La sangre que circula por las arterias lleva oxígeno, nutrientes y mucha información sobre nuestro estilo de vida. Ahí, en el caudal que avanza por esas tuberías e irriga el corazón, deja huella el sedentarismo, nuestra alimentación más o menos saludable y también, según un artículo reciente, la contaminación a la que estamos expuestos. Una investigación publicada este miércoles en la revista European Heart Journal ha detectado más microplásticos en la sangre de pacientes con infartos que en personas sanas o con una cardiopatía isquémica crónica. En fumadores y personas más expuestas a la contaminación del aire también se observó una mayor presencia de estos materiales microscópicos.
La investigación sugiere que fumar y respirar aire contaminado podrían facilitar la entrada de estas diminutas partículas al torrente sanguíneo a través de los pulmones
La sangre que circula por las arterias lleva oxígeno, nutrientes y mucha información sobre nuestro estilo de vida. Ahí, en el caudal que avanza por esas tuberías e irriga el corazón, deja huella el sedentarismo, nuestra alimentación más o menos saludable y también, según un artículo reciente, la contaminación a la que estamos expuestos. Una investigación publicada este miércoles en la revista European Heart Journal ha detectado más microplásticos en la sangre de pacientes con infartos que en personas sanas o con una cardiopatía isquémica crónica. En fumadores y personas más expuestas a la contaminación del aire también se observó una mayor presencia de estos materiales microscópicos.
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