Paco Plaza no sabía que la XXXIV Gala de entrega de los Premios Teatro de Rojas se iba a convertirse en su despedida. El director del teatro toledano ha recibido este domingo por la noche un fuerte e aplauso de todo el público después de que el alcalde, Carlos Velázquez, anunciara por sorpresa que se jubila tras 34 años al frente del coliseo.«Yo quiero que Paco Plaza suba aquí esta noche con nosotros para que entre todos le demos el gran aplauso que se merece», dijo Velázquez después de entregar el premio a mejor actor a Pepón Nieto. «Gracias a él tenemos estos premios del Teatro de Rojas», añadió el alcalde, que desveló así que esta sería la última edición de los galardones con Plaza al frente del teatro. Al director le costó subir al escenario, pero finalmente lo hizo entre los aplausos del público. «Ya prepararé yo mi venganza, la vendetta», bromeó dirigiéndose al alcalde.Plaza recordó entonces que lleva «toda la vida dedicado al teatro» y repasó una trayectoria que comenzó como actor y continuó como director de escena, productor y gestor cultural. En 1992, con 32 años, se presentó al concurso público para dirigir el Teatro de Rojas. Pensaba, según explicó, que el proyecto duraría cinco años. «Y eso se convirtió» en 34 años al frente del espacio escénico.En su intervención quiso dedicar especialmente estas tres décadas y media a su familia. A sus hijos y a su mujer, por las ausencias que, explicó, implica una profesión «de muchas horas» en todas sus facetas: «La creación, la producción, la interpretación, la dirección».Pepón Nieto, Carlos Velázquez y Paco PlazaTambién reivindicó el trabajo realizado durante estos años para recuperar y consolidar el Teatro de Rojas. «Ha habido que hacerlo desde abajo», señaló, recordando que encontró «prácticamente ruinas» en parte de la maquinaria escénica, aunque destacó que el teatro conserva una maquinaria «maravillosa» y «única en el sur de Europa».Pero Plaza no quiso convertir su despedida en un balance. «No me enorgullece haber hecho esto», afirmó, antes de agradecer el apoyo recibido a lo largo de estos años y, especialmente, al público. Para el director, una de las señas de identidad del Rojas es precisamente haber conseguido crear una relación de fidelidad con los espectadores.«Esto es un teatro con público», defendió. Un público, añadió, que ha entendido que lo que ocurre sobre el escenario «tiene interés» y está conectado «con los problemas del mundo de hoy», incluso cuando se trata de obras escritas hace siglos.Plaza también dejó un mensaje para el futuro del teatro. Considera que ha llegado el momento de una renovación «desde el punto de vista de la dirección artística y de la gestión» y confió en que el nuevo proyecto mantenga el compromiso con las artes escénicas y con los espectadores.«En teatro, si no hay vocación, no hay teatro», afirmó. Y reclamó que el Rojas siga creciendo y tenga «una proyección internacional indudable», con esfuerzos para que «este teatro sea conocido en todo el mundo».Aunque deja la dirección, Plaza dejó claro que no piensa abandonar la profesión. «Yo no me voy a ir del oficio», aseguró. Tiene «muchos proyectos», dijo, antes de cerrar su intervención dirigiéndose de nuevo al alcalde: «Carlos, querido alcalde, no lo olvidaré nunca y ya prepararé yo mi venganza, la vendetta».El presentador de la gala, el actor Nancho Novo, compañero de Plaza desde que ambos coincidieron en las pruebas de acceso a la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid hace más de cuatro décadas, fue testigo de una despedida que Plaza no esperaba y que terminó con uno de los grandes aplausos de la noche. Paco Plaza no sabía que la XXXIV Gala de entrega de los Premios Teatro de Rojas se iba a convertirse en su despedida. El director del teatro toledano ha recibido este domingo por la noche un fuerte e aplauso de todo el público después de que el alcalde, Carlos Velázquez, anunciara por sorpresa que se jubila tras 34 años al frente del coliseo.«Yo quiero que Paco Plaza suba aquí esta noche con nosotros para que entre todos le demos el gran aplauso que se merece», dijo Velázquez después de entregar el premio a mejor actor a Pepón Nieto. «Gracias a él tenemos estos premios del Teatro de Rojas», añadió el alcalde, que desveló así que esta sería la última edición de los galardones con Plaza al frente del teatro. Al director le costó subir al escenario, pero finalmente lo hizo entre los aplausos del público. «Ya prepararé yo mi venganza, la vendetta», bromeó dirigiéndose al alcalde.Plaza recordó entonces que lleva «toda la vida dedicado al teatro» y repasó una trayectoria que comenzó como actor y continuó como director de escena, productor y gestor cultural. En 1992, con 32 años, se presentó al concurso público para dirigir el Teatro de Rojas. Pensaba, según explicó, que el proyecto duraría cinco años. «Y eso se convirtió» en 34 años al frente del espacio escénico.En su intervención quiso dedicar especialmente estas tres décadas y media a su familia. A sus hijos y a su mujer, por las ausencias que, explicó, implica una profesión «de muchas horas» en todas sus facetas: «La creación, la producción, la interpretación, la dirección».Pepón Nieto, Carlos Velázquez y Paco PlazaTambién reivindicó el trabajo realizado durante estos años para recuperar y consolidar el Teatro de Rojas. «Ha habido que hacerlo desde abajo», señaló, recordando que encontró «prácticamente ruinas» en parte de la maquinaria escénica, aunque destacó que el teatro conserva una maquinaria «maravillosa» y «única en el sur de Europa».Pero Plaza no quiso convertir su despedida en un balance. «No me enorgullece haber hecho esto», afirmó, antes de agradecer el apoyo recibido a lo largo de estos años y, especialmente, al público. Para el director, una de las señas de identidad del Rojas es precisamente haber conseguido crear una relación de fidelidad con los espectadores.«Esto es un teatro con público», defendió. Un público, añadió, que ha entendido que lo que ocurre sobre el escenario «tiene interés» y está conectado «con los problemas del mundo de hoy», incluso cuando se trata de obras escritas hace siglos.Plaza también dejó un mensaje para el futuro del teatro. Considera que ha llegado el momento de una renovación «desde el punto de vista de la dirección artística y de la gestión» y confió en que el nuevo proyecto mantenga el compromiso con las artes escénicas y con los espectadores.«En teatro, si no hay vocación, no hay teatro», afirmó. Y reclamó que el Rojas siga creciendo y tenga «una proyección internacional indudable», con esfuerzos para que «este teatro sea conocido en todo el mundo».Aunque deja la dirección, Plaza dejó claro que no piensa abandonar la profesión. «Yo no me voy a ir del oficio», aseguró. Tiene «muchos proyectos», dijo, antes de cerrar su intervención dirigiéndose de nuevo al alcalde: «Carlos, querido alcalde, no lo olvidaré nunca y ya prepararé yo mi venganza, la vendetta».El presentador de la gala, el actor Nancho Novo, compañero de Plaza desde que ambos coincidieron en las pruebas de acceso a la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid hace más de cuatro décadas, fue testigo de una despedida que Plaza no esperaba y que terminó con uno de los grandes aplausos de la noche. Paco Plaza no sabía que la XXXIV Gala de entrega de los Premios Teatro de Rojas se iba a convertirse en su despedida. El director del teatro toledano ha recibido este domingo por la noche un fuerte e aplauso de todo el público después de que el alcalde, Carlos Velázquez, anunciara por sorpresa que se jubila tras 34 años al frente del coliseo.«Yo quiero que Paco Plaza suba aquí esta noche con nosotros para que entre todos le demos el gran aplauso que se merece», dijo Velázquez después de entregar el premio a mejor actor a Pepón Nieto. «Gracias a él tenemos estos premios del Teatro de Rojas», añadió el alcalde, que desveló así que esta sería la última edición de los galardones con Plaza al frente del teatro. Al director le costó subir al escenario, pero finalmente lo hizo entre los aplausos del público. «Ya prepararé yo mi venganza, la vendetta», bromeó dirigiéndose al alcalde.Plaza recordó entonces que lleva «toda la vida dedicado al teatro» y repasó una trayectoria que comenzó como actor y continuó como director de escena, productor y gestor cultural. En 1992, con 32 años, se presentó al concurso público para dirigir el Teatro de Rojas. Pensaba, según explicó, que el proyecto duraría cinco años. «Y eso se convirtió» en 34 años al frente del espacio escénico.En su intervención quiso dedicar especialmente estas tres décadas y media a su familia. A sus hijos y a su mujer, por las ausencias que, explicó, implica una profesión «de muchas horas» en todas sus facetas: «La creación, la producción, la interpretación, la dirección».Pepón Nieto, Carlos Velázquez y Paco PlazaTambién reivindicó el trabajo realizado durante estos años para recuperar y consolidar el Teatro de Rojas. «Ha habido que hacerlo desde abajo», señaló, recordando que encontró «prácticamente ruinas» en parte de la maquinaria escénica, aunque destacó que el teatro conserva una maquinaria «maravillosa» y «única en el sur de Europa».Pero Plaza no quiso convertir su despedida en un balance. «No me enorgullece haber hecho esto», afirmó, antes de agradecer el apoyo recibido a lo largo de estos años y, especialmente, al público. Para el director, una de las señas de identidad del Rojas es precisamente haber conseguido crear una relación de fidelidad con los espectadores.«Esto es un teatro con público», defendió. Un público, añadió, que ha entendido que lo que ocurre sobre el escenario «tiene interés» y está conectado «con los problemas del mundo de hoy», incluso cuando se trata de obras escritas hace siglos.Plaza también dejó un mensaje para el futuro del teatro. Considera que ha llegado el momento de una renovación «desde el punto de vista de la dirección artística y de la gestión» y confió en que el nuevo proyecto mantenga el compromiso con las artes escénicas y con los espectadores.«En teatro, si no hay vocación, no hay teatro», afirmó. Y reclamó que el Rojas siga creciendo y tenga «una proyección internacional indudable», con esfuerzos para que «este teatro sea conocido en todo el mundo».Aunque deja la dirección, Plaza dejó claro que no piensa abandonar la profesión. «Yo no me voy a ir del oficio», aseguró. Tiene «muchos proyectos», dijo, antes de cerrar su intervención dirigiéndose de nuevo al alcalde: «Carlos, querido alcalde, no lo olvidaré nunca y ya prepararé yo mi venganza, la vendetta».El presentador de la gala, el actor Nancho Novo, compañero de Plaza desde que ambos coincidieron en las pruebas de acceso a la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid hace más de cuatro décadas, fue testigo de una despedida que Plaza no esperaba y que terminó con uno de los grandes aplausos de la noche. RSS de noticias de espana
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