipo.Como lo es también la presteza del nuevo director deportivo, que en pocas semanas en el cargo ha conseguido sacarse de encima la sempiterna losa de Nianzou, facturándolo al Lille y liberando nada menos que 5,5 millones de masa salarial en un vestuario saturado de nóminas. Akor, por su parte, se quedó en Sevilla mientras Navarro intenta cerrar también su pase al Venezia, que debe dejar una jugosa y necesaria plusvalía en las arcas. Aunque casi todas las miradas en Polonia estaban puestas sobre Oso. El canterano partió desde el banquillo con el club negociando su venta al Olympiacos y todo acordado con el que será su sustituto, el lateral izquierdo del Atlético de Madrid Julio Díaz. Acabó ridículamente expulsado por darle un balonazo al árbitro asistente. Más fuera que dentro…La segunda piedra de toque en el agitado verano de los sevillistas fue el KS Cracovia, conjunto de la Ekstraklasa, la primera división polaca. Los de Bartosz Grzelak llegaban a la cita más rodados que el conjunto hispalense, toda vez que arrancan ya su liga el próximo sábado, en la cancha del Lech Poznan. Aprovecharon la visita del heptacampeón de la Europa League para ajustar los últimos retoques antes de la competición y celebrar de paso el 120 aniversario de su fundación bajo un fenomenal ambiente en el Estadio Mariscal Józef Piłsudski.Esos detalles que aún debe seguir puliendo García Plaza y sobre todo la escasa capacidad de finalización arriba le pesaron en demasía a los nervionenses frente a su adversario. Y eso que las primeras ocasiones de cierta relevancia las generó el único delantero del que dispone el Sevilla en estos momentos, Isaac. El canterano intentó abrir el marcador con un buen cabezazo arriba y un derechazo que se le marchó desviado después. Muy poquita pólvora, en cualquier caso, para un conjunto de élite como el sevillista que, por ahora, ha visto cómo han salido Maupay, Alexis y posiblemente Akor, y no ha llegado nadie por ellos en la delantera. Sí destellearon en cierta manera las nuevas incorporaciones. Sangante, salvo algún pequeño desajuste achacable a la ineludible adaptación, volvió a mostrarse jerárquico junto a Salas en el eje defensivo. Le gusta salir con el balón, sumarse arriba en arrancada. Y, lo más importante, ya ofrece rendimientos y mejora la parcela. En la primera mitad, salvó dos goles cantados del Cracovia. Uno lo sacó de la misma línea lanzándose de chilena. El segundo se lo rebanó al atacante rival en otra gran acción defensiva cuando se disponía a empujarla al fondo de las mallas de Vlachodimos.Juan Iglesias también dejó buenas impresiones por la derecha. Seguro, profundo en las subidas y colocando algún centro peligroso. Es un lateral intenso, de garantías. Y también una pieza polivalente para García Plaza. En el segundo acto jugó como central. En cuanto a Guridi, al ex del Alavés se le volvió a ver cómodo junto a Agoumé, asumiendo mayormente ese trabajo de físico y de arrastre que no sobra precisamente en el Sevilla FC.El Sevilla dominó, fue mejor… pero no marca. Esa alarma indica trabajo serio para la dirección deportiva. El gol es innegociable para el objetivo. Y este Sevilla no tiene. Kike Salas y un Miguel Sierra que ofreció interesantes prestaciones en los ters cuartos lo acariciaron de cerca estrellando sendos lanzamientos al palo.Pero el único tanto del choque fue para los locales. A la media hora de juego Hasic, desde 30 metros, limpió las telarañas de la escuadra derecha de Vlachodimos con un golazo que a la postre serviría para dejar la victoria en casa. Imposible para el meta greco-alemán del Sevilla. El segundo periodo, jugado bajo un tremendo diluvio y una tensión innecesaria entre los contendientes, dejó muy poco fútbol y menos para el análisis. Apenas generó el Sevilla una clara ocasión por medio de su canterano Jesús Cruz, mientras que el portero Alberto Flores protagonizó un par de intervenciones de mérito para evitar el segundo de los polacos. Tuvo minutos Oso, que se autoexpulsó del partido dándole un balonazo al árbitro asistente. No estaba el canterano en esta película, con su salida cociéndose en Nervión. RSS de noticias de deportes
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