Ksenia Sobchak es, probablemente, la mujer rusa con mayor libertad para criticar al Kremlin sin abandonar el país, pero esa libertad depende de que nunca olvide quién se la concede. Puede entrevistar a opositores, denunciar abusos, discutir con propagandistas y recordar que Crimea pertenece legalmente a Ucrania. Pero al mismo tiempo consulta proyectos con censores presidenciales, negocia con funcionarios qué noticias puede publicar y se disculpa cuando alguno de sus contenidos traspasa alguna línea invisible.
Fue la Paris Hilton rusa, novia del opositor Yashin y candidata contra Putin. Ahora unas conversaciones filtradas desvelan cómo pide permiso al Kremlin para no dejar de ser la rebelde oficial.
Ksenia Sobchak es, probablemente, la mujer rusa con mayor libertad para criticar al Kremlin sin abandonar el país, pero esa libertad depende de que nunca olvide quién se la concede. Puede entrevistar a opositores, denunciar abusos, discutir con propagandistas y recordar que Crimea pertenece legalmente a Ucrania. Pero al mismo tiempo consulta proyectos con censores presidenciales, negocia con funcionarios qué noticias puede publicar y se disculpa cuando alguno de sus contenidos traspasa alguna línea invisible.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
