Cantaba Mari Trini «yo no soy esa que tú te imaginas. Una señorita tranquila y sencilla». Y nunca la realidad estuvo más cerca de la letra de una canción, porque detrás de la mujer que posaba desnuda en el Interviú para la fantasía de los hombres, se ocultaba una mujer lesbiana que vivió 40 años con su novia Claudette, escondiéndose para que su carrera no cayera en picado. Ninguna somos esas que el resto imagina.
Que sirva la historia y la letra de Mari Trini para atestiguar que hubo una época (no hace tanto) en la que, si querías triunfar siendo mujer, tenías que generar ficciones en las fantasías de los hombres
Cantaba Mari Trini «yo no soy esa que tú te imaginas. Una señorita tranquila y sencilla». Y nunca la realidad estuvo más cerca de la letra de una canción, porque detrás de la mujer que posaba desnuda en el Interviú para la fantasía de los hombres, se ocultaba una mujer lesbiana que vivió 40 años con su novia Claudette, escondiéndose para que su carrera no cayera en picado. Ninguna somos esas que el resto imagina.
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