La plantilla del Sevilla FC completó este viernes en el Ramón Sánchez-Pizjuán la última sesión de entrenamiento preparatoria antes del vital partido que este sábado los enfrentará al Espanyol (16.15 horas). Luis García Plaza decidió que las últimas tandas de trabajo de la semana dieran comienzo a una hora similar a la que echará a rodar el balón mañana y además, tanto este viernes como el pasado jueves, trasladó a sus jugadores de la ciudad deportiva al estadio Ramón Sánchez-Pizjuán . Tal y como ocurriera el pasado domingo una vez que el equipo completó, también en el estadio, la última sesión antes del duelo ante la Real Sociedad, la afición sevillista se hizo presente para, en los aledaños del coliseo nervionense, dar el último aliento a los jugadores de cara al trasccendental duelo ante el Espanyol. La Federación de Peñas Sevillistas había convocado a los aficionados bajo el mosaico de Preferencia a partir de las 17 horas y allí se personaron numerosos seguidores sevillistas que quisieron repetir el ritual que llevaría finalmente al equipo a conseguir sumar tres puntos de oro en la lucha por la salvación el pasado lunes. Una vez que acabó la sesión de entrenamiento, los futbolistas se subieron al autobús que los trasladó a la ciudad deportiva José Ramon Cisneros Palacios para, desde allí, poder regresar a sus domicilios. Los hinchas sevillistas, con cánticos, bengalas, bufandas y banderas quisieron dar un último abrazo con el que compartirles su apoyo a los futbolistas antes del vital partido del próximo sábado en el Ramón Sánchez-Pizjuán. «Sevilla, échale hue…», fue lo más escuchado desde unos aficionados que fueron saludados por los futbolistas antes de montarse en el autobús, que luego fue golpeado por los mismos hinchas para darle ese penúltimo empujón al equipo antes de la cita de este sábado. La plantilla del Sevilla FC completó este viernes en el Ramón Sánchez-Pizjuán la última sesión de entrenamiento preparatoria antes del vital partido que este sábado los enfrentará al Espanyol (16.15 horas). Luis García Plaza decidió que las últimas tandas de trabajo de la semana dieran comienzo a una hora similar a la que echará a rodar el balón mañana y además, tanto este viernes como el pasado jueves, trasladó a sus jugadores de la ciudad deportiva al estadio Ramón Sánchez-Pizjuán . Tal y como ocurriera el pasado domingo una vez que el equipo completó, también en el estadio, la última sesión antes del duelo ante la Real Sociedad, la afición sevillista se hizo presente para, en los aledaños del coliseo nervionense, dar el último aliento a los jugadores de cara al trasccendental duelo ante el Espanyol. La Federación de Peñas Sevillistas había convocado a los aficionados bajo el mosaico de Preferencia a partir de las 17 horas y allí se personaron numerosos seguidores sevillistas que quisieron repetir el ritual que llevaría finalmente al equipo a conseguir sumar tres puntos de oro en la lucha por la salvación el pasado lunes. Una vez que acabó la sesión de entrenamiento, los futbolistas se subieron al autobús que los trasladó a la ciudad deportiva José Ramon Cisneros Palacios para, desde allí, poder regresar a sus domicilios. Los hinchas sevillistas, con cánticos, bengalas, bufandas y banderas quisieron dar un último abrazo con el que compartirles su apoyo a los futbolistas antes del vital partido del próximo sábado en el Ramón Sánchez-Pizjuán. «Sevilla, échale hue…», fue lo más escuchado desde unos aficionados que fueron saludados por los futbolistas antes de montarse en el autobús, que luego fue golpeado por los mismos hinchas para darle ese penúltimo empujón al equipo antes de la cita de este sábado. La plantilla del Sevilla FC completó este viernes en el Ramón Sánchez-Pizjuán la última sesión de entrenamiento preparatoria antes del vital partido que este sábado los enfrentará al Espanyol (16.15 horas). Luis García Plaza decidió que las últimas tandas de trabajo de la semana dieran comienzo a una hora similar a la que echará a rodar el balón mañana y además, tanto este viernes como el pasado jueves, trasladó a sus jugadores de la ciudad deportiva al estadio Ramón Sánchez-Pizjuán . Tal y como ocurriera el pasado domingo una vez que el equipo completó, también en el estadio, la última sesión antes del duelo ante la Real Sociedad, la afición sevillista se hizo presente para, en los aledaños del coliseo nervionense, dar el último aliento a los jugadores de cara al trasccendental duelo ante el Espanyol. La Federación de Peñas Sevillistas había convocado a los aficionados bajo el mosaico de Preferencia a partir de las 17 horas y allí se personaron numerosos seguidores sevillistas que quisieron repetir el ritual que llevaría finalmente al equipo a conseguir sumar tres puntos de oro en la lucha por la salvación el pasado lunes. Una vez que acabó la sesión de entrenamiento, los futbolistas se subieron al autobús que los trasladó a la ciudad deportiva José Ramon Cisneros Palacios para, desde allí, poder regresar a sus domicilios. Los hinchas sevillistas, con cánticos, bengalas, bufandas y banderas quisieron dar un último abrazo con el que compartirles su apoyo a los futbolistas antes del vital partido del próximo sábado en el Ramón Sánchez-Pizjuán. «Sevilla, échale hue…», fue lo más escuchado desde unos aficionados que fueron saludados por los futbolistas antes de montarse en el autobús, que luego fue golpeado por los mismos hinchas para darle ese penúltimo empujón al equipo antes de la cita de este sábado. RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
