En la primavera de 2024 saltaron todas las alertas en Holaluz. La comercializadora fundada por la emprendedora Carlota Pi se configuró en la década pasada como una de las compañías eléctricas de tamaño medio capaz de competir con las grandes, pero todo se fue al traste. Y el último golpe ha llegado en plena ponzoña de julio, en sábado, cuando el Gobierno ha comunicado que inicia los trámites para inhabilitar a la empresa y, por tanto, debe cesar en su actividad comercial.En el BOE de este 18 de julio se ha publicado que «de conformidad con lo establecido en los artículos 41, 45 y 46 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, se procede a la publicación (..) por el que se da publicidad al Acuerdo adoptado por el Director General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con fecha 16 de julio de 2026, por el que se inicia el procedimiento de extinción de la habilitación para el ejercicio de la actividad de comercialización de energía eléctrica a la empresa Holaluz-Clidom».Asimismo, en la publicación se explica que «se inicia el procedimiento de traspaso de sus clientes a un comercializador de referencia». No obstante, en la presentación del anuncio se aclara que pueden «presentarse las alegaciones que se estimen oportunas en el plazo de diez días hábiles, a partir del día siguiente a la publicación de este anuncio».En estos momentos Holaluz cuenta con 139.111 clientes en el mercado eléctrico (llegó a sobrepasar con holgura los 300.000 usuarios), según consta en el registro oficial de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Sobre las causas de la inhabilitación, que no han trascendido de forma pública, podrían estar relacionadas con la falta de pago de los cargos al facturar.Al procedimiento de inhabilitación se suele acumular el procedimiento de traspaso de los consumidores –como se detalla en el BOE– a las comercializadoras de último recurso (Endesa, Iberdrola, Naturgy, TotalEnergies o CHC (Repsol)), para que, en caso de que los consumidores no hubieran elegido nuevo suministrador en la fecha efectiva de cese de la comercializadora inhabilitada, no se queden sin suministro.Esta situación no está exenta de polémica. Que los clientes de Holaluz se transfieran de manera directa solo a cinco compañías genera un agravio con respecto al resto de comercializadoras del sector. En otros mercados, cuando se producen estas situaciones de quiebra o inhabilitación, se desarrollan subastas públicas para acceder a esos consumidores. En la primavera de 2024 saltaron todas las alertas en Holaluz. La comercializadora fundada por la emprendedora Carlota Pi se configuró en la década pasada como una de las compañías eléctricas de tamaño medio capaz de competir con las grandes, pero todo se fue al traste. Y el último golpe ha llegado en plena ponzoña de julio, en sábado, cuando el Gobierno ha comunicado que inicia los trámites para inhabilitar a la empresa y, por tanto, debe cesar en su actividad comercial.En el BOE de este 18 de julio se ha publicado que «de conformidad con lo establecido en los artículos 41, 45 y 46 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, se procede a la publicación (..) por el que se da publicidad al Acuerdo adoptado por el Director General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con fecha 16 de julio de 2026, por el que se inicia el procedimiento de extinción de la habilitación para el ejercicio de la actividad de comercialización de energía eléctrica a la empresa Holaluz-Clidom».Asimismo, en la publicación se explica que «se inicia el procedimiento de traspaso de sus clientes a un comercializador de referencia». No obstante, en la presentación del anuncio se aclara que pueden «presentarse las alegaciones que se estimen oportunas en el plazo de diez días hábiles, a partir del día siguiente a la publicación de este anuncio».En estos momentos Holaluz cuenta con 139.111 clientes en el mercado eléctrico (llegó a sobrepasar con holgura los 300.000 usuarios), según consta en el registro oficial de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Sobre las causas de la inhabilitación, que no han trascendido de forma pública, podrían estar relacionadas con la falta de pago de los cargos al facturar.Al procedimiento de inhabilitación se suele acumular el procedimiento de traspaso de los consumidores –como se detalla en el BOE– a las comercializadoras de último recurso (Endesa, Iberdrola, Naturgy, TotalEnergies o CHC (Repsol)), para que, en caso de que los consumidores no hubieran elegido nuevo suministrador en la fecha efectiva de cese de la comercializadora inhabilitada, no se queden sin suministro.Esta situación no está exenta de polémica. Que los clientes de Holaluz se transfieran de manera directa solo a cinco compañías genera un agravio con respecto al resto de comercializadoras del sector. En otros mercados, cuando se producen estas situaciones de quiebra o inhabilitación, se desarrollan subastas públicas para acceder a esos consumidores. En la primavera de 2024 saltaron todas las alertas en Holaluz. La comercializadora fundada por la emprendedora Carlota Pi se configuró en la década pasada como una de las compañías eléctricas de tamaño medio capaz de competir con las grandes, pero todo se fue al traste. Y el último golpe ha llegado en plena ponzoña de julio, en sábado, cuando el Gobierno ha comunicado que inicia los trámites para inhabilitar a la empresa y, por tanto, debe cesar en su actividad comercial.En el BOE de este 18 de julio se ha publicado que «de conformidad con lo establecido en los artículos 41, 45 y 46 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, se procede a la publicación (..) por el que se da publicidad al Acuerdo adoptado por el Director General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con fecha 16 de julio de 2026, por el que se inicia el procedimiento de extinción de la habilitación para el ejercicio de la actividad de comercialización de energía eléctrica a la empresa Holaluz-Clidom».Asimismo, en la publicación se explica que «se inicia el procedimiento de traspaso de sus clientes a un comercializador de referencia». No obstante, en la presentación del anuncio se aclara que pueden «presentarse las alegaciones que se estimen oportunas en el plazo de diez días hábiles, a partir del día siguiente a la publicación de este anuncio».En estos momentos Holaluz cuenta con 139.111 clientes en el mercado eléctrico (llegó a sobrepasar con holgura los 300.000 usuarios), según consta en el registro oficial de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Sobre las causas de la inhabilitación, que no han trascendido de forma pública, podrían estar relacionadas con la falta de pago de los cargos al facturar.Al procedimiento de inhabilitación se suele acumular el procedimiento de traspaso de los consumidores –como se detalla en el BOE– a las comercializadoras de último recurso (Endesa, Iberdrola, Naturgy, TotalEnergies o CHC (Repsol)), para que, en caso de que los consumidores no hubieran elegido nuevo suministrador en la fecha efectiva de cese de la comercializadora inhabilitada, no se queden sin suministro.Esta situación no está exenta de polémica. Que los clientes de Holaluz se transfieran de manera directa solo a cinco compañías genera un agravio con respecto al resto de comercializadoras del sector. En otros mercados, cuando se producen estas situaciones de quiebra o inhabilitación, se desarrollan subastas públicas para acceder a esos consumidores. RSS de noticias de economia
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