El gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum anunció este martes una fuerte inversión en construcción de cárceles, en una evidente similitud con las últimas acciones emprendidas por otros gobiernos de la región de signo político contrario, como Abelardo De la Espriella (Colombia) o Nayib Bukele (El Salvador).El anuncio llegó tras un indicador inquietante: el ente estadístico oficial mexicano reportó este lunes que, por primera vez en los dos años que Sheinbaum lleva despachando en Palacio Nacional, la cifra diaria de homicidios volvió a subir.Sheinbaum, desde que inició su gobierno, venía logrando atenuar la herencia más pesada de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, cuya administración (2018-2024) fue la más violenta del siglo XX: se registraron alrededor de 200.000 homicidios.De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el repunte actual fue de 1.3 homicidios diarios, equivalente a un 3.2 % respecto de agosto.El reporte señala que el promedio había descendido de 47.6 homicidios diarios en mayo a 45.4 en junio, 42.7 en julio y 40.9 en agosto, antes de subir a 42.2 durante septiembre.Sheinbaum anunció este martes la construcción de seis nuevas cárceles con capacidad conjunta para 18 mil 480 personas. Los nuevos centros serán edificados en los estados Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, mientras el hace cuentas para definir su financiamiento y descarta que sean operados por empresas privadas.Durante el gobierno anterior, no solo no se construyeron instalaciones penales de gran escala, sino que, se cerraron algunas que estaban operativas. López Obrador solía vincular la construcción de cárceles con negocios opacos del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país durante ocho décadas.«Se han detenido 70 mil personas desde que llegamos al Gobierno, representa una sobrepoblación en algunos centros penitenciarios y no podemos permitir la sobrepoblación, primero por derechos humanos y segundo también por seguridad», aseguró Sheinbaum este martes desde su conferencia matutina.Al menos 22 personas han muertoEn México las cárceles suelen funcionar como células del crimen organizado. Los reos, desde el interior del establecimiento federal, organizan acciones de extorsión, dirigen el trasiego de drogas y manejan la macabra industria de los sicarios.Al menos 22 personas han muerto en cinco episodios de violencia registrados entre mayo y octubre en los dos penales de Sinaloa entre ellas un menor de dos años.Además de los fallecidos, los enfrentamientos dejaron internos lesionados y obligaron al despliegue de fuerzas estatales y federales en un intento de recuperar el control de las instalaciones.La mayor concentración de víctimas ocurrió en el penal El Castillo, Mazatlán, donde dos enfrentamientos registrados entre jueves y viernes dejaron 12 fallecidos, pese a la intervención de las autoridades.Los hechos se dieron en medio de la disputa entre grupos del crimen organizado en distintas zonas de Sinaloa.El pasado jueves, una riña entre internos de los módulos 4 y 5 derivó en detonaciones de armas de fuego y dejó nueve reclusos muertos, además de un niño de dos años que se encontraba en el inmueble durante una visita familiar.El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó este martes que los seis penales tendrán infraestructura de alta seguridad, sistemas de vigilancia y monitoreo, equipos de inspección, inhibidores de señal y módulos diferenciados de acuerdo con el perfil y nivel de riesgo de las personas privadas de la libertad.«Estamos trabajando en un nuevo modelo de gestión penitenciario nacional que no se limita a ampliar infraestructura, sino que también contempla mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control de los centros penitenciarios», afirmó.Una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de SinaloaHarfuch reportó que en Sinaloa se han realizado nueve operativos penitenciarios y trasladado a 636 internos a centros federales, mientras el penal de Mazatlán permanece reforzado con elementos de la Guardia Nacional – policía militarizada -, y personal federal encargado de las prisiones.«El objetivo es que el Estado mantenga el control efectivo de los centros penitenciarios, que las organizaciones criminales no puedan continuar operando desde su interior», sostuvo.Sinaloa será, precisamente, la primera entidad donde se construirá uno de los nuevos centros, con capacidad proyectada para 2640 personas. El estado se encuentra sumido en una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, por un lado «Los Chapitos», herederos del capo Joaquín Guzmán Loera, preso en Estados Unidos, y «La Mayiza», familiares de Ismael «Mayo» Zambada, también detenido al norte de la frontera desde hace algo más de dos años.La vida cotidiana en Sinaloa está dominada por la violencia y son frecuentes las balaceras, los secuestros y el robo de vehículos.Elementos del Ejército mexicano incautaron esta semana 48 drones, 64 baterías, fibra óptica y cartuchos útiles, entre otros elementos, en Sinaloa. Los drones se han convertido en la herramienta de los narcos para combatir a la autoridad. El gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum anunció este martes una fuerte inversión en construcción de cárceles, en una evidente similitud con las últimas acciones emprendidas por otros gobiernos de la región de signo político contrario, como Abelardo De la Espriella (Colombia) o Nayib Bukele (El Salvador).El anuncio llegó tras un indicador inquietante: el ente estadístico oficial mexicano reportó este lunes que, por primera vez en los dos años que Sheinbaum lleva despachando en Palacio Nacional, la cifra diaria de homicidios volvió a subir.Sheinbaum, desde que inició su gobierno, venía logrando atenuar la herencia más pesada de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, cuya administración (2018-2024) fue la más violenta del siglo XX: se registraron alrededor de 200.000 homicidios.De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el repunte actual fue de 1.3 homicidios diarios, equivalente a un 3.2 % respecto de agosto.El reporte señala que el promedio había descendido de 47.6 homicidios diarios en mayo a 45.4 en junio, 42.7 en julio y 40.9 en agosto, antes de subir a 42.2 durante septiembre.Sheinbaum anunció este martes la construcción de seis nuevas cárceles con capacidad conjunta para 18 mil 480 personas. Los nuevos centros serán edificados en los estados Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, mientras el hace cuentas para definir su financiamiento y descarta que sean operados por empresas privadas.Durante el gobierno anterior, no solo no se construyeron instalaciones penales de gran escala, sino que, se cerraron algunas que estaban operativas. López Obrador solía vincular la construcción de cárceles con negocios opacos del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país durante ocho décadas.«Se han detenido 70 mil personas desde que llegamos al Gobierno, representa una sobrepoblación en algunos centros penitenciarios y no podemos permitir la sobrepoblación, primero por derechos humanos y segundo también por seguridad», aseguró Sheinbaum este martes desde su conferencia matutina.Al menos 22 personas han muertoEn México las cárceles suelen funcionar como células del crimen organizado. Los reos, desde el interior del establecimiento federal, organizan acciones de extorsión, dirigen el trasiego de drogas y manejan la macabra industria de los sicarios.Al menos 22 personas han muerto en cinco episodios de violencia registrados entre mayo y octubre en los dos penales de Sinaloa entre ellas un menor de dos años.Además de los fallecidos, los enfrentamientos dejaron internos lesionados y obligaron al despliegue de fuerzas estatales y federales en un intento de recuperar el control de las instalaciones.La mayor concentración de víctimas ocurrió en el penal El Castillo, Mazatlán, donde dos enfrentamientos registrados entre jueves y viernes dejaron 12 fallecidos, pese a la intervención de las autoridades.Los hechos se dieron en medio de la disputa entre grupos del crimen organizado en distintas zonas de Sinaloa.El pasado jueves, una riña entre internos de los módulos 4 y 5 derivó en detonaciones de armas de fuego y dejó nueve reclusos muertos, además de un niño de dos años que se encontraba en el inmueble durante una visita familiar.El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó este martes que los seis penales tendrán infraestructura de alta seguridad, sistemas de vigilancia y monitoreo, equipos de inspección, inhibidores de señal y módulos diferenciados de acuerdo con el perfil y nivel de riesgo de las personas privadas de la libertad.«Estamos trabajando en un nuevo modelo de gestión penitenciario nacional que no se limita a ampliar infraestructura, sino que también contempla mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control de los centros penitenciarios», afirmó.Una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de SinaloaHarfuch reportó que en Sinaloa se han realizado nueve operativos penitenciarios y trasladado a 636 internos a centros federales, mientras el penal de Mazatlán permanece reforzado con elementos de la Guardia Nacional – policía militarizada -, y personal federal encargado de las prisiones.«El objetivo es que el Estado mantenga el control efectivo de los centros penitenciarios, que las organizaciones criminales no puedan continuar operando desde su interior», sostuvo.Sinaloa será, precisamente, la primera entidad donde se construirá uno de los nuevos centros, con capacidad proyectada para 2640 personas. El estado se encuentra sumido en una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, por un lado «Los Chapitos», herederos del capo Joaquín Guzmán Loera, preso en Estados Unidos, y «La Mayiza», familiares de Ismael «Mayo» Zambada, también detenido al norte de la frontera desde hace algo más de dos años.La vida cotidiana en Sinaloa está dominada por la violencia y son frecuentes las balaceras, los secuestros y el robo de vehículos.Elementos del Ejército mexicano incautaron esta semana 48 drones, 64 baterías, fibra óptica y cartuchos útiles, entre otros elementos, en Sinaloa. Los drones se han convertido en la herramienta de los narcos para combatir a la autoridad. El gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum anunció este martes una fuerte inversión en construcción de cárceles, en una evidente similitud con las últimas acciones emprendidas por otros gobiernos de la región de signo político contrario, como Abelardo De la Espriella (Colombia) o Nayib Bukele (El Salvador).El anuncio llegó tras un indicador inquietante: el ente estadístico oficial mexicano reportó este lunes que, por primera vez en los dos años que Sheinbaum lleva despachando en Palacio Nacional, la cifra diaria de homicidios volvió a subir.Sheinbaum, desde que inició su gobierno, venía logrando atenuar la herencia más pesada de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, cuya administración (2018-2024) fue la más violenta del siglo XX: se registraron alrededor de 200.000 homicidios.De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el repunte actual fue de 1.3 homicidios diarios, equivalente a un 3.2 % respecto de agosto.El reporte señala que el promedio había descendido de 47.6 homicidios diarios en mayo a 45.4 en junio, 42.7 en julio y 40.9 en agosto, antes de subir a 42.2 durante septiembre.Sheinbaum anunció este martes la construcción de seis nuevas cárceles con capacidad conjunta para 18 mil 480 personas. Los nuevos centros serán edificados en los estados Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, mientras el hace cuentas para definir su financiamiento y descarta que sean operados por empresas privadas.Durante el gobierno anterior, no solo no se construyeron instalaciones penales de gran escala, sino que, se cerraron algunas que estaban operativas. López Obrador solía vincular la construcción de cárceles con negocios opacos del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país durante ocho décadas.«Se han detenido 70 mil personas desde que llegamos al Gobierno, representa una sobrepoblación en algunos centros penitenciarios y no podemos permitir la sobrepoblación, primero por derechos humanos y segundo también por seguridad», aseguró Sheinbaum este martes desde su conferencia matutina.Al menos 22 personas han muertoEn México las cárceles suelen funcionar como células del crimen organizado. Los reos, desde el interior del establecimiento federal, organizan acciones de extorsión, dirigen el trasiego de drogas y manejan la macabra industria de los sicarios.Al menos 22 personas han muerto en cinco episodios de violencia registrados entre mayo y octubre en los dos penales de Sinaloa entre ellas un menor de dos años.Además de los fallecidos, los enfrentamientos dejaron internos lesionados y obligaron al despliegue de fuerzas estatales y federales en un intento de recuperar el control de las instalaciones.La mayor concentración de víctimas ocurrió en el penal El Castillo, Mazatlán, donde dos enfrentamientos registrados entre jueves y viernes dejaron 12 fallecidos, pese a la intervención de las autoridades.Los hechos se dieron en medio de la disputa entre grupos del crimen organizado en distintas zonas de Sinaloa.El pasado jueves, una riña entre internos de los módulos 4 y 5 derivó en detonaciones de armas de fuego y dejó nueve reclusos muertos, además de un niño de dos años que se encontraba en el inmueble durante una visita familiar.El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó este martes que los seis penales tendrán infraestructura de alta seguridad, sistemas de vigilancia y monitoreo, equipos de inspección, inhibidores de señal y módulos diferenciados de acuerdo con el perfil y nivel de riesgo de las personas privadas de la libertad.«Estamos trabajando en un nuevo modelo de gestión penitenciario nacional que no se limita a ampliar infraestructura, sino que también contempla mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control de los centros penitenciarios», afirmó.Una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de SinaloaHarfuch reportó que en Sinaloa se han realizado nueve operativos penitenciarios y trasladado a 636 internos a centros federales, mientras el penal de Mazatlán permanece reforzado con elementos de la Guardia Nacional – policía militarizada -, y personal federal encargado de las prisiones.«El objetivo es que el Estado mantenga el control efectivo de los centros penitenciarios, que las organizaciones criminales no puedan continuar operando desde su interior», sostuvo.Sinaloa será, precisamente, la primera entidad donde se construirá uno de los nuevos centros, con capacidad proyectada para 2640 personas. El estado se encuentra sumido en una guerra abierta entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, por un lado «Los Chapitos», herederos del capo Joaquín Guzmán Loera, preso en Estados Unidos, y «La Mayiza», familiares de Ismael «Mayo» Zambada, también detenido al norte de la frontera desde hace algo más de dos años.La vida cotidiana en Sinaloa está dominada por la violencia y son frecuentes las balaceras, los secuestros y el robo de vehículos.Elementos del Ejército mexicano incautaron esta semana 48 drones, 64 baterías, fibra óptica y cartuchos útiles, entre otros elementos, en Sinaloa. Los drones se han convertido en la herramienta de los narcos para combatir a la autoridad. RSS de noticias de internacional
Noticias Similares
