Pedro Sánchez dio ayer el pistoletazo de salida a la convocatoria electoral y pilló desprevenido a Vox . Desde Bambú, sede nacional del partido, confiesan que no esperaban este movimiento del presidente del Gobierno por el momento en la legislatura con la derogación del ‘decreto Maricarmen’ el pasado viernes y la presión social que vive la clase política por la crisis de vivienda que azota al país. No obstante, los de Santiago Abascal defendieron que no existe mejor momento que el presente, y tomarán el adelanto electoral del 29N como una —«última»— oportunidad para lograr desalojar a Sánchez del Palacio de la Moncloa. Las dudas sobre la realidad de un adelanto electoral comenzaron a surgir el pasado viernes. Con los primeros rumores en el Congreso de los Diputados tras la derogación de los decretos, fuentes cercanas a la dirección confirmaban que no se hacían « ilusiones » con la posibilidad de una convocatoria electoral. Reconocían que el líder del Ejecutivo es imprevisible y que es imposible poder prever qué paso dará después. Este lunes, según comentan esas fuentes, se volvió a demostrar que no se puede pronosticar los pasos de una «mente psicótica».En Bambú dudan, también, de cómo podría beneficiar este movimiento a Sánchez. Acorralado por las investigaciones y con críticas constantes al Gobierno, la escena es complicada de entender. La única certeza que continúan compartiendo es que Sánchez es más peligroso cuando está contra las cuerdas y, por ello, no confían en las encuestas al alza que afirman que podrían sumar los escaños necesarios con el PP para lograr una mayoría absoluta.Con el adelanto electoral comienza una carrera de fondo que el núcleo duro de Vox ya está preparando. «Nos han dicho que aprovechemos para dormir hoy, que mañana ya no podremos», bromean en la sede nacional del partido. Deberes de 2023La principal espina aún clavada en Vox es de 2023. Los de Abascal creen que, en los últimos comicios, el Partido Popular rebajó esfuerzos, repartió ministerios y menospreció a la formación conservadora. Por ello, ahora existe una especie de temor a que Alberto Núñez Feijóo repita los mismos «errores» que en el pasado y crea que la victoria está garantizada. Esto provocaría, además, una movilización de la izquierda que podría afectarles de nuevo y relegarles a la irrelevancia parlamentaria. En aquellas elecciones, Vox pasó de 52 a 33 escaños.Para evitar esas movilizaciones, el PP y Vox han llevado a cabo un pacto tácito para evitar el confrontamiento. Actualmente las relaciones con los populares son cordiales. Comparten gobierno autonómico en cuatro comunidades autónomas y sus tesis en materias clave como la inmigración comienzan a ser similares —algo que en Bambú celebran—. La remigración y la vivienda serán pilares clave durante la campaña electoralLa principal baza que tratarán de aprovechar los de Abascal será su gestión hasta la fecha en los gobiernos autonómicos. De momento, y a diferencia de los primeros ejecutivos junto al PP en 2023, no hay crisis con su socio. El plan sigue en pie: estabilidad y evitar el enfrentamiento. Por su parte, a día de hoy, evitarán el conflicto directo: «No les llamamos homófobos o machistas, como nos decía María Guardiola», valoran, añadiendo que «las recetas son diferentes», aunque tienen «muchas diferencias, y cosas en común». Remigración y viviendaEn Vox tampoco dudan de que podrán enfrentarse a los debates incómodos durante la campaña electoral. «Estamos a gusto hablando de vivienda», confirman las fuentes mencionadas. En este punto —que ha provocado la convocatoria de elecciones anticipadas—, los de Abascal aprovechan a una de las figuras que más popularidad ha ganado en los últimos meses: Carlos Hernández Quero, portavoz del partido en esta materia. El pasado viernes fue el encargado de explicar el porqué del rechazo de su partido al primero de los decretos sobre vivienda. Su discurso se viralizó en redes sociales y la polémica imagen mandando callar a una diputada de Sumar ha servido como icono de oposición contra el Gobierno. Una de las razones del éxito de Quero al frente de la cartera de vivienda en su formación es el nexo que realiza con la inmigración. De esta forma, el partido logra unir dos puntos clave para su electorado. Una de las principales medidas que ya han propuesto en Vox, y que el propio Abascal recordó en una comparecencia —sin preguntas de los medios— el lunes, es la remigración masiva de inmigrantes legales y la expulsión de los ilegales. «En el cielo, hay que ver grúas construyendo y aviones deportando», llegó a decir hace una semana.«Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral» Santiago AbascalEn cuestión de inmigración, Vox continuará alentando los rumores de un posible pucherazo. Abascal, en ‘Espejo Público’ tan solo una hora después de la convocatoria de elecciones, pidió a sus simpatizantes que no voten el próximo 29N por correo: «Les animo a que voten en la urna y que voten con seguridad». Una tesis que repitió horas después en su declaración desde la sede nacional del partido: «Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral». Este foco lleva en el ideario en Bambú desde hace meses por la instrucción de la ‘ley de nietos’ impulsada por Sofía Puente, exdirectora General de Seguridad Jurídica y Fe Pública y hermana del ministro Oscar Puente, que redujo los requisitos para lograr la nacionalidad española. El lunes presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo en el que exigieron a este tribunal que requiriese a la Junta Electoral Central (JEC) que cumpla el auto sobre la conocida como ‘ley de nietos’ que «saca del censo a los inscritos de manera fraudulenta». Estos serán los pilares para mostrar su discurso en inmigración. Crisis internasLa situación en Bambú desde 2023 hasta ahora ha cambiado radicalmente. El núcleo duro de Abascal ha evolucionado hasta separarse completamente del original. Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith son nombres que, por primera vez, no se verán en la papeleta de Vox del próximo 29 de noviembre. Desde finales de 2025, el partido ha sufrido una de sus mayores crisis internas con salidas de cargos acusando a la dirección de falta de democracia y numerosas filtraciones de audios privados. Las críticas y tensiones dentro del partido finalizaron tras la salida de Ortega Smith y de cargos menores como José Ángel Antelo en Murcia. La sorpresa saltó el lunes en Bambú, pero la preparación lleva meses y el objetivo está claro: ser clave para entrar en la Moncloa por primera vez en su historia. Pedro Sánchez dio ayer el pistoletazo de salida a la convocatoria electoral y pilló desprevenido a Vox . Desde Bambú, sede nacional del partido, confiesan que no esperaban este movimiento del presidente del Gobierno por el momento en la legislatura con la derogación del ‘decreto Maricarmen’ el pasado viernes y la presión social que vive la clase política por la crisis de vivienda que azota al país. No obstante, los de Santiago Abascal defendieron que no existe mejor momento que el presente, y tomarán el adelanto electoral del 29N como una —«última»— oportunidad para lograr desalojar a Sánchez del Palacio de la Moncloa. Las dudas sobre la realidad de un adelanto electoral comenzaron a surgir el pasado viernes. Con los primeros rumores en el Congreso de los Diputados tras la derogación de los decretos, fuentes cercanas a la dirección confirmaban que no se hacían « ilusiones » con la posibilidad de una convocatoria electoral. Reconocían que el líder del Ejecutivo es imprevisible y que es imposible poder prever qué paso dará después. Este lunes, según comentan esas fuentes, se volvió a demostrar que no se puede pronosticar los pasos de una «mente psicótica».En Bambú dudan, también, de cómo podría beneficiar este movimiento a Sánchez. Acorralado por las investigaciones y con críticas constantes al Gobierno, la escena es complicada de entender. La única certeza que continúan compartiendo es que Sánchez es más peligroso cuando está contra las cuerdas y, por ello, no confían en las encuestas al alza que afirman que podrían sumar los escaños necesarios con el PP para lograr una mayoría absoluta.Con el adelanto electoral comienza una carrera de fondo que el núcleo duro de Vox ya está preparando. «Nos han dicho que aprovechemos para dormir hoy, que mañana ya no podremos», bromean en la sede nacional del partido. Deberes de 2023La principal espina aún clavada en Vox es de 2023. Los de Abascal creen que, en los últimos comicios, el Partido Popular rebajó esfuerzos, repartió ministerios y menospreció a la formación conservadora. Por ello, ahora existe una especie de temor a que Alberto Núñez Feijóo repita los mismos «errores» que en el pasado y crea que la victoria está garantizada. Esto provocaría, además, una movilización de la izquierda que podría afectarles de nuevo y relegarles a la irrelevancia parlamentaria. En aquellas elecciones, Vox pasó de 52 a 33 escaños.Para evitar esas movilizaciones, el PP y Vox han llevado a cabo un pacto tácito para evitar el confrontamiento. Actualmente las relaciones con los populares son cordiales. Comparten gobierno autonómico en cuatro comunidades autónomas y sus tesis en materias clave como la inmigración comienzan a ser similares —algo que en Bambú celebran—. La remigración y la vivienda serán pilares clave durante la campaña electoralLa principal baza que tratarán de aprovechar los de Abascal será su gestión hasta la fecha en los gobiernos autonómicos. De momento, y a diferencia de los primeros ejecutivos junto al PP en 2023, no hay crisis con su socio. El plan sigue en pie: estabilidad y evitar el enfrentamiento. Por su parte, a día de hoy, evitarán el conflicto directo: «No les llamamos homófobos o machistas, como nos decía María Guardiola», valoran, añadiendo que «las recetas son diferentes», aunque tienen «muchas diferencias, y cosas en común». Remigración y viviendaEn Vox tampoco dudan de que podrán enfrentarse a los debates incómodos durante la campaña electoral. «Estamos a gusto hablando de vivienda», confirman las fuentes mencionadas. En este punto —que ha provocado la convocatoria de elecciones anticipadas—, los de Abascal aprovechan a una de las figuras que más popularidad ha ganado en los últimos meses: Carlos Hernández Quero, portavoz del partido en esta materia. El pasado viernes fue el encargado de explicar el porqué del rechazo de su partido al primero de los decretos sobre vivienda. Su discurso se viralizó en redes sociales y la polémica imagen mandando callar a una diputada de Sumar ha servido como icono de oposición contra el Gobierno. Una de las razones del éxito de Quero al frente de la cartera de vivienda en su formación es el nexo que realiza con la inmigración. De esta forma, el partido logra unir dos puntos clave para su electorado. Una de las principales medidas que ya han propuesto en Vox, y que el propio Abascal recordó en una comparecencia —sin preguntas de los medios— el lunes, es la remigración masiva de inmigrantes legales y la expulsión de los ilegales. «En el cielo, hay que ver grúas construyendo y aviones deportando», llegó a decir hace una semana.«Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral» Santiago AbascalEn cuestión de inmigración, Vox continuará alentando los rumores de un posible pucherazo. Abascal, en ‘Espejo Público’ tan solo una hora después de la convocatoria de elecciones, pidió a sus simpatizantes que no voten el próximo 29N por correo: «Les animo a que voten en la urna y que voten con seguridad». Una tesis que repitió horas después en su declaración desde la sede nacional del partido: «Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral». Este foco lleva en el ideario en Bambú desde hace meses por la instrucción de la ‘ley de nietos’ impulsada por Sofía Puente, exdirectora General de Seguridad Jurídica y Fe Pública y hermana del ministro Oscar Puente, que redujo los requisitos para lograr la nacionalidad española. El lunes presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo en el que exigieron a este tribunal que requiriese a la Junta Electoral Central (JEC) que cumpla el auto sobre la conocida como ‘ley de nietos’ que «saca del censo a los inscritos de manera fraudulenta». Estos serán los pilares para mostrar su discurso en inmigración. Crisis internasLa situación en Bambú desde 2023 hasta ahora ha cambiado radicalmente. El núcleo duro de Abascal ha evolucionado hasta separarse completamente del original. Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith son nombres que, por primera vez, no se verán en la papeleta de Vox del próximo 29 de noviembre. Desde finales de 2025, el partido ha sufrido una de sus mayores crisis internas con salidas de cargos acusando a la dirección de falta de democracia y numerosas filtraciones de audios privados. Las críticas y tensiones dentro del partido finalizaron tras la salida de Ortega Smith y de cargos menores como José Ángel Antelo en Murcia. La sorpresa saltó el lunes en Bambú, pero la preparación lleva meses y el objetivo está claro: ser clave para entrar en la Moncloa por primera vez en su historia. Pedro Sánchez dio ayer el pistoletazo de salida a la convocatoria electoral y pilló desprevenido a Vox . Desde Bambú, sede nacional del partido, confiesan que no esperaban este movimiento del presidente del Gobierno por el momento en la legislatura con la derogación del ‘decreto Maricarmen’ el pasado viernes y la presión social que vive la clase política por la crisis de vivienda que azota al país. No obstante, los de Santiago Abascal defendieron que no existe mejor momento que el presente, y tomarán el adelanto electoral del 29N como una —«última»— oportunidad para lograr desalojar a Sánchez del Palacio de la Moncloa. Las dudas sobre la realidad de un adelanto electoral comenzaron a surgir el pasado viernes. Con los primeros rumores en el Congreso de los Diputados tras la derogación de los decretos, fuentes cercanas a la dirección confirmaban que no se hacían « ilusiones » con la posibilidad de una convocatoria electoral. Reconocían que el líder del Ejecutivo es imprevisible y que es imposible poder prever qué paso dará después. Este lunes, según comentan esas fuentes, se volvió a demostrar que no se puede pronosticar los pasos de una «mente psicótica».En Bambú dudan, también, de cómo podría beneficiar este movimiento a Sánchez. Acorralado por las investigaciones y con críticas constantes al Gobierno, la escena es complicada de entender. La única certeza que continúan compartiendo es que Sánchez es más peligroso cuando está contra las cuerdas y, por ello, no confían en las encuestas al alza que afirman que podrían sumar los escaños necesarios con el PP para lograr una mayoría absoluta.Con el adelanto electoral comienza una carrera de fondo que el núcleo duro de Vox ya está preparando. «Nos han dicho que aprovechemos para dormir hoy, que mañana ya no podremos», bromean en la sede nacional del partido. Deberes de 2023La principal espina aún clavada en Vox es de 2023. Los de Abascal creen que, en los últimos comicios, el Partido Popular rebajó esfuerzos, repartió ministerios y menospreció a la formación conservadora. Por ello, ahora existe una especie de temor a que Alberto Núñez Feijóo repita los mismos «errores» que en el pasado y crea que la victoria está garantizada. Esto provocaría, además, una movilización de la izquierda que podría afectarles de nuevo y relegarles a la irrelevancia parlamentaria. En aquellas elecciones, Vox pasó de 52 a 33 escaños.Para evitar esas movilizaciones, el PP y Vox han llevado a cabo un pacto tácito para evitar el confrontamiento. Actualmente las relaciones con los populares son cordiales. Comparten gobierno autonómico en cuatro comunidades autónomas y sus tesis en materias clave como la inmigración comienzan a ser similares —algo que en Bambú celebran—. La remigración y la vivienda serán pilares clave durante la campaña electoralLa principal baza que tratarán de aprovechar los de Abascal será su gestión hasta la fecha en los gobiernos autonómicos. De momento, y a diferencia de los primeros ejecutivos junto al PP en 2023, no hay crisis con su socio. El plan sigue en pie: estabilidad y evitar el enfrentamiento. Por su parte, a día de hoy, evitarán el conflicto directo: «No les llamamos homófobos o machistas, como nos decía María Guardiola», valoran, añadiendo que «las recetas son diferentes», aunque tienen «muchas diferencias, y cosas en común». Remigración y viviendaEn Vox tampoco dudan de que podrán enfrentarse a los debates incómodos durante la campaña electoral. «Estamos a gusto hablando de vivienda», confirman las fuentes mencionadas. En este punto —que ha provocado la convocatoria de elecciones anticipadas—, los de Abascal aprovechan a una de las figuras que más popularidad ha ganado en los últimos meses: Carlos Hernández Quero, portavoz del partido en esta materia. El pasado viernes fue el encargado de explicar el porqué del rechazo de su partido al primero de los decretos sobre vivienda. Su discurso se viralizó en redes sociales y la polémica imagen mandando callar a una diputada de Sumar ha servido como icono de oposición contra el Gobierno. Una de las razones del éxito de Quero al frente de la cartera de vivienda en su formación es el nexo que realiza con la inmigración. De esta forma, el partido logra unir dos puntos clave para su electorado. Una de las principales medidas que ya han propuesto en Vox, y que el propio Abascal recordó en una comparecencia —sin preguntas de los medios— el lunes, es la remigración masiva de inmigrantes legales y la expulsión de los ilegales. «En el cielo, hay que ver grúas construyendo y aviones deportando», llegó a decir hace una semana.«Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral» Santiago AbascalEn cuestión de inmigración, Vox continuará alentando los rumores de un posible pucherazo. Abascal, en ‘Espejo Público’ tan solo una hora después de la convocatoria de elecciones, pidió a sus simpatizantes que no voten el próximo 29N por correo: «Les animo a que voten en la urna y que voten con seguridad». Una tesis que repitió horas después en su declaración desde la sede nacional del partido: «Son malas noticias si consigue manipular este proceso electoral». Este foco lleva en el ideario en Bambú desde hace meses por la instrucción de la ‘ley de nietos’ impulsada por Sofía Puente, exdirectora General de Seguridad Jurídica y Fe Pública y hermana del ministro Oscar Puente, que redujo los requisitos para lograr la nacionalidad española. El lunes presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo en el que exigieron a este tribunal que requiriese a la Junta Electoral Central (JEC) que cumpla el auto sobre la conocida como ‘ley de nietos’ que «saca del censo a los inscritos de manera fraudulenta». Estos serán los pilares para mostrar su discurso en inmigración. Crisis internasLa situación en Bambú desde 2023 hasta ahora ha cambiado radicalmente. El núcleo duro de Abascal ha evolucionado hasta separarse completamente del original. Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith son nombres que, por primera vez, no se verán en la papeleta de Vox del próximo 29 de noviembre. Desde finales de 2025, el partido ha sufrido una de sus mayores crisis internas con salidas de cargos acusando a la dirección de falta de democracia y numerosas filtraciones de audios privados. Las críticas y tensiones dentro del partido finalizaron tras la salida de Ortega Smith y de cargos menores como José Ángel Antelo en Murcia. La sorpresa saltó el lunes en Bambú, pero la preparación lleva meses y el objetivo está claro: ser clave para entrar en la Moncloa por primera vez en su historia. RSS de noticias de espana
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