El ascensor social educativo se ha averiado en Cataluña. En solo siete años, la cifra de alumnos con necesidades educativas específicas derivadas de situaciones socioeconómicas o socioculturales desfavorecidas, conocidos como NESE de tipo B , se han quintuplicado en esta Comunidad. Asimismo, la cifra de estudiantes con este perfil que llevan más de tres años en el sistema supera ya los 100.000 -un total de 112.837- y se reduce hasta los 33.644 cuando llevan más de cinco. Los datos los ha facilitado la Consejería de Educación que dirige Esther Niubó en una respuesta al grupo parlamentario de Vox.Según las estadísticas oficiales facilitadas por el Departamento, en el curso 2018-2019 la cifra de alumnos NESE tipo B en Cataluña era de 56.059; en el curso 2019-2020, de 67.689; en el2020-2021, 74.384; en el 2021-2022, 84.842; en el curso 2022-2023, 159.195; en el 2023-2024, 240.531; en el 2024-2025, 282.057, y en el curso 2025-2026 ascendían a 312.533. En solo siete años, este perfil de alumnado se ha multiplicado por cinco en la comunidad, lo que, según denuncia Vox, es un síntoma claro de que «no funciona el ascensor social educativo». Para el diputado de Vox Manuel Acosta , los datos constatan el fracaso de la actual política educativa. «Los datos oficiales sobre la evolución del alumnado NESE B no admiten discusión. Son la prueba del algodón de una realidad que venimos denunciando desde hace años en el Parlament de Cataluña y que el Govern intenta maquillar continuamente: el Govern ha destrozado el ascensor social que históricamente suponía la educación», denuncia Acosta. Noticia relacionada No No Siete de cada diez alumnos con problemas de aprendizaje, invisibles para el sistema Esther ArmoraA su entender, «estamos ante una crisis estructural que no se ha atajado en la última década, la multiplicación exponencial de la miseria en las aulas catalanas. En apenas siete años, el número de alumnos catalogados bajo este umbral de vulnerabilidad se ha multiplicado por más de cinco, pasando de algo más de 56.000 en 2018 a superar la alarmante cifra de 312.000 estudiantes en el actual curso 2025-2026».Según Acosta, «este incremento responde a una pinza, compuesta por dos polos, que ejerce una enorme presión sobre el sistema educativo y social de Cataluña. Por un lado, el empobrecimiento sistemático de las familias catalanas: las clases medias están siendo trituradas por la inflación, el coste inasumible de la vivienda, la precariedad laboral y una presión fiscal asfixiante. Por otro lado, la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada: las políticas de puertas abiertas y el efecto llamada de las administraciones han traído a Cataluña a miles de familias procedentes de entornos socioculturales con nulo arraigo laboral, enormes dificultades de adaptación y situaciones de extrema precariedad económica». «El empobrecimiento sistemático de las familias catalanas, por un lado, y la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada, por otro, son los responsables de esta situación» Manuel Acosta Diputado de Vox en el ParlamentEl diputado de Vox advierte de que «al ingresar directamente en el sistema escolar público sin recursos ni filtros, estos alumnos inmigrantes disparan las estadísticas NESE B, colapsando los recursos humanos y materiales destinados al soporte educativo». «Con todo, las aulas catalanas reflejan el fracaso absoluto de un modelo económico que empobrece a los de casa y de un modelo migratorio que importa de fuera una precariedad inasumible», concluye Manuel Acosta .Por otro lado, la cifra de alumnos con necesidades educativas, en general, se ha triplicado en Cataluña. Según revela un reciente informe de la Sindicatura de Greuges , la escuela pública de esta Comunidad concentra tres de cada cuatro de estos alumnos, aunque los recursos no han aumentado en estos últimos años al mismo ritmo.Según los datos que maneja la Generalitat, en el curso 2025-2026 el número de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) ha vuelto a crecer hasta los 387.422, lo que supone un incremento del 7,8% respecto al curso anterior, y del 254% desde el curso 2017-2018, cuando se empezó a recopilar este dato y había menos de 110.000 alumnos con NEAE. El ascensor social educativo se ha averiado en Cataluña. En solo siete años, la cifra de alumnos con necesidades educativas específicas derivadas de situaciones socioeconómicas o socioculturales desfavorecidas, conocidos como NESE de tipo B , se han quintuplicado en esta Comunidad. Asimismo, la cifra de estudiantes con este perfil que llevan más de tres años en el sistema supera ya los 100.000 -un total de 112.837- y se reduce hasta los 33.644 cuando llevan más de cinco. Los datos los ha facilitado la Consejería de Educación que dirige Esther Niubó en una respuesta al grupo parlamentario de Vox.Según las estadísticas oficiales facilitadas por el Departamento, en el curso 2018-2019 la cifra de alumnos NESE tipo B en Cataluña era de 56.059; en el curso 2019-2020, de 67.689; en el2020-2021, 74.384; en el 2021-2022, 84.842; en el curso 2022-2023, 159.195; en el 2023-2024, 240.531; en el 2024-2025, 282.057, y en el curso 2025-2026 ascendían a 312.533. En solo siete años, este perfil de alumnado se ha multiplicado por cinco en la comunidad, lo que, según denuncia Vox, es un síntoma claro de que «no funciona el ascensor social educativo». Para el diputado de Vox Manuel Acosta , los datos constatan el fracaso de la actual política educativa. «Los datos oficiales sobre la evolución del alumnado NESE B no admiten discusión. Son la prueba del algodón de una realidad que venimos denunciando desde hace años en el Parlament de Cataluña y que el Govern intenta maquillar continuamente: el Govern ha destrozado el ascensor social que históricamente suponía la educación», denuncia Acosta. Noticia relacionada No No Siete de cada diez alumnos con problemas de aprendizaje, invisibles para el sistema Esther ArmoraA su entender, «estamos ante una crisis estructural que no se ha atajado en la última década, la multiplicación exponencial de la miseria en las aulas catalanas. En apenas siete años, el número de alumnos catalogados bajo este umbral de vulnerabilidad se ha multiplicado por más de cinco, pasando de algo más de 56.000 en 2018 a superar la alarmante cifra de 312.000 estudiantes en el actual curso 2025-2026».Según Acosta, «este incremento responde a una pinza, compuesta por dos polos, que ejerce una enorme presión sobre el sistema educativo y social de Cataluña. Por un lado, el empobrecimiento sistemático de las familias catalanas: las clases medias están siendo trituradas por la inflación, el coste inasumible de la vivienda, la precariedad laboral y una presión fiscal asfixiante. Por otro lado, la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada: las políticas de puertas abiertas y el efecto llamada de las administraciones han traído a Cataluña a miles de familias procedentes de entornos socioculturales con nulo arraigo laboral, enormes dificultades de adaptación y situaciones de extrema precariedad económica». «El empobrecimiento sistemático de las familias catalanas, por un lado, y la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada, por otro, son los responsables de esta situación» Manuel Acosta Diputado de Vox en el ParlamentEl diputado de Vox advierte de que «al ingresar directamente en el sistema escolar público sin recursos ni filtros, estos alumnos inmigrantes disparan las estadísticas NESE B, colapsando los recursos humanos y materiales destinados al soporte educativo». «Con todo, las aulas catalanas reflejan el fracaso absoluto de un modelo económico que empobrece a los de casa y de un modelo migratorio que importa de fuera una precariedad inasumible», concluye Manuel Acosta .Por otro lado, la cifra de alumnos con necesidades educativas, en general, se ha triplicado en Cataluña. Según revela un reciente informe de la Sindicatura de Greuges , la escuela pública de esta Comunidad concentra tres de cada cuatro de estos alumnos, aunque los recursos no han aumentado en estos últimos años al mismo ritmo.Según los datos que maneja la Generalitat, en el curso 2025-2026 el número de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) ha vuelto a crecer hasta los 387.422, lo que supone un incremento del 7,8% respecto al curso anterior, y del 254% desde el curso 2017-2018, cuando se empezó a recopilar este dato y había menos de 110.000 alumnos con NEAE. El ascensor social educativo se ha averiado en Cataluña. En solo siete años, la cifra de alumnos con necesidades educativas específicas derivadas de situaciones socioeconómicas o socioculturales desfavorecidas, conocidos como NESE de tipo B , se han quintuplicado en esta Comunidad. Asimismo, la cifra de estudiantes con este perfil que llevan más de tres años en el sistema supera ya los 100.000 -un total de 112.837- y se reduce hasta los 33.644 cuando llevan más de cinco. Los datos los ha facilitado la Consejería de Educación que dirige Esther Niubó en una respuesta al grupo parlamentario de Vox.Según las estadísticas oficiales facilitadas por el Departamento, en el curso 2018-2019 la cifra de alumnos NESE tipo B en Cataluña era de 56.059; en el curso 2019-2020, de 67.689; en el2020-2021, 74.384; en el 2021-2022, 84.842; en el curso 2022-2023, 159.195; en el 2023-2024, 240.531; en el 2024-2025, 282.057, y en el curso 2025-2026 ascendían a 312.533. En solo siete años, este perfil de alumnado se ha multiplicado por cinco en la comunidad, lo que, según denuncia Vox, es un síntoma claro de que «no funciona el ascensor social educativo». Para el diputado de Vox Manuel Acosta , los datos constatan el fracaso de la actual política educativa. «Los datos oficiales sobre la evolución del alumnado NESE B no admiten discusión. Son la prueba del algodón de una realidad que venimos denunciando desde hace años en el Parlament de Cataluña y que el Govern intenta maquillar continuamente: el Govern ha destrozado el ascensor social que históricamente suponía la educación», denuncia Acosta. Noticia relacionada No No Siete de cada diez alumnos con problemas de aprendizaje, invisibles para el sistema Esther ArmoraA su entender, «estamos ante una crisis estructural que no se ha atajado en la última década, la multiplicación exponencial de la miseria en las aulas catalanas. En apenas siete años, el número de alumnos catalogados bajo este umbral de vulnerabilidad se ha multiplicado por más de cinco, pasando de algo más de 56.000 en 2018 a superar la alarmante cifra de 312.000 estudiantes en el actual curso 2025-2026».Según Acosta, «este incremento responde a una pinza, compuesta por dos polos, que ejerce una enorme presión sobre el sistema educativo y social de Cataluña. Por un lado, el empobrecimiento sistemático de las familias catalanas: las clases medias están siendo trituradas por la inflación, el coste inasumible de la vivienda, la precariedad laboral y una presión fiscal asfixiante. Por otro lado, la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada: las políticas de puertas abiertas y el efecto llamada de las administraciones han traído a Cataluña a miles de familias procedentes de entornos socioculturales con nulo arraigo laboral, enormes dificultades de adaptación y situaciones de extrema precariedad económica». «El empobrecimiento sistemático de las familias catalanas, por un lado, y la importación masiva de miseria a través de la inmigración descontrolada, por otro, son los responsables de esta situación» Manuel Acosta Diputado de Vox en el ParlamentEl diputado de Vox advierte de que «al ingresar directamente en el sistema escolar público sin recursos ni filtros, estos alumnos inmigrantes disparan las estadísticas NESE B, colapsando los recursos humanos y materiales destinados al soporte educativo». «Con todo, las aulas catalanas reflejan el fracaso absoluto de un modelo económico que empobrece a los de casa y de un modelo migratorio que importa de fuera una precariedad inasumible», concluye Manuel Acosta .Por otro lado, la cifra de alumnos con necesidades educativas, en general, se ha triplicado en Cataluña. Según revela un reciente informe de la Sindicatura de Greuges , la escuela pública de esta Comunidad concentra tres de cada cuatro de estos alumnos, aunque los recursos no han aumentado en estos últimos años al mismo ritmo.Según los datos que maneja la Generalitat, en el curso 2025-2026 el número de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) ha vuelto a crecer hasta los 387.422, lo que supone un incremento del 7,8% respecto al curso anterior, y del 254% desde el curso 2017-2018, cuando se empezó a recopilar este dato y había menos de 110.000 alumnos con NEAE. RSS de noticias de sociedad
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