Cuando Donald Trump anunció que Estados Unidos concederá a Ucrania una licencia para fabricar misiles Patriot, el titular parecía apuntar a un nuevo paquete de ayuda militar. En realidad, la decisión va mucho más allá: no supone simplemente enviar más armas, sino empezar a integrar a Ucrania en el núcleo de la industria occidental de defensa. Es un reconocimiento implícito de que la guerra no se resolverá en unos meses y de que el apoyo a Kiev ya no puede depender únicamente de vaciar los arsenales estadounidenses y europeos. Desgraciadamente para Ucrania, una licencia no equivale a una fábrica funcionando.
El anuncio de Donald Trump abre la puerta a que Kiev produzca bajo licencia el sistema antiaéreo más importante del arsenal occidental, agotado por culpa de la intervención en Irán. Pero los Patriot tardarán mucho tiempo en estar listos
Cuando Donald Trump anunció que Estados Unidos concederá a Ucrania una licencia para fabricar misiles Patriot, el titular parecía apuntar a un nuevo paquete de ayuda militar. En realidad, la decisión va mucho más allá: no supone simplemente enviar más armas, sino empezar a integrar a Ucrania en el núcleo de la industria occidental de defensa. Es un reconocimiento implícito de que la guerra no se resolverá en unos meses y de que el apoyo a Kiev ya no puede depender únicamente de vaciar los arsenales estadounidenses y europeos. Desgraciadamente para Ucrania, una licencia no equivale a una fábrica funcionando.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
